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Full text of "Cuadernos de Ufologia 2a Epoca No 07"

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NUMERO 7 
2- Epoca 
Enero 90 



EDITORES 

JULIO ARCAS (Santander) 
JOSE RUESGA (Sevilla) 

CONSEJO CONSULTIVO 
IGNACIO CABRIA (Barcelona) 
ENRIQUE DE VICENTE (Madrid) 
PEDRO REDON (Barcelona) 
RAMON NAVIA (Barcelona) 
JOAQUIN ABENZA (Murcia) 


DISEÑO 

EQUIPO A PRISMA 
SECRETARIA 
MATILDE GONZALEZ 

ASESORES 

VJ. BALLESTEE (Valencia) 
HILARY EVANS (Inglaterra) 
WILLYSMITH (Estados Unidos) 


COLABORADORES 


Amonio Ribera 
Vicente More* Bernardo 
Manad Borraz Aymcrich 
J. M. Bacna Liberato 
Luis R. González 
Xavier Ufarga Maduell 
Andrea* Faher Kaiser 
Félix Ares de Blas 
J.A. Fernández Pferií 
Juan Marcos Gascón 
Miguel Guasp Carrascos i 
Jain Plana CriviDcn 
Juste Swrez García 

Manuel López Cumu 
F rancisco J. Sarabia 
J. L Caso Marineado 


Rafael Durá Sempere 
Alejandro C Agostinelli 
Luis Ruiz Noguez 
Roberto L Banchs 
Mario L Bracamonie 
Richard W. Hvdra 
Casiano J. Monte iro 
lean Pierre Temevin 
Mauriao Vferga 
Roberto Pinotií 
Tüierry Pinvidic 
Bcrtrand Mébeust 
Javier Siena 
B. Manuel Cartollal 
Bromslaw Rzcpccki 
EdwardA. Enúlow 


Cuadernos de Ufología 
Rualasal, 22 

39001 - SANTANDER (España) 


REDACCIONES 

C.d.U. - Rualasal, 22 - 39001 - SANTANDER 
C.d.U. - PlgL San Pabto-B* E, Bl, 819 - 2® B 
41007 - SEVILLA 
ESPAÑA 

Depósito Legal: SA-292-1988 

GRAnCAS pisa 


SUMARIO 

3. - EDITORIAL 

4. - Centellas o rayos en bola 

(Luis Ruiz Noguez) 

19.- Voronczh (CCCP) 

(VJ. BaiUster Olmos) 

26.- RAPELES DE ARNOLD 

30.- Reflexiones en tomo a la evolución de las manifestaciones OVNI 
(J. Miguel Alcíbar Cuello) 

34.- 1979: Análisis de una oleada con la perspectiva de una década 
(Joaquín Abema y M- José García) 

42.- FORUM 

52. - DOSSIER: La Nueva Ufopatía (ü) 

53. - La Misteriosa conducta de los científicos sociales 

(Alejandro C. Agostinelli) 

56.- Aspectos psicológicos de la Ufología 
(Hilary Evans) 

60.- La Ufología funciona como un sistema de creencias 
(C laude Maugé) 

65.- El Misticismo de la Abducción 
(Paolo Toselli) 

68.- La Ufología argentina en el diván 

(Heriberto Janosch y Alejandro Agostinelli) 

74. - COMUNICADOS 

75. - Abducciones en Alemania y los países de lengua alemana 

(Ulrick Magín) 

78.- Lérida: La policía habló con un ovni 
(Ai. Borraz Aymerich) 

81.- Emilcin: una visión retrospectiva 
(W.CJ.E.V.) 

90.- Ufópatas del cono sur Una leve mejoría 
(Alejandro Agostinelli) 

96.- BIBLIOGRAFIA 
99.- Casos OVNI detectados por radar 
(Joan Plana Crivillén) 

102.-CARTAS 

104.- PUBLICACIONES RECIBIDAS 


PORTADA: Grabado siglo XVLL Fenómeno celeste. 


La Redacción de "CcLU." no se rrspocsaríOzz áe las opiniones de 
sus colaboradores 


" C.d.U.” agradecerá el ia 


s similares 


C.d.U." will adctottxdgc : 
publicaiions 


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FroeHani y Jtanc?. í 




































; 

- AL FINAL DE UNA DECADA 



ly a naturaleza de los hechos propiciaba un co¬ 
mentario sobre la interrelación cualitativa del inci¬ 
dente Voronezh y (a amplísima respuesta de los me¬ 
dios de difusión, en una cadena que podríamos 
denominar 'efecto-fuente*, pero que vamos a pos¬ 
poner, por la fuerza de las efemérides, para mejor 
ocasión. 

Se ha cumplido una nueva década, también en el 
campo abierto por los 'ufólogos' y esto, que duda 
cabe, tiene sus consecuencias. En principio, que dos 
nuevos lustros se aterran a nuestras espaldas con 
toda su carga de acontecimientos, proyectos y de¬ 
cepciones, ejerciendo una decisiva influencia para 
que se hagan presentes, quizás con mayor fuerza 
que antes, nuestras limitaciones y contradicciones. 

Solamente dos aspectos, por aquello del espa¬ 
cio disponible, centran hoy nuestra atención: los 
cambios en la interpretación del fenómeno y las nue¬ 
vas estructuras divulgativas. 

Aunque existe cierta tendencia al inmovilismo, los 
enfoques respecto del fenómeno supieron de verda¬ 
deros temblores, suficientes como para alterar tanto 
conformismo y falta de rigor que han aquejado este 
campo de actividad durante décadas. Tras la apari¬ 
ción de un enfoque de *la ufología sin ufos", (véanse 
los trabajos de los intérpretes psico-sociales), nada 
puede ser lo mismo, principalmente, porque aquellos 
que sustentan tales posiciones no son los viejos y ya 
conocidos detractores del problema, sino gentes 
que durante años han trabajado en el seno de gru¬ 
pos privados a la manera clásica, llegando a enjui¬ 
ciar severamente las ideas tradicionales por puro 
rigor intelectual, sin que mediara en ello ningún tipo 
de prejuicio o propósito espúreo, lo cual avala su 


nada desdeñable interés. 

A esa visión renovadora, debemos añadirle el 
aparente o real descenso de informes, o al menos, 
de la menor permeabilidad de los testigos o sensibi¬ 
lidad de los medios de comunicación a transmitir po¬ 
sibles incidentes OVNI; todo lo cual, incide en el 
cada vez más necesario espíritu crítico cuando nos 
planteamos la posible naturaleza del (o los) fenóme¬ 
no (s) y sus implicaciones. 

Frente a la explosión de revistas profesionales 
y boletines de asociaciones y grupos ufológicos que 
tuvo lugar a mediados de los años setenta, la si¬ 
guiente década trajo consigo la crisis y desapari¬ 
ción casi inmediata de aquel variado panorama, que 
habitualmente derivaba entre el sensacionalismo y 
el pensamiento racional de algunos escasos expo¬ 
nentes. 

Así pues, los hechos hicieron patente, tanto 
para investigadores como aficionados, la urgente 
necesidad de promover un nuevo medio que sustitu¬ 
yera el enorme vacío reinante. La aparición de 
“C.d.U.", cumplía esa doble función de informar y 
servir como tribuna de discusión, siguiendo plantea¬ 
mientos nada frecuentes en la literatura especializa¬ 
da. 

En dos etapas sucesivas y con ocho años de 
experiencia y actividad, la ufología en el idioma de 
Cervantes, posee un buen instrumento, útil para 
desarrollar lo que algunos definieron como el estu¬ 
dio cientítico o al menos, más racional y equilibrado 
del problema. No obstante, ni podemos ni tampoco- 
debemos ser triunfalistas, alimentando un prudente 
“esperar y ver" hacia un futuro que, sin duda, será 
cambiante 


¡\ 


Julio Arcas 

tn 


















CENTELLAS O 

RAYOS EN BOLA 

Luis Ruiz Noguez 


"No niego que el fenómeno de las centellas pueda apare- j 
córenla atmósfera; pero no tiene nada que ver con las desean 
gas de la electricidad ordinaria, ni están relacionadas con los 
relámpagos o la electricidad atmosférica” 

Michael Faraday 

E xrste un fenómeno en la naturaleza muy poco conoci¬ 
do, al cual se le ha dado el nombre de Centolla ( # ). Las cente- j. 
lias son esferas luminosas tan brillantes como las ¡amparas 
fluorescentes. El tamaño de las esferas varia de algunos centí¬ 
metros a varios metros de diámetro. Pueden tomar cualquier 
coloración, aunque el violeta y el verde son muy raros. El fenó¬ 
meno toma cuerpo en condiciones especiales y su materializa¬ 
ción es instantánea. Algunas veces parece que el destello es 
continuo y, otras, intermitente. Las centellas pueden viajar pa¬ 
ralelamente a lo largo de un conductor, cerca de una sustancia 
aislante, o en el seno mismo del aire. El fenómeno puede curar 
de unos cuantos segundos a varios minutos. Algunas centellas 
se desvanecen poco a poco y otras desaparecen abruptamente 
y, en ocasiones, explotan. 

En este capitulo queremos hacer una breve descripción | 
del fenómeno de las centellas, aclarando que se hará un estudio 
más completo en otra monografía 

m 


Comencemos con la descripción de sus propiedades físicas 
tales como: a) forma, estructura y tamaño; b) color; c) olor, d) 
calor e) sonido; f) movimientos; g) duración; h) decaimiento; i) 
densidad; j) radiacón; k) campo magnético; I) energía. 


A) FORMA, ESTRUCTURA 
Y TAMAÑO 


Pueden adoptar diversas formas: esférica, oval, cilindrica, 
lágrima, amito... 

De acuerdo con Smger (1). del 10% al 20% no son esfén- 
cas. Se han visto algunas en forma ce anillos, otras, con un halo 
o corona azul que se extiende oesde el centro emitiendo, a 
veces, crispas y rayos. 

Las más grandes son las cilindricas, aunque son las menos 
reportadas. La razón de su longitud a su diámetro es por lo 
general de 2 a 1, siendo 15 centímetros un diámetro bastante 
común (es decir, cilindros oe 30 centímetros de largo por 15 
de diámetro), aunque se han dado reportes de cilindros de más 
de 100 metros de largo. 

Las centellas en forma de lágrima son por lo general de 
menos de 20 centímetros. 

De acuerdo a los datos de Brand (2), Normder (3), 
McNally (4) y Rayle (5), quienes estudiaron colecciones ce in- 







formes de centellas (37,156,447 y 98 casos respectivamen¬ 
te), se encuentra que el diámetro promedio de estas es de: 15, 
25. 35 y 55 centímetros respectivamente. Sus datos están 
expresadosen la figura 1. 

Parece ser que mientras más recientes son los estudios 
en este sentido, mayor es el diámetro promedio reportado, lo 
cual resulta sintomático. Si efectuamos un promedio pondera¬ 
do con estos resultados obtenemos un diámetro promedio de 
35 centímetros (de 30 a 40 centímetros para darlo en térmi¬ 
nos de un intervalo de confianza al 95%). 

Por su parte Singer da un intervalo de 10 a 100 centíme¬ 
tros, aclarando que existen reportes de esferas de medio cen¬ 
tímetro y otros de más de 10 metros. Hobana y Weverbergh 
(6), por ejemplo, reponan esferas de 2,7 metros de diámetro. 

De acuerdo a Barry (7) existen tres tipos de estructura: 

1) sólida; 2) rotante; 3) de fiama. 

1) Estructura sólida. Posee una superficie mate o reflec¬ 
tora o un núcleo sólido con envoltura translúcida Tiene un color 
verde o violeta y un diámetro entre 30 y 50 centímetros. 

2) Estructura rotante. Es una combinación de colores. 
Generalmente presenta un color interno brillante con polos de 
un coíor más oscuro o una envoltura translúcida 

3) Estructura de flama Se presenta más frecuentemen¬ 
te con las formas esférica y oval. Tiene un diámetro menor de 
40 centímetros y un diámetro mayor de más de un metro. Sus 
colores son el rojo o rojo-amarillo. 


B) COLOR 

Los investigadores no se han puesto de acuerdo en cuanto 
a los colores predominantes, pues mientras unos afirman que el 
rojo y el naranja son los más frecuentes, otros, dicen que lo son 
el amanllo, blanco, verde, rojo y violeta 

Los colores purpura y violeta se asocian generalmente a la 
forma cilindrica. 

Para Barry el 60% de los casos son rojo o rojo-amarillo, el 
15% amarillos, y menos del 2% azules, en contradicción con lo 
reportado por Brand en 1923 y Mathias en 1934 (8-10). 

Sólo el 1% de los observadores reportaron un cambio de 
color, y este cambio fue de tres tipos: de rojo a blanco; de vio¬ 
leta a blanco; y de amanllo a blanco. 

Parece ser que el color está relacionado con trazas de 
algún elemento o compuesto de la atmósfera, tal como lo apun¬ 
tan Barry (11), Powell & Finkelstein (12) y Silberg (13). 


C) OLOR 

Los olores reportados son de lo más variado, pero siem¬ 
pre, desagradable; lo que probablemente haya contribuido a 
relacionar las centellas oon los fenómenos diabólicos. 

Los olores más frecuentemente reportados son: ozono, 



Distribución de diámetros en algunos informes de Centellas 
















azufre encendido, óxido nítrico, dióxido de nitrógeno, a "huevos 
podridos", ácido sulfúrico. 

Rayle calcula que sólo el 25% de los observadores ha re¬ 
portado olores asociados a las centellas, pero, considerando 
que sólo el 50% de los observadores han estado a menos de 15 
metros concluye que todas las centellas van acompañadas de 
olor. 


D) CALOR 

De acuerdo a Barry sólo un pequeño porcentaje de ios ob¬ 
servadores reportan emisión de calor, fuego y otros daños re¬ 
sultantes de la proximidadd de una centella Esto también po¬ 
dría deberse a la lejanía del observador respecto a la centella. 
Sin embargo, Singer afirma que las centellas que desaparecen 
sin explosión irradian intenso calor. 

Mientras los investigadores rusos estiman que una cente¬ 
lla amarilla posee una temperatura de 14.000°K, otros dicen 
que es de 4.000°K. De la ley de Wem se infieren temperaturas 
de 4.000 - 5.000 Q K. Aún más, se han considerado temperatu¬ 
ras de Sólo 200°C. 

Relacionando la radiación emitida por un cuerpo negro con 
el color observado en las centellas tenemos que la temperatura 
de éstas puede obtenerse de la ecuación de Planck. 

2iú\ v 3 dv 

^v = 2 / 

c (exp (h^/kT) -1 


donde: v, es la frecuencia en Hz; h, la constante de Planck 
(6,625 x 10* 34 J/seg); c, la velocidad de la luz en el vacio 
(2,99793 x 10' 3 cm/seg); k, la constante de Boltzman (1,38 x 
1Q' 33 J/°K); y T, la temperatura absoluta en °K. 

La longitud de onda a la cual el cuerpo negro emite la mᬠ
xima potencia por unidad de longitud de onda está dada por. 

X max T = 2898x10 4 cm °K 

Para una centella azul (X max = 4.700 A = 4,7 x 10’ 5 cm ) : 
2898 a 

T = - X10 =6.166° K 

4700 

Para un centella amarilla X = 5.800 A) : T = 4.997° K 
max 

Para una centella roja (X = 6.300 A) : T = 4.600° K 
max 

Para una centella blanca; T = 10.000° K 


Sin embargo, esto no es necesariamente cierto ya que 
pueden existir otros mecanismos como la bíoluminiscencia o la 
quimiluminiscencia (de las que hablamos en otro momento) que 
pueden producir cena luz con determinada longitud de onda y 
sin emba r go no seguir la ley de Planck. 


E) SONIDO 


También existen contradicciones con este parámetro, 
pues mientras algunos autores (Singer) afirman que la mayoría 
de ellas desaparecen con explosión, otros dicen que son silen¬ 
tes. 

Nuevamente Rayle calcula que sólo e! 25% de los observa¬ 
dores reportan sonido, pero su explicación -nuevamente- es la 
Inania a las centellas. 

Al parecer producen un sonido característico parecido al 
zumbido de las abejas. 


F) MOVIMIENTOS 


Existen diferentes tipos de movimientos: I) nube a nube; 
II) nube a tierra: III) tierra a nube; IV) Trayectoria horizontal 
cerca o sobre la tierra; V) Trayectoria espiral y al azar sobre 
la tierra; VI) sin movimiento, estacionan© sobre la térra. 

Algunos autores han supuesto que estos movimientos se 
deben a efectos del viento, sin embargo Brown (14) reportó 
una esfera que se mantuvo sin moverse en una región con viento, 
mientras que Browne (15) reportó una centella que se movia 
lentamente contra una suave brisa. 

Silberg (16) reporta una rápida rotación de las esferas 
sobre su eje, lo que contrasta con su velocidad de traslación de 
unes 2 metros por segundo o menos. Poseen una velocidad de 1 
ó 2 metros por segundo cuando se mueven horizontalmente 
sobre la superficie del terreno, pero esta velocidad aumenta 
cuando caen desde las nubes. Según Hobana y Weverberg se 
pueden mover a varios cientos de kilómetros por hora Leonov 
(17) afirma que pueden alcanzar una velocidad de 100 kilóme¬ 
tros por hora 


G) DURACION 

En promedio su tiempo de vida es de 5 a 10 segundos, aun¬ 
que existen reportes de centellas que han durado 80 segundos 
(18-20) 9 minutos (21-26) y 15 minutos (27). 

Las centellas cuyo tiempo de vida es mayor, al parecer, 
están relacionadas con los fenómenos sin movimiento y de color 


m 




















Película lomada de un rayo en bola complejo de R.E. Holzer (1939) 
azuf o azul-blanco. 


H) DECAIMIENTO 

Existen dos modos de decaimiento o desaparición: explo¬ 
siva y silente. 

De acuerdo a Powell y Finkelstem la desaparición explosi¬ 
va es la más frecuente. Cerca de. 80% de las rojas y el 90% de 
las amarillas decaen en forma explosiva. Algunos testigos re¬ 
portan un repentino cambio de color antes de la explosión. Sin 
embargo, en la mayor parte de las veces, los alrededores no se 
ven dañados por la explosión, por lo que se cree que en realidad 
¡mpíotan. 

El modo silente está asociado con un decremento en 2a bri¬ 
llantez y diámetro de la centella. 

Sólo un pequeño porcentaje de los observadores menciona 
un residuo encontrado después de la explosión. Algunas cente¬ 
llas, al desaparecer, dejan estelas de humo. Winchester (28) 
menciona un residuo parecido a la niebla o al humo. Kogan- 
Beletskii (29) menciona alquitrán como residuo y Davidov men¬ 
ciona residuos de hollín (3). Se han encontrado otros residuos 
similares a los "hilos de la virgen", que desaparecen rápida¬ 
mente. 


I) DENSIDAD 


telias los movimientos descenden¬ 
tes sugieren una mayor densidad 
que la del aire (1,29 x 10‘ 3 g/cc)‘ 
y los ascendentes una menor densi¬ 
dad. Esto no significa que tengan 
la misma composición que el aire. 

J) RADIACION 

Como veremos posteriormen¬ 
te, algunos autores han propuesto 
una explicación de naturaleza nu¬ 
clear (Altschuler, House & Hildner 
-31-). Se ha supuesto varias reac¬ 
ciones que involucran a los núcleos 

0 16' 0 15' N uy F 17' másla pro¬ 
ducción de p + , e' y rayos gamma 
de una energía de aproximadamen¬ 
te 0,5 MeV, por !o que, como dicen 
Hill & Sowby (32), pueden produ¬ 
cir unos 325 rad/seg a una distancia 
de unos 2 metros y, por lo tanto, la muene de un ser humano 
que se encuentre a esa distancia. 

Otro aspecto es la radiación luminosa. Un parámetro crí¬ 
tico para cualquier teoría que trate de explicar las caracterís¬ 
ticas de las centellas es la eficiencia luminosa del modelo o la 
entrada de potencia por lumen de salida de luz visible. Para 
una esfera de gas caliente cuya rad ación sea de ongen térmi¬ 
co, se requiere una entrada de miles de watts para poder ex¬ 
plicar la apariencia bnllante de la esfera a la luz del día. Se han 
efectuado experimentos con oxigeno y nitrógeno que permiten 
descargas de una eficiencia luminosa anormalmente grande y un 
resplandor electrolumimscente persistente. Estos experimen¬ 
tos son postenores a los estadios de Rayleigh del "Nitrógeno 
activo". A partir de estos experimentos se concluye que la 
sustancia más probable en la composición de las centellas es el 
aire electroluminiscente y que una potencia de entrada de va¬ 
nos cientos de watts mantenerla eí bnllo a niveles observables 
más allá de una vida media normal de 0,5 a 1 segundo. 

¿De dónde proviene esta potencia? Se cree que es sufi¬ 
ciente un campo critico de entre 1 y 2 KV/cm para reaprovi¬ 
sionar el decaimiento de la excitación metaestable. Cuando el 
campo atmosférico decae, las fuerzas electrodinámicas en la 
esfera son tales que podrían explicar su comportamiento dinᬠ
mico que se le ha observado. 

K) CAMPO MAGNETICO 


Blair (33), basado en un relato de 1.811 en el que se in- 

m 


Aunque no existe una medida exacta ni precisa de las cen 














forma que el sacristán de una iglesia no pudo tañer las campa¬ 
nas debido a la presencia de unas centellas, calcula que las cerv 
tellas dobieron haber producido un campo magnético de al 
menos 150 G para así impedir todo movimiento de las campa- ¡ 
ñas. Para simplificar los cálculos, Blair supuso que las campa¬ 
nas se podrían comportar como un disco rotando en un campo 
magnético. Esto generaría un potencial al pasar las lineas de 
flujo magnético a través del metal, el cual está dado por: 

V = (NH A)x 10® 

donde N es la velocidad angular en revoluciones por segundo; 

A, el área del disco; H, la fuerza del campo magnético en Gauss; 
y V, el potencial eléctrico en voltios. 

La energia disipada como un flujo de comente eléctrica 
en el metal con un potencial V y una resistencia R es: 



R 


se incluyó el factor 2 debido a una revolución del disco en el 
campo magnético 

El trabajo realizado se suponen que es igual al requerido 
para que se produzca sonido en un tañdo de campana También 
se supone una fuerza de 10 Kg que sería la utilizada por el sa¬ 
cristán para tirar de la cuerda de la campana. Sustituyendo 
estos valores, el valor de Epsiton resulta ser de 100 W/seg. 

Blair supuso un diámetro de 70 centímetros con una re¬ 
sistencia de 3,5 x 10* 6 ohms, un grosor de 7 centímetros y una 
longitud de 80 centímetros. La resistencia del bronce es de 18 
xlO^ohm/cm. 

Con estos datos, resolviendo para V y sustituyendo su 
valor en la pnmera ecuación obtenemos que H es igual a 150 
Gauss. Este es en realidad un valor aproximado ya que no se 
tomó en cuenta la distribución de las corrientes parásitas, 
además de que la resistencia no era la correcta, ni la campana 
es un disco como se le consideró como primera aproximación. 


X) ENERGIA 


De acuerdo a Barry, la energía total de una centella está 
dada por: 



donde /(r) es la distribución radial de la densidad de energia, 
r es la distancia racial y R es el radio de la esfera. Si existe 

ffl 


una distnbudón uniforme de densidad energética se puede su¬ 
poner que /(r) * cte, por lo que E= /(r) V. donde V es ei volu¬ 
men de á esfera. 

La distribución de energia puede estar definida por: 



El 3 de octubre de 1936, el Daily Mari de Londres publicó 
que un observador había reportado una centella que había cor¬ 
tado el alambre de una linea telefónica y quemado el marco de 
su ventana para finalmente caer en un cubo donde había 4 galo¬ 
nes de agua haciéndoles hervir. Este caso fue reportado por 
Moms (34) y discutido por Goodlet (35). Goodlet supuso que 
el diámetro de la centella era de 15 centímetros, que se utiliza¬ 
ban galones ingleses (18 litros) y que la temperatura inicial del 
agua era de 20° C y la final de 90° C (el agua se mantenía ca¬ 
liente después de 20 minutos). Sabiendo que es necesana una 
caloría para eievar en I o C la temperatura de 1 centímetro cú¬ 
bico de agua tenemos: 

Eo = (1000 cc/1) x (18 litros) (1 cal/cc °K) (363 c K - 
293° K) = 1,26x10 6 Cal. 

Como 1 caloría equivale a 4,186 Joules, entonces: 

Eo = 3x1(£j 

Si la centella tenía unos 15 centímetros de diámetro, en- 
tonoes su volumen era de: 

V=- w 3 =1767cc. 

3 

y por lo tanto su densidad ce energía fue de 170 J/cc. 

Este valor es ligeramente menor dei que resultaría si in¬ 
cluimos una evaporación de agua. Se necesitan 2.257,1 J/cc si 
suponemos que se evaporaron 454 cc. 

Se han hecho más cálculos con otros informes y se ha des¬ 
cubierto que la densidad de energia varia de 2 x 10' (Golka & 
Bass -36) a 2,4 x 10 7 J/cc (Mathias -37-). De estos valo'es 
podemos suponer que existen -posiblemente- vanos fenómenos 
conectados con el membrete de Centella. 

De acuerdo a Barry se les ha confundido con la Luna, me¬ 
teoros, pájaros, ignis fatuus. fuegos de San Telmo. Algunos 
autores los han relacionado con OVNls: Shapiro (38); Paw-U 
(39); Mantón (40); Callahan & Mantón (41); Callaban (42); Be- 
nedicks (43); Kiass (44-49); López (50-51); Ruiz (52); Ma- 
karov (53); Bergier (54); Altschuler (55); McCampbeil (56) 
i y Coughiin (57). 

El esentor alemán Freder van Holk (citado por Bergier) 
I cree que los OVNls son puntos de impacto de haces de onda 
emitidos para dingir las centellas y que se reflejarían soore las 
capas ionizadas de la atmósfera. Esto explicaría su movimiento 







Muerte del Dr. Richmann en 1752 debida a i 

extremadamente rápido y silencioso. Su luminosidad seria de¬ 
bida a la ionización de los gases enrarecidos deí aire por ondas 
cortas. 

McCampbeli sostiene que: "Considerando las similitudes 
entre las centellas y los OVNIs no es sorprendente que puedan 
ser contundidos como un mismo fenómeno y asi entren en el 
campo de ,'a literatura OVNI". 

Según Makarov la mayoría de los OVNIs observados son el 
resultado de las centellas y sus electos. Por su parte Félix 
Ziegel dice que los OVNts podrían ser plasmas formados en la 
estratosfera por partículas ionizadas provenientes de la cor¬ 
teza terrestre. 

Otros autores Singer (58) y Ritchie (59-60) las han 
considerado como armas secretas de los soviéticos. 

Dolbear (61) ha reportado muertes, de personas y ani¬ 


males, debidas a las centellas. Cerrillo 
(62) discute el caso de varias personas 
electrocutadas por una centella en México. 
El caso más antiguo que se conoce, de una 
muerte debda a una centella, es el de el 
Dr. G.W. Richman en 1752 (63). Varios 
autores Stenhoff (64); Owen (65): Ba- 
bich (66); Mmchm (67); Hill (68); Israel 
(69); Lindemann (70); McMfflan (71); Ca- 
rruthers A Foster (72); Covington (73) 
y Flamrrarion (74-79) han reportado 
daños a objetos diversos. Pcholko (80); 
Woskowy (81); Kogan-Belestkii (82) y 
Winchester (83) informan de aviones que 
han colisionado con centellas. Geddes 
(84) y Mclntosh (85) han estudiado agu¬ 
jeros en ventanas, producidos por cente¬ 
llas y López (84) ha estudiado mcencios 
producidos por las mismas. 

No obstante de ocasionar algunos 
"desperfectos", las centellas han trans¬ 
portado. sin daño, objetos frágiles como 
espejos; vaciado tinteros, desnudado per¬ 
sonas y, en una ocasión, quemado el vello 
púbico a una muchacha, sin causarle ningún 
otro daño, tal y como lo reporta Flamma- 
non (87). 

De acuerdo con estos datos, parece 
seguro decir que las centellas no sólo exis¬ 
ten sino que ocurren tan frecuentemente 
como los relámpagos normales, es decir, 
unas 10 7 centellas por día en toda laTie- 
rra. Se calcula que han sido observadas 
por aproximadamente el 5% de la poba- 
centella ción mundial. Los estudios de McNaily 

(88) y Rayle (89) disipan algunas dudas 
sobre la existencia de las centellas. Estos autores entrevista¬ 
ron a gente de la AEG v de la NASA y encontraron suficientes 
respuestas positivas (5 a 10% de las personas interrogadas) 
para dejar asentada la existencia de las centellas y determinar 
algunas de sus características. 

Sin embargo, Rayle ha señalado una consecuencia total¬ 
mente inesperada de tales estudios. Comparó la frecuencia de 
apanción de las centellas y los relámpagos ordinarios. Mientras 
que la descarga es visible para miles de personas, la observa¬ 
ción de (as centellas deberia estar supeditada a vanos facto¬ 
res estocásticos. Pero la conclusión sorprendente del estudio 
de Rayle es que no hay mucha diferencia en la frecuencia como 
podría esperarse. Cerca de la mitad (44%) de la gente que 
reportó haber visto una centella también reportó huellas físi¬ 
cas de relámpagos. Esto podría hacernos suponer que las cen- 

' m 








tollas ocurren por lo regular cerca de i punto de impacto de un 
rayo. 

No obstante, se han observado centellas independiente¬ 
mente de la existencia de una tormenta eléctrica;Se las ha 
visto durante los terremotos (de lo que hablamos en otro capi¬ 
tulo), erupciones volcánicas, tormentas de viento, tomados, ci¬ 
clones y temporales. 

Anderson, Bvembjom, Bianchard, Gathman, Jonasson, 
Moore, Survilas Vonnegut (90) mostraron que existen inten¬ 
sos campos eléctncos en las nubes volcánicas. Freier (91) en¬ 
contró fuertes campos eléctricos como resultado de la íncción 
de partículas de polvo. Funder (92) también reportó intensos 
campos eléctncos debidos a causas similares. 

Las condiciones atmosféricas en las que se pueden dar las 
centellas son de unos 20° C de temperatura y una humedad re¬ 


res; estructuras en vórtice; centellas como una descarga eléc¬ 
trica; esferas luminosas a partir de sólidos vaporizados; teo¬ 
rías tipo plasma; modelos de plasmoides y formación de cente¬ 
llas por radiación electromagnética natura 1 . 

Se han postulado hipótesis de alucinaciones, ilusiones ópti¬ 
cas y oe imágenes postenores positivas (fosíenos). Así por 
ejemplo, Humphreys (96) y Schonland (97) suponen que las 
centellas son ilusiones ópticas y Szpor (98), Trowbndge (99) 
y Argyle (100) creen que son efectos debidos al encandila- 
miento por una intensa luminosidad. Este último autor, basado 
en Rayle quien afirmó que el 44% de las personas que repor¬ 
tan centellas las confunden con los puntos de impacto de los 
relámpagos ordinarios, supone que las centellas no son más que 
fosíenos producidos por el destello del relámpago. Con esta 
hipótesis lograría explicar los reportes de centellas que atra- 



Rcprcsentación gráfica de una "centella” observada en 1868 


lativa de cerca del 100% (aproximadamente 3% de vapor de 
agua por volumen). Puede o no llover. De acuerdo con Schon¬ 
land (93) ocurren más frecuentemente en lugares altos que en 
bajos. Hobana & Weverbergh dicen que surgen principalmente 
en julio y agosto. 

No son pues, un fenómeno raro. Se conocen más de 100 
fotografías de centellas y de relámpagos en forma de rosario: 
Barry (94) presenta varias de ellas. 

Se han presentado cientos de teorías para tratar de ex¬ 
plicar las características y propiedades de ias centellas. Sin- 
ger (95) las agrupa en 13 grandes bloques: Teorías aglomera¬ 
bas; Estructuras tipo jarra de Leyden; transformación de 
relámpagos lineales a relámpagos esféricos; generación de 
centellas por medios químicos; teorías nucleares; modelos de 
polvo y gotas cargadas eléctricamente; nubes lonicomolecula- 



viesan paredes y ventanas como si fueran fantasmas. 

Las imágenes postenores negativas son más comunes que 
las positivas. Las segundas son el resultado de la observación 
de una brillante fuente de iluminación. Es un efecto de la por¬ 
ción cónica del ojo y por lo regular se forman cerca, pero no en 
el centro de la retina. El observador, por lo tanto, intentará 
centrar el objeto, sin lograrlo, lo cual producirá la ilusión de 
movimiento a) azar en el objeto, con cambios de dirección y 
giros bruscos. La velocidad aparente del objeto puede ser muy 
grar.de. Este tipo de imágenes dura unos 2 ó 10 segundos, de¬ 
pendiendo de una gran variedad de circunstancias. No produ¬ 
cen sonido a! desaparecer ni dejan rastro. 

Otros autores, tales como Charman (101), Jenmson (102) 
y Davies (103) están en desacuerdo con esta teoría. Objetan 
que existen vanos reportes en donde el evento fue observado 




simultáneamente por varias personas y, aparentemente, tam¬ 
bién por animales. Si fuesen fosfenos cada testigo reportaría 
una forma diferente. Davies antepone dos objeciones: a) la si¬ 
militud en los informes de los testigos y b) existiendo muchas 
más fuentes de luz que los relámpagos seria difícil explicar la 
gran relación entre las centellas y las tormentas. 

Humphreys cree que las centellas son descargas fijas o 
descargas en brocha, tal como los fuegos de San Telmo, o sim¬ 
plemente ilusiones ópticas, debidas probablemente a la persis¬ 
tencia de la visión. 

La apanenda de movimiento puede ser producida por 
cambios en la luminosidad: un incremento en tamaño seria un 
acercamiento y una disminución se interpretaría como un aleja¬ 
miento del observador. 

Efectos autocinéticos producidos por el movimiento mus¬ 
cular del ojo pueden crear movimiento erráticos. 

Sin embargo, ia teoría de Humphreys no puede explicar 
las centellas que se han visto en el aire sin ningún contacto con 
el terreno o superficies sobresalientes de él, tales como ante¬ 
nas o árboles. 

Se han propuesto varias hipótesis sobre el origen químico 
de las centellas. 

Fher (104) propuso que se debian a (a combustión del 
metano (una atmósfera con un 1 ó 2% de metano). BarTy (105) 
apunta la necesidad de dos condidones: a) algún tipo de des¬ 
carga eléctrica atmosfénca y b) presencia de hidrocarburos 
(Cfy, C3HQ, etc.). Se debe enfatizar que la densidad de los 
hidrocarburos debe ser menor que la necesaria para la com¬ 
bustión. 

El hidrocarburo se comenzará a ionizar debido a la des¬ 
carga eléctrica y se formará una pequeña región de hidrocar¬ 
buros más complejos, incrementándose asi la densidad. En ese 
momento una descarga eléctrica puede producir la combustión, 
que se mantendrá si la densidad de los hidrocarburos es la 
adecuada. 

Los modos de decaimiento se explicarían asi: a) el silente, 
si la densidad de los hidrocarburos cae por debajo del limite J 
necesario para la combustión, y b) si la mezcla de hidrocarbu- 1 
ro-aire se hace explosiva. 

Las dimensiones de la esfera se pueden calcular suponien¬ 
do la relación de energía de llama esíénca norma) de Lewis y 
vonEJbe. 

d 3 (Tb • T a )cp 

6 

conde E, es la energía: d, el diámetro; c, el calor específico de 
la mezcla de hidrocarburos: p, la densidad de la mezcla; Ta la í 


temperatura inicial de la mezcla y T^, la temperatura final. 
Suponiendo un mecanismo de formación con la densidad inicia] 
de CH 4 menor de la necesana para la combustión, se obtendrá 
una densidad resultante de hidrocarburos más complejos 
mayor que la necesaria para mantener la combustión dentro de 
un peaueño volumen (CjHg ai 3% por ejemplo), con una energía 
de 1 Cr a 10 6 J, un calor especifico de 0,28 cal/g. °C, una den¬ 
sidad de 0,2 x 10* 3 g/cc y una temperatura final de 4.000° C, 
para una centella cuyo diámetro osale entre los 6 y 130 cm. 

Hildebrand-Hildebrandson cree que las centellas se 
deben a procesos de combustión (106). Esta hipótesis fue in¬ 
vestigada por Nauer (107) y Plante (108). Otras hipótesis 
químicas han sido sugendas por Thomton (109) y Benedicks 
(110). Este último ha propuesto la formación de óxidos de ni¬ 
trógeno catalizado por relámpagos ordinarios o la descompo¬ 
sición de ozono formado en la descarga del relámpago. Estas 
reacciones podrian explicar los colores y olores reportados. 
Sin embargo, no pueden explicar la duración de! fenómeno. 

También se ha propuesto que sean esferas de oxígeno 
molecular caliente producidas por un rayo. El O2 se disocia 
completamente a 4.000° K produciendo energía considerable 
(vanos miles de Joules en 20 centímetros). Empero, el mezcla¬ 
do térmico convectivo puede destruir las esferas así formadas 
en menos de un segundo. 

Algunos de los miembros del Laboratorio de producción 
de luminosidades automantenidas, de la Sociedad Física Ame¬ 
ricana, División de Física de Plasmas de Boston, Massachu- 
setts (Powell J., Zucker M., Manwaring J.F., y Finkelstein D.) 
han estado muy activos en este campo (111). 

Powell supone una exatación electrónica metaestable de 
nitrógeno y oxigeno que no requiere altas temperaturas para 
almacenar energía y que emite luz visible a bajas temperaturas 
(2.000° C), aunque la esfera formada desaparece en un se¬ 
gundo aproximadamente. 

El fenómeno del "nitrógeno activo" (una fosforescencia 
del nitrógeno, de gran persistencia bajo ciertas condiciones), 
fue estudiado por Ray.'eigh, quien encontró que el ojo adaptado 
a la oscuridad puede ver esta luminiscencia hasta cerca de 
media hora después que paró la descarga excitadora. Esta es 
la luz de la recombinaaón del nitrógeno. 

Otros autores que han estudiado las hipótesis de las re¬ 
acciones químicas fueron Smirnov (112) y Toepler (113) quien 
suginó que las centellas son un fenómeno eléctrico o electro¬ 
químico. Thomton propuso que las centellas estaban compues¬ 
tas predominantemente de ozono y según él la explosión se 
debía a que éste se descomponía rapdamente en oxígeno. 

Se han considerado modelos radiactivos, en donde se po- 
ducen especies inestables de corta vida media por medio de 
reacciones nucleares con un haz de electrones relativisticos. 

Los primeros autores en proponer la teoria del origen nu¬ 
clear fueron Atlschuler, House & Hildner (114). Hilí & Sowby 

m 








calculan que la media de rayos absorbidos por ei cuerpo huma¬ 
no a dos metros de distancia de una centella, sin protección, 
puede ser de 175 rad/seg para el isótopo O-j 5 y de 325 rad/ 
seg para el F 1 7. Con estas dosis es raro que no se hayan re¬ 
portado casos de envenenamiento radiactivo (115). 

De acuerdo a Ashby & Whitehead (116) y Uman (117), se 
puede encontrar radiación del orden de 1 a 1.000 rad en los lu¬ 
gares en donde se han visto centellas. Uno de estos casos fue 
analizado por Fleming & Aitken (118). 

El 8 de mayo de 1970 apareció una centella en una casa de 
North Berkshire. La casa estaba construida de ladnllos y en 
ese entonces tenia 25 años de antigüedad, por lo cual, las in¬ 
crustaciones de mineral de los ladnllos podían exhibir un nivel 
de Termoluminiscencia (TL) significativamente mayor que la 
dosis recibida por la radiación anual de Uranio, Torio y Potasio 
que pudiera tener la arcilla con laque se hicieron los ladnllos. 

Los análisis radiactivos de la arcilla (con contadores de 
partículas alfa para U y Th, y fotometría de llama en el caso de 
K) indicaron que aquellas incrustaciones cnstalinas no tenían 
una radiactividad propia, tal como e! cuarzo, y expenmentaron 
una cosificaáón anual de unos 0,5 rad que acumularon un eoui- 
valer.te TL a 12 rad desde que fueron cocidos los ladrillos. 

Ashby y Whitehead propusieron que las centellas eran 
producidas por la aniquilación de diminutos fragmentos de me¬ 
teoros de antimateria Esto ayudaría a explicar las asombro¬ 
sas propiedades de las centellas de entrar por las ventanas 
cerradas. Pero esta hipótesis supone que la antimatena puede 
ser relativamente estable en presencia de la materia 

Los autores calculan que una oartícula de antimateria de 
5 metros de radio y de unos 5 x 1 0" 1 0 gramos podría producir 
unos 10® Joules al aniquilarse. 

En base a los cálculos de Nauenberg y Ruderman de la 
curva de energía potencial para la reacción del hidrógeno y el 
antihidrógeno se puede apreciar que existe una barrera de po¬ 
tencial repulsiva de unos 0,5 eV. En otras palabras, si una par¬ 
tícula de antimateria tiene una velocidad relativa a su medio 
ambiente lo suficientemente baja para que cuando choque con 
las moléculas del aire no alcance la barrera de potencial, no se 
aniquilará. 

Otra teoría, propuesta por Koldamasov (119) sugiere 
que el flujo de agua a grandes velocidades a través de boqui¬ 
llas puede producir descargas fulgurantes. En un expenmento, 
una expansión abrupta produjo una cavitación pulsante. El flujo 
funcionaba como un separador de carga en el liquido y la ioniza¬ 
ción en la pared de la cámara se obtenía por un proceso secun¬ 
dario. La recombinación de los electrones de la pared producía 
un fulgor continuo con un color que dependía del dieléctrico de 
la pared; el cemento o el asbesto producían un color rosa, el 
plexiglás, un amarillo y la ebonita un azul. 

En los experimentos de Crew (120) las gotas que se en¬ 
contraban entre la presión del canal del relámpago y una pre¬ 


sión reducida compensadora que la rodeaba, procucía una infi¬ 
nidad de gotitas. La presión de radiación de la descarga repe¬ 
lía tales gotitas y si existía una onda sónica, las gotitas se 
fragmentaban aún más. Como resultado de esto se producía 
una separación de cargas. Las pequeñas gotitas negativamente 
cargadas eran impulsadas por el canal del relámpago, produ¬ 
ciendo una envoltura que rodeaba a un núcleo positivo. Al re¬ 
combinarse ¡as cargas producían un destello extraordmano. 

Según Wooding (121) se puede producir un anillo en vór¬ 
tice al aplicar un impulso asimétrico a un fluido. Algunas veces 
se forman anillos de humo al detonar un explosivo sobro una su¬ 
perficie lisa. Las centellas se pueden producir de igual manera, 
es decir, son plasmas producidos por un proceso similar a la 
ablación de una superficie sólida por un pulso láser de alta po¬ 
tencia De acuerdo a Wooding (122) la vida media de este anillo 
se controla por perdida de energía térmica y disipación Q del 
campo magnético. Si la temperatura del plasma es de 10 4 C, 
la difjsrvdad magnética D m es del orden de 10* 5 cm 2 /seg y el 
tiempo para que el campo se difunda fuera del anillo r /D m es 
mayor a 10 5 segundos. 

Fue un mexicano Cemllo (123) el pnmero en postular la 
teoría del campo de alta frecuencia, en 1943. Posteriormente, 
en 1955, el físico soviético Pjotr L. Kapitza (124) elaboró la 
idea 

Pjotr L. Kapitza fue el hijo de un general de ingenieros. 
Nació en Krondstadt en 1894; se crió en Tsantsyn y se educó 
en Petrograd. Se graduó en 1918 en la Facultad de Electrome¬ 
cánica del Instituto Politécnico de Petrograd. Durante la revo¬ 
lución rusa fue al Laboratorio de Cavendish de la Universidad 
de Cambndge, trabajando de 1921 a 1924 bajo las órdenes de 
Ernest Rutherford. Fue su alumno favonto. Corría como loco 
en su coche por las tranquilas carreteras inglesas, o se queda¬ 
ba cesnudo frente al rio, espantando a los puritanos ingleses. 

En Zurich, con motivo del Congreso de Física de 1931 se 
hizo fotografiar bajo las ruedas ce un coche: “Quería saber que 
aspecto tengo cuando me atropellan - . 

Rutherford logró que la Royal Soaety y el Department of 
Saentiftc and Industrial Research construyeran un laboratorio 
especial para Kapitza, el Laboratorio Mond, del cual fue direc¬ 
tor de 1930 a 1934. 

En 1934, con motivo del traslado de la Academia de Cien¬ 
cias de Lemngrado a Moscú, visitó su país. Cuando Kapitza se 
disponía a regresar a Cambndge, le fue negada la visa “en 
, vista de la amenaza hitleriana"... Por orden de StaJm se le 
¡ otorgó el mando ce) Instituto para Problemas Físicos de la 
Academia de Ciencia de la URSS, en donde trabajó hasta 
i 19¿6. Rutherford escribió a Moscú, pidiendo cejaran volver a 
Kapitza La respuesta de los rusos fue: "Naturalmente le gus¬ 
taría mucho a Inglaterra volver a tener a Kapitza Con el mismo 
¡ gusto tendríamos aquí, en la Unión Soviética a Rutherford". 

Se realizaron varios intentos por pane de Rutherford 



para lograr que Kapitza regresara a Inglaterra. En ellos inter¬ 
vinieron el ministro Baldwm y el embajador ruso en Londres, 
Maiski. Pero todos ellos resultaron infructuosos. En vista de 
esto, Rutherfor decidió mandar toda la instalación del nuevo 
laboratono a Rusia PAM. Dirac fue el encargado de cuidar el 
transpone del material. Los dirigentes soviéticos en su afán 
de atraerse la simpatía de Kapitza, pagaron 30 mil libras es¬ 
terlinas por todo el equipo, y además construyeron en Moscú un 
nuevo instituto al estilo de las casas señoriales inglesas. 

En 1945 se le ordenó trabajar en la "Comisión para el es¬ 
tudio de los usos estratégicos de la radiaoón cósmica", pero 
como se negó a realizar esta labor (que indufa el desarrollo de 
armas atómicas rusas) se le acusó de sabotaje y se le destituyó 
de su puesto de director del Instituto de Problemas Físicos y 
se le envió a trabajar a los Urales. A lo largo de casi 7 años es¬ 
tuvo viviendo en su casa de Twenigovod, mientras en la prensa 
occidental aparecían repetidamente noticias, según las cuales 
él era el constructor de las bombes atómicas soviéticas (125). 

Después de la muerte de Stalin se le reinstaló en su pues¬ 
to en 1953. Trabajó en el desarrollo del Sputnik. 

Sus trabajos de 1931 en el Royal Society Mond Labora- 
tory permitieron medir la susceptibilidad magnética en inter¬ 
valos del orden de 10 milisegundos y estudiar los fenómenos de 
la magnetoconstncción y las bajas temperaturas (126). 

En 1934 publicó un trabajo basado en la utilización del 
efecto Joule-Thomson para licuar el nitrógeno. Esto ayudó 
enormemente al desarrollo en los estudios de la criofisica. Es¬ 
tudió también la superfluidez del Helio II y los estados de en¬ 
tropía cero. 

En 1944 recibió la medalla Franklin otorgada por el Insti¬ 
tuto Franklm de Filadelfia; los premios de Física de 1941 y 
1943; la orden de Lenm en 1943, 1944, 1945,1946,1971 y 
1974; la medalla de Defensa de Moscú en 1944; "Héroe de la 
Labor Socialista" en 1945 y 1974; la orden de la Bandera Roja 
de la Labor en 1954; la medalla de oro Lomonosov de la Acade¬ 
mia de Ciencias de la URSS en 1959; la gran medalla de oro de 
la URSS en 1962, etc. 

En 1978 compartió el premio Nobel junto con Amo A. 
Penzias y Roben W. Wilson de los laboratonos Bell. A estos 
últimos les fue otorgado por su descubrimiento de la radiación 
cósmica de fondo de 3 o K en 1965. Kapitza recibió el Nobel 
por sus descubrimientos en el área de Física de oajas tempe¬ 
raturas (127). 

Pjotr Leodmovich Kapitza fue uno de los físicos más im¬ 
portantes de este siglo. Por ello, me he detenido en hacer unos 
apuntes de su biografía. 

La idea de Cemíío-Kapitza es la siguiente; 

En las tormentas y cuando se producen relámpagos, el 
medio ambiente está altamente electrificado y de alguna mane¬ 
ra se pueden generar ondas electromagnéticas y efectos de 
interferencia producidos por reflexión de estas ondas en el 



cas; B) se produce un campo de ondas estacionarias 
por interferencia entre éstas y las ondas reflejadas en 
una superficie conductora; C) la energía del campo io¬ 
niza una región alrededor de uno o más antinodos for¬ 
mando una centella que se puede mover hacia los 
nodos (flecha). 















suelo o en otras superficies conductoras. Esto puede produ¬ 
cir, bajo ciertas condiciones, ondas estacsonanas. Estas ondas 
surgen en el lugar de reunión de dos o más frentes de onda de 
la misma frecuencia que viajan en diferentes direcciones. La 
región donde las ondas se refuerzan se llama antinodo, y conde 
estas se cancelan se denomina nodo. En el entinodo la intensi¬ 
dad del campo es mayor por lo que puoden resonar pequeñas 
cantidades de gas ionizado, absorbiendo energia del campo, 
produciendo una ionización en cascada y la formación de una 
centella. Las ondas reforzadas en el antinodo tienen ta energia 
suficiente para ionizar los átomos del aire. Un gas ionizado 
puede absorber ondas electromagnéticas de una frecuencia 
apropiada provocando el fenómeno llamado Resonancia. Esto 
puede producir una ionización en cascada dando como resulta¬ 
do la formación de una bola de luz. El tamaño de estas esferas 
está directamente relacionado con la frecuencia de la radiación 
electromagnética. La frecuencia de! campo debe ser tal que el 
diámetro de la esfera sea aproximadamente un cuarto de la 
longitud do onda (0,274 lambda = d). Es decir, para un diáme¬ 
tro de equilibrio de unos 20 centímetros, la frecuencia debe 
ser de 400 MHz, correspondiente a una longitud de onda de 
aproximadamente un metro. Resulta difícil explicar por qué no 
se reaben interferencias en la banda de radiocumunicaciones 
de ios aviones, que se encuentra er este rango. 

El singular comportamiento de las centellas, que algunas 
veces entran por puertas, chimeneas o ventanas, se puede ex¬ 
plicar fácilmente con esta teoría, ya que estos lugares funcio¬ 
nan como guias de onda 

Las centellas formadas en un antinodo se moverian hacia el 
nodo en donde podrían permarecer estancas. Si se oesvian un 
poco del nodo, la radiación a ambos lados la puede atraer y lle¬ 
var a otro nodo. Esto explica los movimientos caprichosos que 
se han reportado. 

Esquemáticamente esta teoría puede verse en la figura 2. 

Existen varios problemas con esta teoría. No puede expli¬ 
car la existencia de las centellas en la interfase are-agua (re¬ 
cordemos el informe del Daily Mail), ya que la teoría se basa en 
un abasteamiento externo de energía, el cual se vería abrupta¬ 
mente cortado ai entrar la centella al agua. Además, no existe 
evidencia de que una tormenta pueda generar las cantidades 
requeridas de emisión de UHF. 

Edward L. Hill (128) de la Universidad de Minnesota 
(Lightning and Transients Research Institute) ha ofrecido 
otra explicación. Sugiero que el destello de luz que precede a 
fas centellas induce una separación de cargas positivas y nega¬ 
tivas en nubes, polvo y otros objetos minúsculos que se encuen¬ 
tran en el arre. De esta forma las cargas no viajan libremente, 
sino que quedan "incrustadas" dentro del polvo. Esto hace que 
no se recombinen tan fácilmente como en un plasma 

Los cúmulos separados de cargas positivas y negativas no 
interactuan entre sí. El movimiento turbulento del aire crea una 




situación en la cual la fuerza de! campo eléctrico excede la míni¬ 
ma necesaria para producir una descarga eléctrica (luz). Miles 
















de esas pequeñas descargas producen la ilusión de una bola 
de luz. 

Esta teoría se ve esquematizada en la figura 3. 

El problema con la teoría de Hill es que no explica cómo se 
separan las cargas inicialmente. 

Varios autores han propuesto otra teoría: una comente 
constante que fluye de las nubes a la Tierra puede entrar en 
secciones transversales en una región de alta conductividad (la 
esfera} y que el incremento de energía consumida puede man¬ 
tener la esfera. Este tipo de teoría tiene problemas obvies al 
no poder explicar aquellos eventos que ocurren dentro de es¬ 
tructuras conductoras como los aviones. 

La siguiente figura muestra un esquema de esta teoría. 

Se han hecho vanos intentos de producir centellas en el 
laboratorio. Manwaring (129) logró producir bolas de luz en el 
seno del aire libre en 1965 usando una radiofrecuencia de 75 
MHz. La esfera de luz duraba aproximadamente medio segun¬ 
do. 


Powell del Brookhaven National Laboratory usó una fuen¬ 
te de 30 KW con una frecuencia de 75 MHz y produjo esferas 
luminosas en el intenor de un cilindro de vidno de unos 15 cen¬ 
tímetros de diámetro interno. La vida media de la esfera era 
de 0,5 a 1 segundo. 

Los experimentos de Powell se efectuaron a presión 
constante entre 0,5 y 3 atmósferas. Por debajo de 0,5 atmós¬ 
feras desaparece rápidamente la descarga. La composición del 
gas fue una mezcla de nitrógeno en aire (utilizando vanas pro¬ 
porciones ce con 0 2 y N 2 0. A una mayor concentra¬ 
ción de Njp la luminosidad era azul poco intensa, mientras que a 
mayor concentración de 0 2 la luminosidad es blanca y muy in¬ 
tensa Con N 2 0 las esferas alcanzaban un diámetro de 50 cen¬ 
tímetros y eran anaranjadas con una vida media de 2 segundos. 
Se cree que la energía química de la descomposición del N 2 0 (1 
eV por molécula) es probablemente la responsable de una 
mayor emisión de luz. 

Se utilizaron vanos tipos de electrodos: Pt, Au, Ag. Cu, 
Zn. Ce, C, Sn, W y Ai. La temperatura de las esferas fue de 
aproximadamente 2.000 - 2.500° K. 

Los laboratorios de investigación de la Bendix han logra¬ 
do crear pequeñas regiones de plasma enfocando microondas 
en un volumen pequeño. Sin embargo, estas bolas de luz no se 
mueven como las centellas. 

La Radio Frequency Company Incorporated of Medfield 
Massachussets tiene un programa para la formación de cente- 
'¡as en el laboratorio. Dentro de una caja de alumino se hacen in¬ 
cidir ondas electromagnéticas a una frecuencia resonante. Se 


han obtenido centellas de unos 35 centímetros de diámetro 
que desaparecen cuando se deja de irradiar energía. 

Todas las características de las centellas de las cuales 
hemos hablado en estas líneas las hacen un fuerte candidato 
para explicar varios reportes de OVNIs como aquellos en 



Figura 4: Modelo de descarga de corriente directa. Las 
centellas ocurren en una región de alta conductividad, 
lo que produce una convergencia local de líneas eléc¬ 
tricas de fuerzas y corriente y por lo tanto, una alia 
temperatura. 


donde los avenes son perseguidos por "bolas de luz" Los avio¬ 
nes forman a menudo fuertes cargas netas debido al contacto 
con la nieve, lluvia o partículas de polvo y estas cargas pueden 
atraer a las centellas. 

Un mejor estudio y comprensión en el campo de las cente¬ 
llas nos puede dar mucha luz en la desmitificaaón del fenómeno 
OVNI 

NOTA 

(') Hemos utilizado el témno en español aunque no sea el 
de mayor uso en la jerga científica internacional. Se conoce 
también con ios nombres de: globular lightning, ñre bal!, baíi of 
ñre, lightning ball , ball lightning, electnc meteor, foo-fighter, 
UFO, fiying saucer, ciipeus ardentes, teium igneum fulmmeum, 
igms fulmineus, kugelbhtz, bützkugel, krauts fireballs, kk>t- 
bhxtar, boules de feu, globuiaire de feu, foudre sphenque, 
giobes de feu, tonnerre en boufe, coup de foudre en bou/e, fou¬ 
dre globuiaire, édair en boule, éclair fulgurant, fulmini globu¬ 
iaire, soucoupe volante, sharovoyi moini, kugefynet, relámpago 
globular, globo de fuego, bolas relámpago, relámpago esférico, 
meteoros eléctricos, cazas de fuego, bola de fuego, salaman¬ 
dras, actinios, platillos volantes, OVNIs, rayo fulgurante... 


































REFERENCIAS 


(1) Smger Stanley. "Ball Lightning", capítulo 12 de "Lighming", 
R.H. Gokje (editor) Vol I, página 409. Academc Press. 1977. 

(2) BrandW.’Derkugelblftz*, Probleme der kosmichen phys*, 11/ 

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(24) Jans C. de, "Coup d’oeil retrospectif sur les essais 
d'explication de la foudre globulaire", Ciel el Terre, 32, pág 301,1911. 

DE 


(25) Jans C de, "Coup d'oeil retrospectif sur les essais 
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tion of salf-containad atmospharic luminosi- 
tias". Abstrae! 2C-2, Bull Amer. Phys. Soc., 

12. pág. 751,1967. 


NOTA DE LOS EDITORES 

1 ~ | 

I 

j Cuadernos de Ufología, estima. 

| importante para sus lectores y amigos, 
j la continua superación en calidad y 
j originalidad de los trabajos que se 
| incluyen en sus páginas. Tor lo cual, es 
¡ condición fundamental que el material 
| remitido respecto a informes de 
l casuística reúna los datos reseñados en 
{ el n- 6, página 4, al igual que su 

! publicación lo sean en exclusividad. 

Ofg se aceptarán, por tanto, trabajos 
| que hayan aparecido en otras revistas de 
| nuestra lengua, salvo consideración en 
j contrario de los editores. 

i 




















voiioxezh ica:r> 


V.J. Ballester Olmos 


C ¡enlificos soviéticos confirman oficialmente el atem- 
za;e de un OVNI y el desembarco de extraterrestres*. Este 
titular, impreso a 5 columnas y ocupando la cuala parte de la 
portada llevaba el periódico Las Provincias, de Vaienaa en su 
edición del 10 de octubre de 1989. En menor medida -pero 
como noticia destacada-, el resto de los díanos españoles se 
hizo eco del sensacional teletipo que procedía de la URRS. 
TVE, sin ir más lejos, concedió al lema el segundo lugar en su 
telediarlo principal de las 20,30 horas. Los medios de radiodi- i 
fusión también estuvieron en primera línea a la hora de abo r dar 1 
el tremendo suceso. En los días siguientes, casi todos los se- 1 
manarios editados en el país -frívolos y políticos se ocuparon 
del asunto. 

Desde que los media comenzaron a dar datos soom el epi¬ 
sodio de Voronezh, fui verdaderamente "acosado" por prensa, 
radio y televisión para hacer declaraciones sobre e! particular. , 
(Dos semanas o más sonando el teléfono continuamente en mi I 
domicilio, a cualquier hora, fue el tributo que el autor tuvo que 
pagar). Según iban pasando los dias, iba volcando en mi pro¬ 
cesador de textos la información que se iba conociendo, asi 
como mi análisis de las circunstancias, que exponía en forma de 
preguntas y respuestas, seleccionadas las primeras de las me¬ 
jores que me planteaban los medios de comunicación. 


El articulo que sigue, pues, está conformado con esta pe¬ 
culiar estructura, licencia literaria que espero no disguste al 
lector. No soy un "experto en la Unión Soviética", pero sí uno 
de los pocos ufólogos de Europa que desde hace bastantes 
años está en contacto regular con sus homólogos rusos. De he¬ 
cho, he sido invitado por el colectivo de investigadores de la 
URSS para reunirme con ellos en Leningrado; por razones bu¬ 
rocráticas la invitación está pendiente, aunque espero que se 
materialice pronto. 


EL ATERRIZAJE QUE 
VINO DEL FRIO 


¿Puede describimos, Sr. Ballester Olmos, qué ha pasado 
en Voronezh 

- Mis fuentes no son directas, yaque todavia no he recibi¬ 
do el informe del incidente solicitado a mis amigos soviéticos. 
De acuerdo con el relato divulgado por la agencia Tsst y diver¬ 
sas agendas de prensa, a las 8,30 de la tarde del 27 de sep¬ 
tiembre pasado una esfera de coior rojo oscuro sobrevoló el 
parque de Voronezh, ciudad situada a 500 kilómetros al su¬ 
reste de Moscú. El objeto aterrizó sirviéndose de unas patas y 

fl9l 









de una abertura de laque pendía una escalerilla salieron dos o 
tres cnaturas de aspecto humano y una especie de robot Los 
seres tenian tres o cuatro metros de alto, sus cabezas eran 
muy pequeñas y tenian tres ojos luminosos, el central de los 
cuales "giraba como un rada'". Vestian una especie de mono 
plateado con un disco o escudo a la altura del pecho y botas al¬ 
tas de color oscuro. 

- En la zona, científicos del Laboratorio de Geofísica local 
hallaron un círculo de 20 metros de diámetro en cuyo interior 
había cuatro hendiduras de 4 ó 5 centímetros de profundidad 
y de 15 centímetros do diámetro cada una. situadas en los vér¬ 
tices de un rombo. Además encontraron una mistenosa piedra 
de color oscuro, cuyo análisis mineralógico preliminar mostró 



Aliosha Nikonov uno de los niños testigos del 
incidente Voronezh, observa como miembros de la 
Milicia miden la radiación en el lugar. 


quo no reaccionaba normalmente a los ácidos y que existe una 
análoga en la Tena 

- Los seres anduvieron unos pasos alrededor de la nave, 
para luego ascender con el aparato. Los investigadores 
señalaron que habían usado una técnica llamada biolocacón 
para hallar el punto del aterrizaje y las huellas, y que el camino 
que "científicamente detectaron" como el recorrido por los 

m 


seres coincidía con la desenpeón hecha por los testigos. 

- El testimonio procede de los niños Julia Shoíojova, Vasia 
Sunn y Zhena Bknov, de 12 ó 13 años de edad, cuya Escuela Se- 
cundana se encuentra a pocos metros del lugar donde se posó 
el OVNI y que jugaban en el parque a esa hora. Estos manifes¬ 
taron que la nave -de 15 metros de largo, 4 metros de ancho y 
7 metros de alto- descendió al menos en tres ocasiones distin¬ 
tas esos dias. Durante el encuentro, parece que uno de los tri¬ 
pulantes le disparó a un niño con un fusil de rayos que media 
unos 50 centímetros de largo, haciéndole desaparecer. El joven 
testigo no volvió a ser visible hasta que el OVNI se hubo mar- 
chaoo. 

¿Cual es su opinión, como especialista en aterrizajes OVNI, 
sobre este caso? 

- Debo decir que el suceso tiene vanos elementos de sos¬ 
pecha Para empezar, a medica que pasan las fechas parece 
que los hechos van perdiendo consistencia; por ejemplo, re¬ 
cientes declaraciones del jefe del equipo de encuesta, Silanov, 
señalan que los trozos de roca no tienen nada de anormal. 
Además, aunque inicialmente se decía que los testigos habían 
sido numerosos, incluyendo bastantes adultos, ha resultado que 
sólo los niños declaran haber presenciado el aterrizaje. 

- Además, el caso difiere sensiblemente del estereotipo 
clásico del atemzaje OVNI. Seres de estatura gigantesca con 
tres ojos o autómatas que descienden de! OVNI ( a lo Ul¬ 
timátum a la Tierra o La Guerra de las galaxias) representan 
una anormalidad en el cuadro de los encuentros con ocupantes. 
El carácter repetitivo del fenómeno también es inusual y la ag¬ 
resividad demostrada casi no nene parangón en la casuística. 

Pero se ha hallado radiactividad en la zona, ¿no? 

- Resulta iamoién poco común el presunto hallazgo de ra¬ 
diactividad en la zona. La emisión de productos de fisión no es 
lo que uno podría esperar como subproducto del sistema de 
propulsión usado por una civilización mucho más adelantada 
científicamente que la nuestra. Una nav& dotada de combusti¬ 
ble nuclear -con su peligrosa y contamíname radiación- la tene¬ 
mos en la sonda Galileo, que el 19 de octubre pasado fue dejada 
en e! espacio por la tripulación dei transbordador Atlantis al 
encuentro con Júpiter, y que cuenta con dos generadores ter¬ 
moeléctricos de plutonio. Pero esto es, naturalmente, pura 

! tecnología del siglo XX terrestre. 

- De otro lado, una comisión de científicos dirigida por el 
! Dr. Igor Sarotsev, vicerrector de la Universidad de Voronezh, 

ha llevado a cabo vahos análisis sobre las muestras de tierra 
de la zona del atemzaje. "No hemos encontrado ninguna ano- 
! malla ni sobre la tierra ni en la vegetación. La presencia de una 
cantidad mayor que la media de Cesio, isótopo radioactivo, no 



Imagen tomada por Zigurd Uudrns el 4 de agosto de 1968 en el aeropuerto Skulte de Riga (URSS), probablemente 
se trate de una sonda meteorológica, (Foto Sputnik) 


constituye prueba suficiente. Después de la catástrofe de 
Chernobyl se ha encontrado Cesio en cantidades superiores a 
la normal por muchas zonas de nuestro país - , ha manifestado 
Sarotsev. 

¿Podemos tomar o noto que nos cuentan como fabie? 

- Lo abundante y prolijo de los detalles, o la precisión de 
darlas medidas del OVNI en sus tres dimensiones, por ejemplo, 
no me cuadra con lo que esperara del relato de unos niños muy 
asustados. Hay indicios que me permiten pensar que éstos han 
padecido ciertas influencias previas. 

- Así, en su número del 1 de julio, la revista 'Soviet Week- i 
iy", un semanario de habla inglesa sobre temas rusos que se 1 
publica en Londres, informaba que el 6 de julio varios niños de 

!a ciudad de Konantsevo, ójeron haber visto un punto luminoso 
en el cielo que se fue acercando hasta convertirse en una esfe¬ 
ra brillante, la cual aterrizó en un prado cercano. Una escotilla 
se abrió y del OVNI salió un ser que parecía que no tenia cabe¬ 
za y que estaba vestido de oscuro. El misterioso objeto parece 
que se desvaneció en el aire, al igual que la extraña figura. Los 
niños contaron que otras tres naves -dos de ellas tripuladas- 
atemzaron más tarde en el mismo prado para desaparecer 1 
igual que la pnmera. Los diarios soviéticos dieron publicidad al 
caso, por lo que no parece extraño que llegara a ser conocido 
por tos escolares de Voronezh. 

- Item más. El semanario checo "Actualidad soviética - , 
publicó en su número 33, de agosto de 1988, un artículo de V. | 
Azhazha en el que se refería un aternzaje también en Voro- ‘ 


nezh, por un tal V. Plotnikov, "Jefe de la Milicia Automóvil - , en 
septiembre de 1979. El artículo pudo tambán ser publicado en 
la URSS. Más reciente esta vez, la Agenda AFP de Moscú, di¬ 
fundió el 7 de marzo de 1989 la información de la persecución 
de un OVNI a un ferrocarril, acompañando ai lead de la noticia 
que era señalar la creación de un organismo ofidai destinaco al 
estudio de las facultades extrasensoriales, institución llamada 
"Comité sobre los Problemas de Intercambio de Informaciones 
y ce Energía en ía Naturaleza", dirigido por V. Kasnatzchev, 
de la Academia de Ciencia Médicas. Y finalmente -aunque este 
recorrido no es exhaustivo- tengo referencias de un diario 
checoslovaco del 5 de agosto de 1989 que habla de aterrizaje y 
aparición de seres cerca ce Moscú, con huellas en la hierba for¬ 
mando un drculo de 8 metros de diámetro. 

- Lo arriba expuesto avala la certidumbre de que el 
público ruso, en tos meses anteriores al caso de Voronezh, se ha 
visto sumido en frecuentes apelaciones a casos de Encuentros 
Cercanos de tipo 1,2 y 3 en la prensa. Mi tesis es que existia un 
rico material, con anterioridad al caso de los niños de Voro¬ 
nezh, y suficientemente ilustrativo, con capacidad de influencia 
sobre tos jóvenes. 

- Ya a nivel general, mi experiencia de muchos años de in¬ 
vestigación recomienda que ariquemos una gran dosis de es¬ 
cepticismo a aquellos casos que reposan exclusivamente en el 
testimonio de niños o adolescentes. Su comportamiento tam¬ 
poco parece claro; de una pane dicen estar asustados, pero 
nadie huyó del lugar. Denoto un cierto componente fantástico, 
más bien propio de un cuento de ciencia ficción, así como ras¬ 
gos infantiloides en la historia, lo que resulta compatible con la 

□D 








Todo tipo de publica¬ 
ciones se hicieron eco 
del incidente Voro- 
nezh. Divulgación 
científica. 

edad de sus narradores. 
Ames de terminar mi análi¬ 
sis, no puedo pasar por alto 
que información de origen 
ruso dice que el ovni de tos 
colegiales llevaba ese signo 
(parecido precisa-mente a 
una "H" arilica) que apare¬ 
ce en las fotografías hechas 
en San José Valderas (Madrid) en 1967, fotos que son mani¬ 
fiestamente trucadas, imágen estaque ha sido sobradamente 
difundida en los cinco continentes. 

¿Pueden ser tan ingenuos Jos cien tíñeos rusos ocupados 
en Ufologia? 

- Los ufólogos soviéticos, y quizás esto sea básico en este 
episodio, carecen de práctica en la encuesta de supuestos inci¬ 
dentes OVNI y me temo que son poco efiaentes en la detección 
de mixtificaciones, fraudes o invenciones. Creo que esto es lo 
que pudo haber ocurrido. Un grupo de jóvenes habría escenifi¬ 
cado un relato irreal y estos ufólogos lo han creído. El exceso 
de fantasía de los investigadores -y esto sirve a nivel general, 
puesto que también se da en España- reduce su capacidad cri¬ 
tica y de anál’sis, cayendo más fácilmente en los engaños inte¬ 
resados. 



¿ Quienes son esos ufólogos de ios que hablan ios diarios? 

- Gennj Silanov y los otros miembros del Laboratorio de 
Geofísica de Voronezh forman parte efectivamente de uno de 
los varios comités que ellos llaman "sociales", y que son la ver¬ 
sión soviética ce las asociaciones pnvadas ufológicas, aue es¬ 
tudian los OVNfe a nivel particular. Son científicos profesiona¬ 
les que se dedican, exclusivamente a título personal, a la 
investigación de los fenómenos anómalo$. Pero su profesión no 
les hace inmunes a los prejuicios e ideas preconcebidas. 

¿Por qué, entonces, se ha amado todo este revuelo? 

- Es lógico, porque resulta de la combinación de varias 
circunstancias favorables y de alguna falsa interpretación. 
Que la Rusia de Gorbachov está de moda informativamente, 
por los cambios politices que experimenta, es un hecho indiscu¬ 
tible. Todo lo que procede de allí interesa, e incluso fascina. 
Además, como las noticias citan los trabajos de científicos, 



Incluso revistas de ca¬ 
rácter socio-político 
también incluyeron artí¬ 
culos comentando el 
hecho. 


esto se ha asimilado a un re¬ 
conocimiento oficial del caso, 
k> cual está lejos de la reali¬ 
dad. Por último, es la prime¬ 
ra vez que el Servicio Exte¬ 
rior de la agencia Tass 
difunde al mundo una noticia 
de esta categoría (a pesar 
de que el tema OVNI no es 
raro que aparezca en la prensa soviética), y lo ha hecho, no por¬ 
que exista una evidencia abrumadora, ni porque haya sido san¬ 


cionada oficialmente, sino más bien gracias a la glasnost o 
transparencia informativa de Gorbachov, que conlleva la desa- 
panción de la otrora férrea censura previa sobre las informa¬ 
ciones que surjen en aquel país. 

- En suma, el caso hay que tomarlo con un sano escepticis¬ 
mo. Su difusión ha sido prematura y hay que aguardar a que la 
investigación haya terminado. La llamada técnica de colocación 
que se ha empleado parece que teñe que ver con la percepción 
extrasensorial, otro fenómeno paranormal tampoco adarado. 
Estudiar un fenómeno desconocido sirviéndose de otro tan 
desconocido como éste no es un proceso muy riguroso cue di¬ 


gamos. 

Por último, ¿ qué repercusión puede tener este caso? 


- Me temo que el descrédito asociado al probable descu¬ 
brimiento de su falsedad pueda tener implicaciones negativas 
en la actitud oficial. Existe el riesgo de que la Academia de 
Ciencias de la URSS reduzca sus actividades de investigación 
en este campo, o bien congele sus relacones con la Comisión 
OVNI de las sociedades técnico-cientificas. Esperemos, sin 
embargo, que no llegue la sangre al rio (y sólo hablo en sentido 
figurado, obviamente). 

- De momento, parece que el suceso sólo ha merecido la 
soma por parte de los medios más ortodoxos. "Moscú tiene 
unos cuantos aeropuertos bastante buenos. Está comprobado 
que se puede aterrizar perfectamente en ellos, al menos hay 
espacio suficiente", ha escoto Estrella Roja, dtano del Ejército 
soviético. Y en cuanto al medio avil, Pravda na bromeado al 

I respecto, con un relato humorístico que cuenta que 357 adul¬ 
tos estaban esperando en la cola de una tienda de vodka en 
plaza Probujdenie (despertar), antes Bolchaya Demagogu/t- 
cheskaya (gran plaza demagógica), de la ciudad de Obrado vsk 
(regocijo), vieron atemzar un platillo volante del que desem- 
barcaron tres humanoides de tres metros de aalto, según el 











reportero locaJ Neustoyev (inestable). La ficticia historia de! 
órgano oficial del PC soviético termina diciendo que uno de los 
seres exclamó con voz metálica: |Glasnost. Huma! 

OVNIS: LA CONEXION CUSA 


¿ Qué puede contamos acerca de la investigación OVNI en 
Rusia? 

- La histona del estudio organizado del fenómeno OVNI 
en la Unión Soviética tiene una fecha clave, el 18 de octubre de 
1967, cuando se reunieron en Moscú por vez pnmera 
400 personas con la pretensión de impulsar la investi¬ 
gación de este fenómeno. Se creó un comité de direc¬ 
ción formado por el General retirado Porfm A. Stol- 
jarov como presidente, el Dr. Félix Zigel, Profesor de 
Astronomía del Instituto Aeronáutico de Moscú y el 
escritor de ciencia ficción Alexander Kasantzev, como 
vicepresidente, y el ingeniero Arkadi Tykhonov, que 
ejercía de secretario. 

- El 10 de noviembre, Stoljarov y Zigel fueron 
presentados ante la televisión rusa. El General anunció 
que ioan a combatir las interpretaciones pseudoden- 
tíficas dadas a fenómenos genuinamente extraños e 
inexplicables. Por su pane, el profesor Zigel mostró 
dibujos de un OVNI avistado en el Cáucaso en 1967, así 
como fotos de objetos volantes desconocidos, solici¬ 
tando a los telespectadores que ¡es comunicaran sus 
observaciones OVNI. 

¿ Cuales fueron las reacciones de tal presentación 
pública? 

- La prensa mundial, como acaba de ocurrir ahora 
con el suceso de Voronezh, dio un tinte sensacionaiista 
a ¡a noticia de la creación deí Comité Stoljarov, asimi¬ 
lándolo a una cornisón de tipo oficial, cuando únicamen¬ 
te se trataba de un grupo informal de científicos y 
particulares que querían investigar los OVNls a nivel 
pnvado, sm a menor connotación gubernamental. 

- Esta tergiversación de la prensa occidental en¬ 
fureció a la Academia de Ciencias de la URSS, que 
convocó una reunión general extraordinaria en la que 
el Dr. LA. Artsimovitch atacó duramente a los pro¬ 
tagonistas del comité pnvado, llegando a invocar el 
honor de tos científicos soviéticos que aparecían como ridículos 
ante ios ojos de sus colegas de Occidente, diciendo lo cual blan¬ 
día furiosamente un copia de New York Times de! 10 de di¬ 
ciembre, en el que Waiter Sullivan había señalado coincidencias 


entre éste comité y el que se había creado en la Universidad de 
Colorado, bajo contrato con la Fuerza Aérea de los Estados 
Unidos, para el estudio de los OVNls. 

- Antes siquiera deque hubiera habido un pronunciamien¬ 
to al respecto de la Academia de Ciencias Vladimir Leckout- 
sov, secretario del Comité Nacional de Físicos Rusos, concedió 
una entrevista a un diar.o canadiense en la que negaba la exis¬ 
tencia de organización alguna en la URSS para el estudio del 
problema OVNI. AJ poco, y como consecuencia de todo ello, el 
comité Stoljarov fue forzado a suspender sus actividades. El 
27 de febrero de 1968 Pravda publicaba la actitud oficial 
sobre el tema, con un articulo firmado por E. Mustel, presiden¬ 
te de los Servicios Astronómicos Soviéticos, D. Martynovo, 


presidente de la Sociedad Astronómica y Geodésica y el pro¬ 
pio Leckoutsov. Según el texto, no existía ninguna observación 
sobre el cielo ruso que careoera de expficactón convencional. 

- Hay, sin embargo, una imporante causa encubierta pera 

" 23 " 

























la supresión de estas actividades ufológicas privadas. Desde 
1967 los militares soviéticos estaban realizando pruebas se¬ 
cretas de un programa denominado por el Pentágono FOBS 
(Fractionai Orbit Bombardment System), un sistema diseñado 
para colocar bombas de hidrógeno en órbita Las pruebas con¬ 
sistían en el lanzamiento de cohetes desde la base de Tyuratam 
(o Baikonur), en el Asia Central rusa, los cuales daban una ór¬ 
bita al planeta y procedían a su ardiente reentrada cerca de la 
zona de disparo. La gravedad del secreto se debía a que ese 
mismo año, la URSS y los EEUU, habían firmado un tratado 
que prohibía justamente ese tipo de experiencias. 

- Además, la Unión Soviética inició ese año los lanzamien¬ 
tos de cohetes para la puesta en órbita polar de satélites 
espía desde su nuevo cosmodromo ultrasecretc de Plesetsk. El 
3 de diciembre de 1967 se lanzó el Cosmos 194, cuya caída in¬ 
candescente fue avistada desde un avión en vuelo. En febrero 
de 1968, el Dr. Zigel publicó en la revista Soviet Life un artí¬ 
culo que incluía una exacta descripción de la reentrada, que fue 
atribuida a una observación OVNI. Eso precipitó las cosas, ya 
que la difusión de las informaciones de esos falsos OVNI, que 
no eran otra cosa que el reflejo del programa de lanzamiento 
de cohetes, hacía peligrar el bien guardado secreto, ya que los 
analistas de inteligencia norteamericanos iban a interpretar 
saoiamente esos avistamientos como evidencia de pruebas ba¬ 
lísticas secretas. Eso había que impedirlo a toda costa, anulan¬ 
do las voces inoportunas, lo que se hizo con eficiencia, como 
hemos visto. 

¿Hay en la actualidad alguna investigación oficial sobre el 
tema OVNI en la URSS? 

- Sí. En los últimos años, la Academia de Ciencias de la 
Unión Sovética se ocupa del estudio de casos de lo que cono¬ 
cemos genéricamente por fenómeno OVNI. Lo hace a través de¡ 
Instituto de Magnetismo Terrestre, Ionosfera y Difusión de 
Radioondas (1ZMIRAN), que está presidido por el académico 
V.V. Migulin, bajo la dependencia de la Sección de Física Gene¬ 
ra! y Astronomía de la Academia. 

¿Y qué piensa a nivel oficial? 

- La tesis ortodoxa sobre los OVNls es que éstos son de¬ 
bidos a fenómenos naturales todavía desconocidos -por haber 
sido escasamente estudiados-, como interacciones solar- 
terrestres, procesos de electricidad atmosférica de la familia 
del rayo globular, etc. Esa es la razón por la que oficialmente 
se recojan y analicen datos sobre avistamientos OVNI, sin que 
se atribuya al fenómeno OVNI, en absoluto, un origen extrate¬ 
rrestre. 

¿Se ha realizado algún trabajo de especial notonedad? 

m 


- En 1979, el Instituto de Investigación Espacial de la Aca¬ 
demia de Ciencias publicó un informe titulado Observaciones 
de fenómenos atmosféricos anómalos en la URSS: Análisis es¬ 
tadísticos. Comprende los resultados del proceso de !a perne¬ 
ra muestra de datos observadonaies -casos OVNI- habidos en 
la Unión Soviética, procedentes en su mayoría de la respuesta 
dudadana al programa del Dr. Zigel de 1967. Este ensayo fue 
escrito por L.M. Gindilis, del Instituto Astronómico Estatal 
Shtemberg, D.A. Menkov, del Instituto ce Ingeniería Física de 
Moscú e LG. Petrovskaya, del Instituto de Investigación Espa¬ 
cial. Este trabajo contnbuyó a que la Sección de Física y As¬ 
tronomía decidiera establecer una línea de investigación en 
torno a la casuística OVNI generada en aquel gran país. 

¿Cuáles fueron las conclusiones de ese informe? 

- Primeramente, como he dicho, ayudó a situar la investi- 
, gaaón OVNI a un nivel académico, dando pie al inicio del estudio 
j OVNI a nivel oficial. Las conclusiones del trabajo recalcaban 

que parte de los casos eran debidos a efectos ópticos atmos¬ 
féricos y otros a experimentos tecnológicos en la atmósfera y 
el espacio, pero que en una tercera parte del total las caracte¬ 
rísticas cinéticas y la forma de los objetos vistos exduian una 
| clasificación conocida. Los investigadores rusos contaron con 
! una muestra de 256 casos ocurridos en la URSS entre 1923 y 
1974. Los autores del informe finalizaron recomendando un es¬ 
tudio sistemático del fenómeno, lo cual se justificaba dado el 
elevado número de observaciones existentes en la Unión Sovié- 
¡ tica y en el extranjero. 

¿Ha evolucionado recientemente ¡a ufoiogia privada en 
Rusia? 

- Desde hace varios años la situación ha mejorado, efecti¬ 
vamente. Como es sabido, en Occidente la investigación OVNI 
se realiza a nivel amateur, generalmente en el seno de colectivos 
privados. Dado que en la Unión Soviética es difícil crear aso¬ 
ciaciones, normalmente se estudian los OVNls en el seno de co¬ 
mités formales o células dependientes de lo que podríamos lla¬ 
mar colegios profesionales, esto es, sociedades científico- 
técnicas (NTO). Asi, la Unión General de Sociedades Científi¬ 
co-Técnicas (VSNTO) cuenta desde febrero de 1984 con una 
Comisión en Moscú dedicada al estudio de los anomalnyie yarie- 
niya (AYP) o fenómenos anómalos, que es como alíí denominan a 
los OVNls. La Comisión AY depende de la Sociedad Científica 
de Ingeniería (SNIO) y está dirigida por el Dr. Nikolai A. Zhel- 
tukin. 

- A su vez, dicha Comisión está formada por "secciones- 
miembros', que son también comités AY de sociedades cientí- 

i ficas. Una de las más activas es la comisión OVNI de la Socie- 
I dad Técnico-Científica de Radio, Electrónica y Comunicaciones 










Foto obtenida por Mijail 
Mosin el 31 de julio de 1982 
en la Plaza Roja de Moscú. El 
presunto OVNI puede tratarse 
de un falló en la emulsión. 
(Foto Sputnik ) 


A.S. Popov (NTO RES), de Gorky, sociedad que está presidi¬ 
da por el mundialmenie conocido radioasuónomo V.S. 
Troitsky, miembro de la Academia de Ciencias y que sigue con 
interés los trabajos de la comisión OVNI, de la que es presi¬ 
dente Edward Ermilov, profesor adjunto de la Facultad de Ra- 
d:oelectrónicaa y Cibernética de Gorky. 

- También hay "grupos de iniciativa social", que podría¬ 
mos calificar como esencialmente pnvados, que se dedican a 
estas investigaciones por libre. 


- Sí y algunas de ellas son de 
gran relevancia y de un nivel muy 
alto. Las primeras reuniones de 
estas secciones sociales tuvieron 
lugar en Kiev en noviembre de 1981 
y 1982. Destacaré, por su impor¬ 
tancia, el seminario celebrado du¬ 
rante una semana en la ciudad de 
Tomsk en abril de 1988 dedicado al 
tema de ios fenómenos anómalos at¬ 
mosféricos. Sus tres organizado¬ 
res fueron la Comisión OVNI de la 
VSNTO, !a Sección Siberiana de la Academia de Ciencias de la 
URSS y el Instituto Politécnico de Tomsk. Se reunieron más 
de 400 participantes, con 25 doctores en ciencias y 116 can¬ 
didatos (licenciados haciendo el doctorado) y se ofrecieron 
250 trabajos que cubrían un amplio abanico ce la fenomenolo¬ 
gía OVNI en la URSS, asi como trabajos teóricos. 


¿Algún problema que destacaría de sus colegas rusos? 


¿Hay otros nombres que destaquen en el panorama otoló¬ 
gico soviético contemporáneo? 

- Dejando de lado a la "vieja guardia (Zigel, Kasantsev, 
Zoíotov, etc.), debería citar al sociólogo de Novosibirsk Dr. 
Víctor I. Sanarov y al ingeniero de Kharkov Dr. Vladimir V. 
Rubtsov. Con rodos ellos (además de Gindilis y otros) sosten¬ 
go correspondencia periódica e intercambio de información 
cesde 1981. Rubtsov concretamente publicó en 1987 un libro 
conjunto con el académico Dr. A.D. Ursul, titulado ”Eí problema 
de las civilizaciones extraterrestres. Aspectos filosóficos y 
metodológicos”, que incluye un capítulo sobre el contacto di¬ 
recto entre civilizaciones cósmicas, en una de cuyas dos secdo- 
~es se trata el tema de los objetos volantes no identificados. 
•Considerando que esta obra viene avalada por el patronazgo 
ce la Comisión de Historia de la Ciencia y la Tecnología de la 
Academia de Ciencias de la República Socialista Soviética de 
Moldavia, ésta inclusión se revela como un precedente notable. 
En Moscú está el grupo liderado por Vlad/mir G. Azhazha, cuya 
metodología, sin embargo, ha sido puesta en entredicho por 
sus colegas nacionales. 

¿Desarrollan actividades estas comisiones AY? 


- Tengo !a impresión de que, en general, el uíólogo ruso - 
científico o no- está excesivamente escorado hacia la hipótesis 
extraterrestre, probablemente muy influido por la importante 
tradición que la literatura de ciencia ficción tiene en la URSS. 
Tambán mezdan la parapsicología con el tema OVNI, lo cual es 
un craso error a mi modo de ver y, a pesar de que el estudio de 
los OVNls en aquel país está normalmente en manos de perso- 
| ñas cualificadas, tienen algunos probe mas fundamentales, que 
radican en la falta de bibliografía, escasez y dificultad para 
bs contactos internacionales (cada vez menor, sin embargo), la 
misma barrera del idioma -la mayoría de la ufologia científica 
mundial está en inglés- y en una cierta credulidad. 

( 

En é momento de preparar este texto (frates de noviembre de 1969) ca¬ 
rezco de respuesta de nuestros colegas rusos en tomo al caso de Voronezh. 
Cuando deponga de sus comirtcadones acerca de la historia de los niftos de Vo- 
mneztt, los lectores de Cuaderno* de Ufbogta reabrán cumpitóa rikrmaoón 

Nota de los Editores: tn el momento de imprh j 
• núse a presente número nos comunica VJ. Balester la re-1 
j capota de sendas informadores de do6 colaboradores so-! 

¡víétícos. el Dr. Ermilov y Sanarov. Precisamos de j 
i reductores que dominar el ruso para realizar una versión a ! 

{nuestroidioma,dirigirse a C.d.U. 



25 








TRES ASTRONAUTAS 

OPINAN 


"Vladimir Soloviev, cosmonauta del Glavcosmos 
de la Union Soviética, reconoce, a sus 43 años y con 
una experiencia de 362 días de permanencia en el 

espacio durante dos misiones en los años 1984 y 1986, que es ineludible el encuen¬ 
tro antes o después con seres inteligentes de otros planetas. 

«Cuando estuve tanto tiempo en !a plataforma espacial, pensaba con fre¬ 
cuencia en la suene que tendría si me encontrara con algún signo de vida inteligen¬ 
te ajena a la nuestra. Pero a pesar de que lo deseaba no se produjo tal encuentro. 
Creo que existen civilizaciones extraterrestres que han visitado o visitan nuestro 
planeta y deseo encontrarme con ellas porque estoy seguro que este hecho será 
positivo*. 

Sobre la reciente presunta aparición de ovnis en la ciudad de Voronezh. si¬ 
tuada ai sur de la Unión Soviética, e! cosmonauta soviético Soloviev dijo que no 
podía expresar un ju'.ao acertado puesto que no existían datos objetivos... 

...De forma menos explícita, pero con similar contundencia, los otros dos as¬ 
tronautas expresaron su convicción de que existe vida inteligente fuera de esta 
vida terrícola De ello dejaron constancia Wubbo J. Ockels, astronauta holandés de 
la Agencia Esoacial Europea que formó parte de la tnpulación del Spacelab D-1 
en 1985 y Jon A McBnde, que voló durante 197 horas en el Challenger. «Desde 
una consideración científica y religiosa es muy probable que no estemos solos», 
dijo el astronauta norteamencano"... 

Referencia: El País (20-X-89) 


EL FENOMENO EN LOS MEDIOS 


¿SERES DESCABEZADOS EN LOS URALES? 


"La ordeñadora Liubov Medvedeva caminaba hacia el ’koljos’ a las cuatro y media 
cuando vio a lo lejos una figura que parecía humana, una especie de 'motociclista', 
con las piernas cortas y unos brazos tan largos que le llegaban hasta debajo de las 

rodillas. Al principio no se extrañó y siguió caminando, pero cuál seña su horror cuando al aproximarse descubnó que aquel ser ca¬ 
recía de cabeza y que caminaba en su misma dirección... 

...El diario ’Sotsialicicheskaia Industria’ cuenta cómo después de tanto oír hablar del fenómeno, el fogonero Chikodanov y un 
grupo de amigotes decidieron organizar una excursión en busca de los “extraterrestres" descabezados. Tras vagar durante va¬ 
rias horas, la mayor parte de los exploradores decidieron regresar a casa sin haber visto nada, fuera de lo normal. Pero Chikodanov 
perseveró, junto a dos amigos más, hasta que su paciencia se vio recompensada; los seres descabezados se les presentaron también 
a ellos, y en pareja, como suelen aparecer, según coinciden en señalar ios testigos de los avistamientos. 

En consecuencia con la llegada de los inquietantes seres sin cabeza, han aparecido también en la remota ciudad de Perm y sus 
alrededores "objetos luminosos" en forma de óvalo, que, según el apicultor Sharogvazcv, son de tamaño algo más pequeño que los 













grandes aviones Tupolev que cruzan el contenente, pero más grandes que los aparatos que cubren distancias locales... 


Referencia: ABC (10-VIII-89) 
Facilitada por. Manuel S. Mendez 


FENOMENOS SOBRE EL CIELO 
_ DE SOLLER 

"C.M., de cuarenta y cinco años, relata que una noche, cuando regresaba de 
Palma a Sóller (Baleares), a través de la carre¬ 
tera de Coll, acompañado por unos amigos, 

pudo contemplar, alrededor de la una de la madrugada, cómo en un momento 
determinado el cielo se iluminó. «En ese momento -asegura- vimos con asom¬ 
bro cómo una esfera brillante surcaba el cielo rapidisimamente, aunque se 
detuvo durante una fracción de segundo para desplazarse después sobre la 
montaña. En ese instante, al otro lado del Coll, se produjeron dos fogonazos, 
similares a los relámpagos de una tormenta». 

«La esfera era de un color anaranjado y le precedían unas burbujas, 
también de color anaranjado» 

Otro testimonio indica que una mujer, LV., de treinta años, se encontra¬ 
ba con sus hijos de corta edad en la terraza de su casa para recoger la ropa 
tendida. Sobre las seis de la tarde contemplaron cómo de la montaña de Pujol 
c‘en Banya un objeto del tamaño de la luna llena de color anaranjado y extre¬ 
madamente brillante se desplazaba en forma de zig-zag. Observando el ob¬ 
jeto con un catalejo pudieron apreciar que de la esfera sobresalían unas pun¬ 
tas tan brillantes como los rayos. Dicho objeto permaneció sobre la montaña 
por espacio de veinte o vienticinco minutos, desintegrándose después en el 
espacio y dejando a la mujer y a sus hijos en un mar de confusiones. 

El fenómeno fue contemplado una vez más el jueves de la misma semana, y 
a la misma hora, por la misma mujer y una amiga que se encontraba en esos 
momentos en su casa. La primera de ellas fue presa de un ataque de nervios 
al comprobar que el objeto presentaba el mismo aspecto que en la jomada 
anterior y que desaparecido también de forma fulminante. 

Entre otros testigos se encontraba B.J., quien por razones obvias pre¬ 
fiere permanecer en el anonimato, si bien la experiencia vivida es algo que 
nunca olvidará. «Eran aproximadamente la seis de la tarde y me encontraba 
con unas compañeras de trabajo. En ese momento, contemplamos totalmente 
asombrados cómo sobre la montaña de Pujol d’n Banya aparecía una esfera 
muy brillante». En ese momento comenzaron a gastarse bromas sobre la apa¬ 
rición prematura de la luna en ese día, pero «cuando comprobamos que aquéllo no era la luna, porque ésta salió después, las bromas 
se terminaron y empezó a cundir el asombro entre nosotras. La esfera permaneció en el cielo por espado de unos veinte minutos, 
desaparedendo después sin dejar el menor rastro»..." 

Referencia: "Ultima Hora" (Palma de Mallorca) 

4-XI-89 

Fadlitada por: Matías Morey Ripoll 



27 










"SI RECIBIMOS UN MENSAJE DEL ES- 
PACIO , LO MEJOR ES NO CONTESTAR" 



"El astrofísico mexicano Guido Munch ha colaborado en varios proyectos de la 
NASA, proponiendo aplicaciones tecnológicas que fueron decisivas en el éxito de los 
programas Mariner, Viking y Pioner. Sus análisis teóricos y observaciones sobre la 

atmósfera del Sol y do otras estrellas, entre otras valiosas aportaciones, le hicieron acreedor al prestigioso galardón de la Funda¬ 
ción Principado de Asturias. , ...... . 

...«Lo difícil es establecer el contacto, pero si encontráramos fuera de la Tierra, no importa donde, la mas elemental prueba 
de vida siquiera sólo una bacteria con capacidad de reproducción, seria contundente. Puede que la vida sea un acontecimiento ex- 
tramadamente improbable. Ne¬ 
cesitamos saberlo, y conocer 
cuál es la probabilidad de que la 
materia inerte se organice en 
una molécula con capacidad re¬ 
productora para determinar 
qué región del espacio hay que 
explorar» 

Si se produce un encuentro 
con otra civilización, ¿supondría 
un choque tal que modificarla 
nuestras creencias más firmes, 
nuestro concepto y sentido de la 
historia, y aun los principios reli¬ 
giosos? 

«Sin duda, eso tendría 
trascendencia filosófica, social y 
religiosa. Aunque los aspectos 
religiosos no son tan fundamen¬ 
tales, Stephen Hawking aborda 
esíew problema en su Htslona 

descifraren quéesquina podemos dejar a la divinidad, pero es un problema difícil de resolver. No obstante, la cenca nu "“ a 
poder explicarlo todo. En cierta ocasión se planteó este problema en una conferencia mternaconal. ¿Que hacemos s\ reatamos 
mensaje del espacio extenor? Uno de los científicos propuso que. en ese caso, lo mejor era no contestar: nos callamos y se acaso-... 


Referencia: El País, (26-X-89) 

PSICOSIS DE A VIST AMIENTOS EN 
_ MENORCA (BALEARES) 

"Diferentes personas, residentes en municipios tan alejados como Maó o EsMig- 
iom" han expresado a los diferentes medios de comunicación menorqumes haber 

observado -algunos en diferentes ocasiones-, en una primara visión, destellos de intensa luminosidad que, al cabo de al 9 un0 ^™' 
tos. se transforman en una forma extraordinariamente parecida a una nave en forma arcular que permanecía suspendida a escás 






















altura del suelo 


"i" rea ' l<f !?' 3 hlS ! ona dalos a y ,stam ' entos se ini ° ó hace ««» dos años, tía acuerdo con las informaciones recogidas por 

U " tó9raf ° afia0nad °' Juan Flom ’ 31 revelar ,as instantáneas tomadas en la zona de las s* 

Z ™ í 56 enS0n,r0 COn la S0fpresa de que entre las velas multotores de planchas de widsurfing aparecía 
una enorme nave circular semejante a una tapadera de fuente sopera. y ^ 

El fo,Ó9rafo ’ ,al como /’ a rese ñado a 'DM'. tuvo ocasión de enseñar la imagen al anterior delegado del Gobierno en Menorca 
quien en principio comento que la fotografía "está muy bien trucada"... 

'L P °"f a P^^n Ciudadano de Maó afirma haber contempfedo una extraña temmosidad el pasado día 11 de noviembre du- 

Z™! 0 ’ erra ^ de su domicilio. Sin embargo, en la ofiana del centro meteorológico de las islas se ma¬ 

nifiesta no tener la mas mínima prueba soore la presencia de naves desconocidas en el cielo de Menorca". 


Referencia: Diano de Mallorca (16-X1-89) 
Facilitada por: Matías Moray Ripoll 


RESEÑA UFOLOGICA EN 
"AERONAUTICA Y ASTRONAUTICA" 


Algunas cosas parecen estar cambiando y con mayor rapidez de lo que pudiera 
esperarse. Por primera vez, una publicación oficial de nuestras Fuerzas Armadas la 
Revista de Aeronáutica y Astronáutica órgano informativo del Ejército del Aire 

español, se hace eco en sus páginas de una obra especia-izada en el fenómeno OVNI. Nuestro asesor y amigo V J Ballester Olmos 

tMommenta”^T» 0 **** SU " br0 l0S 0WIS Y la üenaa ' ha reatado en el número de octubredel'pasado año un pos,- 

iivo comen‘ano. Entre otras cosas se dice: * ^ 

tudioI^^fertll^nS 1 '^^ rtantS ? 65,3 0bfa 6513 S6gunda ' en !aque 58 ^ enta una metodología dentífica para el es- 
.Jdio de los fenómenos OVNIs. Podemos decir que con esto se ha dado un paso muy importante para convertir la Ufolooia en una 

verdadera dsoplra de te Ciencia. tenomeno parecido ai de te convetson de la iegendana Alquima en la Química, rama 2 la Cerca 

9 T tecnológico... Dta éxito de esta obra da tesbmonc el que en un esoaoc de nueve años hayan 

eC, °' “I 6 ' ema ^ 13 U,0l09i3 ' qüe SU6!e más » e " de ,orma >' PO» sena, los autores 

<o presentan de una rorma seria y al mismo tiempo amena". 

a fÜ¡L£«¡ 5 ^ ^ , “ Iio * > - <l“ e "««I» «" ™ aTOTOM de 


¿AVISTAMIENTO DESDE LA 
LANZADERA COLUMBIA? 

El pasado 9 do Enero fue lanzada al espacio la nave "Columbia”, en lo que su- 
pondría la colocación en órbita de un satélite de comunicaciones de la Marina 

estadounidense y recuperar un laboratorio científico de más de 10 toneladas de peso, antes de que este se estrellara sobre la tie- 

E! laboratorio fue llevado al espacio por el deslruido transbordador 'Challenger, hace seis años, con f 

una serie de 57 experimentos a bordo con los cuales determinar los efectos de la gravedad cero y radiado- 
"es recibidas durante su permanencia en el espacio. 

Según indicó la agencia France Press, una extraña luz verdosa apareció la noche del lunes 8 de enero en 
el cielo de Cabo Cañavera!, en Ronda, sin que la NASA ni los aentilicos pudieran explica/ el fenómeno. 

Referencia: 'Diano-16* (10-1-90) 



29 










REFLEXIONES EN TORNO 
A LA EVOLUCION 
DE LAS 

MANIFESTACIONES OVNI 

J. Miguel Alcíbar Cuello 


E un hecho aceptado, por evidente, que la evolución | 
de las manifestaciones del fenómeno OVNI en la década de los 
80. década que ya ha tocado a su fin, ha degenerado ostensib¬ 
lemente, es decir, esta década se caractenza por presentar 
una escasísima actividad del fenómeno si la comparamos con 
otros penodos de su histona. 

Probablemente muchos de nosotros, con mayor o menor 
rigor, hemos reflexionado alguna vez sobre las causas, lo que 
podría significar este cunoso hecho que abarca ya un dilatado 
espado de tiempo. Sin duda, fruto de estas reflexiones habrán 
salido a la luz y madurado nuevas cuestiones vinculadas con la 
naturaleza del fenómeno oleada, el papel o influencia de los me¬ 
dios de comunicadón de masas, los testigos y sus posibles mo¬ 
tivaciones psicosoaoiógcas y, en definitiva, lo que son o no son 
los OVNts. El objetivo del preserte artículo no es otro que hac¬ 
er un breve oalance de lo que algunos investigadores españoles 
han aportado sobre el fenómeno oleada y. por último, exponer 
mis particulares ideas críticas. 

ESTUDIOSOS DE LAS 
OLEADAS 

VJ. Ballester y M. Guasp (1), exponen clara y concisa¬ 
mente el núcleo alrededor oel cual girarán todos los plantea¬ 
mientos ulieriores; "Se sabe ciertamente que el fenómeno 
OVNI se manifiesta mediante oleadas, que son acumulaciones 
repentinas y súbitas de denundas de observaciones anómalas, 
ocurridas generalmente en un corto intervalo temporal y aco¬ 
tadas en determinaoas zonas geográficas". Mas adelante 
añaden: "El problema consiste en avenguar si la oleaoa es en 
realidad una propiedad inherente al fenómeno OVNI, o toen una 


parle accidental del mismo; es decir, se plantea dilucidar si 
ocurren más apanciones de OVNIs durante los periodos de 
oleada o si éstas sólo reflejan una convergencia de denuncias 
que es independiente del nivel de las manifestaciones OVNI. 

Esta válida descripción del asunto deja muy clara la prob¬ 
lemática: es un hecho, queramos o no, que a lo largo de la histor¬ 
ia del fenómeno OVNI ha habido penodos más o menos dilata¬ 
dos en los cuales el incremento de los informes OVNI se dsperó 
exponenaalmente. Otra cosa toen distinta es a qué es detodo 
ésto; es posible que la compleja respuesta que requiere tan ap¬ 
arentemente sencilla preguntase esconda, paradójicamente, en 
este penodo que vivimos de actvidad prácticamente nula. 

Tradiaonalmente, se acepta la existencia de dos grandes mod¬ 
elos explicativos del fenómeno oleada. Por un laco, un primer 
modelo agruparía las hipótesis o argumentos que defienden una 
causa psico-social para explicar el incremento en la tasa de in¬ 
formes OVNI en un lapso temporal y en un área espacial con¬ 
cretos; por otra parte, un segundo modelo postula que la causa 
directa de los espectaculares aumentos de actividad registra- 
eos, se debe a un imprevisto y elevado flujo de manifestaciones 
OVNI reales. 

En su Teoría de Procesos, M. Guasp argumenta que exis¬ 
tiría siempre un nivel basal de actividad más o menos constante: 
nivel que sería superior al registrado en sus curvas de fre- 
i cuencia durante los periodos "tranquilos" (periodos de no- 
i oleadas); sin embargo, esta actividad OVNI en función de de¬ 
terminados parámetros (mejor observación del cielo, mayor 
número de equívocos o errores de apreciación, etc...) sufriría 
fluctuaciones, apareciendo de repente una oleada (podemos 
¡ hablar indistintamente tamtoén de lo que se ha dado en llamar 
"flap", ya que la distinción entre uno y otro concepto - 
distinaón tan sólo en lo que respecta a la duración del penodo 
ce aempo- no repercute en las posibles causas generadoras de 









ambos) cuyo ñivo! de actividad superaría al 
anterior, y quedaría reflejado en sus 
curvas de frecuencia con una mayor in¬ 
tensidad. 

Por su parte, J.T. Ramírez y Bar- g 
boro (2), basándose en critenos ma- Z 
temáticos, llega a la conclusión de que el — 
fenómeno oleada está generado excíu- ^ 
sivamente por causas extrínsecas al £• 
fenómeno OVNI per se. Dicho de otro £ 
modo, que las fluctuaciones en el número C 
de casos OVNI en fundón del tiempo 
son un fiel reflejo de pico de actividad 
espuna, que no tienen nada que ver con 
la naturaleza íntima dei fenómeno OVNI. 

Esle investigador admite, sin embargo, que 
existe un alto nivel basal de observaciones 
legítimas que pasa inadvenido, en muchos 
casos, para los estudiosos y que puede so- 
ore pasar en volumen de casos a las propias 
pseudooleadas (en ios diagramas adjuntos 
se ilustra el modelo de Ramírez y Barbero) 

(3). 

F. Ares de Blas y D.G. López (4). su¬ 
gieren que si se suprimen los factores 
extrínsecos (difusión del problema a tra¬ 
vés de los mass-media, mobvadones psicológicas de los testi¬ 
gos, etc...) la distnbución del número de casos OVNI en función 
del tiempo seria prácticamente plana, aunque constatan la ex¬ 
istencia de pequeñas irregulandades que podrian correspond¬ 
er a la naturaleza intrínseca deí fenómeno OVNI. 

En 1951, Baílester y Guasp (5), postularon un modelo ge¬ 
nético del fenómeno oleada. Comprobaron estadísticamente 
que la amplitud de la base en el histograma temporal de la in¬ 
formación (lo que ellos denominaron resonancia social) se debe 
al componente sociológico que afecta al desarrollo de una olea¬ 
da, mientras que, por otra pane, la altura en el histograma (la 
oleaoa en relación al número de denuncas) representarla la ac¬ 
tividad OVNI real, exenta de cualquier repercusión o condicio¬ 
namiento social del fenómeno. ¿Qué quiere decir ésto? Ni más 
ni menos que el impacto de los medios de comunicación sobre la 
opinión pública, o lo que es lo mismo, la sensibilización de la 
población, se ejerce en un intervalo de tiempo más diatado que 
el correspondiente efecto debido a la genuma manifestación 
del fenómeno OVNI que produce esos repentinos aumentos 
"veríicales" de actividad. En definitiva, estos autores propo¬ 
nen que la crecente divulgación y populandad del fenómeno es 
responsable ce la deformación y de un efecto críptico que en¬ 
mascara la verdadera actividad OVNI, la cual se produce de 
manera irregular y dispar, oscilando por debajo de cierto valor 
límite que representa su cota superior o umbral fenome- 

I 31 


nocgco. 


COMPORTAMIENTO 
DEL FENOMENO 

Llegados a este punto, cabe hacer vanas consideraciones 
pertinentes: 

1) Hoy dia es muy discutible el concepto de la existencia 
de un nivel basal constante de actividad OVNI. Una de las con¬ 
secuencias que podemos extraer de estos 10 años de escasa, 
por no dear nula actividad OVNI en el mundo, es que esa pre¬ 
sumible actividad basa! constante está en tela de juicio. Pienso 
que este concepto se asentó fuertemente en el campo de 
creencias a pnon que toda comunidad admite axiomáticamente 
o de forma dogmática: siempre se ha creído oe una forma más 
o menos consciente que en la evolución hstórica del fenómeno 
OVNI, éste se ha manifestado reiterada y constantemente co¬ 
nociéndose tan sólo la "punta del iceberg" de sus apanciones, 
esto es: se cree que muchos sucesos potenciales no se han He- 

! gado a conocer públicamente, o porque los testigos no los han 
denunciado o porque el fenómeno se ha manifestado en re¬ 
giones desoobladas, fuera del alcance de un eventual observa¬ 
dor. 

2) Baílester y Guasp apuntan la idea de que el verdadero 



TIEMPO 

Figura 1. Aproximación a la estructura del imput OVNI/OVI sobre la base 
de una actividad OVNI constante. 

(1) Cobertura real de la fenomenología OVNI. 

(2) Parte de la actividad OVNI conocida (denunciada en forma de infor¬ 
mes). Tiende a ser uniforme pero influjos sociológicos crean pseudoolea¬ 
das. 

(3) Las oleadas “OVNT' contienen una alta proporción de casos suscepti¬ 
bles de explicación (OVIs). 











OBSERVACIONES 


CP 

( \ 


w 



comportamiento OVNI (verdadero en el sentido de inherente al 
fenómeno) se oroduce de manera ¡¡regulary dispar. Esto im¬ 
plica una discontinuidad en el tiempo y en el espacio de la activ¬ 
idad OVNI. Discontinuidad que hace pensar en la eventualidad 
y singularidad de cada manifestación OVNI. Efectivamente, 
cabe plantearse el fenómeno OVNI como un fenómeno raro 
(esto es. contrariamente a lo que pudiera parecer, poco fre¬ 
cuente o esporádico), contingente, que puede o no puede su¬ 
ceder y sin nexo apreciabie con sucesos antecedentes o conse¬ 
cuentes. 

3) Comparto con Guasp, Ramírez y Barbero et al, la tesis 
que supone que los oicos de máxima actividad OVNI se deben a 
pseudooleadas provocadas por una gran explotación del tema 
por bs medios de comunicación (prensa, radio televisión), cuyo 
efecto sensibilizante sobre la población induce a denunciar ma¬ 
sivamente eventos que en otras circunstancias pasarían inad¬ 
vertidos por su exigua extraneza y nula espectacularidad. 
Además, no hay que olvidar el aumento de fraudes, mixtifica¬ 
ciones, cuyos oscuros objetivos pueden ser muy variopintos. 
Por supuesto, no se descarta la posibilidad de que se registre 
alguna observación original, aunque, en estos penodos de olea¬ 
da, no debe ignorarse la posibilidad, ni mucho menos remota, de 
un cierto grado de deío,viabilidad de la experiencia. 

UN FOCO DE ORIGEN ~ 

Un ejemplo clásico en España es la oloada ibérica de la pri¬ 
mavera de 1.974 (o cómo también se le llamó "fiap ibénco de 
1974). La explosión do denuncias se produjo casi inmediata- 


Fig. 2: Modelo teórico de actividad OVNI 
(Según Ramírez y Barberó). 

(1) Volumen máximo constante de la feno¬ 
menología OVNI. Obviamente el total no 
es tabulado o detectado por los estudiosos. 

(2) Casuística tabulada o conocida. Por ra¬ 
zones extrínsecas al fenómeno OVNI, pre¬ 
senta fluctuaciones. La curva es insuficien¬ 
temente representativa del nivel real de la 
actividad OVNI. 

(3) Zona de observaciones absolutamente 
negativas, pues excede el nivel máximo fe- 
nomenológico. 


mente después de la amplia publicidad que recibió 
la observación de Adrián Sánchez Sánchez en Az- 
nalcollar, Sevilla, el 20-3-74. La vasta cobertura 
informativa de este caso cubrió el medio impreso, 
el radiofónico y finalmente, su divulgación en tele-, 
visión para todo el Estado español. Cómo recono¬ 
cieron en su día, Pedro Redón y Maria del Carmen 
Tamayo del CEI (6), a partir de esa fecha la afluencia de 
casuística nueva a los archivos del CEI fue espectacular. 

Planteamos la siguiente hipótesis: la difusión del caso de 
Adrián Sánchez sirvió de catalizador produciendo una verdad¬ 
era reacción en cadena. Así, el efecto inductor de los medos de 
comunicación actuaría a través de un mecanismo de retroalh 
mentación positiva. Me explicaré: 

a) Un caso de envergadura ya sea genuino o falso es prop¬ 
alado masivamente (amplificación por ios mass-media). 

b) Esto genera la denuncia de otros casos (como ya hemos 
apuntado, fundamentalmente aumenta la tasa de errores de 
apreciación de fenómenos naturales o convencionales, fraudes, 
etc...) que revierten de nuevo a los medios de comunicación (és¬ 
tos casos pueden estar datados antes o después del incidente 
inductor) (reversión a los mass-mediá). 

En intervalos de tiempo cortos (a lo sumo un par de sema¬ 
nas), no debe desecharse la posibilidad de epidemias de his¬ 
teria colectiva (por ejemplo, el caso del "anestesista fantasma" 
de Mattoon, Illinois, USA, ocurndo en la pnmera quincena de 
septiembre de 1.944) (7). 

c) Esta reversión contnbuye a que se denuncien más y más 
casos, con lo cual se genera una oleada cuya cobertura 
geográfica coincidirá con la cobertura informativa que han re- 
cibido sus casos componentes (Reacción en cadena). 

d) La fase de senectud de una oleada coincidiría con una 
saturación de ía opinión pública y con un progresivo desinterés 
de los medios de comunicación ( extinción en los mass-media). 

Podemos esquematizarlo de la siguiente forma en la Figu¬ 
ra 3. 

4) Programas radiofónicos tales como " Alerta OVNI " en 


32 








España organizados en años sucesivos por A.J. Aies de la cad¬ 
ena "SER" o la Alerta OVNI organizada por "LD.L.N." y la 
emisora Trance-Inter* en el Pajs Galo durante la noche del 23 
de marzo de 1.974 (¡ curiosamente en plena oleada ibérica!), 
han sido hitos en los que se apoyan aquellos que sostienen que 
el fenómeno oleada está desligado de cualquier traza o proceso 
psico-social. Por ejemplo, la Alera OVNI francesa no produjo 
ni una sola observación en todo el territorio francés. Esto llevó 
a sus organizadores a afirmar que "la sensibilización de ¡a opi¬ 
nión públca por los medios de comunicación no provoca un au¬ 
mento de los informes" (8). 

Todo esto contrasta significativamente con expenmentos 
"controlados" como el denominado "Proyecto IVAN" (9), real¬ 
izado entre los meses de diciembre y enero de 1978-79. Se 
demostró experimentalmeníe cómo puede inducirse una minio- 
leatía (la cooertura informativa fue ¡ocal) sensibilizando a la 
poólaoón a través de los medios de comunicación. 

¿Por qué existe tai divergencia entre estos dos tipos Ce 
"experiencias"? ¿Acaso no se basan en ei mismo hecho pscoso- 
ciológico? En mi opinión, esta divergencia existe porque se 
trata de dos fenómenos sociológicos distintos. Creo intere¬ 
sante destacar que en reuniones a gran escala regidas por un 
determinado programa de radio que actúa como base recepto¬ 
ra de datos, del tipo Ce "Alerta OVNI", la población es más 
cauta a la hora de informar sobre algo que ve en el cielo (a fin 
de cuentas el testimonio puede ser corroboraoo o refutado 
ipso tacto por otros observadores). Además, no existe una 
sensibilización previa (no aparecen casos en prensa, radio o TV 
anteriores a la "Alerta"). De cualquier forma en la "Alerta 
OVNI" española si se contabilizaron algunos testimonios que 
bien pudieran explicarse como confusiones con aviones, estrel¬ 
las. meteoros, etc... 

Concluyendo, los condicionantes motivacionales, ¡as 
situaciones de observación, la propia atmósfera festiva que 


envuelve un Programa de radio como "Alerta OVNI" son radi¬ 
calmente distintos a ¡os que influyen en un observador "solita- 
no" que ha podido ser sensibilizado, por dearlo de alguna for¬ 
ma, inconscientemente; es decir, las reiteradas noticias en 
prensa, radio, etc, sobre hechos anómalos pueden ir minando 
lenta pero efectivamente el "inconsciente" del testigo poten¬ 
cia]. Podría hablarse pues, de una especie de manpulaáón sub¬ 
repticia que configurara en el testigo potencial un estado no 
consaente tendente a confundir o en el mejor de los casos a ex¬ 
agerar, un incidente libre de cualquier traza de exfirañeza. Asi, 
este observador en potencia es altamente susceptible de ser 
influenciado por cualquier hecho "raro* que desate su imagina¬ 
ción. canalizando tooo ese causal de noticias leídas u oídas que 
se instalaron subrepticiamente en su memona a corto plazo. 

BIBLIOGRAFIA 

(1) V J Bailester Olmos y M. Guasp. 'Los OVNís y la Citoria’. 
Editorial Plaza y Janés. Barcelona. 1981. 

(2) J T. Ramírez y 3ait>eró "Consideraciones sobra la distribución 
en el tiempo de avistamlento OVNís’ Stendek n B 35. marzo 1979. 

(3) loem (1). 

(4) F. Ares de Bias y D.G López. 'Análisis de la distribución de la 
casuística ibérica a lo largo del año (periodo 1951-77)". Stendek rf 38, 

diciembre 1979 

(5) Idem (1). 

(6) P. fiedón y M* de) Carmen Tamayo “Sobre la oleada ibérica 
de 1974'. Sí, están Aproximación científica a los OVNís Vo!. II, Edito¬ 
ra! 7 1,2 S.A., Barcelona, 1978. 

(7) V J. BaJiester Olmos 'OVNís: el Fenómeno 
aterrizaje*. Editora! Plaza y Janós, Barcelona, 1978. 

(8) Idem (7). 

(9) Colectivo [VAN “Proyecto IVAN. Expe¬ 
riencias obtenidas de la fabricación de una falsa 
oleada de OVNís*. Stendek n° 39. jumo 1980 






NOTACIÓN SIMBÓLICA 

n l 

MC 



-► 

MC 

\Ar 

yu.—v fcw 

\- J aiHB 

- e* recogido o propalado en 




^ | VIC | - | —\/—♦ declive yeunáoen(psntdi dd tnfcjá) 

II: incidente inductor (genuino o falso) 

C1, C2,.. .,Cx : casuística de la “primera generación’* 

MC: medios de comunicación (prensa, radio. TV) Ca, Cb.Cn : casuística de ia “n-ésima generación" 


Fig. 3: Mecanismo de retroalimentación positiva de la información OVNI. 


33 























1979: ANALISIS DE UNA 
OLEADA CON LA 
PERSPECTIVA DE 
UNA DECADA 


Joaquín Abenza Moreno 
M a José García Hernández 
(C.I.F.E.) 


E I tiempo es casi siempre el mejor de los jueces, los 

sucesos ocurrióos en una época sor. mucho mejor valorados por 
las generaciones posteriores, las cuales han dispuesto de una 
visión global que les fue negada a quienes protagonizaron esos 
eventos. Por ello, con el presente trabajo, queremos ofrecer un 
material desconocido para muchos investigadores, pero conta¬ 
do desde la calma que da el peso de los anos. 

Para los ufólogos del C.I.F.E., el año 1979 fue uno de los 
más importantes de la historia inmediata del fenómeno O.V.N.I. 
en nuestro pais. Los sucesos que acaecieron en aquellas fechas 
fueron muy interesantes tanto por su cantidad como por sus 
características. Incidentes como el ocurrido al barco bulan ero 
"Tamames", en su travesía de Alcudia (Baleares) a Cartagena 
(Murcia), dieron gran espectacularidad a la casuística. 

Analizaremos, desde nuestra óptica, aquellos casos cen- | 
trados en torno al día 7 de Febrero, para, posteriormente, l 
hacer un comentario general sobre la casuística global de 
aquella fechas en el área del Mediterráneo. 


LA PRENSA NACIONAL DE 
LA EPOCA Y LOS OVNIS 

Durante el mes de Febrero de 1979 los diarios de toda 
España publicaron bastantes noticias relacionadas con los 
OVNls; ora evidente que el tema estaba de actualidad. No en 
vano el mes de Enero ya había presentado aspecto notiaables, 
y en el año anterior la actividad OVNI fu© también muy abun- I 
dante. Además la opinión pública demandaba esa información, 
ante los fenómenos que gran parte de ciudadanos estaban ob¬ 
servando. 

I~34~l 


El servicio de información de la Coordinadora de Estudios 
sobre el Fenómeno OVNI (C.E.F.O.) recibía por aquel entonces 
mediante contratación con la Agencia de noticias CAMARASA, 
de Madnd, todas las informaciones que sobre el tema OVNI se 
publicaban en los más importantes periódicos de España. Inme¬ 
diatamente la secretaria de la C.E.F.O. distribuía fotocopias 
de estas noticias a todos los centros miembros de la Coordina¬ 
dora. De esta forma los a r chivos de prensa del C.I.F.E. guardan 
abundante material referido a este año. 

Al consultar nuestra documentación, podemos comprobar 
que el número de noticias distnbuidas por la C.E.F.O. durante 
el mes de Febrero del ano en cuestión fueron ochenta y cuatro; 
una afra demasiado grande para un tema tan especifico como 
es la uíoiogía 

De todas esas noticias de prensa el 22% eran avistamien- 
tos producidos durante el mes. el resto hada referencia a la 
casuística antenor o eran artículos de opinión y fondo sobre la 
ufoíogia. 

De esas noticias que relataban avistamientos de OVNls en 
Febrero, la mitad ocumeron en el periooo comprendido entre 
el día 6 y el día 10, con epicentro en eí día 7; se localizaban 
sotxe el área mediterránea de nuestro pais. 

También abundaron entre las noticias relacionadas con los 
OVNls, las relativas a personas que pretendían descubrir ios 
secretos del funcionamiento de los "no identificados", basán¬ 
dose la mayoría de ellos en el movimiento continuo. 

Estas noticias nos hacían ver el otro lado de la realidad. Se 
estaba cayendo en una "fiebre de OVNls", en un "ruido" que 
podría hacer confundir los casos senos entre los invcntacos 
por iluminados o desconocedores de los mínimos principios de la 
ciencia, que pretendían "colocar” sus inventos subiéndose en el 








carro de los OVNfe, que por entonces tanto se movía 

De todas formas, como veremos más adelante, en aquel 
mes se dieron casos muy serios que justifican por sí solos el 
presente trabajo. 

El día 6 publicaba IA VOZ DE GALICIA una pequeña 
nota, en la que se decía que en la localidad gallega de Guitiriz, 
un hombre de 29 años, vedno del barrio de Ponteveiga, obser¬ 
vó de madrugada como su casa se He na be de un resplandor muy 
vivo, al tiempo que el alumbrado eléctrico se extinguía de 
forma muy rápida. Alertada toda la familia, pudieron perca¬ 
tarse que la fuerte luz parecía tener su centro sobre un balne¬ 
ario de la zona. 

Se podría intentar explicar el fenómeno como un efecto 
eléctnco en los cables de alta tensión para el transporte de 
energía; sin embargo la potencia de luz es algo que no encaja 
del todo. Este caso ocurría el 4 de Febrero. 

Ese mismo día, 4 de Febrero, también en la madrugada 
(noche del sábado al domingo), en un lugar diametralmente 
distante a Galicia, como es Granada, sobre la plaza de San Mi¬ 
guel Bajo, una potente luz provocó, además de muchos sobre¬ 
saltos, el apagón de las farolas del alumbrado público. 

Había pues dos casos casi exactos, separados por muchos 
kilómetros de distancia, provocando los mismos efectos y coin¬ 
cidiendo en el tiempo. 

Se estaban preparando los ánimos pera poder asimilar el 
aluvión de avistamientos que vendría a partir de entonces. No 
cabe decir que estos dos 
casos publicados el día 6 in¬ 
dujeran a toda la opinión pú¬ 
blica a ver OVNIs en masa. 

Pues su pequeñez y localiza¬ 
ción no pudieren trascender a 
medios nacionales. Además 
serian pocos los lectores de 
sus respectivos periódicos los 
que se percataran de la exis¬ 
tencia de estas noticias; sus 
titulares estaban compuestos 
por tipos de 3 rrm. de altura 
en el caso de LA VOZ DE GA¬ 
LICIA y de 2 mm. en el IDEAL 
(que fue el diario que publicó 
la nota de! caso de Granada). 

Así comenzó la historia 
de los sucesos de Febrero del 
79. 

El día 10 del mismo mes, 
el diario de Bilbao LA GACE¬ 
TA DEL NORTE, publicábala 
"odisea" ocurrida la noche del 
cía 5 en la carretera de Litia- 


go (Zaragoza) a Tutíela, a una familia compuesta por un matri¬ 
monio, una cuñada y las dos hijas, cuando se desplazaban en su 
coche, un Renault-6, por las proximidades del cruce la carre¬ 
tera de Litiago con la de Tarazona. 

Regresaban de las fiestas de San Blas, en Litiago, cuando 
en el trayecto referido, observaron tras una cima cercana un 
potente resplandor como el producido por una hoguera. Sobre 
la marcha se fueron fijando en el incremento de la potencia de 
la luz, hasta que por el lado izquierdo del coche, apareció un ex¬ 
traño objeto volador que les deslumbró del tal forma que el 
conductor cambió el alumbrado de carretera por e! de cruce. 
El coche comenzó a perder velocidad hasta que se detuvo por 
completo. El testigo conductor no sabía si se le paró solo o fue 
su nerviosismo el que tuvo la culpa. 

La luz que desprendía el OVNI era blanca, e iluminaba va¬ 
nos kilómetros de terreno, -"parecía como si fuese pleno dia"- 
, comentaba el cabeza de familia. La forma del objeto era cir¬ 
cular, con destellos en su parte alta de luces de color amarillo 
fuerte, en el centro se apreciaba un triángulo, como si fuesen 
las patas de un tren de aterrizaje. 

El OVNI estuvo quieto unos momentos, como "observan¬ 
do" después se marchó en cuestión de segundos, pero durante 
un tramo el objeto se situó delante del coche, como queriendo 
indicar el camino; adivinando quizás, que debido al miedo pasa¬ 
do el conductor se había desorientado. 

Cuando se marchó el extraño objeto luminoso volvió de 



El 5 de Marzo de 1979, Gilberto Naranjo, técnico de televisión, obtiene desde el cen¬ 
tro emisor de T V E en el monte Izana (Tenerife) situado a 2.000 metros, varias imáge¬ 
nes del fenómeno observado por miles de testigos en las islas Canarias. 


35 








nuevo la oscuridad y el testigo se vio obligado a dar !a luz larga 
de su vehículo para poder ver bien el camino. 

Como en tantas otras ocasiones, ningún árido se dejó sen¬ 
tir procedente del OVNI, ni tan siquiera ese efecto de silbido 
que se produce cuando un objeto corta el aire a gran veioridad. 

No fue éste el único avistamiento que en aquellas fechas 
se dio en la zona del Moncayo, según Jesús AJdama, autor del 
reportaje sobre el caso; al menos tres avistamientos más se 
habían producido. 

Cono vemos ios objetos luminosos que emitían potentes 
resplandores blancos en Gato y Granada, tenían nuevos com¬ 
pañeros en días consecutivos. En todos ellos, es una constante 
la luz blanca y la ausencia de ruido; factores que por otra 
parte son muy comunes en toda la casuística del fenómeno 
OVNI. 

De nuevo al día siguiente, el 6 de Febrero, ocurrían una 
sene de acontecimientos OVNI en la zona Sureste de España. 

El diario murciano LA VERDAD sacaba a la luz el día 7 una 
noticia escueta que decía: "VOLVIERON LOS OVNIS SOBRE 
MURCIA", y reseñaba que en las poblaciones de Murcia, Alcan¬ 
tarilla y Ba.sicas se habían producido avistamientos de varios 
objetos, que evolucionaban caprichosamente en el cielo. Y que 
también sobre el cielo de Albaicin, de Granada, se presenció 
ese mismo día un extraño objeto que volaba a baja altura. No se 
daban más detalles en la nota, que como decíamos era escuela y 

superficial. 

El día 8, otra vez volvía el tema OVNI al diario La Verdad. 
"NOS VIMOS RODEADOS POR MAS DE CINCUENTA 
OVNIS", decía un encabezamiento en las páginas dedicadas a 
Cartagena Mientras que en portada aparecía una fotografía 

36 “ 


Otra de las interesantes 
imágenes obtenidas desde 
el monte Izaña (Tenerife) 
el 5-1H-79 

de un barco bajo unos titulares: 
"UN BUTANERO CERCADO 
POR MAS DE 50 OVNIs (En la 
travesía Alcudia-Escombreras, 
durante seis horas)". Era algo 
insólito. 

El capitán del buque, D. 
José Luis González Rodríguez, 
declaraba: 

-"Durante seis horas es¬ 
tuvimos cercados por mas de 
medio centenar ce OVNIs, 
desde Formentera hasta unas 
noventa millas de Cabo de 
Palos. El radar daba unos pan- 
tal lazos terribles". 

Eran las tres de la mañana cuando los objetos desapare¬ 
cieron del radar. 

Seis horas antes, a unas quince m.llas ce Formentera. apa¬ 
recieron ante el barco unas luces como bengalas: eran aman- 
llentas y no permanecían estáticas. Parecían encontrarse a 
unas diez millas de! butanero. 

El marinero de guard/a avisó el capiián; el radar estaba 
detectando "algo" que se encontraba muy cerca del oarco. Du¬ 
rante hora y media los pantallazos del radar fueron fuertes y. 
sobre la una menos cuarto (ya del día 7), comenzaron a aoare- 
cer muchos ecos sobre la pantalla y con muchísima potencia. 
Mientras los marineros del TAMAMES veían acercarse las 
"luces" a su embarcación. Fueron horas tensas a borco. 

Un raro fenómeno ocurría con las no menos raras luces: 
cuando parecían estar cerca del barco, como a unas dos millas 
de distancia, desaparecían y surgían otras por otro lado. Esto 
continuó hasta pasadas las tres de la madrugada. 

Según la declaración de los testigos (la tripulación com¬ 
puesta por veinte marineros), la coloración del cielo en la zona 
donde se encontraban las luces era muy grande, como de una 
hoguera; incluso hablan de la presencia de humo. Obsérvese que 
en el caso antenormente narrado, ocurrido el dia antes en la 
zona del Moncayo, también los testigos hablan de un resplandor 
como el de una hoguera 

El cieio estaba despejado y el capitán descana la posibili¬ 
dad de ecos falsos, sobre todo porque todos vieron las luces 
con sus propos ojos. 

Al día siguiente de la publicación de la noticia otra vez La 
Verdad volvía a hablar del caso TAMAMES. Pero esta vez para 
l darle una posible explicación al fenómeno observado. Alfonso 









Diez, periodista de Radio Nacional de España, presentador del 
programa denominado "Testigo Directo", declaraba que LOS 
OVNIS DEL TAMAMES ERAN PARACAIDISTAS CON LIN¬ 
TERNAS; y asi aparecía en grandes titulares. 

Decía Alfonso Diez, que el manes por la mañana, dia 6, 
comenzaron unas maniobras que terminaron ai dia siguiente; y 
que aprovecharon unos lanzamientos nocturnos para grabar el 
programa. Las operaciones se realizaron sobre Murcia. Alcan¬ 
tarilla, Balsicas, Torrevieja, pasando incluso cerca de Escom¬ 
breras. Los aviones despegaban y aterrizaban en las bases de 
San Javier y Alcantarilla; durante la noche lo hacían en San Ja¬ 
vier, al carecer la base de Alcantarilla de balizamiento noctur¬ 
no. Los paracaidistas nocturnos llevaban una linterna en el 
brazo y otra en el paracaídas de pecho. Los lanzamientos eran 
de caída libre, cesoe diferentes aviones, y hasta los setecien¬ 
tos metros de altura, podiendo entrecuzarse en el délo. 

Nuestro buen amigo, el ufólogo murciano José Pardo Hi¬ 
dalgo, confirmó el avistamiento de los paracaidistas; ya que 
tuvo oportunidad de contemplarlos desde la carretera de To- 
rremendo, el mismo manes, dia 6. 

Esto soluciona la noticia de ios supuestos OVNls avista¬ 
dos sobre Murcia, Alcantarilla y Balsicas, el día 6; y publicada 
por LA VERDAD el dia 7. 

Esta aclaradón tuvo buena acogida en la prensa naaonaJ. 
Asi el diario ABC publicaba el día 10 la noticia. El mismo día lo 
hacía también ARAGON EXPRESS; y EL NOTICIERO UNI¬ 
VERSAL, de Barcelona, el dia 12. 

También el dia 10 volvía a declarar a la prensa el capitán 
del TAMAMES, para decir que lo que su tnpulaaón y él vieron 
no eran paracaidistas sino objetos no identificados. -"Las lin¬ 
ternas no se ven a 10 millas"-, comentaba José Luis González 
en sus declaraciones. Y añadía que el racar daba grandes pan- 
talfazos y ecos, mientras no se detectaba barco alguno que 
fuese a recoger a ios paracaidistas nocturnos. 

Aclaraba también el capitán González, que los puntos de 



caso serian las africanas y no las de Murcia. El radar no detec¬ 
tó barco alguno, pero tampoco ningún avión; y es difícil que 
pueda haber paracaidistas sin aviones; allí sólo había luces 
según observaciones directas y el radar, comentaba el capitán i 
González. 

Es cunoso el hecho de que para la vuelta a Alcudia, el TA¬ 
MAMES no siguió la misma ruta que era habitual. Posiblemente 
el temor de que se repitiesen los acontecimientos tuvo algo que 1 
ver. 

El caso se cenaba, periodísticamente hablando, con la pu¬ 
blicación de una carta del urólogo Pardo Hidalgo el dia 17 en 
LA VERDAD. Donde llegaba a la conclusión, tras poroporcio- 
nar una sene de poderosas razones, que las luces observadas | 
cor el TAMAMES no pudieron nunca ser los paracaidistas de 
Alcantarilla; aunque quedaba más o menos evidente también, 


que los avistamientos ce Murcia, Alcantarilla y Balsicas, si pu¬ 
dieron muy bien tratarse de estas maniobras militares. 

Asi pues, el caso TAMAMES oontinúa sin ser resuelto; en¬ 
marcado en unas fechas "calientes", y que puede conectarse 
con la casuística del 7 de Febrero. 


LOS SUCESOS DEL 7 
DE FEBRERO 


En medio de todos los acontecimientos OVNI de aquellos 
dias, llegaba a nosotros una interesante notiaa, y no por medio 
de la prensa, sino de labios de su protagonista; el entonces es¬ 
tudiante de bachillerato, D. Joaquín Sánchez Martín de 18 
años 

Eran aproximadamente las 21,30 del dia 7 de Febrero. El 
testigo viajaba en un automóvil por una solitaria carretera de 
las cercanías de Archena, cuando su coche se detuvo de forma 
extraña Bajó del mismo para ver el motor y, cuando hacia jus¬ 
tamente éso, un enorme resplandor Wanco le hizo mirar hacia lo 
alto. Fue entonces cuando se dió cuenta que sobre su cabeza 
Jevitaba un enorme disco, con un potente foco central de luz 
blanca, y una sene de luces amanllas y anaranjadas girando a su 
alrededor. 

Por tratarse este de un caso de "pnmera mano", investi¬ 
gado por nosotros en su momento, queremos ofrecer a Jos lec¬ 
tores el informe completo que se elaboró en su dia. Hemos de 
reconocer que a dicho informe le falta mucho para ser perfec¬ 
to; pero también hay que tener en cuenta que. en esas lejanas 
fechas, los miembros del C.I.F.E. además de ser muy jóvenes, 
carecían de la preparación científico-técnica que hubiese sido 
| precisa para abordar el caso con profundidad. No obstante, a 
nuestro actual juicio, y mirando con la perspectiva del tiempo y 
del contexto, hemos de decir que el trabajo resultó bastante 
aceptable. De todas formas ningún centro de los existentes 
entonces, se dignó investigar directamente el caso; asi que 
nuestro informe, por ser el único, es el más completo, lógica¬ 
mente, que existe. 

Pero antes de pasar directamente a dicho documento, 
queremos reseñar una notica que apareció en el diario MEDI¬ 
TERRANEO, de Castellón, el 9 de Febrero. La nota de prensa 
era escueta; el titular decía: UN OVNI EN PEÑISCOLA, y 
luego explicaba en reducidas lineas que un objeto volador no 
identificado fue visto el oía 7 de Febrero por la noche, por una 
familia de Peñíscola. La hora de la visión fue sobre las 20.30 
(una hora antes que en Archena). Y añadía que el aparato se 
encontraba sobre el mar. a unos 200 metros de altura, y a unos 
1000 metros de la costa. Estaba formado por unas piezas ova¬ 
ladas, con una intensa luz en el centro y otras intermitentes en 
los extremos (el OVNI de Archena también la tenia). Tras unos 
minutos de observación el objeto desapareció sin dejar rastro. 








mos 6F, su eiabofeoón y vivimos ten cércala expe¬ 
riencia de la investigación. 



INFORME SOBRE EL 
AVISTAMIENTO PROTA¬ 
GONIZADO POR JOAQUIN 
SANCHEZ MARTINEZ, EL 
DIA 7 DE FEBRERO DE 
1979, CON EFECTOS Y PA¬ 
RALIZACION DEL TESTI¬ 
GO. 


Fecha: 7 de Febrero de 1979 
Lugar: Archena (Muraa) 

Hora: De 21,30 a 22 horas 
Testigo: Joaquín Sánchez Martínez. En aquel 
año contaba con 18 años de edad, y estudiaba 2® 
de B.U.P. 

Investigación: C.I.F.E. 

Realización del Informe: Francisco Alberto 
García S. 


LA OBSERVACION 


Plano de situación con la posición del testigo y del fenómeno ob¬ 
servado en Archena el 7 de febrero de 1979. Sus características lo 
hacen muy similar al contemplado en Gorizia (Italia) la misma 
noche. El testigo describió una luz intensa blanca en el centro y un 
anillo de luces amarillo-anaranjadas a su alrededor. 


Es curioso, dos observaciones ocurridas el mismo día, con 
una hora da diferencia y unas características comunes, la luz 
intensa en el centro y las intermitentes en los extremos, y como 
luego veremos en el informe del inademe archenero, también 
parece coincidir la forma de desaparición de ambos objetos; ya 
que el de Archena después de balancearse un poco, se fue tan 
rápidamente que el testigo compás su huida como "cuando se 
apaga el apa r ato receptor de TV y la imagen se desvanece sú¬ 
bitamente". 

Pero no acaban con estos dos, los casos del día 7. Des¬ 
pués del informe del caso de Joaquín Sánchez, de Archena, ve¬ 
remos que en ese día et fenómeno OVNI se dió también fuera de 
nuestra fronteras. 

Otros fenómenos extraños fueron registrados también en 
otras zonas mediterráneas. Pero veamos ya el tan aludido in¬ 
forme sobre el caso de Archena Las páginas que siguen son un 
recuerdo agradable para quienes por aquel entonces trabaja- 


Aproximadamente a las 21,15 horas, Joaquín 
Sánchez llevaba en su coche, un Seat-850 blanco, 
a una compañera y amiga a su casa situada a unos 
2 km. de Archena, en Uiea 

Cuando circulaban por la estrecha carretera 
que tes conducía a su destino, bordeando un cabezo denominado 
Cabezo de los Mazos, observaron un perro salvaje de gran ta¬ 
maño, que salió detrás de un motor hidráulico (situado en el 
mapa con la letra M). Este perro que parecía muy nervioso y 
agitado se cciocó paralelo al coche y acelerando su carrera lo 
adelantó, poniéndose frente a las luces del vehículo, nasta que 
tomó una ramificación dé camino hada la derecha A los dos jó¬ 
venes les pareció curiosa la actuación del animal, pero no le die¬ 
ron mayor importancia 

Sobre las 21,30 horas aproximadamente, Joaquín se en¬ 
contraba de vuelta por el mismo paraje, cuando antes de llegar 
a la curva en que apareció el perro, el motor se paró repentina¬ 
mente. El vehículo llevaba una vebddad de unos 67 km/h, por ¡o 
cual, su inercia, le ayudó a recorrer algunos metros, antes de 
que su conductor lo frenase completamente. 

El primer pensamiento de Joaquín, mientras intentaba 
arrancar de nuevo el motor, fue que se había quedado sin gaso- 


38 










































lina, pues iba en la reserva Una vez aparcado el coche en la ori¬ 
lla, junto a la presa del río, las luces se apagaron ames de que 
pudiese llevar las manos a ia llave de contacto. Tras vanos in¬ 
tentos infructuosos de ponerlo en marcha, Joaquín optó por 
salir y abrir el motor para buscar la avería puesto que tiene al¬ 
gunos conocimientos de mecánica. 

La noche era un poco fría y oscura, aunque había luna (el 
día 12 seria llena) y el délo no estaba cubierto de nubes. 

Después de abrir el capot del motor, en la parte trasera 
del vehículo, encendió una cerilla con el fin de poder apreciar 
algún detalle. En ese momento, un fuerte y potente resplandor 
lo iluminó todo, cegándole. Su primer reflejo fue soltar la ceri¬ 
lla y mirar hacia amba, para lo cual se enderezó un poco, apo¬ 
yándose en el capot y la carroceria del ooche. 

Lo primero que vió fue el contorno del objeto, para luego 
pasar a su foco central. Al principio sintió más curiosidad que 
miedo; y como el objeto daba la impresión de estar al nivel de 
uno de los caminos que sube a la ama del CABEZO DE LOS 
MAZOS, ya nombrado, pensó dirigirse hacia é!, para contem¬ 
plar el fenómeno desde más cerca y con mayor detalle. 

Decidido a llevar a cabo este propósito, quiso separarse 
de su coche, en el que aún estaba apoyado, y fue entonces cuan¬ 
do se dio cuenta que se encontraba "pegado" a él y a la carre¬ 
tera, a la vez que parecía estar paralizado; pues si bien consi¬ 
guió mover un poco la tapadera del motor y tambalear el coche 
en sus esfuerzos por separarse de él, sus movimientos eran 
muy reducidos. En estos momentos un extraño hormigueo le re¬ 
corrió el cuerpo. Según el testigo, dicho hormigueo podría ser 
comparado, aunque ligeramente, al produado por una descar¬ 
ga eléctrica, pero en ningún momento fue doloroso. 

Un poco resignado y con bastante más miedo que al prin¬ 
cipio, volvió a girar la cabeza, no sin dificultad, intentando 
abarcar la mayor extensión en su campo visual. 

El objeto, que se encontraba encima de él, tenía un foco 
central que, según sus propias palabras, "parecía no tener 
fondo" Y toda la estructura radiaba una luz blanca de mucha 
intensidad. Los colores que pudo observar bajo esta luz eran 
mucho más yivos, ciaros e intensos. 

La luz irradiada formaba un cono bastante amplío, sin em¬ 
cargo, fuera de él todo era oscuridad y no se podía apreciar 
" ngún detalle. Este hecho curioso llamó la atendón del testigo, 
y así nos lo hizo constar, pues dada su posidón al lado de la 
oresa, las luces de Archena debían ser perfectamente visibles, 

" entras que, si bien recuerda que miró en esa dirección, no vió 
as menaonadas luces. Había una "cortina de oscuridad". 

El foco central, que ocupaba alrededor de 1/3 de la es¬ 
tructura total, estaba rodeado por una serie de luces amanllo- 
i’aranjadas (el testigo no pudo estimar con precisión su núme¬ 
ro). En el borde de la estructura había unas luces rojizas, que 
merecía divididas en pequeños rectángulos. 

Al cabo aproximadamente de dos minutos, el objeto hizo I 


un movimiento de varvén, de Este a Oeste, indinándose un poco 
para alejarse con una velocidad vertiginosa en dirección Sur- 
Sureste (165°), perdiéndose en la lejanía entre dos montes. La 
reduccón de tamaño que experimentó el objeto en cuestión de 
segundos, fue comparada por Joaquín con la imagen de un tele¬ 
visor al apagarlo. 

Una vez desaparecido el objeto, Joaquín recobró la movili¬ 
dad y atemorizado se introdujo en el coche, mientras se encen¬ 
dían solas las luces (que habían permaneddo conectadas aun¬ 
que apagadas). Tras varios intentos consiguió arrancar el 
motor y reemprendió el regreso a Archena, bañado en un sudor 
frío. Se dirigió a la casa de su tía, que se encuentra a la entra¬ 
da del pueblo, a la que llegó con claras muestras de excitación, 
deseoso de tranquilizarse y desahogarse. 

Al cabo de un rato llegó a su casa, en donde relató lo ocu¬ 
rrido, y sobre las 12 de la noche se desoiazó acompañado de su 
padre al lugar donde había estado paralizado, sin encontrar 
nada anormal. 

Al día siguiente, el propio Joaquín Sánchez, que tenia co¬ 
nocimiento de la existencia del Centro Investigador de Fenó¬ 
meno Extraños (C.I.F.E.), se dingió a nosotros contándonos su 
aventura y cooperando gustoso en los rastreos que realizamos 
en la zona, a la búsqueda de posibles pruebas. En estos reco¬ 
rridos no se pudo encontrar nada que pudiera relacionarse con 
el fenómeno. Descubrimos sólo unas cenizas que resultaron ser 
de origen vegetal; estaban muy dispersas y no pudimos encon¬ 
trar el foco de origen, pero pensamos que fueron transporta¬ 
das por el viento y no tienen relación con el caso. 

Según el testigo, el objeto se encontraba sobre él a una 
altura de unos 30 ó 40 metros, por enama de dos lineas de 
alta tensión que pasan por el monte, que estaba a su costado 
(hay que señalar que a poca distanaa bel lugar se encuentra la 
Central Hidroeléctrica de Archena). Calculó que su tamaño 
seria de unos 50 a 100 metros de diámetro. Pero las medidas 
in sftu nos hacen pensar qeu el diámetro máximo pudiera ser de 
60 metros. 

Hasta aquí lo sucedido aquella nocne y las conclusiones de 
nuestras investigaciones.- Posteriormente, Joaquín nos relata¬ 
ba unos sueños que, con idénticas características, se habían ido 
repitiendo desde aquella noche y que podrian atestiguar la ve¬ 
racidad de su aventura, que ha dejado una profunda huella en 
su subconsciente. 

En cuanto a la personalidad del testigo, podemos decir 
que Joaquín Sánchez Martínez es considerado por sus familia¬ 
res, compañeros y amigos como persona respetable y respon- 
sabie. 

Firman: Feo. Alberto García (CIFE) y el testigo. 

Archena, 24-3-8 






DIA 

HORA 

LUGAR 

FORMA 

FENOMENOS 

ASOCIADOS 

3 

030 

Olivares 

(Sevilla) 

Esferas 

Ruido fuerte 

4 

madrug. 

Guritiriz Foco de Luz 
(La Corana) 

Fuerte resplandor, 
apagón en alumbrado 

4 

madrug. 

Granada Foco de Luz 

Fuertes resplandor, 
apagón en alumbrado 

5 

noche 

Litiago 

(Zaragoza) 

Disco 

Resplandor previo y 
paralización testigo 

6 

día y noche 

Murcia, Alcan¬ 
tarilla y Balsicas 

Puntos 

Luminosos 

Posibles paracaidistas 
en maniobras especiales 

6 

noche y madrug. 

del 7 

Cerca de 
Formenicra * 

Puntos 

Luminosos 

Captados por radar 

7 

noche 

Torrevieja 

(Alicante) 

Disco 

Fecha solo probable 

7 

20,30 

Peñíscola 

(Castellón) 

Disco 

Sólo avistamiento 

7 

21,30 

Archena 

(Murcia) 

Disco 

Efectos E.M. y para¬ 
lización del testigo 

7 

00,00 

Gorizia 
(Norte de Italia) 

Disco 

Efectos E.M. y para¬ 
lización del testigo 

9 

madrugada 

Palma de 
Mallorca 
(Baleares) 

¿? 

Desviaciones de com¬ 
pases en observatorio 

9 

22,30 

S. Jerónimo 
(Sevilla) 

Puntos 

Luminosos 

Solo avistamiento 

13 

00,00 

Torrevieja 

(Alicante_ 

Disco 

Solo avistamiento 


OTROS AVISTAMIENTOS 
COINCIDENTES EN EL 
TIEMPO 


No sólo en Peñíscola y Archena tuvimos OVNIs: los diarios 
italianos MESSAGERO VENETO e IL PICCOLO, publicaban 
los días 9 y 10 respectivamente, la notica de un suceso acaeci¬ 
do er. la ciudad de Gorizia, sobre la medianoche, a un comer¬ 
ciante del “Mercato Coperto". 

Franco di Gregono, que asi se llamaba el testigo italiano, 

f4Ó1 


dada q ue ajando aromaba en su vehícu¬ 
lo, vio una intensa luz con tonalidades ro¬ 
jizas, al tiempo que se le paraba el motor 
y se apagaban las luces. El testigo per¬ 
maneció por unos momentos paralizado; 
posiblemente a causa del miedo que le 
provocó la visión del objeto. 

Pero deciamos que no sólo hubo 
OVNIs en ios dias aludidos, también otro 
tipo de fenómenos, que pudieran estar 
relacionados sucedieron en fechas pos- 
tenores ai 7 de Febrero. 

El astrónomo Ramón Compte, del 
observatorio Urania de Palma de Mallor¬ 
ca, declaró al d;ano local ULTIMA HORA 
el 17 de Febrero que: Entre las 23 horas 
del dia 8 hasta las 3 de la madrugada deí 
dia 9, el compás magnético fundamental 
que posee el observatorio sufrió nota¬ 
bles e insólitas fluctuaciones: osalando 
la aguja como alocada, sin que los dispo¬ 
sitivos de compensación lograran esta¬ 
bilizarla. 

Un poco lejos, quizá de los inciden¬ 
tes de! dia 7, queda el siguiente caso que 
vamos a comentar. Apareció en el diario 
LA VERDAD, el dia 14. Los titulares de 
la noticia decían: VARIOS VECINOS DE 
TORREVIEJA AFIRMAN HABER 
VISTO OVNIs. El corresponsal del pe¬ 
riódico, Soler Torres, escribía sobre el 
hecho de que en pocas semanas habían 
sido varios los habitantes de la "ciudad 
de la sal", quienes fueron testigos de 
posibles avistamientos OVNI. Y concre¬ 
taba un caso ocurrido el día 13, sobre la 
medñnoche. 

Este caso tenia como protagonistas 
a un matrimonio que dijo observar un objeto en forma de plato 
gigante, que evolucionaba y giraba a gran altura, en direcaón 
de Guardamar del Segura En la misma dirección que una sema¬ 
na antes fue visto otro objeto por distintas personas (una se¬ 
mana antes nos lleva a los alrededores del día 7). El objeto 
visto el día 13 tenía apariencia metálica, y parecia acercarse en 
principio, llevando entonces color gris; luego al alejarse, se 
tomo rojizo. El supuesto OVNI fue observado con prismáticos 
e impresionó a los testigos, entre los cuales se comentaba la vi¬ 
sión dara de las estrellas, pero el objeto era "inconcebible" por 
su rapidez y veloadad de giro. 

E$to es todo lo recogido en su día respecto a (os inciden¬ 
tes de Febrero de 1979, un mes al que pocos investigadores 










han prestado especial atendón, pero los hechos justifican este 
trabajo, aunque sea una pnmera aproximación. 


INDAGACIONES 

POSTERIORES 

Varios años después, se deadió en la Secdón de Ufología 
de CIFE, abnr nuevamente la investigadón de estos sucesos, 
para lo cual, requerimos de los investigadores nacionales, in- 
íormaaón sobre avistamientos cercanos al día 7 de Febrero de 
1979. 

Nuestro compañero y expeno en tema OVNI-Gobiernos, 

D. Joan Plana Cñvillén, nos aportó el interesante caso de Gon- 
zia (Italia), del día 7 ya aludido. Otro buen amigo, D. José 
Ruesga Montiel, nos envió dos casos ocurridos los días 3 y 9 en 
la provine a de Sevilla. D. Vicente Juan Ballester Olmos, tras 
consultar sus archivos, nos comunicó que no obraban en los mis¬ 
mos casuística del tipo I (incidentes en que el fenómeno está 
próximo a la superíide terrestre), en las proximidades del día 
7 

Resumiremos los incidentes de Sevilla remitidos por 
Ruesga Comenzamos por el que tuvo lugar el día 3 de Febrero, 
sobre las 0,30 horas. El suceso ocumó en la carretera de Oli¬ 
vares y Albaida, cerca de Olivares. Un albañil de 39 años, D. 
Francisco Velázquez, pudo ver a una d stancia de 700 metros, 
como evoluaonaban tres esferas de color rojo, a media altura, 
con velocidad muy lenta y en aparente formación. Su luz ilumi¬ 
naba el campo. Llevaba dirección Norte; y su tamaño compara¬ 
do con el de la Luna, era casi el mismo en dos de ellas y la mitad 
en la tercera (por ¡o que pudiera ser que esta última estuviese 
más alejada del punto donde se encontraba el testigo). De una 
de las esferas salieron otras dos; y contrariamente a lo que su- 
cece en otros casos, el fenómeno fue acompañado de ruido, es¬ 
cuchado por algunos véanos de Olivares. 

El caso del día 9 del mismo mes y año, se produjo en el 1 
pueblo de San Jerónimo (Sevilla), sobre las 22,30. En esta 
ocasión, el fenómeno observado fueron unas luces puntuales, de 
morfología comparable a las estrellas, ce color blanco y amari¬ 
llo; evoluaonaban en movimiento rectilíneo, esta vez sin sonido 
perceptible, a gran altura y gran velocidad. Los testigos fue¬ 
ron varios; y la duración de la observación fue de 10 minutos, 
desde que aparecieron por el Este hasta que desaparecieron 
por el Oeste, al ser ocultados por las nubes. Los protagonistas 
coinciden en que se trataba de una formación de objetos, que 
iban encabezados por uno de mayor luminosidad. Lo cual no deja 
de recordamos el ¡nádente de las luces de LUBBOCK, que se 
reveló como OVI. 

Queríamos aseguramos de que en las fechas próximas al 
día 7, no habían tenido lugar reentradas de satélites o de 
"chatarra espacial" que fuese visible desde nuestra zona me- ¡ 


citerranea, y que hubiese sido la causa de alguna de las visiones 
OVNI de la época. Asi pues, intentamos confirmar o desmentir 
este aspecto. 

La institución más fiable, por sus magníficos medios de 
rastreo, era el sistema de satélites y radares que posee el Co¬ 
mando Norteamericano para la Defensa Aeroespacial, conodco 
con el término anglosajón de NORAD. Este organismo militar 
estadounidense, vigila en todo momento el espaao aéreo, y es 
capaz de detectar el movimiento de cualquier cuerpo que evo¬ 
lucione en el délo o penetre en la atmósfera- 

inmediatamente nos pusimos en contacto mediante cana 
con Colorado, y le hidmos la oportuna consulta. Al poco tiempo, 
recibimos contestación. El jefe de Relaciones Públicas, D.W. 
Kindschi, nos comunicaba que no figuraba en el listado de reen¬ 
tradas de satélites artificiales, ninguno ocurrido el día 7 de 
Febrero de 1979. 

Quedaba claro pues, que no fue esa la causa de los avista- 
mientos de Gonzia, Peñiscola y Archena. Por otra pane, la 
morfología y comportamiento del fenómeno en los tres avista* 
mientos, no aconsejaba la explcación ce la 'reentrada" como la 
másprobabte. 


CONCLUSIONES 

Queda claro que la trayectoria del caso 7-2-79, tratando 
toda la casuística de la jomada de forma unitaria, define una 
línea que cruza el Mediterráneo. Si suponemos que se trata del 
mismo fenómeno para los distintos incidentes, aparece un pro¬ 
blema horario. El fenómeno de Peñiscola ocurrió, según los tes¬ 
tigos, una hora antes que el de Archena, lo cual nos daría un 
sentido haca el SO para la evolución del suceso, cosa que hay 
que descarta si admitimos que no fue hasta la medianoche (una 
hora menos en España) cuando el testigo de Gorizia (Norte de 
Italia), tuvo su observación. 

Esta incógnita se.’podría despejar si hubiese ocurrido al¬ 
guno de los siguientes casos: 

a) Algún testigo equivocó su estimadón horaria 

b) Hubo más de un OVNI. 

c) La trayectoria no fue rectilínea 

A todo ello debemos añadir que solo en e¡ incidente de Pe- 
ñíscola, el OVNI paso volando en una dirección. En los otros 
casos efectuó diversos movimientos interesándose, al parecer, 
por lo que encontraba a su paso. 











El presente artículo viene motivado por la reciente publi¬ 
cación de! Dr. Roberto Banchs de CEFAI, donde se intenta 


proporcionar una explicación lógica - , respecto de los inciden¬ 
tes con visión de entidades de 1949 a 1988 (1). 

Lo expuesto por el Dr. Banchs, difundido en Argentina 
por el boletín del CEFAI y publicado también en C.d.U. n s 6, ha 
causado un revuelo en el mundillo ufológico argentino, por lo 
cual, nos creemos obligados a dar nuestra opinión de iodos los 
sucesos analizados por dicho investigador. 

Debemos aclarar que dicho boletín, fue ampliamente dis¬ 
tribuido entre ios investigadores del país, pero solamente 
quien suscribe el presente trabajo, recibió contestación a al¬ 
gunas de las preguntas planteadas en su momento al Dr. 
Banchs que así lo certifica: 

«Tal vez por que tu carta sea la primera, por el detallado 
interés que has puesto en su lectura y por nuestra amistad, es 
que he decidido responder aunque no sea más que someramen¬ 
te a tus inquietudes, sin que esto represente abrir o continuar 
una polémica que no me interesa en estos momentos» (2). 

Para mayor claridad, enumeraré todas las incógnitas 
planteadas y su posterior respuesta 

1.- La primera cuestión se refiere al motivo de considerar 
casos falsos algunos hechos que parecen tener una gran fiabili¬ 

[ 42 ] 


dad 

2.- A este respec¬ 
to hice referencia espe¬ 
cifica al caso 06 (San 
Carlos-Mendoza) del 
listado elaborado por el 
Dr. Banchs, catalogado 
como TRASTORNO 
PSIQUICO TEMPORAL 
ACOMPAÑADO DE 
ILUSION. Banchs adara 
que pudo hablar con al¬ 
gunos de los sobrevi¬ 
vientes quienes negaron 
«... en todos los casos (y 
sin mencionar uno) la 
existencia de ocupantes, 
y tal exceso de detalles. 
No obstante, recuerdan 
el grado de excitación nerviosa de la testigo» (3). 

3. - Un segundo incidente que dió en su momento la vuelta 

a' mundo, con¬ 
siderado como 
muy fiable, es 
el ocurrido en 
Trancas, Tu- 
cumán (n® 19). 
que se identi¬ 
fica como MA¬ 
NIOBRAS MI¬ 
LITARES-ELEMENTOS DE ARTILLERIA. Si bien no es 
descartado completamente se pudo comprobar que «... feha¬ 
cientemente por allí hubo un importante traslado de tropas y 
armamento a esas horas, rumbo a las maniobras. Curioso es que 
nadie se ocupó de averiguarlo o indicarlo» (4). 

Por supuesto que las preguntas surgieron solas, ya oue la 
existencia ce maniobras militares aún respetando las palabras 
de Banchs no invalidan el suceso. Más aún, no se proporaonan 
explicaciones respecto a los haces de luz que atravesaron la vi¬ 
vienda; el tubo luminoso; la cantidad de objetos y las esferas de 
caloo con un elevado porcentaje de pureza. 

4. - El caso 29, Cerro Las Rosas, Córdoba, catalogado 
como HISTORIA INVENTADA TRAVESURA DE NIÑOS, RE¬ 
CONOCIDA POR UNO DE LOS TESTIGOS, es avalada por 
«una entrevista grabada con uno de aquellos niños quien reco¬ 
noció que se trató de una 'travesura*, influenciado por las aven¬ 
turas de Supermán y algunos casos recientes (1968)» (5). 

5. - Otro incidente muy divulgado fue el ocurrido en Arro¬ 
yo Tapalqué, Olabarria, Buenos Aires (n B 34) cuya naturaleza 
es: RUMOR RECOGIDO POR MEDIO PERIODISTICO- 
DESMENTIDO OFICIAL Banchs alega que «nadie, al parecer. 


DE LOS INCIDENTES OVNI CON 
OCUPANTES EN ARGENTINA (1949 -1968) 

Luis Pacheco (FAECE-Argentina) 








pudo dar con los presuntos testigos. La comandancia de la 
Unidad desmintió públicamente el hecho publicado, que halló 
una débil réplica de su director. Precisamente, el rumor se 
funda en la narración de un hecho comprobado, a través de 
testigos de existencia dudosa (no hay escrutinio público). Si 
algo ocurrió, no lo sabemos. Solo disponemos de un rumor y un 
desmentido oficial» (6). 

Efectivamente, podemos estar de acuerdo en que el suce¬ 
so no fue comprobado en su totalidad, pero no es la pnmera 
vez que un organismo oficial desmiente un caso. Estamos acos¬ 
tumbrados a tales mentís que, por c¡er.o, en muchas ocasiones 
no competen al fenómeno OVNI en si. 

6. - El caso 44, La Caldera, Salta, catalogado como PRO¬ 
BABLE ALUCINACION, CON ESTADO AMNESiCO, se fun¬ 
damenta según Banchs, en una hemorragia interna sufrida por 
el testigo que se dirigía al hospital en el momento de ocurrir el 
presunto avistamiento. Más aún, se conocen los análisis médi¬ 
cos. A nuestro entender consideramos subjetivo sostener que 
la hemorragia interna sea el desencadenante de un avistamien- 
to. A propósito, ¿qué tipo de hemorragia interna permite al 
sujeto dirigirse hacia el hospital por sus propios medios circu¬ 
lando por la carretera? 

7. - No se dió respuesta a ¡os casos San Francisco Solano 
(n* 24) PROBABLE RELACION CON SITUACION POLITL 
CA, Mendoza (n 9 37) HISTORIA INVENTADA CON PROPO¬ 
SITOS PACIFISTAS, Serodino (n 9 57) ALTERACION 
PSICO-VISUAL POR INSOLACION y Trapiche (n 9 49) RE¬ 
LACION SIMBOLICA, por diversos motivos, como explicación 
muy extensa o manifestación dada a conocer en otro medio es¬ 
pecializado. 

8. - Quienes conocemos a Roberto Banchs, sabemos de su 
pensamiento sobre el caso Llanca o Villa Bordeu (n 9 45) consi¬ 
derándolo como una HISTORIA INVENTADA, o como lo deno¬ 
minaba en su libro “Los OVNIs y sus Ocupantes, el Afíaire 
Llanca", este último postenormente replanteado. Veamos su i 
pensamiento actual: 

«En un primer momento, quedé f ado en la hipótesis del 
"afíaire" oerpetrado por el testigo, un psiquiatra y un inves¬ 
tigador (obvian los nombres): luego abrí la posibilidad de que 
todo se originó en Llanca (su personalidad fabuladora, un 
golpe accidental al cambiar la cubierta, una luz amarillenta en la 
ruta -posible automóvil-, su ocultada lesión cerebral, etc), 
produjeron un relato delirante. Luego el falible narcoanálisis, 
frente a la falta de objetividad de quienes se encargaron del 
caso. Lo importante es remarcar que, cualquiera que fuere la i 
causa, el episodio no tiene fundamento en lo real» (7). 

Este suceso es uno de los más controvertidos, con investí- | 
gadores a favor y en contra. No es nuestra intendón sustentar 
otro tipo de opinión al respecto, sólo nos preguntamos: ¿Por 
qué razón el Dr. Banchs no desmintió las palabras del investi¬ 
gador Fabio Zcrpa que en un congreso, ante gran cantidad de I 



Los dos presuntos abducidos Julio Platner (12) a la de¬ 
recha y Juan Péres (10) a la izquierda. Protagonistas de 
los incidentes Winifreda y Venado Tuerto respectiva¬ 
mente. 

especialistas e interesados, alegó que después de tanto tiem¬ 
po, reconocía que se había equivocado? (8). 

Tal pregunta fue formulada pero no obtuvo respuesta. 

9. - El caso que aparentemente confirmaría lo narrado por 
Llanca es el protagonizado por BaJvidares, padre e hijo (Gún- 
ther - Buenos Aires n 9 46). Está catalogado como PERSO¬ 
NAS NORMALES MAL INTERPRETADAS, POR SUGES¬ 
TION RADIAL. Según la versión de Manuel BaJvidares (hijo) 
ello no sería tal, a decir de Banchs: 

«El ovni era un globo con la apariencia de polietileno de 
más o menos 1 metro de diámetro. Había una mujer en eí grupo 
que liego a hacer 'caballito' sobre los hombros de uno de los 
'extraterrestres'. Agregó que los descritos por su padre se 
reunieron oon otros y se fueron caminando, no más. Además, el 
'chillido' del equ'po, tipo radio, emitía una melodía que en algún 
momento le pareaó la 'marcha peronista* (octubre del 730. En 
cuanto a la controversia de que si los BaJvidares conocían el 
episodio de V. Bordeu, quedó esclarecido ahí mismo: se entera¬ 
ron ese día por la radio (Mitre o Rivadavia)» (9). 

Cierto es que !a opinión emitida por Ornar Dematei, el pri¬ 
mer investigador del evento, es totalmente contraria a la ver¬ 
tida en esta oportunidad. ¿Quién posee la razón? 

10. - El caso n 9 52, Venado Tuerto, Sania Fé, identificado 


43 







como FANTASIA NEUROTICA, fue expli¬ 
cado largamenie en dos cartas sucesivas. 

En la primera de ellas afirmaba: 

«El caso lo investigué, desde luego, in¬ 
sto con la presencia de los propios familia¬ 
res. Se trata de un chico absolutamente 
normal, que parece no mentir. Practiqué 
una batería de test e indagué algunos aspectos de su vida de 
interés para la investigación. Su relato es claramente de ori¬ 
gen simbólico, con un neto correlato psícológico-social. A modo 
de ejemplo, los 'personajes' tienen una sorprendente analogía ! 


con los de "La Guerra de las Galaxias" (Arturito y el androi- | 
de), los que a su vez corresponden a las siluetas (tipologías 
psico-físicas) de sus padres. No menos sorprendente es la se¬ 
mejanza de nave adamskiana: precisamente en la entrada de 
Venado Tuerto (carretera) está la despensa de Américo (del 
CIC) que se llama "OVNI" y cuyo isotipo es, joh sorpresa!, la 
del plato volador adamskiano, donde solían ir los integrantes 

IjU 


de la familia Pérez» (10). 

Indudablemente es una estupenda ela¬ 
boración de una teoría que puede ser facti¬ 
ble de ser veraz. Pero quedaban algunos 
cabos sueltos, como por ejemplo: *a muerte 
de animales, como el caballo del niño poco 
después del evento; las marcas del brazo 
derecho del niño Pérez que sigue supurando tras 11 años del 
acontecimiento, a raíz del cual, fue eximido del Servicio Militar 
obligatorio y, por supuesto, las huellas dejadas por el presunto 
objeto. 

A todo ello contestó del siguiente modo; 

«La muerte de animales resulta un hecho novedo¬ 
so para mi, y las marcas del niño (sólo sé de una en el 
brazo, donde se aplican inyecciones), es un punto se¬ 
mejante a la BBG -aparentemente seria la BCG (va¬ 
cuna)-. No tengo a mano toda la documentación del 
caso, pero creo que es la tubercuüna la primera que se 
aplica para determinar si hay tuberculosis (se aplica 
en edad escolar por pernera vez y si supura o no, de¬ 
termina si hay propensión a dicha enfermedad)» (11). 

Postenormente, en un segundo intercambio y 
ante el requerimiento de algunas respuestas como: 
¿De qué manera pudo un niño dejado de la urbe, ata¬ 
reado con las labores del campo, ser influenciado por 
la película "La Guerra de las Galaxias" ¿Cómo puede 
haber tanta disparidad entre dos psicólogos- 
sociales? (12); ¿Qué explicación se da respecto a la 
maestra alegando que el niño era incapaz de crear se¬ 
mejante historia, derivada de su poca capacidad ima¬ 
ginativa? Contestó: 

«De ninguna manera pienso que el chico mistificó 
e! caso, aunque si se trataría de una fantasía neurótica 
infantil; el mismo psicólogo que colaboró con el CIC 
sintetizó algunos conceptos que a ia postre, no pare¬ 
cen haber sido tomados muy en cuenta, pero que val¬ 
dría releer respecto a su maduración». 

«Este niño 'campesino*, como dees, frecuentaba 
la escuela y si bien pudo no haber visto la película, ha 
tenido acceso a todos los productos generados por 
la misma (figuritas, revistas, juguetes, etc), y a no 
dudar, de la formidable publicidad lograda por 
este filme, que alcanzó las cifras más altas en con¬ 
currencia y publicidad. Inclusive conservo los co¬ 
mentarios de investigadores norteamencanos que vaticinaban 
que la película generaría apariciones de piaros voladores. 

«Tengo la grabación con los comentarios de la maestra 
que aludes en tu carta. Es una barbaridad afirmar que ’el niño 
no tiene el suficiente intelecto para inventar una historia asi*, 
i La imaginación no va necesariamente de la mano de la ¡nteligen- 
1 cia. Seria algo extenso exponerte ahora el problema, pero los 


JnL 

F O R U M 



El testigo Juan Pérez muestra las marcas en sus brazos aparecidas 
con posterioridad al incidente. Según los médicos e investigadores 
del caso, aún hoy le siguen supurando. 





dichos de la maestra son inaceptables y no 
pueden ser tenidos en cuenta (consulta bi¬ 
bliografía especializada si deseas amplia in¬ 
formación). 

«Raúl Bertolini es un excelente encues- 
tador y una magnifica persona, de quién 
conservo el mejor de los recuerdos. Que te 
sorprenda haber llegado a conclusiones diferentes, como psi¬ 
cólogos sociales, no es significativo. Muchos grandes de estas 
disciplinas lo han hecho, ¿porqué no dos modestos investiga¬ 
dores? De cualquier manera, la formación de uno y otro creo 
que es algo distinta» (13). 

Finalmente y retomando el tema del caballo y las marcas 
en el brazo del niño, se pregunta: 

«¿Qué dicen los ’etistas' de la muerte del caballo y las 
marcas en el brazo del niño? En tal caso supongo que habrían 
hecho los resoectivos análisis para determinar la anomalía del 
suceso» (14). 

Ante lo expuesto podemos sacar en limpio lo siguiente: 

a) Si bien se asegura que el chico no miente, se descarta 
el caso por una posible fantasía neurótica infantil. Por lo que 
sabemos, tanto el psicólogo como el investigador Raúl Benolini 
-psicólogo soaaf al igual que Banchs- afirman otra cosa, en¬ 
tonces, ¿quién se aproxima a la verdad? Sabemos perfecta¬ 
mente que aún hoy, los investigadores del caso, el grupo CIC - 
entre ellos Raúl Bertolini-, siguen controlando al entonces niño, 
hoy un muchacho de 23 años, demostrando el interés en el caso 
y una investigación realmente destacare. 

b) A pesar de la opinión de Banchs respecto a lo dicho 
por la maestra, difiere con la proporcionada por otros espe¬ 
cialistas, entre ellos la del propio Bertolini. 

c) Al aceptar Banchs el criteno de disparidad entre él y 
su colega Bertolini, está dando a entender que su versión 
puede ser errónea. 

d) Más allá de que exista un pensamiento “etista" entre 
los colegas, es llamativo que Banchs no tenga en consideración 
las marcas presentes en el protagonista, la muerte del caballo 
y las huellas dejadas por el presunto OVNI. 

11.* El caso n Q 56, El Deán, Santiago del Estero, catalo¬ 
gado como FANTASIA DE TIPO HISTERICO, es fundamenta¬ 
do de la siguiente manera: 

«La niña Santilián estuvo un día entero conmigo, en su 
casa, en el lugar del encuentro y en una sala propia para entre¬ 
vistas. Hay muchos datos de su historia personal que debo 
omitir por reserva, aunque tienen que ver con su relato. Le ad¬ 
ministró los test HTP, asociación de palabras y figura humana. 
Los msmos fueron inclusive evaluados por la Lie. en Psicología 
N. Menaglio que es, además, profesora universitaria de técni¬ 
cas de exploración psicológica, o sea. test. Resultado de mis 
entrevistas y de dicha evaluación, surge claramente un tipo de 
personalidad histónca» (15). 



Ante una discrepancia del autor res¬ 
pecto a que, según su opinión, ia niña dista¬ 
ba de ser histénca a pesar de haberla 
visto, escuchado por poco tiempo, Banchs 
respondió: 

«Por favor, ¿desde donde puedes de¬ 
cirme que 'dista mucho de ser histérica'? 
Pero ese rasgo no ha sido el determinante de su fantasía, sino 
más bien un conflicto familiar muy doloroso para ella» (16). 

Para comprender más aún la razón que llevó al investiga¬ 
dor de tumo a desechar este caso, es importante poseer más 
información al respecto. 

12. - Sobre el caso n fi 60, Winifreda, La Pampa, que a su 
entender se trataría de una POSIBLE MISTIFICACION, no se 
ha proporcionado la razón concreta. Sólo se limita a responder 
consideraciones respecto a los argumentos esgrimidos a favor 
de la personalidad del tesego: 

«Tu hablas como argumentos a favor 'la personalidad' oel 
testigo, el comentario de los véanos... pero, j cuidado J ¿Sabes 
lo que significa conocer la personalidad del sujeto?, hay com- 
penoios enormes sobre el tema y no sé si son del dominio de 
quienes pueden fundarse en ’ía personalidad* del testigo como 
para apoyar el caso. Menos todavía en el comentano favorable 
de los vecinos. Poco dice y con exactitud para tener el perfil 
de personalidad de alguien, salvo que, denote una patología o 
rasgos muy notonos» (17). 

Al comunicarie que en ningún momento Platner (protago¬ 
nista del caso Winifreda) había refendo a extraterrestres u 
OVNI, contestó de esta forma: 

«Que hable de OVNI o seres extraterrestres resulta muy 
frágil para decir 'esto es real'» (18). 

13. - Finalmente se analizó el caso Manzano Amargo, Neu- 
quén, n® 59, del cual no se da ninguna expicaaón en el listado 
correspondiente a la "Naturaleza de las identificaciones", aun¬ 
que de todas formas ante nuestra consulta, Banchs realiza el 
siguiente comentario: 

«Debiera agregar mi conclusión sobre el caso Manzano 
Amargo (Neuquén), investigado durante estas vacaciones y 
después de haber permanecido cas¡ un mes en ese paraje, con la 
colaboraaón de Educación y Gendarmería. Subí en dos ocasio¬ 
nes al puesto, lugar del hecho. Mantuve cuatro entrevistas con 
el testigo Albornoz (una de ellas con una médica que lo examinó 
cínicamente), infinidad de antevistas con vecnos y otros tes¬ 
tigos. Le tomó las pruebas Bender, HTP y FH. Algo que no 
pudo hacer por lógicas razones C. Ferguson cuando lo vió en 
1981. Conclusión: ALUCINACION DE UN TESTIGO QUE PA¬ 
DECE DE ALCOHOLISMO CRONICO. El caso lo do a conocer 
en CD (Cuarta Dimensión) y UFO-PRESS, como el suceso 
ocurrido a mayor altitud, a 4.000 metros sobre el nivel del 
mar! El lugar es bien alto y difial, pero está a 1.550 metros» 
(19). 


45 






Por supuesto que el investigador Car¬ 
los Ferguson difiere con la opinión vertida 
por Banchs. 

Hemos intentado transcribir textual¬ 
mente el intercambio entre el autor y el Dr. 

Roberto Banchs, llevando una linea seria y 
objetiva sin enjuiciar la postura de este 
destacado investigador. Debemos extraer pues conclusiones 
con el fin de esclarecer aún más el tema 

a) En apanencia los planteamientos vertidos por el Dr. 
Banchs carecerían de una ética científica, por la sencilla razón 
de que no se pueden obtener conclusiones, darlas a conocer y 
no proporcionar oxplicación alguna al respecto o cono él dice, 
dar más adelante sus puntos de vista 

A este respecto Banchs nos dijo: 

«El propósito del último boletín fue anticipar las conclu¬ 
siones a las que había llegado. Esta es una modalidad de deter¬ 
minadas publicaciones científicas internacionales, que anticipan 
los resultados o avances de las investigaciones para evitar el 
desperdicio de tiempo por parte de otros científicos que pue¬ 
dan estar trabajando sobre lo mismo* (20). 

b) El hecho de descartar la gran mayoría de casos, por no 
dodr todos, ¿no demuestra una postura adversa al fenómeno? 
Además, no es una forma de negar las investigaciones efectua¬ 
das por otros analistas? 

«Cuando procedo a descartar la mayoría de los casos in¬ 
tento hacerlo con fundamento, después de una prolija investi¬ 
gación. Es posible que -como señalas- ‘es un poco tirar por la 
borda las investigaciones llevadas a cabo por analistas de 
prestigio', pero no confundas, no son a los investigadores a 
quienes tiro por la borda. Quizás n¡ siquiera a los mismos casos, 
porque de ellos se aprende. También yo me he equivocado más 
de una vez, y no por ello me debo sentir denigrado. Simplemen¬ 
te me he equivocado y es mi propósito corregir los errores co¬ 
mentidos, por mí mismo o por quién sea. Prueba de ello es el 
cambio de actitud y distintos puntos de vista que fui ofrecien¬ 
do a través de los años en mis artículos y material bibliográfi¬ 
co. Y francamente no me siento denigrado, sino coherente con 
la evolución de mi pensamiento. No es mi intención ofender a 
nadie, y desearía que nadie se sintiera ofendido por el avance 
de mí trabajo investigado. Siento un profundo respeto por 
mis 'colegas', he expandido fuertes vínculos de amistad a tra¬ 
vés de una inquietud común, y sólo espero de ellos menos cre¬ 
dulidad y mayor espíritu crítico (como autocrítico)» (21). 

Sin duda las palabras de Roberto Banchs son sinceras, 
pero seria más propicio que hiciera ello público, porque sabe¬ 
mos positivamente que investigadores como Oscar Uriondo, 
Alejandro Chionetti, Ornar Dematei, Raúl Bertolini, Carlos 
Ferguson, Oscar Alemanno, Fabio Zerpa, Enrique Molina, Luis 
Reinoso o agrupaciones como AEIFOAB o IVE, entre otros, no 
opinan lo mismo. Tal es así, que algunos de ellos, ya le denomi¬ 


nan "Dr. Menzel". sintiéndose denigrados 
por las apreciaciones que sustenta el Dr. 
Banchs. 

c) Notamos que el Dr. Roberto Banchs 
se aterra en demasía a la teoría psicosocral. 
tratando por esa vía de explicar lo inexpli- 
cado. Pero nunca es bueno centrar todo en 
una sola teoría y más tratándose del INEXPLICABLE, hasta 
hoy, fenómeno OVNI. Porque de esa manera se cae en el mismo 
error que los "etistas", quienes tratan de explicar por esa vía 
todo lo relativo a la temática 

d) Es loable el hecho de que por la via de la contra- 
encuesta se pueda descubrir la falsedad de algunos casos y 
más si ello se logra a través del propio esfuerzo y los propios 
recursos del investigador Roberto Banchs. 

Es posible que muchos no coincidamos con los postulados 
de este investigador, pero no debemos ser neaos y negar la 
tarea realizada por él, a pesar de que sea cieno su descrei¬ 
miento en cuanto a los casos donde las entidades están pre¬ 
sentes. 

Deseamos que nuestras palabras no resulten mal inter¬ 
pretadas. Por otra parte, no hallarán nada lesivo contra la 
persona del Dr. Banchs, solo quisimos verter un sencillo inter¬ 
cambio entre dos colegas, tratando ce esta forma que otros 
investigadores tuvieran acceso a una información vedada hasta 
hcy. 

NOTAS 

1) Boletín CEFAI. año XVIll. n° 13, Buenos Aires (1989) y Cua¬ 
dernos de Ufología, n“ 6 pag. 38/42. 

2) Carta recbida por el autor del Dr Roberto Banchs, techada el 
| 28-3-1989. 

3) Idem anterior 

4) Idem. 

5) Idem. 

6) Idem. 

7) Idem. 

8) Apreciación realzada por FABO ZERPA, en sendos congre¬ 
sos realizados en 1987 en Santiago del Estero y posteriormente en 
Capital Federal 

9) Idem punto 2. 

10) Idem anterior 

11) Idem 

12) Ambos investigadores son psicólogos sociales. 

13) Carta recibida por el autor, fechada el 29-5-1969. 

14) Idem antenor 

15) Idem punto 2 

16) Idem anterior 

17) Idem. 

18) Idem. 

19) Idem. 

20) Idem punto 13 

21) Idem antenor 


JNL 

F O R ü M 











Por aquello de que "quien calla otor¬ 
ga", considero mi deber como investigador 
del fenómeno ovni especializado en el tema 
Ummo (conocedor y poseedor de la mayor 
parte de los 730 documentos incluidos en el 
Ummocat de Ignacio Damaude y de prácti¬ 
camente toda la bibliografía obligatoria y 
la complementaria), hacer unas aclaraciones respecto de la 
nota de Henderlo Janosch publicada en el n® 5 de abril de 
1989 de C.d.U. 

Para ir por orden, es menester que primero haga algunos 
coméntanos sobre tan divertida y cachonda nota, para luego 
cerrar el tema con algunos detalles verdaderos cuya divulga¬ 


ción -en principio- no hubiese resultado entretenida (como no 
lo es la descripción de metodología expenmental utilizada con 
ngor científico). No nos cabe la menor duda de que Janosch se 
propuso escnbir un ’divertimento ummológico" que dividió en 
tres "actos". 

DIVERTIMENTO 

— 

Comencemos por el titulo de la nota. Como podría saberlo 
cualquier iniciado en la temática periodística, el titulo es lo que 
"vende" lo que se explica luego, profusamente, con el correr de 
la nota. Es el gancho que lleva como misión atrapar a los poten¬ 
ciales lectores. Lo que despierta en el lector expectativas que 
luego -se supone- serán satisfechas en el texto. En el caso que 
nos ocupa, ya desde el título el lector sufre el primer golpe 
bajo: se habla de "la increíble verdad** y, por el contenido, el 
lector se entera de un episodio más bien anecdótico y divertido 
que habla de lo "alegres* y cachondos que podemos ser los ar¬ 
gentinos para encarar este tipo de trabajos. 

Seguimos con el copete en el que nos enteramos que "el 
origen de un estremecedormforme ummita ha sido -al fin reve¬ 
lado-". Y me pregunto: ¿De qué estremecedor informe habla el 
autor de la nota? 

Hay algunos puntos del experimento (porque eso es lo que 
fue, un expenmento de psicología social controlada) que no han 
sido aclarados por Ja nota de Janosch. Por ejemplo, se omite 
que se crearon o más bien recrearon, tres informes pseudoum- i 


mitas diferentes. Y quiero llamar especial¬ 
mente la atención sobre el verbo recrearon 
puesto que justamente uno de los objetivos 
de aquel trabajo de investigación (de cuyo 
análisis previo y planificación el sr. Janosch 
no participó y de lo cual solamente podemos 
dar fe sus tres creadores: Martha B. Gon¬ 
zález, el Dr. Analberto Alcaraz Liuzzi -integrante científico 
del grupo de Buenos Aires- y quien firma esta nota), era jus¬ 
tamente reintroducir en la red española algunos informes ver¬ 
daderos de Ummo para determinar los efectos de dicha inser¬ 
ción documental. 

El expenmento se inició en el mes de abnl de 1981 y se se¬ 
leccionaron por sus 
contenidos asépti¬ 
cos los informes n® 
21/74 (de 1967 y 
1969 respectiva¬ 
mente y varias 
veces publicados 
con anterioridad en 
diferentes revistas 
y libros), el n® 75 
(de 1969 y también dado a conocer por varios medios ames de 
1981) y, finalmente, el n® 82 (de 1969 y recibido doí Antonio 
Ribera y que felicita "a ios humanos de Tierra" por la llegada 
del hombre a la Luna). En lo que hace a la factura de los infor¬ 
mes copiados, para evitar introducir algún elemento extraño ai 
tema Ummo, no tocamos ni un punto ni una coma de los mismos. 
Hasta aqui la verdad respecto del "estremecedor informe re¬ 
velado por Janosch". 

EL PRESUNTO INFORME JANOSCH 

Pero sigamos. Nada más introducidos en tema, Janosch 
nos ilumina sobre "la indudable presencia de extraterrestres 
procedentes del planeta Ummo en la Tierra...’. Me fascinaría 
que el sr. Janosch me presentara las pruebas de que segura¬ 
mente dispone para salir al ruedo a asegurar que lo de Ummo 
es cierto y que, como consecuencia, sus habitantes están entre 
nosotros. En mi caso, con 14 años de estudio del tema, con un 
conocimiento a fondo de los informes (que constituyen la única 
fuente documental -y atención que no he dicho prueba docu¬ 
mental sino fuente- de que disponemos los ummólogos), de 
quienes los han recibido (2 viajes a Europa para conocer y en¬ 
trevistar a cada uno de ellos en sus respectivos países de resi¬ 
dencia) y de los lugares que han tenido importancia en este 
tema (Noruega Alemania, USA, Francia, España), realmente 
debo reconocer que todavía no he arribado a una conclusión de¬ 
finitiva acerca de la realidad -o no- de lo asegurado por los 

Í47l 


JML 

F O R U M 


LA VERDAD SOBRE “UMMO”, 

LA INC REIBLE VERDAD 

Un drama tragicómico en tres actos poco afortunados 

Licenciado Adalberto C. Ujvari (*) 









misteriosos comunicantes de los informes. 

Es por esto que pienso que un intercambio 
de datos oon Janosch no vendría nada mal. 

Sigamos. 

Nada puede decirse de la seriedad de 
Ufo-press como revista ufológica argenti¬ 
na. Nadie lo ha puesto en duda y, por otra parte, ¿qué tiene 
que ver la revista en todo esto? 

Más adelante, Janosch adara que el diálogo que transcri¬ 
be es verídico -aunque en versión libre-. Debo decirque, en lo 
que hace al acto I del anecdotario ummita la memoria de Ja¬ 
nosch deja bastante que desear. Repito que Janosch no parti¬ 
cipó en la preparación y planificación del experimento y, ade¬ 
más. porque ni siquiera nombra al Dr. Alcaraz. 

El diálogo 
que nos propone 
lo escribió en 
base a lo que nos 
escuchó hablar 
posteriormente 
y en versión 
(como el mismo 
lo reconoce) 
bastante libre. 
Lo que sí es 
cierto, es que 
Janosch nos 
ofreció la alter¬ 
nativa de su tía, 
residente en 
Nueva York, 
para enviar los 
sobres. Pero verdaderamente el nivel de compromiso de Ja¬ 
nosch con el experimento fue mínimo, razón por la que me sor¬ 
prende aún más leer su nota en C.d.U. También es cierto que 
posteriormente nos hizo un comentano acerca de lo extrañada 
que estaba su tia Maruja ante un pedido tan extraño de su so¬ 
brino. 

Pasando a los aspectos formales del experimento, es in¬ 
teresante constatar que Janosch los haya pasado Dor alto en 
su nota Como por ejemplo el hecho de que se trató de un expe¬ 
rimento controlado de difusión de material ya conocido. O que 
se recrearon tres cartas diferentes para ser enviadas a des¬ 
tinatarios también diferentes que encuadraban dentro de ca¬ 
racterísticas psicológicas muy definidas que les llevarían a 
tomar muy concretas decisiones (que nosotros habíamos pre¬ 
visto con la meticulosidad de un juego de ajedrez). O las carac¬ 
terísticas del pape 1 utilizado para el copiado, los sobres o el 
famoso sello del que solamente se limita a decir que se hizo con 
una goma de borrar. Sobre el color especial cel sello y e! por 
qué de dicho color tampoco hay nada. Ningún detalle fue libra¬ 


Jlnft. 


F O R U M 


do al azar y todos los antecedentes están 
explicados en el protocolo de investigación 
que todavía teñe el carácter de reservado 
y cuya difusión puede ser solamente autori¬ 
zada por sus autores. 



CONCLUSIONES 


Respecto de los resultados concretos del trabajo, debo 
reconocer que hablan muy bien acerca de la capacidad de análi¬ 
sis y discernimiento de los ummólogos que se vieron involucra¬ 
dos en la muestra. Como corolario, desearía destacar que para 
poder "crear* un informe de Ummo hace falta un poco más que 
papel de carta, sobres, una goma de borrar y una simple mᬠ
quina de escribir. Hay que poseer un acabado conocimiento de 
los originales, haberlos tenido en las manos (por algunas carac¬ 
terísticas del papel y colores utilizados) y ser capaz (que es lo 
más difícil de lodo) de escritor sobre los más variados temas 
técnicos con una nivel científico nada desdeñable (según el Dr. 
Jean Píeme Petit de la C.N.R.S. -Commision Nationale de Re¬ 
cherche Scientifique- francesa y el Ingeniero Juan Dominquez 
Montes -ver su libro "El Pluricosmos"- entre tantos otros 
científicos e investigadores que nunca nadie se ha tomado el 
trabajo de rebatir con fundamentos y argumentos del mismo 
nivel), imitando un estilo de redacción inconfundible y -aún para 
quienes conocemos los informes- en absoluto sencillo de imitar. 
Contrastar argumentos, rebatir opiniones y discutir teorías, 
pero siempre con senedad. 

Por último, querría aclarar que los antecedentes de este 
expenmemo (realizado en 1981) fueron presentados ccn lujo 
de detalles a varios de los integrantes de la muestra en octu¬ 
bre de 1988. Estos señores investigadores se mostraron por 
ur lado desilusionados ante el origen absolutamente terrestre 
-confirmado por la confesión- de los informes recibidos, pero 
por otro, nos felicitaron por haber llevado a cabo una experien¬ 
cia de este tipo con la senedad que la caracterizó en todo mo¬ 
mento. 

Sin más, me pongo a disposición de cualquier ummólogo o 
investigador ovni para aclarar cualquier detalle referente al 
tema. 

(*) Licenciado en Ciencias de la información y de la comu- 
nicaciónsoaal. 











Durante una reunión celebrada en Ma- 
dnd con motivo de la presentación de la re¬ 
vista Cuadernos de Uí ologia, y con objeto 
de estructurar el 1 er Stmposium Nacional 
de Ufología, debatíamos con nuestros con¬ 
tertulios, E. de Vicente. J. Ruesga, V.J. 

Ballester Olmos, I. Cabria y J. Arcas, la ac¬ 
tual situación de la u lo logia en España AJU, precisamente de 
labios de Vicente Juan Ballester Olmos, escuchamos por vez 
primera el término Investigadores de la tercera generación 
Hoy pretendemos especular sobre lo que esto significa... 

Evidentemente en España, como en otros países, tardó 
poco en asentarse la ‘fiebre de los platillos volantes". Apenas 


dos semana después del avistamiento de Kenneth Amold (24- 
VI-47), existen ya referencias en la prensa española, según 
hemos localizado los autores en hemerotecas, a los “Fiaying 
saucers". Con el fenómeno surgió una "I 1 gene'actón" de inves¬ 
tigadores: Oscar Rey Brea, Manuel Osuna, Eduardo Bueíta o el 
incansable Antonio Ribera serían los pioneros (1). Pioneros 
ante los que el fenómeno OVNI se presenta como un seductor | 
campo de estudio, fascinante, apasionantes y aún virgen. Du¬ 
rante aquellos años los pioneros recoplarian los primeros miles 
de casos, entrevistarían testigos, elaborarían las primeras te¬ 
orías y algunos descubnmientos como la ortotonía de Aimó Mi- 
chel. Durante algunos años los pnmeros ufólogos compartirían 
fa investigación OVNI, al menos cronológicamente, con los céle- í 
bres proyectos Gurdge, Sign, Blue BocK, etc, preparando ei 
terreno a los que habían de venir. 

Y ello lo hicieron. Durante ios bohemios 60, jóvenes "adve- | 
nedizos", según opinaron en su día los más veteranos, comenza¬ 
ron tímidamente a asomar sus inexpertas nances en el fenóme¬ 
no. Aquellos jóvenes "novatos" de la 2® generación terminaban 
convirtiéndose en grandes monstruos de la ufología como Enri¬ 
que de Vicente, Vicente Juan Ballester Olmos, etc. El hecho de 
que existiese ya una bibliografía a la que poder acceder asi 
cono que el régimen político existente en este país premitiera 
pocas libertades intelectuales, potenciaron el interés de mu¬ 
chos por los OVNIs. Con todo, a mediados de ios 70, el fenóme¬ 
no OVNI era ya todo un "boom" sociológico en el país. 

Hoy, en plenos 80, ha surgido una 3® generación de ufólo¬ 
gos. Nuevos "advenedizos inexpertos", como algunos nos consi¬ 


deran. llegan cargados de ilusión y de ese 
imparable dinamismo que propordona la in¬ 
experta juventud, pretendiendo resolver de 
una vez por todas el enigma OVNI. Nombre 
como Bruno Cardeñosa, J.J. Montejo, Vi¬ 
cente Moros o tantos otros configuran la 
nueva savia ufológica Actualmente tenemos 
a nuestra disposición la experiencia de dos generaciones de 
"buscadores"; una bibliografía amplia; prensa, racio y TV es¬ 
pecializadas, hemerotecas y archivos accesibles y, en suma, más 
datos y medios que los que jamás tuvieron a su alcance nuestro 
"ancestros". Pero a la vez no topamos con tensiones, posturas 
encontradas y una falta de comprensión entre investigadores 
que no lleva, a nuestro humilde entender, a ninguna parte. 

Además, al margen de esa tirantez, 
descubrimos ahora más que nunca, un 
mundo fascinante en el que los OVNts se 
entremezclan con Apariciones Mañanas, 
abducciones, extraterrestres, contac¬ 
tados, intraterrestres, artroarqueolo- 
gia, o dudosos documentos secretos, 
por citar algunas piezas de loa que los 
autores denoninacos: "El gran rompeca¬ 
bezas “ 

En resumen, ahora nos encontramos más cerca que nunca 
de las ansiadas respuestas, ya que, además de la fundamental 
expenenda de nuestros predecesores y de la bibliografía, es¬ 
tudios y casuística existente, actualmente se están llevando a 
cabo, por parte de esta 3 1 generación, iniciativas práctica¬ 
mente inéditas dentro de la investigación y divulgación del 
"problema número uno de la aenda moderna", como puede ser 
el Proyecto CATCE (Catálogo de Contactados Españoles), la 
Expo-Ovm itinerante, la Tribuna 3* Generación o el Catálogo 
Ibérico e Insular de observadones OVNI, entre otras muchas. 

No obstante, y a pesar de todo to expuesto, en lo que 
tanto primera, segunda como tercera generadón han de coinci¬ 
dir, es en la urgenaa de encontrar respuesta a ios millares de 
preguntas que nos plantea ei fenómeno OVNI. Quizás el viejo 
adagio popular tenga razón y a la tercera (generadón) va la 
vencida.. 

(1) MR. Nuestros colaboradores han olvidado uno de los 
nombres que contribuyeron en nuestro país a la generadón de 
la bibliografía especializada y salvando los planteamientos ya 
superados, deseamos recordar en estas 
páginas a Manuel Pedrajo que editó por 
sus medios en 1954 la obra los Platillos 
Volantes y la Evidencia". 


JNL 

F O R U M 


UFOLOGIA DESDE LA TERCERA 
G ENERACI ON 

Javier Sierra 
B. Manuel Carballal 



Í49l 










Ninguna opinión, verdadera o falsa, 
pero contraria a la opinión dominante, se ha 
establecido en el mundo instantáneamente 
con contundencia probatoria y palpable, 
sino a fuerza de repeticiones. 

Giacomo Leoparcn 

Cuando en el siglo pasado los científicos profesionales, 
celosos por la atención que recibía el astrónomo-aficionado 
Schwabe que había presentado un trabajo de 22 años sobre el 
número de manchas solares en el disco rey, el físico británico 
Emest Rutherford, notable por sus estudios sobre la radioac¬ 
tividad. y con el propósito de apaciguar a los desdeñosos, solia 
decirles: "Seguiréis siendo importantes pero mucho más im¬ 
portantes son los hechos". 

En efecto, los hechos están ahí y entre el cúmulo de refie- 1 


X’ones resumidas me he interrogado, más de una yez, si vale la 
pena preocupamos por la realidad o no de los OVNls. 

Con la cabeza fría y el ánimo templado siempre obtuvo la 
siguiente afirmación: ¡ Sí I 

Pero... la cuestión OVNI, ¿deoe ser motivo de alarma?: j 

Sí! 

Se ha proclamado, desde el bufete de los "deiegados de 
la verdad", que los OVNls son tos representantes de una burda 
fantasía; el producto de una ofuscación delirante; una sociedad 
saturada de frustraciones; de un malestar general; ce una su¬ 
gestión multitudinaria... 

¿Quién es capaz de asegurar, con la certeza de no equivo¬ 
carse, del por qué de los OVNls? 

Entre deducciones o afirmaciones surge la inefable opi¬ 
nión dogmática de los bienaventurados y místicos: "los OVNls 
son de una importancia extrema, que en algún momento podrían 
constituir una fuente inagotable de felicidad y paz sin paran¬ 
gón en toda la historia de la Tierra", dicen. 

Los pesimistas también se consideran en el derecho de 
tomar la palabra para asegurar: "los OVNls podrán ser la 
causa de un drama catastrófico del que la humanidad no volve¬ 
ría a levantarse". 

También, las opiniones pertenecen al derecho de ser ex¬ 
presadas por hombres que entraron por el arco épico de los 
hechos más sobresalientes de la Historia. Premonición o moti¬ 


vado por una gran carga de denuncias, 
prestemos atención a lo declarado por el 
famoso estratega del Pacifico en la última 
guerra mundial, General Douglas Me Ar- 
thur, publicado en el New York Times, el 8 
de octubre de 1955: "Estados Unidos y 
Rusia deben unirse para enfrentar la agre¬ 
sión de otro planeta". 

Recuerdo, además de tenerlo archivado, lo que el profesor 
Hermann Oberth, autor del primer tratado de Astronáutica en 
el año 1923 y famoso investigador científico, dijo durante una 
conferencia pronunciada en la Universidad de Barcelona el 30 
de mayo de 1962: "Los OVNls son objetos reales y proceden 
del espacio interplanetano, pues tengo la seguridad que ningu¬ 
na potencia terrestre se encuentra en disposición de crear mᬠ
quinas que reúnan las extraordinarias características de los 
'discos voladores'. En lo que se refiere a su forma de propul¬ 
sión, se basa en algún sistema 
an ti-gravita torio". 

Opinión que ratificó en la 
sala de actos de los "Amigos de 
la Ciencia’ de Castedbisbaf, Bar¬ 
celona, tras su visita a Montse¬ 
rrat y en cuyo acto, invitados por 
el Centro, estuvimos presentes 
mi entrañable y ya difunto amigo 
Julio Roca Muntañoia y yo mismo. 

Antenormente y a través de la Agencia EFE, un 7 de no¬ 
viembre de 1954 había dicho: "Es imposible que los OVNls sean 
fenómenos atmosféricos, aerolitos o armas secretas. En conse¬ 
cuencia, es concebible que lleguen a la Tierra procedentes ce 
otros cuerpos celestes". 

Por más que se trate de desvirtuar la vinculación de cien¬ 
tíficos, militares, pensadores y escritores, es cuantiosa en 
cuanto a su creencia sobre los enigmáticos avistamientos oe 
extraños cuerpos físicos. 

Mi intención no es citar otras muchas opiniones que dicen 
estar convencidos de que ios OVNls no pertenecen a ningún pa¬ 
quete con abundante contenido de prefabricación sensaciona- 
lista. 

No puedo pasar por alto la opinión de Cari Gustav Jung, 
aposto! del moderno psicoanálisis, psiquiatra de reconocida re¬ 
putación y creador de la tésis sobre la "sugestión colectiva", 
titulo gratuito y avariciosamente aprovechado por los detrac¬ 
tores a ultranza del paradigma OVNI. 

Los "anti" aprovecharon el epíteto de ilusos para salimos 
al paso con sus bien afiladas alabardas y desde lo alto de sus 
torreones egocéntricos siguen dedicándonos vociferantes tí¬ 
tulos despreciativos, pero el mismo Jung rectificó, j y de qué 
manera I su posterior juicio, al declarar lo siguiente: 

"Los objetos volantes no identificados no constituyen un 


JML 

F O R U M 


FENOMENOS MAL EXPLICADOS... 
POR LA CIE NCIA 

Carlos Batet 








mero rumor; una explicación psicológica 
tampoco puede servir en estos casos, pues 
los citados objetos han sido observados por 
cuantiosas personas aJ msmo tiempo. Todo 
indica que están dirigidos por pilotos de 
naturaleza humana y constituidos por seres 
de una inteligencia superior. Es sorpren¬ 
dente que la U.S. Air Forcé, pese a la información que posee y 
a su supuesto temor a crear pánico, parezca trabajar sistemᬠ
ticamente para provocar ese pánico que quiere evitar". 

Con nuestras denuncias, a las que estamos obligados, 
participamos en la acumulación de una valiosísima "ganancia de 
conocimientos", como señaló Konrad Lorenz, haciéndola parti¬ 
cipe a toda nuestra civilización y advirtiendo que está suce¬ 
diendo algo que encubre una realidad que nos aturde y asom¬ 
bra; que corrobora una lista interminable de testigos 
fusionados por un msmo mundo de equivalencias tan increíbles 
como trascendentales, comprometiendo el desarrollo evolutivo 
de la humanidad cara a un futuro más o menos lejano; o su per¬ 
manencia como sociedad con derecho a la autodeterminación. 

Habrá que seguir dándole vueltas a la problemática, 
sobre todo para tratar de interpretar aquello que no es com¬ 
prendido. 

Entra en lo natural que prosiga la investigación en la que 
seguirán interviniendo las cabezas visibles del mundo científi¬ 
co, aunque guayando sus cabezas bajo el ala y, los "pobres 
diablos", aficionados a escudriñar el mundo de los “hechos mal¬ 
ditos", seguiremos trabajando con el afán de seguir aumentan¬ 
do la lista de "luces extrañas" para añadir al catálogo de "abe¬ 
rraciones mentales", hasta que la Ciencia, esta ciencia tan 
apegada a negar lo que no sabe explicar, sea capaz, de una vez 
por todas, de demostrar sus convicciones. 

Mientras la vehemente impugnación sigue su pleito con el 
fenómeno más desconcertante de todos los tiempos y el más 
desacreditado de nuestra época, una nueva modalidad de estu¬ 
dio científico aparece en el firmamento de lo sorprendente. 
Ante la montaña de estudios, investigaciones y dudas, aparece, 
(según nuestro conocido Enrique de Vicente), el meteorólogo 
inglés doctor Meaden teonzando referente a los antiguos y 
modernos círculos impresos en los campos del sudoeste de In¬ 
glaterra, que nos invitan a reflexionar lenta y meticulosamente, 
tratando de hallar respuestas tan daras como válidas. 

Dice Meaden: "los circuios son creados por un tipo de 
Vórtice de plasma 1 , similares a los del rayo en bola". 

Extravagancia científica o realidad habrá que contar con 
un nuevo elemento de juido profesional para pensar que la" En- 
acbpedia de los encuentros cercanos con OVNIs ", de Balles- 
ter Olmos y Fernández Peris, señalando los tantísimos casos 
de "encuentros cercanos", habría que añadirle un anexo advir¬ 
tiendo que los testigos que figuran en sus páginas se enfren¬ 
taron con un ejército de "vórtices de plasma" camuflados de un 


ingenioso arquetipo físico, (con mirillas de 
ooservacíón incluida), capaces de imprimir 
señales geoméíncas y por añadidura en al¬ 
gunos casos simétricas, produddas por un 
peso físico, a no ser que se nos descubra el 
por qué del efecto de presión de un... cuer¬ 
po gaseoso, cosa que sería digna de tener 
en cuenta para postenores investigaciones. 

¿Qué son o representan esos surcos o círculos impecables 
cual cuños alineados por un extraño poder capaz de limitar su 
forma con !a correspondiente ausencia de sospecha de haber 
sido manipulados desde la superficie misma, al no existir hue¬ 
llas capaces de demostrado? 

Para la Ciencia oficial el fenómeno OVNI está explicado. 
Para la aenaa, (con modesta minúscula) relegada, aún nó. 

Las contradicciones y forcejeos dialécticos seguirán a 
través de otras muchas generaciones, pero el paradigma, tan 
impenetrable como hasta ahora, nos mostrará, sólo, aquella 
parte que le interese para desvelar nuestro sentido radical 
egocéntrico. 

Mientras e! tiempo pase deberemos asociamos, convicdo- 
nalmente con esta máxima de Roger Bacon: 

“La verdad es hija del tienpo, no de la auto- . 
ridad". 


Circulo de Meaden descubierto en Scratchbury Hill 
(Reino Unido) y que presenta la particularidad de tener 
la vegetación caída en torsión sinestrógira. 

un 


M 

F O R U M 







Pintura re*li7*íi* porJcan Pie^r* Trnncvin (Francia) 



52 


DOSSIER 











LA MISTERIOSA CONDUCTA 
DE LOS CIENTIFICOS 
SOCIALES: ¿UNA MERA 
CUESTION DE MODAS ? 


Alejandro Cesar Agostinelli 
(Argentina) 


íj a falta de interés de los científicos profesionales 
hada el fenómeno OVNI no es ninguna novedad 

Pero si la maniñesta ausencia de evidencias mateñales 
(no ya "contundentes", sino de cualquier otro tipo) hace que 
resulte por lo menos comprensible que los estudiosos de las 
ciencias 'duras" exhiban desidia (sino directamente hostilh 
dad) ante el tema, son menos claras, en cambo, las razones por 
las cuales esta actitud se repite en el caso de los científicos 
sóbales, ya que es por todos conocido que el problema de ios 
OVNI está ofreciendo abundante matenal scbre la conducta 
humana puesta a prueba frente a lo desconocido. Entonces: 
¿por qué casi ningún psicólogo o sociólogo estuvo tentado de 
acercarse al dossier planista? 


nuenda de los científicos sociales a considerar los informes de 
unas manifestaciones que están ligadas tan estrechamente a 
las nuevas creenaas populares merecía un análisis por separa¬ 
do'. 


Bertrand Méneust sostiene que -asi como controlamos 
bastante bien las mitologías que nos son extenores* sernos es¬ 
pecialmente ciegos ce cara a nuestras propias producciones 
mitcas. Para dar a luz una de las obras más esdarecedoras en 
torno a las raíces folklóricas de los fenómenos OVn£ el filóso¬ 
fo galo tomó al pie de la letra una ata de Laplantine, que al 
resoecto es muy ilustrativa: "¿Por qué no aplicar sobre nues¬ 
tra contemporaneidad ios métodos que habtualmente reser¬ 
vamos a las formas de pensamiento que nos resultan extra¬ 
ñas?" 


INFORME SOBRE CIEGOS 


A esta altura de la controversia, corresponde preguntar¬ 
se por qué entre los intelectuales que se volcaron de lleno a la 
ufologia para dar a la cuestión un enfoque psicosociológico, no | 
se encuentran predsamente psicólogos o sodólogos, pero tam¬ 
poco historiadores o antropólogos. Más bien iniciaron sus pri¬ 
meras aproximaaones a aquellas dsciplinas una vez definida su 
vocación por la ufologia, como pueden ser los casos de Thierry 
Pinvidc y Claude Maugé, en Franaa, o el caso de Paolo Toselli, 
en Italia. Tal circunstanda llama la atendón, y fue por eso que 
los neo-ufólogos franceses creyeron visualizar algo de miste¬ 
rioso en el comportamiento de los científicos sodales. 

Algunos, como Jaccues Scomaux, se dijeron que la re- 


LA UFOLOGIA Y EL 
PATO DONALD 

Cuando Jaques Scomaux fue a pedir opinión a uno de los 
rarísimos sociólogos que se ocupan del tema oe los extrate¬ 
rrestres, por toda respuesta obtuvo una que lo dejó pensativo: 
la actual despreocupaaón de los aentíficos sociales podría ser 
pasajera ya que ¡os "humanólogos" tienen una marcada tenden¬ 
cia a desplazar su foco de interés según corren las "modas” en 
vigencia 

El profesional consultado (de quien paradójicamente no se 
da el nombre), amplió el concepto con una simpásca compara- 
aón: dijo que quizás, con los OVNI, estaba sucediendo algo si- 


53 














Comic del presunto incidente de la isla Maury (USA* 1947). Se trata de uno de los primeros mitos de la Ufología 
"Le Dossier des Soucoupes Volantes" (Jacqucs Lob y Roben Gigi 


mrlar a lo que pasó con los analistas de ios medios de comunica¬ 
ción masiva cuando aparecieron en escena los dibujos animados. 

Los "dibujitos" -incomprendidos durante largo tiempo 
tanto por padres como por educadores- fueron considerados 
como una forma de cultura típicamente infantil, y un análisis 
profundo de su impacto en las jóvenes conciencias fue despre¬ 
ciado. 

Cuando todavía nadie reparaba en los significados de la 
animación televisiva, parecía natural ver en ellos una cuestión 
de consistencia "débil". De más está añadir que denotaba 
mayor "flojera" consagrarse, lisa y llanamente, a su investiga¬ 
ción. Sin embargo, cuando terminaron sus estudios terciarios 
los científicos sociales que integraba la generación que, vién¬ 
dolos, alimentó una parte importante de su niñez, los dibujos 
animados no demoraron en adquirir derecho de ciudadanía y. a 
partir de allí, comenzaron a ser objeto de un número creciente 
de sesudos trabajos académicos. 

A que se indinara el fiel de la balanza, por lo demás, tam¬ 
bién habría influido e! surgimiento de dibujos animados dirigi¬ 
dos al público adulto. Bastaron dos o tres tesis doctorales 
para que el síndrome se propagara y el tema se institucionali¬ 
zara como un ritual cristiano en los medios universitarios. 

Según el sociólogo consultado por el belga, la misma ten¬ 
dencia a considerar como crédulos e ingenuos ("naif") a aque¬ 
llos que comenzaban a ver como objeto de investigación seria a 
los dibujos animados ahora estaría operando entre quienes 
dudan admitir entidad al estudio sobre los OVNI. Interesarse 
profesionalmente en ios OVNI -dice- es correr el riesgo de pa¬ 
recer uno mismo crédulo o ingenuo. El tema, entonces, no es 
seno. Crimen imperdonable en el medio universitario ’ 


LOS “ALIENOLOGOS” SE 
PONEN COLORADOS 

Scornaux entiende que para los físicos es lógico que el 
tema no sea serio: derlas proezas de los OVNI son considera¬ 
das imposibles y están tentados de ver a los testigos y a quie¬ 
nes les crean como personas de una inocencia rayana en lo infan¬ 
til, " totalmente ignorantes de las cosas de la ciencia''. Lo que 
sin embargo no llega a explicarse es por qué ese miedo de pa¬ 
recer ingenuo interesándose en la cuestón debería extenderse 
| a los especialistas en ciencias humanas. "¿No es clásico para 
ellos -se pregunta- tomar distancia con relación al sujeto estu¬ 
diado, de considerar a aquel en un segundo grado? Uno no con¬ 
sidera a un " alienista " como un " alienado " bajo el pretexto de 
que estudia las enfermedades mentales " 

Es natura] que surjan dudas antes de "alinearse" a este 
pensamiento, sobre todo porque no sólo para los científicos, 
sino también para el común de la gente J , dedicarse al estudio 
de las enfermedades mentales ya revela riertos signos de des¬ 
equilibrio psíquico... 

¿Acaso no sucede lo mismo con los ufólogos, que junto con 
los testigos suelen padecer el mismo tipo de discriminación cul¬ 
tural (que con frecuencia se conviene en auto-marginadón)? 
Porque siguiendo la línea argumenta! del ufólogo belga, un 
"alienólogo" (dícese de aquel que investiga los “aliens") tam¬ 
poco debería ser visto como un "alienófilo" por el hecho de in¬ 
vestigar a los presuntos "alienados" que dicen haber entrado 


[ 54 ] 


DOSSIER 





















en contacto con "alienígenas"... Asi como los testigos sinceros 
pocas veces se muestran dispuestos a contar públicamente sus 
experiencias con los OVNI, los uíólogos, muy a menudo (en reu¬ 
niones sociales, por ejemplo), evitan que su vocación platillista 
sea expuesta abiertamente. En ciertas circunstancias, la indis¬ 
creción de algún "amigo" puede ser mortal, y son pocos los 
uíólogos que aceptan el riesgo de ventilar su afición, ai punto 
de no poder reprimir un cosquilleo que les trepe por nuca 
hasta enrojecerles las mejillas... 


EL ELEFANTE BAJO 
LA ALFOMBRA 

Es extraño, pero la pequeña parte de los sociólogos que 
se interesaron por ¡os fenómenos OVNI enfocaron su mi r ada 
justamente sobre e! costado más ingenuo, sobre el que todavía 
pende -como una espada de Damódes- la amenaza de aparecer 
como ridicula o grotesca a la visla de sus colegas, que es la de 
los místicos y ios contactados. 

Otra hipótesis que contará con los votos de los uíólogos 
es que -siguiendo los métodos de su profesión- los especialis¬ 
tas en aenáas humanas correrían el nesgo de desembocar en 
un residuo inexplicable (sea de orden psicoide, parapsíquico, 
cuasi-fisico o físico), que desbarate estructuralmente aquello 
que ha aprendido durante su formación. De encontrar algo dis¬ 
tinto de lo conocido, por lo tanto, barrerían ese residuo debajo 
de la alfombra. 

De este modo opinan quienes, en el fondo, parten de la 
idea de que los catos ufoíógicos esconden un valioso tesoro, 
como si ellos fueran pane de un elefante tallado en el más 
apreciado marfil. A poco de examinar la información -suponen- 
surgirá la evidencia. Avanzaca por Meheust, esta explicación no 
parece ser la mejor, porque los hombres de ciencia no dudan en 
absoluto de la existencia de este residuo: están profundamen¬ 
te convencidos de su inexistencia. "¡No puede existir entonces 
el temor de descubnr un fenómeno físico irreductible que vaya 
a detenerlosr -les responde Scornaux. 

Pero seria mezquino reducir a esta única expresión el 
pensamiento del folklorista francés. Incluso a lo lejos, no debe 
haber nada que se distinga con mas ciandad que un elefante 
escondido bajo una alfombra. No es precisamente lo que sucede 
con las evidencias del fenómeno de los OVNI. 


LOS HUMANOIDES 
NO MUERDEN 


ca. les etnólogos que no va alan en irse a las antípodas para 
acercarse a los chamanes -escribe- ni piensan en hacer cien ki¬ 
lómetros en Francia para escuchar al testigo de un OVNr. 
Preocupado por la indiferencia del mundo científico -que rele¬ 
ga la recopilación de estos sucesos ambiguos a aficionados que 
tienen que arreglárselas como pueden- el autor de "Platillos 
volantes y Folklore "contradice a los antropólogos mediante un 
razonamiento que vale la pena tomar en cuenta: "Ellos ven en l§ 
mitología de ios OVNI una variante empobrecida de las gran¬ 
des sagas populares de b maravilloso, que no merecería inte¬ 
rés científico. Démosle la razón, para abreviar, a este diagnos¬ 
tico que podría ser discutido . Admitamos que el piatilto sea un 
folkhre degradado: Semejante empobrecimiento, ¿no seria en¬ 
tonces un revelador colectivo, un signo de nuestros tiempos?". 

Aunque con palabras más duras, el eminente científico ar¬ 
gentino Mano Bunge, opina b mismo cuando d:oe que es lamen¬ 
table tratar a estos temas como si fuera "basura inofensiva’ 
porque "la emergencia y difusión de la seudoaenaa y de ¡a seu- 
dotecnotogía son fenómenos ps/cosooales importantes, dignos 
de ser estudiados de cerca, y quizá de ser utilizados como in¬ 
dicadores del estado de salud de una cultura * 1 2 3 4 * 

En fin: si entre sus amigos el lector tiene algún científico 
social apasionado por los cómics, digales de palé de Móheust 
y Scornaux que no pierdan el tiempo, aún están a tiempo de ser 
los precursores de una nueva moda. Y si finalmente ellos consi¬ 
deran que a los humanóles se tes puede encontrar un millar de 
defectos, puede que tengan razón. 

Pero no son mucho más peligrosos que el conejo Roger 
Rabitt Una aventura protagonizada por un ufonauta neurótico 
resultará más divertida. 

NOTAS 

(1) SCORNAUX, Jacques; ‘l'bipothese psycho-sociologíqut: 
commencement de la fin ou fin du commencemente? (2)'. en 1NFO- 
RESPACE n 8 66, juno de 1984, pp. 6/16. 

(2) MEHEUST, Bertrand; "Soucoupas volantes et folklore", Mer- 

cure de Franca, Pans, 1985 

(3) El significado de este concepto cambia según el contexto so¬ 
cial. No es b mismo acudir a un psicoterapeuta en parís que en Buenos 
Ares: proporcionalmente a su densidad de población, es muy superior el 
número de psicoanalizados en la ciudad del Plata 
que en la capital francesa Por consiguiente, bs ró- 
tubs de la gente también sufren variaciones. 

(4) BUNGE, Mano; "Saudocieodia e ideología". 

Alianza Universidad, Madnd, 1985, pp. 78. 



En su último libro Méheust coincide en afirmar que el mu¬ 
tismo observado por los antropólogos en torno al asunto de los 
OVNI está en camino a convertirse en una curiosidad sociológi- 


55 
















ASPECTOS PSICOLOGICOS 

DE LA 
UFOLOGIA 


Hilary Evans (Inglaterra) 


E s evidente que la Ufotogía ha emrado en una nueva 
y más seria fase, en la cual conceptos fundamentales se están 
debatiendo y que anteriormente no eran cuestionados. 

Uno de estos postulados fundamentales es: ¿Hasta qué 
punto pueden explicar el fenómeno OVNI los factores psicoso- 
áales? 

Pero esta cuestión no puede ser resuelta hasta que no se 
haya contestado a otra pregunta más importante: ¿Basta una 
sola explicación para el fenómeno OVNI? 0, de otra forma: ¿Es 
un solo fenómeno OVNI el que necesita ser expicado? 

Como ejemplo de las incorrecciones que se pueden realizar 
acerca de estas cuestiones no resueltas, señalo una reciente 
afirmación de mi amigo Jacques Vallée: "Bertrand Méheust y 
Hilary Evans... contemplan la totalidad del fenómeno OVNI 
como una proyección de la mente del testigo’ (1). 

Hay mucho de verdad en esta aseveración, como cualquie¬ 
ra que haya leído los libros de Bertrand (2) y míos (3) sabe. 
Pero no es ésta toda la vordad. No puedo hablar en nombre de 
Bertrand, pero en mi caso, siempre he propugnado que una 
parte sustancial de los avistamientos OVNI se debe a fenóme¬ 
nos naturales, aunque desconocidos para la Ciencia. Project 
Bofide, del cual soy coordinador, es una Base de Datos interna¬ 
cional de intercambio acerca de los "Rayos en Bola" (Balls-of- 
Ljght). A este fenómeno natural le considero responsable de 
avistamientos "OVNI" como los de Hessdalen (Noruega): 
Piedmont (Missouri) y otros (ver 4). Además, existen fenó¬ 
menos no naturales, conocidos normalmente por la ciencia, ca¬ 
paces de explicar estos avistamientos. 

Este punto de vista ha tenido recientemente confirmación 
por parte de una fuente inesperada. Investigando los "circuios 


misteriosos" que aparecen en los sembrados de maíz ingleses, 
el Dr. Terence Meaden ha demostrado que la misma fuerza que 
crea los vórtices espirales que dan lugar a tos circuios, también 
crea píasma luminoso que se manifiesta generalmente como es¬ 
feras pero a veces (debido a la acción de! viento) como discos o 
"formas de cigarro" de una duración incluso de hasta 30 minu¬ 
tos (5). 

Aunque tal plasma se sabe puede producirse bajo ciertas 
circunstancias, aún no existe una prueba científica de que 
pueda generarse bajo las condiciones sugeridas por Meaden. 
Pero si se puede probároste caso, aertamente tendrá un des¬ 
arrollo muy importante la hipótesis. Irónicamente, también 
mostrará que Philip Klass no estaba tan lejos de la verdad 
cuando, hace más de 10 años, propuso que este plasma relacio¬ 
nado con los "rayos en boia" seria responsable de mxhos in¬ 
formes OVNI (6). 

Pero el plasma de Meaden, como otras explicaciones no 
puede ser el responsable de todo el fenómeno OVNI. 


EL PLASMA DE MEADEN 

Todo lo anterior ha sido un preludio dirigido a poner de 
relieve que, cuando se considera ia dimensión psicológica del 
problema OVNI, no debemos esperar que sea más que una fa¬ 
ceta del problema. 

Una vez establecido esto, deseo expresar mi convicción 
persona] de que el "problema OVNr es, principalmente, el re¬ 
sultado de un desconocimiento acerca de los procesos psicoló¬ 
gicos implicados en él. A su vez, ésto procede de otro error 


56 











fundamental: hacer una distinaón tajante entre lo que se ve* y 
"como se interpreta". 

Vamos a volver sobre el plasma de Terence Meaden. No 
tenemos más que una esfera de gas, aire Ionizado, el cual, debi¬ 
do a una combinación de procesos meteorológicos, se ha forma¬ 
do en el aire. Esto es lo que se ve*. Pero, relatado por los tes¬ 
tigos, puede describirse como un objeto estructurado, con 
luces intermitentes, ventanas, incluso hasta con entidades ex¬ 
trañas, etc. 

El testigo, desde luego, ha visto un OVNI (en tanto que 
vió un objeto que volaba y que no pudo reconocer). Pero cuando 
dice "he visto un OVNI", quiere decir mucho más que eso: quie¬ 
re significar que vió una de esas naves extraterrestres, de las 
que tanto se ha hablado, que están visitando nuestro planeta 
desde hace 40 anos. 

Y el lo interpreta asi, no porque sepa cómo es una nave 
extraterrestre y pueda identificar su observación como tal -j 
desde luego que no!-, sino porque encaja con su imegen mental 
de un OVNI, una imagen aceptada por medio de un consenso de 
cómo es una nave extraterrestre. Y por razones que vamos a 
considerar a continuación acude a esta imagen en su memora. 

Es como un escolar que llega a su casa y dice a sus padres: 
"he visto a Don Quijote en la calle hoy", porque ha v.sto a una 
persona que se parece a la imagen que él vió en los libros. O 
como una adolescente que cuenta a todo el mundo que se en¬ 
cuentra con la Virgen María, porque ha tenido un encuentro (no 
importa de qué 
tipo), con un ser si¬ 
milar al estereotipo 
familiar de la Vir¬ 
gen. 

Lo que sucede 
en estos casos es 
una combinación de 
procesos psicológi¬ 
cos e influencias 
culturales que in¬ 
tervienen entre la 
percepción y la 
identificación. Cin¬ 
cuenta años atrás, 
el testigo no hubie¬ 
ra identificado una 
simple bola de gas 
como una nave ex¬ 
traterrestre, por¬ 
que el estereotipo 
adecuado no existía 
No habia ningún 
marco de referencia 
-excepto-, quizás, 


en la imaginación de los escritores y lectores de ciencia-ficción 
para proporcionar un lenguaje" en el que taJ intervención pu¬ 
diera ocurrir. 

Está daro que un investigador que no tenga en cuenta la 
posibilidad de tal proceso, no nene otra opción que aceptar el 
informe del testigo tal cual o rechazarlo como mentira o frau¬ 
da 

¿Qué impide a los investigadores profundizar en esta 
tercera vía? Pnndpalmente, la suposición de que los procesos 
psicológicos implicados son de carácter patológico (la mente 
del testigo está desequilibrada) o son consecuencia del alcohol, 
drogas, etc. De ahí la insistencia tan frecuente en los informes 
OVNI de que el testigo goza de "buena salud’, "no ha estado 
bebiendo", etc. 


ESTADOS ALTERADOS 

Con el propósito de resolver este dilema, comencé una in¬ 
vestigación personal 1 sobre la mente de personas en el momento 
de sufrir experiencias anómalas (no sólo avistamientos OVNI, 
sin también visiones de la Virgen María, encuentros con su¬ 
puestos extraterrestres que, en mi opinión, no tienen casi nada 
que ver con los OVNIs, etc). Las ideas que fueron surgiendo 
mientras escnbia mis dos pnmeros libros (3) se recogen en mi 
obra sobre los Estados Alterados (7). Este no es un libro 



Uno de los típicos círculos encontrados en la campiña inglesa. Los investigadores efectúan 
mediciones y en el cuadro superior imagen aérea de dos concéntricos. 









sobre OVNIs, pero considero que los elementos que se detallan 
en él son de importancia esencial en la investigación OVNI. 
Tanto sí nís conclusiones se aceptan como si no, las cuestiones 
que yo destaco debe tenerlas en cuenta todo investigador 
OVNL 

En resumen, planteo la evidencia de que los Estados Alte¬ 
rados no son necesanamente patológicos: no es preciso estar 
mentalmente enfermo, o bajo la influencia de sustandas 
tóxicas, para caer en un estado alterado de conciencia. 

Los Estados Alterados son de mudtas clases y los facto¬ 
res desencadenantes son también muy diferentes. Algu¬ 
nos son externos -como las condiciones del tiempo, que 
afectan a una tercera pane de ias personas-. Otros, son 
debidos a la interacción social -como el stress laboral o 
familiar- Algunos son psicológicos -como la privación ce 
sueño, aislamiento sensorial (como cuando se conduce por 
la noche en campo abierto) o cambios en la dieta que 
afectan al equilibro metabólico físico y que repercutan 
en el cerebro y en la mente... Otros son psicológicos -el 
efecto del miedo, esperanza, angustia o expectación-. 

Más aún, aunque ia mayoría ocurren espontáneamente, 
existen Estados Alterados que se producen deliberada¬ 
mente (intoxicación, hipnosis, meditación, etc). 

Cada una de estas influencias, bajo las circunstan¬ 
cias adecuadas (que a menudo es una combinación de fac¬ 
tores), llevará al individuo fuera de su estado normaí a un 
estado alterado. 

Conocemos vanos tipos: 

Estados de Ensimismamiento: en los cuales el indivi¬ 
duo puede convertirse oor ejemplo en una especie de 
"zombie", aparentemente insensible al mundo exterior. 

Estados de Fuera-de-Si-mismo: en los que parece 
cambiar la naturaleza de la personalidad, -por ejemplo, en 
los casos de personalidades múltiples, amnesia, trance 
espiritista, etc. 

Estados de Super-Yo: en los cuales se experimen¬ 
tan éxtasis, supuestos contactos con seres o fuerzas 
divinas, etc. 

Cada estado puede tener sus propias características y 
variarán por causa de muchos factores. La personalidad indivi¬ 
dual será, desde luego, el factor más importante, pero las cir¬ 
cunstancias y la oportunidad también juegan un papel impor¬ 
tante, en interacción con el individuo. Una persona que en 
circunstancias normales, no entra en un estado acerado, puede 
hacerlo durante una tormenta o si ha tenido una discusión con 
su pareja o ha comido pescado en mal estado para cenar... 

Puesto que los Estados Alterados son tan diversos, cada 
individuo difiere de todos los demás, las circunstancias son in¬ 
finitamente variables, no existen modelos absolutos para el Es¬ 
tado Alterado. 

No obstante, hay algunos patrones: En casi todos los 


casos, el individuo pierde su capacidad normal de distinguir 
entre lo real o lo que no lo es. Igualmente el individuo se vuelve 
sugestionable a cosas que, en un estado normal, rechazaría o 
resistiría. 

Estas lineas comunes pueden verse caramente en la hipno¬ 
sis, cuando el sujeto acepta sugestiones del hipnotizador y se 
muestra de acuerdo con él en que lo negro es blanco. Pero, 



ti cerebro humano es un campo casi desconocido, ía proAima 
"térra incógnita” que nos reserva muchas posibilidades. 

¿qué pasa ccn los casos espontáneos, donde no hay hipnotiza¬ 
dor que intervenga? 

Se han propuesto teorías que pretenden que el "hipnoti¬ 
zado" es en realidad una entidad extraterrestre que introduce 
en la mente del testigo la icea de la nave espacial, la abducción 
u otra similar. Escritores como Freixedo (por cuyas ideas, aun¬ 
que no las comparto, tengo un gran respeto), han sugerido 
cosas en esta línea y siempre hay una posibilidad que no tene¬ 
mos el derecho de ignorar. 

De todas formas, no necesitamos suscnbir tan espectacu¬ 
lares ideas hasta que no tengamos pruebas de que algo así está 
sucediendo. Por mi pane, tengo que decir que encuentro la 
evidencia de la intervención extraterrestre poco convincente y 
no veo razones oara adoptar tal postura mientras haya una al- 


-DOSSIER- 






temativa terrestre viable. 

Pero ¿la hay? 

Creo que si. Pienso que las expenencias sobre sujetos 
histéricos (por tomar un ejemplo), nos muestran que tales 
personas son capaces de generar sus propias fantasías de tal 
forma, que para ellas son completamente reales. Los sujetos 
histéricos estudiados por Pierre Janet, por ejemplo (8), esta¬ 
ban totalmente convencidos de que tenían expenencias como 
encuentros con Jesús, sufrían posesiones de Satán, viajes a lu¬ 
gares inexistentes, etc., todas las cuales eran absolutamente 
fantásticas. 

En tales casos, Janet consideró que la sugestión procedía 
de la mente subconsciente del paciente. Creo que esto es co¬ 
rrecto y, por extensión, creo que esta misma explicación es vᬠ
lida para otras ciases de experiencias. Es decir, pienso que 
aquellas personas que afirman tener encuentros con la Virgen 
Maria o con entidades extraterrestres se encuentran en un es¬ 
tado alterado de conciencia, en el cual salen de su estado de 
realidad habitual y se abren a la influencia de su propio incons¬ 
ciente. 

¿Cómo se produce este proceso? Sugiero que es algo si¬ 
milar al grabado de vídeo que se conecta al televisor. La mayor 
parte del tiempo, el sujeto está viendo el programa normal de 
TV; pero, en algunas ocasones. su mente subconsciente lo sus¬ 
tituye por un programa alternativo. Esto sucede de forma tan 
hábil que la mente consciente del sujeto no percibe la sustitu¬ 
ción y acepta la alternativa como realidad. 

La visión de la realidad sustituida es como un drama, en el 
que el sujeto es une de los actores -un drama en el que la Vir¬ 
gen viene a visitarle o seres del espaco lo llevan a su nave es¬ 
pacial-. Al sujeto le parece, en tal estado de sugestión, que 
todo está sucediendo realmente y mantiene su convicción des¬ 
pués de a experiencia. De ahí. el por qué de la insistencia de los 
testigos: "j Creedme, sucedió de verdad r 

Desde luego, para que esto ocurra, la historia tiene que 
• ser suficientemente plausible; por ello, el drama se compone de 
elementos que son conocidos y aceptados por el testigo y su * 1 2 3 4 5 6 7 8 9 
entorno cultural- de la misma forma que Sófocles y Eurípides 
escribían obras teatrales con caracteres y situaciones familia¬ 
res a su público. Para una adolescente de un pueblo católico 
español, no es absurdo pensar que la Virgen del Cielo baje a vi¬ 
sitarla; para una persona que pertenece a nuestra cultura es¬ 
pacial. no resulta tan raro creer que los extraterrestres lo lle¬ 
van asurca.. 

Pero, ¿por qué crea el subconsciente este complicado j 
proceso? Esta es la cuestión clave y también la más difícil de 
contestar, no porque la respuesta sea difícil de encontrar, sino i 
porque hay una distinta para cada caso. Janet atnbuía la his¬ 
teria de sus pacientes a raíces ocultas en su vida familiar. El 
subconsciente de Bernacette Soubirous creó el juego dramᬠ
tico porque era una adolescente desdichada, con un padre al¬ 


cohólico y pocas esperanzas para el futuro: la Virgen la con¬ 
fortaba, la daba seguridad de que era importante a los ojos 
del Cielo, ya que no lo era para sus conciudadanos de Lourdes. 
En el caso de Kathie Davis, estudiado por Budd Hopkins (9), 
induso Hopkins que creía que su abduedón era real, nos dee lo 
suficiente para ver que la explicación puede encontrarse en su 
situación personal -una mujer joven, obesa, que sufría una en¬ 
fermedad del corazón, cuyo marido la ha dejado con dos hijos 
pequeños, pero que está tan hambrienta de una relación sexual 
satisfactona (suponemos), como cualquiera de los demás. ¿No 
es factible contemplar la fantasía de la abducción como una 
afirmadón de que es importante para alguien...? 

No todos ios casos ofrecen tales esquemas, no todos los 
testigos muestran necesidades afectivas tan evidentes. A me¬ 
nudo, solamente se descubre la verdad tras lentas investiga¬ 
ciones, asarte de la cuestión sobre la propia verdad del caso 
OVNI. Sin embargo, procedimientos tales como el Test Anam- 
nésis diseñado por Alexanoer Keul y Ken Phillips, demuestra 
que incluso un cuestionano estandarizado puede descubrir 
factores osteológicos que yacen en el fondo de la expenerteia 
OVNI. 


REFERENCIAS 

Normalmente no me gusta escribir en un estilo tan "per¬ 
sonal" como el presente articulo. Pero como se me ha pedido 
que trate sobre un tema en el que estoy personalmente impli¬ 
cado y af que he aportado ideas propias, este traoajo es más 
un pronuncian lento personal que un análisis objetivo. 

(1) Jacques Vailée. Fivt arguments against the extraterrestrial 
origin of UFOs, paper presentec at the Conference of the Society for 
Scientific Exploration, BouiderCO. 1989. 

(2) Bertrand Méheust, Sc¡8nce-f¡ction et soucoupes volantes 
(1978), Soucoupes votantes et folklore (1985). 

(3) Hiary Evans. Visions, apparitions, alien visito/s (1984). Gods, 
spirits, cosmic guardians (1987) 

(4) Ver capítulo en 'BOLs* en Hilary Evans (editor), Frontiers of 
realíty (1989). 

(5) Terence Meaden, The circles effect and its mysteries (1989). 

(6) Philps J. Klass. UFOs - identified (1968). 

(7) Hilary Evans, Altérnate States, 1989. 

(8) Pierre Janet, L'automatisme psychologique (1889); L'Etat 
mental des hysteríques (1911), De tiangoisse a 
Textase (1926). 

(9) Budd Hopkins. Intruders (1988), 



59 









“LA UFOLOGIA FUNCIONA 
COMO UN 

SISTEMA DE CREENCIAS” 


Claude Maugé (Francia) 


A 

comienzos de la década del ‘80 Ciaude Maugé dea- 
de romper el silencio. En ese momento, la prensa ufológica 
francófona reflejaba en todo su esplendor la controversia ge¬ 
nerada con la aparición del "Monnerismo' y hasta los modera¬ 
dos concedían que aquella avalancha de hipótesis contrapues¬ 
tas no dejaba os pao o para pausas intelectuales intermedias. El 
desencadenante había sido el primer libro de Mehel Monnene, y 
para poder desempeñar algún papel sin mirar a los vecinos 
como sapo de otro pozo había que estar a favor o en contra de 
la doctrina del nuevo escéptico, que se había fugado de la ufo- 
logia con la misma actitud de quien se tira de cabeza desde una 
ventana envuelto en llamas y va a parar a un lago de aguas 
frescas. 

Cuando bajó la breve marea (aunque las aguas no fueran 
tan turbias) sólo quodaron on pió los investigadores que su¬ 
pieron sacarle provecho a la polémica. Los caciques de la emer¬ 
gente nueva ufologia -además de haber preparado las bases 
teóricas sobre las cuales el mismo Maugé debió susientarse- 
ya habían allanado un terreno más que fértil para que otros 
pudieran lanzar sus propios puntos de vista sobre el estado de 
cosas que gobernaba por entonces la situación ufológica. 

En un congreso celebrado en Bologna (Italia) en febrero 
de 1983, Claude Maugé propuso una nueva clasificación me¬ 
diante la cual estimó conveniente redefinir a los fenómenos 
OVNI, esta vez tomando básicamente los rasgos cualitativos 
presentes en la información: 

* preOVNI: cualquier 'observación * real o no, que el tes¬ 
tigo o cualquier otra persona califica como OVNI. Puede ser un 

feol 


verdadero'platillo volador " una confusión con la luna o un caso 
inventado por un periodista. Todos los casos preOVNI consti¬ 
tuyen al fenómeno OVNI en un sentido ampio. 

• Un caso preOVNI puede ser solucionado o seguir inexpii- 
caoo. En el primer caso es un OVI (objeto volador identifica¬ 
do). En el segundo constituye un"cuasiOVNIcualquier obser¬ 
vación que sigue siendo inexplicable incluso para expertos 
competentes. Todos ios casos de cuasiOVNI representan al fe¬ 
nómeno OVNI en un sentido limitado. 

• Un caso cuasiOVNI puede resultar explicado con poste- 
riondad debido al progreso de Jas investigaciones o a la evolu¬ 
ción de la ciencia, o bien convertirse en un verdadero OVNI, el 
conjunto de los cuales forma el fenómeno OVNI en un sentido 
estricto. 

En la revista de la ufologia critica británica MAGONIA, 
Maugé había adelantado el alcance de estos términos, que a los 
pocos meses eran incorporados en uno de sus pnncipales tex- 
\os:'OVNI-OVI: sur un certam état de la question* 1 . Aunque 
con algunas reservas (todavía era demasiado prematuro para 
ser concluyente) allí fijaba allí su posición en favor de la HPS. 
El primer ensayo de Claude Maugé publicado en español fue ¡a 
traducción de Luis R González que no sólo conocieron los lecto¬ 
res de la revista argentina UFO PRESS . Acaso fue la admi¬ 
rable concisión de su discurso la virtud que hallaron los ufófilos 
que -aun sin coincidir plenamente con sus argumentos- comen¬ 
zaron a haoer circular mediante fotocopias 'pirata - un ensayo 
que pasaba a ser considerado como uno de los más conrunden- 
tes repertorios autocríticos producidos en este campo. La sin¬ 
ceridad con que ése artículo fue concebido constituyó una lee- 


DOSSIER 









dón que la uíologia se debía desde hacía ya mucho tiempo. 

Unos meses antes, en julio de 1982, Maugé había intentado 
interesar en el dossier OVNI a los estudiosos de las ciencias 
humanas. Mediante una comunicación presentada en el 19® Con¬ 
greso Mundial de Psiquiatría Social 9 que se organizaba en i 
Pans, puso de manifiesto que la psiquiatría podía encontrar en 
el fenómeno OVNI muchos aspectos de interés. A la inversa, 
esta disciplina también podía prestar una cooperación inesti¬ 
mable a los ufólogos para analizar, por ejemplo, el problema del 
"shock* psicológico que ciertas experiencias OVNI provocan en 
los presuntos protagonistas de episodios con ribetes más es¬ 
pectaculares, como los testigos que terminan incorporándose a 
grupos destinados al "contacto" o aquellos que sostienen 
haber sido secuestrados por tripulantes de una nave extrate¬ 
rrestre. 

Tal vez con la misma idea -encauzar a las filas de la ufolo- 
g a a los profesionales ya atrapados por telarañas de lo "psi"- 
poco después publicaba diversos artículos introductorios 
sobre ufologia en la revista especializada en la problemática 
oaranormal "PSITT , editada por e! GERP (Groupe d' Etude 
et de Recherche en Parapsychologie) , de un bien ganado 
prestigio en el ambiente universitario francés. 

El 10 de junio de 1985, en la casa de la traductora Fran- 
qoise Jazon, el autor obtuvo su primera entrevista. Claude 
Maugé, 35 años, es un profesor de física que ahora ha iniciado 
estudios de Psicología. No sobra agregar que se inició -allá 
por el año 1974- como un oyente más de la serie de emisiones 
radiales que Jean Claude Bourret conducía en la France-lnter. 
Como todo ufólogo que se precie, en ese entonces la hipótesis 
favorita de Maugé era la extraterrestre. 


UNA CUESTION 
DE HIGIENE 


De extraterrestrista a Dsico-$oc¡obaista...;Qué fue lo . 
quc te hizo cambiar de opinión? 

Claude Maugé: Fueron en realidad varios los elementos 
que se conjugaron. Los dos pnmeros años había trabajado solo. 

A través de Thierry Pinvidic pude entrar en el ambiente ufoló- 
gico y, poco a poco, empecé a darme cuenta que había varias 
cuestiones extrañas que -cuando me inicié- no había sido capaz 
de notar. Mientras en algunas revistas, por ejemplo, se hablaba 
muy bien del testigo de cierta observación, luego resultaba 
que éste ya había hecho trampas anteriores. Empecé entonces 
a dudar de mis primeras ideas. Por lo demás, ya se habían ven¬ 
tilado algunos detalles en la literatura especializada y allí se 
revelaba que el coeficiente de confianza de muchos sucesos de¬ 
caía y, por consiguiente, mi credibilidad haaa ellos también em- I 


pezó a decaer. 

Por eso co 
meneé a estudia 
Psicología. Sir 
adoptar una óptics 
reduccionista, ye 
simplemente quería 
entender de una 
vez la cuestión de 
los OVNI. Así fue 
como descubrí que 
si bien esta disci¬ 
plina conoce desde 
hace por lo menos 
50 años muchos fe¬ 
nómenos de natura¬ 
leza psíquica, éstos 
no eran atados casi nunca por los ufólogos, y bien podían cons¬ 
tituir explicaciones posibles para un número no precisamente 
pequeño de observaciones. Otro factor que influyó bastante 
en mi cambio de actitud fue la crítica que hiciera Jacques 
Scomaux a Mcnel Mor nene 4 En ese segundo libro Monnene no 
había podido extraer de su tesis los elementos escóndales, 
mientras que para mí Jacques tuvo de ellos una vis ón más 
dara. Un cuaio hecho fue el modelo de Paolo Toselli, en donde 
el italiano había logrado explicar una interesante cantidad de 
observadones partiendo de factores bien conocidos en la Psi¬ 
cología, dando para ello una documentada serie de referen¬ 
cias 0 Y por último, fue el modelo propuesto por Benrand Me- 
heust en su pnmer libro, que terminó de orientarme®. 

/En qué estás trabaiando actualmente? 



C.M.: Ahora quiero profundizar la investigación de ios 
casos explicados, induso antes que los no explicados. Me inte¬ 
resa mejorar el modelo de Paolo Toselli sobre la explicadón de 
los OVL Por ahora prefiero estudiar esta dase de episodios 
porque deseo averiguar si los datos resultantes se pueden ex¬ 
trapolar a Jos casos aún inexplicados. Fue éste investigador -a 
diferencia de Monnerie- quien supo utilizar mejor los conoci¬ 
mientos de la Psicología para aplicar sus enseñanzas aJ estudio 
de los OVNI. Antes que nada, se hace nocesa r io acumular la mᬠ
xima cantidad posible de documentación sobre las distintas 
facetas que muestra este campo y, a posteriori, ver si ellas 
ofrecen elementos útiles para investigar las experiencias 
OVNI. Estamos en una fase preparatoria, previa a una investi- 
gadón subsiguiente. Por otro lado, también me intorosa mucho 
estudiar el comportamiento dudoso de ufólogos bien conocióos, 
como Aimé Mchel, Claude Poher, Píeme Guerin y cía. 























/ Te parece oue vale la pena tomarse el trabajo de revisar 

las fntsGrmM perno? 

C.M.: Me causa enorme placer descubrir las tonterías que 
han sido capaces de cometer tas personalidades más conocidas 
de la ufología francesa... 

...aro tnuíM miso asm .sería mas asásM 

hacer investigaciones oue aporten algo nuevo antes que criti¬ 

cara ¡os colegas... 

C.M.: Es que la ufología funciona más como un sstema de 
creencias que como un sistema científico. Tanto las estadísti¬ 
cas de Poher 7 como los paleolíticos de Michel merecían ser de¬ 
molidos. Mi idoa os que primero hay que limpiar todo lo sucio 
para que las fundaciones sean sanas, y recién entonces edifi¬ 
car. 

Has sido uno de los primeros en reconocer oue los adhe, 

míos a la Hirilftis Psiw-smMM a tantán wten ssr 


acuerdo en criticar oero del que pocos se danoorMidos. Sin 

embargo, ¿con qué derecho pu ede uno atacar a ios oue arries- 

qaron hipótesis oue lueoo resultaron fallida modo w hay 

que descartar que cualquiera de nosotros reincida en esos vie¬ 

jos errores, aurne ellos sean metidos. en tioentio fauna 
ftwa ti s.fatz.üjsüsar? 


Las representaciones de las cuevas prehistóricas de 
la comisa franco-cantábrica, fueron utilizadas entre 
otros por Aimé Michel para interpretarlas como po¬ 
sibles avistamiento OVNI en el Paleolítico. 


C.M.: Las argumentaciones en contra de tesis como las 
propuestas por Aimé Michel o Poher deben ser señaladas. 
Desde luego, si alguien encuentra fallas a mis criticas, pues 
bien, le corresponde el mismo derecho que a mi para dar a co¬ 
nocer su opinión. La hipótesis psico-sociológica me parece la 
más suol, y no soy solamente yo el que opina lo mismo. Prime¬ 
ramente, permite tener como punto de referencia a la ciencia, 
aunque esto no quita a que después puedan aparecer nuevos 
hallazgos. 

I¡¿ «fea es Í2LUü rodeo naalQ2!2. alanzar un cenirc... 

C.M.: Sí. Desde que Michel Monoene tuvo el coraje de con¬ 
testar la creencia en los OVNI mediante argumentos psico- 
soaológicos, fueron varios los cambios que se produjeron en ia 
ufología francesa Mientras que por un lado los investigadores 
se apegaron más a los conocimientos obtenidos por la Psicolo¬ 
gía o la Fisiología -pues ha habido mejoras, una maduración-, 
por el otro ahora es mayor la cantidad de casos explcados, mu¬ 
chos de los cuales no estaban resueltos cuando fueron publica¬ 
dos tos libros de Monnene, a quien solamente critico por haber 
considerado suficiente lanzar un 
tiendo apenas de dos textos, uno 

; Qué sugerencia le harías a los jóvenes que ahora se en¬ 

cuentran como tú al principio . ames de Que empezaras a.cues= 
tonar la legitimidad de las histonas sobre bs OVNI? 

C.M.: Sobre todo, que no sigan a ningún "gurú". Tienen que 
ser capaces de dominar conocimientos básicos de Psicología, 
Meteorología, estudio de los suelos. En fin: áreas limitadas de la 
ciencia pero bien manejadas, como también podrían ser Astro¬ 
nomía, Biología, Astrofísica y "tutti quanti"... (¡Entonces la 
conclusión es que para dedicarse a la ufologia habría que ser un 
Leonardo Da Vind -bromea Frangoise.) 

/ En una clasificación de fenómenos de too OVNI[ inquirías 

en un mtsrric apartado apariciones maricas, visiones de sirenas 

o. cor caso, el relato de la travesura de algún gnomo? 

C.M.: Si, yo me siento indinado a induir esta dase de mani¬ 
festaciones en una misma categoría de fenómenos. Tamo las 
apariciones marianas, los fantasmas, las sirenas, etc., sobre 
todo si realmente resultan ser aiudnaaones en un contexto cul¬ 
tural determinado. No deberían representar ningún obstáculo 


modelo psico-socioiógico car¬ 
de Jung 8 y otro de Freud . 


■DOSSIER- 






































para que sean tratadas seriamente por un investjgador, ni hay 
motivos para que los ufológos se confundan o que sean incapa¬ 
ces de hacer foco definido sobre esta situación. 

¿Qué esperas de la ubícala? Intimamente 

C.M.: Sin duda, es un terreno apasionante, que presenta 
muchas cosas insólitas y, sobre todo, divertidas. En relación 
con mi profesión -que es bastante dura- para mi se trata de 
un entretenimiento que me ha permitido estudiar Psicología, 
inglés y ampliar mi visión del mundo. 

Y al revés . / tú crees que puedan aprenderse de ia uhlo- 

Qk conocimientos nuevos. Quemas tarde fes sean de provecho a 

Las disciplinas científicas tradicionales? 

C.M.: Sí, es posible aprender muchas cosas en el nivel de la 
Psicología de la percepción. Por ejemplo puede llegarse a cap¬ 
tar qué es lo que sucede cuando gente normal -estimulada por 
un fenómeno que no alcanza a comprender- inventa una escena 
compleja, que en el fondo bien puede ser imaginara 


LA UFOLOGIA NO EXISTE, 
MON AMOUR... 


En marzo de 1988 pude volver a entrevistar brevemente 
a Claude, oportunidad en la que traté (sin mucha suerte, ya 
que es un hombre de pocas palabras) de averiguar cuáles ha¬ 
blan sido los cambios en su forma de ver el fenómeno de los 
OVNI. Por esa fecha estaba ocupado terminando la fase inicial 
de un estudio que tiene por finalidad censar la totalidad de los 
casos OVNI/OVI "clásicos" que aparecieron reseñados en la li¬ 
teratura uíológica mundial ^ . Este trabajo, que no presenta 
objetivos demasiado claros, recientemente ha sido publicado 
por el grupo belga SOBEPS . Ahora Claude ha radicalizado 
su posición y navega por ríos de otro cauce. Pero es mejor de¬ 
jarlo hablar a éi. 

Supongo que desde ia última vez Que nos vimos habrá co- 

rridp_£aatante agua baio el puente. /Cuáles son tos provectos 

actuales? 

C.M.: Por el momento estoy preparando un libro bastante 
general, donde presento los modelos de Monnerie y Toselli, 
entre otros, y también trato de exponer los resultados de las 
investigaciones más recientes sobre los aspectos físicos del 
fenómeno, tal el caso de las huellas, bs efectos electromagné¬ 
ticos y las detecciones por radar. 



Humor ufológico (“Página 12’* - Buenos Aires) 


/_.Qué esoerás encontrar? /Sos ootim sta? 

C.M.: El estado de ánimo depende del punto de vista que 
cada uno adopte. En lo que hace a la existencia de los OVNI, soy 
más pesimista que antes. 

¿Qué implica tu actual interés en la componente física? 

Porgue si estás tan seguro que no vs$ a encontrar nada positi¬ 

vo... 

C.M.: Es que -hablando en absoluto- nadie puede decir de 
antemano con lo que se habrá de encontrar. Pero cuando uno va 
investigando, te vas dando cuenta que lo que subsiste realmen¬ 
te es... cas? nada. 

En el.congreso de Lvon. en abril del ‘87. has presentado 

un trabajo donde tretas de poner en evidencia los paralelismos 

existentes entre el nacimiento del esoterismo y el de la ufolo- 

flia^-Aaué conclusiones Legaste? 

C.M.: Llegué a las mismas conclusiones que tiempo atrás 
habian llegado oíros. Yo creí haber hallado muchas cosas nue¬ 
vas por mí mismo. Pero luego, leyendo distintos artículos pu¬ 
blicados en la literatura uíológica, me fui dando cuenta que 
otros había hecho lo msmo que yo. Pero esta expenenoa igual¬ 
mente me sirvió para confirmar la Hipótesis Psico-sociológica 


























y para reforzar mis presunciones sobre la fuerte componente 
religiosa que domina al fenómeno. A la vez, pude trazar vanos 
paralelos entre la manera en que los ufólgos desaben sus ex¬ 
periencias, idéntica a lo que ciertos esoteristas hacen con sus 
objetos do culto. También pude darme cuenta que algunos per¬ 
sonajes del ambiente ocultista han efectuado una suene de 
m recuperación H de los OVNI, como lo hicieron ciertos grupos 
del Brasil; y también, al revés, los ufólgos han ido recuperando 
temas que provienen del esoterismo. 

¿PeronJLCogsHj eras que en !a u. fg ’oaía, pue d g.e s a r de s a ¬ 

rrollándose como otras disciernas Que, en su fase ore- 
paradigmática, introdujeron elementos de! pensamiento máoi- 

C.M.: Sí, es posible. Pero me parece que la ufologia en sí 
no existe. Sólo se trata de estudiar unos fenómenos que pro¬ 
vienen de ciencias tradicionales, como la psicología, la sociolo- 
gia, la física.. 

¿Pero para t¡ la ufologia no existe ni siquiera como yuxta¬ 
posición de esas diferentes disciplinas? 

No. Existe solamente como campo de estudio particular... 
Y nada más. 


Sur, Buenos Aires, 1961, (Tílulo original: "Ein modemer 
Mythus", C. G. Jung. Zurich, 1958) 

(9) Se refiere a "La interpretación de los sueños" (Tílulo 
original:"Über den Traum", S. Freud, Cap. XVII1, Obras 
Completas,1901) 

(10) Quienes deseen colaborar con el proyecto, pueden es¬ 
cribir a Claude Maugé. 28 rué Lecuycr. 93300, Aubcrviilicis, 
Francia. 

(11) MAUGE, Claude; "A prcliminary list oí "classical" 
UFO/IFO sightings", en las acias del "First European Congrcss 
on Anomalous Aerial Phenomena: Physicak and Psychosocial 
Aspeas", Ed. Société Bclge d* Elude des Phénomcncs SpaUaux 
(SOBEPS), Bruselas, noviembre de 1988, pp. 109/127. 



REFERENCIAS 

(1) MAUGE. Claude; "OVNI/OVI: sur un certain éstat de 
la question", en INFORESPACE, N 1 2 3 4 5 6 7 8 63 (junio de 1983, pp. 2/ 
12) y Nio. 7, fuera de la serie, Bruselas, dicicmbrel983, pp. 
3/28. 

(2) MAUGE, Claude; "El fenómeno real, cuestionado", en 
UFO PRESS N* 20, año VII, Buenos Aires, jumo de 1984, pp. 
16/21. 

(3) MAUGE, Claude; "Le phénomene OVNI: quelques 
clcmcnis de base", en PSITT! N # 6 (abril de 1982), "Les pa- 
rapsychologucs face au phénomene OVNI", en PSITT! N 1 7 
(mayo de 1982) y "Les OVNI", en PSriT! N» 19 al 25. (1983/ 
84). GERP: 8, rué Octave Dubois, 95150, Tavemy, Francia. 

(4) SCORNAUX, Jacques; "Du Monnerisme et de son bon 
usage: essaie d’ analyse des teses defendue dans 1' ouvragc Le 
naufrage des extraterrestres'", en Info/OVNI N* 7/8 (Especial: 
"Monncric, Scomaux el les auires...". Ed. J. Giraud, Montlu- 
9 on, junio de 1981. 

(5) TOSELLI, Paolo; "Examining ihe IFO Cases: The 
Human Factor", en las acus del International UPIAR Collo- 
quium on Human Sciences and Ufo Phenomena, Salzburgo, 
julio de 1982 Milano, 1983. 

(6) MEHEUST. Benrand; "Science Fiction et Soucoupes 
Volantes", Mercure de France, 1978. 

(7) MAUGE, Claude; "Rcgards critiques sur un fichicr au 
dessus de tout soup^on..." en OVNI Présence N* 27, septiembre 
1983, pp. 30/40. 

(8) Se refiere a "Sobre cosas que se ven en el cielo", Ed. 


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$ i » fl • » * 



Quisiéramos trasmitiros el 
gran interés que tenemos en 
difundir la existencia de 
Cuadernos de Ufologia. 

Su continuidad depende 
de vuestra colaboración. 

¡Que todos los interesados 
conozcan CdU! 

Esperamos como siempre 
vuestro apoyo 


GE] 


■D0SSIER- 












EL MISTICISMO DE 
LA ABDUCCION 


Paolo Toselli (C.I.S.U.-Italia) 


D os recientes iibros (Comunión de Whrtley Stneber 
e Intrusos de Budd Hopkins) asi como el debate sobre ellos, 
parecen marcar el comienzo de un nuevo fenómeno dentro del 
fenómeno OVNI 

Los dos libros resultan similares y diferentes a! mismo 
tiempo. Intrusos se asemeja a un libro ufológico pero realmente 
es mucho más pareado a un “contacto con otra dimensión", una 
mezcla de expenencas increíbles de reencarnaaón y contactos 
con el otro mundo, oculto tras un velo de "tecnologismo" y 
abundante condimento sexual. 

Comunión sufría obviamente de algunas influencias de 
Hopkins puesto que Stneber fue asistido por Hopkms, pero 
(incluso si el autor continúa insistiendo en su "historia verda¬ 
dera") está más bren relacionado con una novela intenor, con un 
vuelo de la mente que busca en si misma, e induso, con Visitan¬ 
tes milagrosos (¡qué coincidencia!). 

Asi, ¿ha cambiado el fenómeno abducción? Abducaones 
"del tipo Hopkins" (si me permiten tal definición puesto que su 
papel parece esencial), asi como abducciones "del tipo Stne- 
ber', tienen solo una semejanza superficial con casos recogidos 
hace diez o veinte años. 

A lo largo del tiempo se ha producido una modificación 
cualitativa, desde los exámenes médicos asépticos por "docto¬ 
res alienígenas", a un continuado seguimiento de los abduados 
a lo largo de toda su vida, con un pnmer encuentro en ia infan¬ 
cia y sucesos posteriores (a menudo típicamente místico- 
esotéricos en su naturaleza). 


EL RETORNO DE LOS 
CONTACTADOS 


Todo esto parece un astuto retorno de los contactados, 
pero no es lo mismo que en los años cincuenta: una nueva forma 
de contactado místico está naciendo en América y ello es apo¬ 
yado por los mismos urólogos. 


La característica de la primera "abducción/contacto" en 
su infanaa o adolescenoa me recuerda mucho algunos informes 
de contactados de los años setenta. 

Por ejemplo, el español Jaoques Bordas, cuya vida fue 
cambiada totalmente por lo que parecía una intervención exte¬ 
rior. Pretendió haber sido adoptado por seres extraterres¬ 
tres y tocado por "otra" energía A la edad de doce años (otra 
coincidenaa con Stneber), sufrió de un déficit hormonal y en¬ 
gordó mucho. Una noche cuando estaba acostado en su cama 
"sintió" que tenia que salir a la terraza Allí (¿sueño o reali¬ 
dad?) tres artefactos metálicos en forma de triángulo aterri¬ 
zaron y un pequeño ser (ro más alto que él) apareaó, vistiendo 
I un mono blanco y una capa. "Nosotros satisfaremos tu necesi¬ 
dad para convertirte en un hombre fuerte. Te hemos adoptado 
y no te dejaremos. Volveremos a visitarte en el futuro" El ex¬ 
traño te dio una especie de bizcocho oscuro y le ordenó comér¬ 
selo (otra coincidencia), desde aquel momento su problema 
desapareció. 

Curación de enfermedades crónicas, desarrollo de habili¬ 
dades curativas, despertar espiritual, todo ello ha sido infor¬ 
mado por varios "abducidos". Otros mostraban una mayor 
atención por temas filosóficos y existenaales. Varios abduc - 
dos se han convenido en "contactados" (en el nuevo significa¬ 
do del término). Por ejemplo Betty Hill, empezó a interesarse 
por su parte en OVNIs, hasta el punto de convertirse en inve¬ 
terada ufólogatreyente con características parecidas a los 
contactados: puso en práctica expenmentos junto con su mari¬ 
do para contactar ovnis y admitió que podía comunicarse con 
ellos para atraerlos. Charles Hickson dice que está siendo ob¬ 
servado por las mismas criaturas ovni que le secuestraron 
cuando estaba pescando en el rio Mississippi en 1973. "Tengo 
el sentimiento ce que ellos saben donde estoy qué estoy ha¬ 
ciendo en todo momento". Este fue un tema tipioo del contac- 
üsmo y ahora está siendo cada vez más mencionado por abdu¬ 
ados. 

El motivo extraterrestre parece ser solo un pretexto 











para mostrar un conocimiento extraordinano, y expresa la 
fuerte convicción de los secuestrados en sus propias experien¬ 
cias, que nosotros podemos describir como revelaciones de un 
tipo fantástico. Los percipientes se encuentran ellos mismos 
en una posición de auto-sobrevabrarión: tienen un conocimiento 
extraordinario y han sido escogidos por los extraterrestres 
para ser sus portavoces (contactados) o sus víctimas (abdu- 
cidos). 


EL NUEVO MISTICISMO 


Charles Hickson, testigo del incidente de Pascagoula 
mostrando su libro “UFO: Contad at Pascagoula” 


con las americanas recientes. Muy pocos informes vinieron de 
Italia y Francia y nadie nos habló de niños extraterrestres. Si 
en Italia no tuvimos apenas casos de abducción, otra forma de 
misticismo se ha desarrollado en los últimos años: apariciones 
de la Santísima Virgen María. Hemos sufrido una verdadera 
oleada desde 1986:58 informes, 24 de ellos en 1987. Y una 
característica recurrente es el llamado "fenómeno celeste" 
(sol danzante, bolas luminosas, luces extrañas), a menudo típi¬ 
camente OVNI. 

Parece como si apariciones OVNI altamente espectacula¬ 
res, fuertemente simbólicas sean una común (aunque diferen¬ 
ciada; característica de Norte y Sudameríca, mientras que las 
apariciones de la Santísima Virgen María son típicas de los paí¬ 
ses mediterráneos, latinos. ¿Y si no estuvieran más que expre¬ 
sando ¡a msma dase de necesidad? 

De hecho existen algunas interesantes coincidencias entre 
características de "trance extático" y expenencías de abduc¬ 
ción relatadas. 

En estados extáticos la percepción del tiempo puede ser 
alterada: los sucesos tienen lugar muy rápido o se extienden 
durante un larguísimo tiempo. También el espacio parece ser 
distorsionado: se modifican distancias y situaciones: el cuerpo 
se siente como expandiéndose o contrayéndose hasta disolver- 
l se; pierde su peso y flota en el espacio. Podemos encontrar 
i entre los fenómenos que acompañan al trance: el sentimiento de 
una energía ética creciente; certidumbre de una revelación "in¬ 
efable": el espejismo de un aumento en inteligencia o conoci¬ 
miento; el sentimiento de una "presencia invisible" o de una di¬ 
rección divina. 


UN ENFOQUE PSICOLOGICO 


Algunos casos de abducción podrían ser también nada más 
Por otra pane, el fenómeno abducción está cada vez más que desórdenes psicológicos con síntomas de delmo. En el lia- 
impregnado de misticismo. Los nuevos informes de abducción mado delirio de la imaginación, por ejemplo, mientras que no hay 
parecen marcadamente similares a expenencías religiosas en- I disgregación de la personalidad y buena habilidad intelectiva y 
mascaradas con una imagen tecnológica que sea aceptable al i se mantiene la afectividad, se encuentran con gran frecuencia 
hombre moderno occidental. Puede no ser casual que tal nuevo temas fantásticos, para-lógicos, en los cuales los elementos de 
fenómeno se haya desarrollado en América en los años 80 ahora | la imaginación juegan un importante papel. Los delirios son 
que es normal hablar sobre transplante de embriones humanos marcados por la infancia y por mitos arcaicos/universales, es- 
y de manipulaciones genéticas. No olvidemos el aspecto ético pecialmente los fabulosos y sobrenaturales. Debe hacerse 
surgido de tales experimentos. i notar que estas personas tienen todavía una relativamente 

El nuevo fenómeno abduodón parece ser muy americano. completa personalidad y así pueden vivir su delirio con un cier- 
No encontramos una inflacción tan grande de casos en Europa to despego y mantener una buena adaptación a la vida social 
Las abducciones británicas muestran un montón de diferencias I La mayoría de los temas de delirio son de "posesión" o 

O - DOSSIER —- 


■ 









asallo personal: el sujeto se siente como atacado, atormentado 
en su cuerpo a distancia, por medios electrónicos o mecanismos 
extraños, por más o menos identificados perseguidores. 

¿Cómo podemos evitar ver una cercana y perfecta coinci¬ 
dencia con los informes de abducción de Hopkins? 

Pero alguna clase de delino parece haber atrapado tam¬ 
bién a los ufólogos amencanos descubriendo algunos de ellos 
que han sido igualmente abducidos, y el resto aceptando en 
conjunto de forma acritica el fenómeno entero de 'nuevas* ab¬ 
ducciones, sin la más ligera duda sobre la naturaleza objetiva 
de estos informes. 

Verdaderamente, varias experiencias descntas a los ufó¬ 
logos cono meros sueños por los mismos abducidos (y creídas 
solo como sueños) entraron a formar parte de su vida "real". 
"Incubos" y "Súcubos" de la tradición demoniaco/esotérica nos 
vienen a la mente, los cuales tenían intercambio sexual con hu¬ 
manos en momentos de sueño. El libro de Hopkins tiene un capi¬ 
tulo completo sobre ellos. 

Un hombre/mujer necesita sólo tener un "tiempo perdido" 
o un miedo irracional hada un lugar determinado, carretera o 
bosque, para ser un ’abducido" potencial y convertirse en uno 
real en las manos de algunos ufólogos inexpertos. 

Quizás nadie haya hablado a estos "ufólogos" (y a los psi- 
cólogos/psiquiatras que los rodean) de un escasamente cono¬ 
cido fenómeno psicológico llamado "ictus amnésico". Bajo tal 
etiqueta se han recogido estados particulares que afectan a 
gente normal. Factores desencadenantes induyen: emociones 
intensas, exposición al frió, cansancio psíquioo o visual, posido- 
nes anómalas de la cabeza y el cuello durante largo tiempo, etc. 

Habftualmente tiene un comienzo acusado y la caracterís¬ 
tica clínica típica es un grave desorden en la fijación de la me¬ 
moria, normalmente durante unas pocas horas. Durante este 
tiempo el sujeto, que no muestra alteradón de la conciencia, no 
está confundido, no es afásico, es consciente de su propia 
identidad y todavía es capaz de algunas actuaciones (por 
ejemplo puede condudr hada su casa aunque con alguna duda), 
simplemente olvida todos los sucesos y comportamientos que 
tienen lugar en este periodo. La situación termina con más o 1 
menos rapidez y el individuo recupera sus habilidades mnési- 1 
cas; sólo un periodo en blanco permanece sobre el episodio 
completo y a veces sobre un breve tiempo anterior. 

En alguna ocasión, se informa de un ligero aumento de la 
presión sanguínea, así como algún déficit neurológico (desor¬ 
denes transitorios piramidales, alteradores temporales en el 
campo de la visión). La encefalografía es escasamente signifi¬ 
cativa (como máximo se puede notar una arritmia genérica, di¬ 
fusa) y esto demuestra que no es un estado epiléptico. 

Muy a menudo el idus amnésico permanece como un desor¬ 
den por sí mismo, sin mayores consecuendas aunque se ha in¬ 
formado de una tencenda a la recaída Ello se interpreta como 
una insuficienda vascular transitoria en la columna vertebral. 



Representación artística de las "entidades*’ descritas 
por Charles Hickson y sy compañero en el incidente 
Pascagoula 

Asi, no necesitamos invocar a fantasmas manipulaoores 
genéticos que lleguen quien saoe de dónde, para dar cuenta del 
tiempo perdido. Pero aunque ningún abducido hubiera sido 
nunca atacado por un "ictus amnésico" es fácil crear "fantas¬ 
mas" o "falsos recuerdos" en gente altamente sugestionable 
(¿se han preguntado alguna vez por qué los abducidos son tan 
fácilmente hipnotizados?), quizás están buscando una expe- 
rienda de auto-valoradón que les eleve de la sordidez de su 
mundo diario falto de alicientes. 

Finalmente, no creo que haya tanta diferenda entre creer 
ser el "elegido" por angeles extraterrestres para difundir un 
mensaje espintual de redención del mundo, o el "elegido" por 
manipuladores genéticos extraterrestres para crear "rientí- 
ficamente" un nuevo híbrido. 

Puede que la única diferenda sea que en la segunda pro¬ 
puesta los responsables del fenómeno son los propios ufólogos. 












LA UFOLOGIA ARGENTINA 
EN EL DIVAN 


Heriberto Janosch y 
Alejandro Agostinelli 
(C.I.U. - Argentina) 


U n psiquiatra social, infiltrado desde hace quince años en el ambiente ufoiógico argentino, abor¬ 
da la problemática psico-sociológica ,, interna m de los grupos dedicados al tema OVNI y revela alguna de 
las conclusiones a las que ha llegado aplicando el análisis transaccional y otras técnicas para la observa¬ 
ción de los grupos sociales. Esta nota exclusiva para Cuadernos de Ufología fue concedida a condición 
de que se preservara la identidad del entrevistado. 

Interesados en que los lectores de CDU puedan cotejar la situación ufológica argentina (y su parti¬ 
cular lectura psicoanalítica) con la de sus propios países, los autores del reportaje esperan que este ar¬ 
tículo provoque un debate sincero entre sus pares. Por supuesto, CDU queda con sus páginas abiertas 
para que la polémica sea reflejada en ediciones sucesivas. 


Los aficionados ai estudio de ios OVNI siempre han sido 
personas poco afectas a la autocrítica. Pueden contarse con 
los dedos de una mano los artículos publicados en la prensa 
ufológica que muestren a los grupos OVNI desde un perfil hu¬ 
mano. Descontanco a quienes ven este tema de una forma su¬ 
perficial, los autores que examinaron la cuestión con un enfoque 
critico —interesándose inclusive por las causas psicológicas 
de la vocación platillista— para poder hacerlo con lucidez de- j 
bieron tomar una distancia prudente que les permitiera obte¬ 
ner una visión completa, no sólo de sus colegas sino tamben de 
ellos mismos y su circunstancia 

Pero el creciente corrimiento teórico que se ha venido 
produciendo estos años —que ha desplazado las usuales inter¬ 
pretaciones mccanicistas en beneficio de la incorporación al 
estudio de los OVNI de ¿as ciencias humanas— está comenzan¬ 
do a expresar su correlato autocrítico en esa misma linea. 
Claro está que averiguar quiénes somos los que estamos del 
otro lado del mostrador puede traer imprevisibles consecuen¬ 
cias... y miramos al espejo puede oejar de ser algo reconfor¬ 
tante para nuestro ego y convertirse, en cambo, en una expe¬ 
riencia levemente traumática 

No es raro entonces que una de las personas cue más 
tiempo le ha consagrado al fenómeno de los ufólogos sea preci¬ 
samente un caso extremo de "marginalidad". El Dr. Ulises Ban- 


chechi 1 es, en efecto, un ufólogo atipeo. Prácticamente desco¬ 
nocido por la comunidad platillista local, este psiquiatra social, 
recibido en la Universidad de Buenos Aires (U.B.A.) ha cumpli¬ 
do ya quince años de intensa actividad en nuestro campo. Su 
impopularidad no es —como podría sosoecharse— consecuen¬ 
cia de su falta de predicamento en las filas ufológicas ni ina in¬ 
grata fatalidad del destino. Banchecchi eligió voluntariamente 
el anonimato porque se dio cuenta a tiempo que el silenc o era 
un buen compañero para llevar a cabo con éxito su proyecto de 
investigación. Es que su sigilo, como se verá, no le ha impedido 
conocer en profundidad los pormenores de la ufología vernácu- 
k 

El procedimiento seguido por Banchecchi no fue un ejemplo 
de originalidad, como él mismo lo reconoce, aunque se lo ve or¬ 
gulloso exhibiendo sus frutos. Utilizando diversos seudónimos, 
casillas de correo y dándo por suyo el domicilio de distintos fa¬ 
miliares, consiguió información directa de los grupos más disi¬ 
miles. Así, mantuvo correspondencia con la mayoria de los ufó¬ 
logos dispersos en el país y, eximiéndose de revelar el área de 
su interés profesional, participó de casi todos los congresos 
que tuvieron lugar desde la fecha en que comenzó a estudiar el 
tema 


DOSSIER 


68 












Tomó tan al pie de la letra su primera premisa metodoló¬ 
gica "actuar con discreción" que no pudo impedir ciertas anéc¬ 
dotas que lo tuvieron como protagonista. Una de !as más sa¬ 
brosas ocurrió en la ciudad de Rosario, durante un congreso de 
la "Federación Argentina de Estudios de la Ciencia Extrate¬ 
rrestre (sic)" (FAECE). Según cuenta, para evitar ser reco¬ 
nocido por un grupo de personas a quienes se había presenta¬ 
do con distintos nombres, debió recumr a último momento a la 
táctica del peluquín y la barba postiza... Aunque siempre en 
calidad de oyente, Banchecchi confiesa no haoerse perdido uno 
soto de los congresos de la FAECE." 'Nunca me pidieron docu¬ 
mentos”-tice esbozando una sonrisa, entre burlona y satisfe¬ 
cha 

A fines de 1988 se acercó por primera vez a un socio de fa 
Comisión de Investigaciones Ufológicas debido a que estaba 
entrando en el tramo final de su estudio y necesitaba datos 
detallados de algunos de los ufófilos más activos del país. Una 
vez conocidos los alcances del proyecto, se le solíate que con¬ 
cediera un reportaje. A condición de que no fuera aún revelada 
su verdadera identidad —por razones estrictamente profe¬ 
sionales— ha dado la respectiva autonzadón para difundir la 
presente entrevista, donde hace una síntesis parcial de algu¬ 
nos de sus resultados. 

P: / Cómo fueron sus inicios en este tema? 

R.: A comienzos de 1974 llegó a mis manos un número de la 


revista Ovns: un Desafio a la Ciencia 2 . Lo primero que llamó mi 
atención fue una nota firmada por el Dr. Bertold Schwarts, en 
la que se manifestaba convencido de la sinceridad de los testi¬ 
gos en los casos OVNI. Antes yo pensaba que el asunto de tos 
platos voladores se reducía a un invento de los periodistas 
para rellenar espacios. Esa sorpresa inicial se transformó en 
curiosidad científica, y decidí suscribirme a esa revista Fue la 
única vez que utilice mi verdadero nombre... Todavía no tenia 
pensado ocuparme del asunto desde mi rol profesional. En esa 
época estaba terminando mi carrera de Medicina y mucho tiem¬ 
po no me sobraba. No sé bien por qué creí que eí asunto valia la 
pena y comencé a recolectar información. Yo creo que por esos 
años recibía casi todas las revistas y boletines que se edita¬ 
ban. La cadena se armó rápido. Me suscribí a algunos, a otros 
los cambiaba por recortes de oíanos y, en ese tren, trabé mis 
primeras amistades postales. Ya en mi biblioteca empezaban a 
mezclarse volúmenes de Michel Focault con otros de Antonio 
Ribera... Recuerdo que uno de los libros que más influyó en mis 
primeros pasos fue uno bastante raro, el excelente ensayo de 
Juan Requeijo ”Ovns y mutacton cósmca”. A pesar de su titulo, 
seguramente impuesto por el editor, lo recomiendo vigorosa¬ 
mente a los interesados en el tema, poique la mayoría ce sus 
reflexiones siguen estando vigentes. Claro, ustedes saben... no 
es aconsejable para los partidarios de la hipótesis extrate¬ 
rrestre... 











P.: Ya sabemos oue 'jst&d no es muv amioo de esa hipóte¬ 

sis. Pero^ j Cómo lleoó a orientar su investigación hacia los 
ubkxps? Sinceramente, /fe parees que somos tan interesan¬ 

tes? 

R.: Fue un proceso. El foco de mi interés se desplazó del 
supuesto "ovni en sí" hacia los testigos, y de los testigos, 
entre los que caben toda clase de protagonistas de la expe¬ 
riencia OVNI, pasó directamente a volcar mis investigaciones 
hacia las personas más involucradas en el tema, desde Jos con¬ 
tactados hasta los que se presumen racionalistas, desde los 
divulgadores hasta los coleccionistas de recortes. No quisiera 
parecer pedante, pero yo creo que la evolución que hice para 
comprender la verdadera magnitud del problema fue bastante 


más acelerada que la que necesitaron la mayoría de los ufólo- 
gos. En un par de años alcancé una visión de! problema mas 
abarcadora que el resto y esto acaso se debió a que accedí rᬠ
pidamente a la literatura extranjera Hablo francés e inglés y 
leo también el ruso. Aprendí en un año lo mismo que la mayor 
parte de los ufólogos aprendieron en siete o diez. Ya en enero 
de 1980 tenía diseñado el proyecto de estudio de los ufólogos, 
interesándome, sobre todo, en la estructura de su personali¬ 
dad. Gracias a las observaciones que realicé sobre sus esen- 
tos, expresiones y, fundamentalmente, sus actos, pude empe¬ 
zar a hacer estudios comparativos y obtuve mis primeras 
conclusiones. Algunas pueden parecer obvias, pero otras son 
on verdad interesantes. He notado, por ejemplo, que todos los 
ufólogos tienen una misma conformación psicológica, y no es ca¬ 
sual cue se dediquen a esta actividad. 

P.: > Qué quiere decir? ;Le parece oue son fo mismo Galin- 

dez. Romanbk. Domaría o Zerpa- ? 

[ 70 ] 


R.: Desde el punto de vista de los ufológos parece haber 
diferencias sustanciales. Es que sus bloqueos impiden encon¬ 
trar las similitudes existentes entré un *misiieo' y un "racio¬ 
nalista", por ejemplo. Pero créanme si les digo que no hay dife¬ 
rencias. Más aún: son mayores y más importantes las 
características que los unen frente a las que los separan. 

Es por eso que cualquier persona "normaT, es decir, que 
está fuera del ámbito ufológico, no advierte diferencias entre 
unos y otros. Para la gente no hay matices. A menudo se califica 
de "seno" a personajes ajanados y viceversa, y las personas 
no entienden que los ufólogos abran entre ellos semejantes 
abismos teóricos y metodológicos. Otra cosa: los que se dedi¬ 
can a este tema no se dan cuenta que la personalidad individual 
de cada uno está, digámoslo asi," transpuesta " 
transfieren sus propias características a su 
grupo de pertenencia, y es entonces cuando po¬ 
demos haolar de una personalidad grupal defi¬ 
nida, que es común a todos los integrantes de 
ese conjunto. 

P.: / Qué fes encuentra en común’’ 

R.: Pjede ser instructivo, y al mismo tiem¬ 
po útil como ejemplo, que )o$ ufólogos realicen el 
siguiente ejercicio. Que se interroguen a fondo 
acerca de las circunstancias que rodearon a su 
iniciación en este tema tan extraño. Que se pre¬ 
gunten a si mismos en qué pensaban cuando em¬ 
pezaban a interesarse en los OVNI. Les puedo 
asegurar que una respuesta sincera siempre 
será la misma: que estaban fascinados con la 
idea de comunicarse con "inteligencias supero- 
res", cuya existencia, más allá ce las pruebas, 
intuían y deseaban. Esas "inteligencias" apare¬ 
cían elusivamente y después desaparecían. En 
todo caso, no tenían mucho interés que digamos por nuestra 
existenaa. Algunos ufólogos siguen sosteniendo firmemente 
esa posición, otros creer, haber evolucionado y exterionzan sus 
¡deas convencidos de que ellas mepran el estadio anterior. A mi 
modo de ver las cosas, también están dentro de de la misma 
población quienes se muestran escépticos acerca de la presen¬ 
cia de tales "seres superiores". Porque en realidad, ambas ca¬ 
tegorías de ufólogos, desde los que siguen siendo creyentes 
hasta los "conversos", se comportan de idéntica manera. Son 
"autómatas", y siguen las instrucciones de un mismo programa 
mental, sólo que a los segundos la "tarjeta perforada", por 
algún motivo, se ¡es dio vuelta, pero también siguen actuando 
mecánicamente, procesando el programa. 

Para resumirles mi idea: crean o no los ufólogos en estas 
Inteligencias supenores", el concepto fundacional sigue go¬ 
zando de buena salud y tiene una gran influencia en los "piares 
de vica’ de los ufólogos. En fin, escépticos o creyentes, siguen 


DOSSIER 



Algunas de la publicaciones argentinas que se han dedicado 
a la Ufología 













siendo ufólogos... 

P : ' Se puede saber qué significado nene cara usted la 

noción de"seres suoenores~> 

R.: Lo primero que hace esle concepto cuando empieza a 
funaonar en la meme de aquellas personas que están a punto 
de convertirse a la ufdogía es colocarlas en una ooscióo de in¬ 
ferioridad con respecto a lo que cada una de ellas entiende por 
él. Es una actitud clásica de veneración a la autondad, que pro¬ 
voca un sentimiento no reconocido de inseguridad y es entonces 
cuando pensamos que todas nuestras necesidades podrán ser 
satisfechas con su ayuda, porque "ellos" vendrán a salvamos 
del "caos" en el que estamos sumergidos y, por lo tanto, sólo 
basta agradarles... Eso es lo único que tenemos que hacer... 
Patético, ¿no? Es decir que la posición del ufólogo frente a 
una inteligencia supenor de una aparente procedencia espacial 
guarda una gran similitud con la que mantiene el niño respecto 
a su padre. No es de extrañar que todos los ufólogos que estu¬ 
dié durante estos años tuvieron definidos problemas en su re¬ 
lación con el padre. Autoridades paternas que a veces fueron 
desinteresadas, otras elusivas, y si no desconocidas o ausen¬ 
tes... ¿podríamos decir "no identificadas"? (se ríe). 

j 

B u.Ustedse está refiriendo a algo patológico? 

R.: Sí, sí. Pero no necesariamente grave. No sólo es el con¬ 
cepto de "seres supenores" el que nos ofrece la oportunidad 
para revisar esta patología... están también los —llamémosle 
asi—"símbolos sagrados’ de la ufologia Muchos de ellos tie¬ 
nen un contenido materno implícito clarísimo. La "nave madre" 
o "nodriza", que suelta sus platillos pero que antes de mar¬ 
charse o desaparecer los recoge, ofreciéndoles protección. El 
concepto de la "tierra hueca", madre por "madre tierra" y 
madre por "hueca" (noción que alude al vientre materno). Para j 
no hablar de las expenencsas de abducción o secuestro, que i 
tanto entusiasman a los ufólogos, y que configuran una regre- 1 
son al útero, a la seguridad que experimentábamos durante la 
gestación, libres de peligros externos... Peligros que también, 
íaltaoa más, están representados en la constelación de imagi¬ 
nerías ufológicas por el simbolismo de los MIB o los hombres de 
negro. O de esa otra autondad paterna, aunque de signo nega¬ 
tivo, que a veces tememos, otras veces buscamos su aproba¬ 
ción, y casi siempre sosoechamos que nos ocultan cosas, en este 
caso representada por las instituciones gubernamentales, las ! 
autoridades científicas o los militares... y esta insegundad 
habla claramente de una inmadurez rayana en el infantilismo, de 
una negación al crecimiento. 

A la vez, cuando tratan de formar un equipo, buscan con 
desesperación el apoyo de individuos con una personalidad 
"fuerte", y en ese camino les da lo mismo un aficionado con 
cualquier título universitario, aunque se trate de un imbécil (y 
por favor no estoy aludiendo a nadie en particular), como tam- * 


bien les da igual contar con el mecenazgo de cierta institución 
oficial que tutele o convalide su actividad, aunque ese organis¬ 
mo tenga otras pnondatíes y. de hecho, no le interese en abso¬ 
luto ocuparse del tema, y mucho menos amamantar el entusias¬ 
mo de gente ya grande que se presenta como especialista en 
platos voladores... Es ahí donde la búsqueda del padre se ma¬ 
terializa de un modo palpable. Y es una búsqueda frustrante, 
porque para poder hacer su propio camino, antes tienen que 
saber en qué terreno están hundiendo los pies. Es decir: los 
ufólogos no quieren enfrentarse libremente a las alternativas 
reales que la vida les presenta y crear sus propias reglas del 
juego, desanudados del cordón umbilical que arrastran desde 
la infancia... En una palabra, les cuesta emanciparse. Perdón, 
no sé si los estoy cansando con esto... 

P.: No. no. no se preocupe, traíamos de seguirlo. Y diga- 

g/ tos vWqqos estamos enfermos de veras. /porgué no 

nos damos cuento? 

R.: Bueno, ésto es interesante. Los biólogos conciente- 
mente no se dan cuenta de su situación. Existe lo que podría¬ 
mos llamar el "inconciente del grupo", que si lo sabe, y está 
continuamente buscando canales que le permitan hacer con¬ 
cierne esa información... La primera expresión en que el incon¬ 
ciente dei grupo "ufólogos" emerge de una manera patente es 
en una nota llamada "Patologías ufológicas” puWicaca en 
1980^. El nombre del autor no tiene importancia, porque éste 
sólo fue la vía de comunicación que utilizó el inconciente del 
grupo para manifestarse. Esa persona, en ese momento, tal vez 
tenia las barreras represoras debilitadas y, no sé, quizá por 
tener una ligera inclinación... de codo, digamos, por el vino rio- 
jano (risas), fue posible que hablara sin pelos en la lengua 
sobre la enfermedad del grupo. Y así fue como en seguida éste 
reaccionó y puso en funcionamiento sus mecansmos oe defensa. 
En conversaciones que tuve más. tarde con el autor, pude ente¬ 
rarme detalladamente de las críticas, muchas de ellas durísi¬ 
mas, que había recibido tras publicar ese articulo y, oh casuali¬ 
dad, provenían precisamente de gente que evidenciaba estar 
muy enferma. Hubo otrorcasos en que el rechazo fue por omi¬ 
sión, entre quienes se olvida r on olímpicamente dei contenido de 
la nota o bien (e restaron importancia, aduciendo no haberse 
sentido aludidos... 

P.: Es cierto . ése artículo revolucionó ei mundillo ufolóoco 

nacional... pero Jos argumentos suyos todavía no parecen de¬ 

masiado convincentes ... 

R.: ...déjenme seguir, porque tengo biblioratos enteros 
para documentar mi tesis. Otro caso más o menos reciente —y 
en el que quedan nuevamente al desnudo las características es¬ 
peciales de la comunidad ufológica en tanto grupo homogé¬ 
neo- puede explicarse aplicando la teoría de la psiquiatría so¬ 
cial que estudia la estructura de la personalidad del ser 













humano, que está formada por tres componentes escenciales: 
la arqueopsiquis o "niño", que constituye el niño que todos fui¬ 
mos, de características báseamente emocionales; la neopsiquts 
o el "adulto" que somos, sobre todo intelectual y procesador 
de datos, y la exteropsiquis, ésta última, a diferencia de las 
dos primeras, conformada externamente, basada especialmen¬ 
te en lo que las personas perciben de sus padres y como resul¬ 
tado de la propia madurez. Partiendo de la base de que una 
estructura similar puede estar en posesión de un grupo, en el 
caso de los ufólogos ella se hizo condente en el congreso de la 
FAECE que tuvo lugar en el Hotel Columbía de Buenos Aires, a 
fines de 1986. En esa oportunidad, los guionistas de un audio¬ 
visual titulado la investigación OVNI en la Argentina”, sin 
darse cuenta de !o que en verdad decían, se preguntan; ”¿Pero 
quiénes son ¡os ufólogos?” y, acto seguido, muestran al Dr. 
Oscar GaJindez, presentado como "líder de los ufólogos aenti- 
ficistas", a quien creo que corresponde la estructura "adulta"; 
ai Capitán Augusto Lima^ , de la Fuerza Aérea Argentina, a 
quien no se lo considera ufólogo pero que sin embargo es una 
autoridad oficial también dedicada al tema (nótense las carac¬ 
terísticas de "autondad externa") y, por último, a Fabio 
Zerpa, quien a mi modo de ver representa la parte "niña" del 
grupo. Fíjense que apenas estoy hablando de representaciones, 
no que lo sean realmente; es dec r, un papel que están cum¬ 
pliendo en el seno del grupo, más allá de las consideraciones 
que cada uno pueda hacer sobre sus méníos propios y. por su¬ 
puesto, más allá de la voluntad condente de estas personas. 

P.; 4 Y tim sabe Que los autores, del audiovisual xtuaron 

de un modo inconciente? Porgue por un "Delito’’ esa santísima 

trinidad e$ tuy.Q ÍQ VO lQ. de 

dosmado su tosis. Probablemente ustednunoa supo que en 

ese audiovisual , después de Zerpa . iba a ser incluido Don Pedro 

fíomaniuk en "representación''del ala mestámca de la ufolooía. 

cosa que finalmente no se hizo oorcue no se pudo conseguir una 

íQimte.teAL 

R.: Como dijo en su momento postumo Tuoac Amarú, "va¬ 
yamos por panes"... Los que hicieron ese trabajo no fueron 
oondentes de esa selección ni del contenido de los textos por¬ 
que, en primer lugar, no creo que siquiera hayan hojeado 
"Transacttonal Analysis in Psychotherapy”, de Ene Berne, y en 
el remotísimo caso de que lo hubieran hecho ya no serian ufólo¬ 
gos, o estarían en vías de dejar de serlo, cosa que, según tengo 
entendido, no es así... (risas) Los conozco bien y só que tienen 
ambiciosos proyectos relacionados con la ufología para el futu¬ 
ro. Y en lo que concierne al "cuarto hombre", Romaniuk, de 
hecho, quedó afuera. A mi me parece que esta omisión, más allá 
de los motivos prácticos que ustedes mencionan, corre a mi 
favor. El pope del misticismo platillista, emocionalmente, es 
pariente cercano de Fabio Zerpa. Por lo tanto, pienso que los 
autores del audiovisual, inadvertidamente, no creyeron necesa¬ 


rio agregar una nueva representación de la pane “ruña" de la 
personalidad grupa', porque ambas son figuras intercambia¬ 
bas. Del msmo modo que si en vez de Oscar Galindez huberan 
dudado entre él y Uriondo 6 . o entre aquél y Roncoroni 7 , por 
ejemplo. Por eso, en rigor, sin necesidad de incluirlo, Romaniuk 
también estuvo representado. Por casualidad o no, les salió re¬ 
dondo, y de haber figurado hubiese sido redundante. Pero esos 
son detalles formales. Lo que capturó más mi curiosidad pro¬ 
fesional fue otra cosa. Durante la proyección del bendito au¬ 
diovisual en el Columbía ocumó un incidente que, para mis 
adentros, festejé muchísimo. Como ustedes saben, la gran ma¬ 
yoría de los asistentes a ese congreso eran ufólogos de estir¬ 
pe, de lo más granado de la ufologia porteña y de lo mejorcito 
del interior. La exhibición de la estructura de la personalidad 
grupa! fue tan dara e imprevista que, en alguna medida, para 
ellos resultó shooueante. Y nuevamente aparecieron en escena 
los mecansimos de defensa del grupo, que operaron censurando 
sonido e imagen de la parte que representa al "niño", la zona 
más sufrida de la personalidad neurótica. No por casualidad 
esa conducta represora había emergido por indicación directa 
ce las autondades oel congreso, también integrantes de la ar- 
aueopsiquis del grupo, ya que, voladamente o no, profesan ad¬ 
miración por Romaniuk, gran exponente, junto con Zerpa, de la 
componente "niña", inmadura e ingenua... 

P.; / y cuál es su diagnóstico con respecto a! presente de 

la utotoia nacional? 

R.: No hay síntomas de recuperación, al menos no a cono 
plazo. Pero si más de un motivo de satisfacción. En este mo¬ 
mento observo que el grupo se está cohesionando, y caca as¬ 
pecto de la personalidad total está integrándose con los demás 
aspectos. Eso puede verse claramente en Buenos Ai r es con las 
reuniones mensuales del café Tortorn®, donde asisten distintos 
integrantes dei grupo. En ellas pueden diferenciarse las diver¬ 
sas representaciones haciendo importantes esfuerzos por po¬ 
nerse de acuerdo y estableciendo relaciones contradictorias, 
pero a a vez tan humanas como otras cualesquiera. 

Alli pueden verse plasmadas las cualidades más sobresa¬ 
lientes de la personalidad ufológica: el afecto, la codicia, el 
amor al conocimiento, el individualismo, la ambición, la fe, la te¬ 
nacidad, la pasión, el individualismo, la autoestima del yo, !a au¬ 
tondad, las experiencias psicóticas, el individualismo... (risas). 
Pero sin embargo permanecen juntos. Y es asi porque parecen 
haberse dado cuenta que solamente juntos van a poder solucio¬ 
nar sus proolemas. Porque la personalidad no puede curarse 
cuidando sólo aspectos pardales, sino teniendo en cuenta cada 
uno de ellos, ya que todos son impresdndibles para lograr una 
integración que, a la larga, beneficie a la salud mental del grupo 
en su conjunto. Cada tanto se perciben síntomas de progreso y 
yo quisiera estar siempre allí para apuntar los fallidos en que 
incurre el grupo. 


72 
























OVNI de la Fuerza Aérea Argentina. 

P.: ¿Fallidos? 

R.: Si. A nivel grupo], uno de los actos fallidos más com¬ 
pletos e ilustrativos tiene lugar cuando se reúnen para discutir 
una resolución cualquiera y concluyen con una recomendación 
como ésta, por ejemplo: 

Reconocemos que existe un problema en relación a los 
objetos voladores no identificados. 

"2 - Es necesario el concurso de especialistas para que 
nos asistan y evalúen cada caso en particular. 

*3 - Es de esperar que con nuestro trabajo y una ayuda 
como la solicitada., el problema se resuelva lo antes posible. 


Yo hubiera quendo que me preguntaran cuál creo que 
será el futuro de la ufología. Eliminen a los "objetos voladores 
no identificados" de la declaración anterior, agreguen en su 



cosas van a mejorar en la medida que empecen a darse cuenta 
solos de este tipo de cosas. 


P.: Ya nosotros, ¿nos puede dar el alta? 

R.: No quiero dar ninguna bendición, primero porque no 
soy el Papa ni lo quiero ser, y segundo porque yo también soy 
ufólogo. Pero si lo ricen para que demos por finalizada la char¬ 
la, creo que es un derre oportuno. Tanto ustedes como los im¬ 
probables lectores de esta entrevista van a estar agradeci¬ 
dos, y no lo digo por la paciencia que me tuvieron sino por la 


"paliza" que acabo de dar. En serio: algunas cosas conviene que 
sean dehas a cuenta gotas. Aparte, si sigo, ya nadie va a que¬ 
rer comprar mi libro... si es que alguien alguna vez se interesa 
en editado, cosa que dudo. 

Haber entrado en este terreno desde una posición tan¬ 
gencial con relación a) objeto de estudio creo que fue una expe- 
nencia divertida, pero muy solitaria. He aprendido a querer a 
tos ufólogos... consecuencia inevitable, poique el mejor amor es 
el que va de la mano del conocimiento. Por ahora no puedo par¬ 
ticipa/ abiertamente de ninguna actividad ufológica, pero es¬ 
pero poder hacerlo más adelante y darle un abrazo fuerte a 
gran parte de los personajes queribies que tiene la ufología 
argentina. A lo mejor, a otros sólo me acercaré para ofrecerles 
mis servíaos profesionales... 

REFERENCIAS 

N. de la R.: Para una mejor comprensión del lector poco familiari¬ 
zado con la ufología argentina, e! seudónimo ‘BanchechT ha surgido de 
la combinación de oíros dos apellidos. Banchs (ufólogo áentiticsta, que 
ha sorprendido a propios y extraños con su reciente tendencia monne- 
ristaj y Checchi (ex ufólogo “serio" que ahora hace las veces de me- 
sías en una secta con tac lee). 

(1) El seudónimo que se utilizará no es elección del entrevistado 
sino fruto de la inventiva de los autores. La correspondencia para el Dr. 
Ulse Banchechi puede ser dirigida a la Comisión de Investigaciones 

I Ufoiógicas (CIU), Casilla de Correos 26, suc. 25,1425, Buenos Aires, 
Argentina. 

(2) Menciona e! primer número de la revista dirigida por el Dr. 
Oscar Galindez (del CADIU), que siempre ha stoo consioerada como 
una de las mejores publicaciones argentinas dedicadas a la temática 
OVNI. 

(3) Para hacer una rápida caaracterización, puede decirse que 
Oscar Galindez es cientificista, Pedro Romaniuk espiritualista, Carlos 
Demaria extraierrestrista acérrimo y Fabo Zerpa lo que le convenga 

(4) Los autores de la entrevista prefieren citarlo: Morales, Rubén; 

¡ "Patologías Ufoiógicas", en Fenómenos Aéreos n B 3, Ed Centro de 

Estudios de Fenómenos Aéreos No Convencionales 9CEFANC), 1980, 
Buenos Aires. 

(5) El Capitán Augustolima está a cargo de la División OVNI de 
la Fuerza Aérea Argentina, con oficinas formales en la Comisión de In¬ 
vestigaciones Espaciales (CNfE). La verdad es que esa “División" es 
un emente burocrático, sin vocación real por la investigación. 

(6) El Prof. Oscar Uriondo, junto con Galindez. es uno de los “pa¬ 
dres" de la ufología científica- argentina. Escribió los primeros fcbros 
‘sensatos* sobre el tema en la Argemina y fue autor del precurso ca¬ 
tálogo de casos de aterrizaje en la Argemina. 

(7) El Lie. Guillermo Roncoroni, fundador de la CIU y de la revista 
UFO PRESS, fue el primero en aplicar de forma sistemática el uso de 
la informática sobre la casuística argemina de Tipo I y, gracias a ello, 
ha ganado gran prestigio como ufólogo científico. 

(8) Ver *£/ Fantasma de Babe' . por Alejandro 
Agostinelli, en Cuadernos de Ufotogia, n * 1 2 3 4 5 6 7 8 5,2* Epoca, 
abrilde 1989. pp. 11/13. 



HU 







NUEVO BOLETIN ESPECIALIZADO 



COMUNICADOS 


G.EI.F.O. (Grupo Español de Investigación del Fenómeno 
OVNI), ha sacado a la luz un boletín bimensual denominado 
"PLEYADES", en el que tienen cabida materias como Parap¬ 
sicología, Ufología, Astroarqueología, Enigmas, etc. Para ello 
contamos con la colaboración de distintos estudiosos del ámbi¬ 
to nacional que aportan artículos, opiniones, investigaciones, 
etc. Si deseas colaborar o suscribirte para recibir este bole¬ 
tín, puedes informarte escribiendo a: 


g.eif.o 

Apartado de Correos 1.032 
21080 HUELVA 


DIRECCIONES DE INVESTIGADORES 
E INTERCAMBIO 


Estudioso argentino del fenómeno OVNI necesita conse¬ 
guir direcciones actualizadas de investigadores, o en su defec¬ 
to de agrupaciones OVNI, con sede en los siguientes países: 
Venezuela, Colombia, Ecuador, Honduras, Guatemala, Cosía 
Rica, Panamá, República Dominicana y Cuba, respectivamente. 

Del mismo modo, deseo efectuar intercambio de libros 
"poco comunes, sobre el fenómeno OVNI por obras antiguas y 
agotadas sobre esta temática. A quien se considere en condi¬ 
ciones de reunir estos requisitos, ruego envíe listado de ios 
mismos dirigiéndose a: 


BUSQUEDA DE INFORMACION 


Deseamos hacer un llamamiento desde las páginas de 
C.d.U. a todos ios lectores y amigos de esta publicación, que 
estén en disposición de facilitamos mayores datos, para poder 
preasar los pormenores del célebre caso del "payés" Mateu, 
en laSerra c’Almos ,Tivissa, Tarragona (España), ocurrido el 
16 de julio de 1968 y otros hechos presuntamente relacionados 
que tuvieron lugar en la misma zona, aparentemente, igual de 
fraudulentos. 

Todos los que pudieran aportamos datos de primera 
mano o copias do lo publicado en prensa u otros med¡ 06 , les ro¬ 
gamos se dirijan a: 


José Luis Di Rosa 
Fragueiro, 761 
C.P. 1408 - Capital 
Buenos Aires 

REPUBLICA ARGENTINA 

ESTUDIO SOBRE EFECTOS 
BIOLOGICOS 


"Necesito muestras de vegetación y hojas con la decolora¬ 
ción blanquecina observadas en ios lugares de aterrizaje OVNI, 
para efectuar un estudio científico sobre el tema Haré figurar 
su colaboración en mi próximo libro. Gracias de antemano". En¬ 
viar muestras a 


Jordi Ardanuy 
P. St. Joan, 20 - 2*. V 
08010 BARCELONA 


Javier Ropero 
cJCantalejo$,2 
28035 Madrid 


[ 74 ] 






















ENCUENTROS EUROPEOS DE LYON 

En su cuarta edición se celebrarán entre los días 28 al 30 
de! próximo mes de abrí, bs denominados Encuentros Europeos 
de Lyon, que constituyen una manifestación abierta -previa ins¬ 
cripción- para ufólogos, público, medios informativos y cientí¬ 
ficos. Están disponibles las Actas que incluyen los trabajos de 
WiHy Smith, Budd Hopkms, Antonio Huneeus, Píeme Lagrange, 

Paolo Toselli, Frangois Bourbeau, Jean Sider, Claude Maugé, 
etc. Desde el campo científico y técnico las anteriores edicio¬ 
nes incluyeron trabajes de Dom¡ñique Deyres (radarista), Pa- 
trick Chassagneux (meteorólogo), Jean-Bruno Renard (soció- 

ABDUCCIONES EN 
ALEMANIA Y LOS PAISES 
DE LENGUA ALEMANA 


logo), Jean-Claude Ribes (astrónomo - director de observa¬ 
torio), etc... asi como estudiosos tan conocidos como Jaoques 
y Janine Vailóe y William Moore. 

Si desea participar en los Encuentros de 1990, póngase 
en contacto rápidamente con: 

A. E.S.V. 

B. P. 324 

1316 Aix Cédexl 

Francia 

Telf: (16) 42.27.26.18 

Téfex: 410 777F SOSVNI-Minitel 



Ulrich Magín (Alemania) 


P 

MJJ I ufólogo alemán Wemer V/alter, fue uno de los 
primeros demoledores del mito de los visitantes extraterres 
tres investigando directamente los avistamientos OVNI alema¬ 
nes. El grupo CENAP, y después la sociedad ufológica GEP, 
han podido encontrar explicaciones racionales para casi cada 
una de las observaciones. En efecto, contemplan los relatos de 
humanóles y las abducciones con escepticismo, Segando a con¬ 
firmar que se trata de engaños o identificaciones erróneas. 
Soy de la misma opinión, e ¡nduso ese enfoque ha tenido tanto 
predicamento en Alemania que la mayor pane de ¡os ufólogos 
considerados senos, simplemente ignoran los incidentes de ab¬ 
ducción. Considero que tales expenenaas son sueños arquetí- 
picos o fantasías promovidas por el testigo, mfíuendado por 
un molón de leyendas modernas difundidas por la prensa y los 
investigadores. Algunas, desde luego, se trata de simples 
fraudes y otras consisten en complejas alucinaciones que pre¬ 
cisan de tratamiento por pane de psicólogos competentes. En 
Alemania, las Abducciones han tenido una escaso interés para la 
prensa, de modo que poca gente, a excepción de tos ufólogos y 
su entorno, conoce la cuestión (al contrano que lo sucedido en 
otros países, principalmente los EE.UU.). 


ALGUNOS EJEMPLOS 
LOCALES 


Incluiré los datos que conocemos a! respecto que fueron 
reportados en las regiones de habla alemana de Europa Cen¬ 
tra!, desde 1572 a 1989, con un breve comentano sobre cada 
incidente. 

1.- La primera 'abducción' conocida es una historia del 
folklore del siglo XVI. El cronista Renward Cysat reportó 
como un ciudadano suizo, un tal Hans Bouchmann, fue abducido 
por duendes. Cysat mencionó en sus obras muchos fenómenos 
tortéanos, como dragones aéreos de fuego, el monstruo del 
lago Seelisberg (una especie de Nessie) y observaciones de 
duendes. Bouchmann no fue abducido por un OVNI o por huma¬ 
nóles, pero su histona se asemeja bastante a los relatos mo¬ 
dernos. 

El 2 de Febrero de 1573, Bouchmann apareció en Milán 
(Italia) y relató un suoeso muy curioso. El 15 de noviemore del 
año antenor, en un camino que conduce de Rómerswill hasta 
Sempach en Suiza, fue raptado por duendes de la noche. El 
ufólogo Andreas Faber-Kaiser explicaba el relato: 


[ 75 ] 













-Cuando ya so encontraba de regfeso, de noche, y al » 
pasar por el bosque junto al campo cíe batalla de Sempach, I 
percibió de repente un extraño rumor y estrépito. A! pnncipio 
le había pareado el zumbido de un enjambre de abejas, pero 
luego fue como toda una banda de música Le embargó el miedo, 
ya no sabia dónde se encontraba ni qué le estaba sucediendo. A 
pesar de ello, logró desenvainar su espada y asestando mando¬ 
bles a su alrededor. Así perdió el sombrero, guantes y abogo. 
Antes de perder el conocimiento, 
todavía percibió cómo era alzado 
por los aires. Fue conducido a un 
país desconoado" (1). Dos sema¬ 
nas después, se encontraba en 
Milán, sin saber qué habla acaeci¬ 
do durante el tiempo que estuvo 
en poder de losduences. 

Esta historia se correspon¬ 
de con los relatos de brujas y en¬ 
cuentros con duendes de esa 

época. Por ello, no puede ser 
vista simplemente con el enfoque 
actual, sino a la luz de las creen¬ 
cias del siglo XVI. Se han pro¬ 
puesto algunas explicaciones ra¬ 
cionales para la experiencia de 
Bouchmann (2), incluida la de que 
sufrió un ataque epiléptico o una 
visión alucinatoria. Indudablemen¬ 
te. tales explicaciones pueden 
aplicarse de idéntica forma a las 
abducciones del siglo XX. 

2.- El 29 de marzo, el 3 y 11 
de abril de 1959, Horsi Raps 
topó con unos insólitos seres 
cerca de Lambertsheim en la re¬ 
gión de Mannheim. Un platillo ate¬ 
rrizó y "en la puerta apareció una 
figura muy alta, delgada, con un 
asoecto completamente humano. Portaba un traje con los colo¬ 
res del arco iris. Me asusté cuando el ser me habló en alemán". 

El presunto piloto sermoneó a Raps con un discurso sobre la 
fraternidad y la paz universales, informándole de un próximo 
contacto. En la segunda oportunidad, los ocupantes le permi- 
tie'on subir a bordo llevándole a dar un paseo por el espacio. 
Volvió a repetirse en el tercer encuentro. Raps publicó, poste¬ 
riormente, un libro sobre sus expenencias casi religiosas con 
los extraterrestres en las ediciones Ventla, de la socieoad 
DUIST, una secta alemana 

En abril de 1985, fue detenido por la policía por molestar 
jóvenes. Si el encuentro debemos adscribirlo a su mente tras¬ 
tornada o si ese resultado fue producto de la experiencia, es 


defial de afirmar, pero optaría por una expficaaón psicológica 
del incidente (3). 

3.- En los años 50, Elisabeth Wemdt, se encontraba en su 
casa de las montañas del Harz, cuando a través de la ventana 
vio un personaje femenino que íe recordó a su vieja maestra La 
mujer se llamaba Ubena e informó a la sra. Wemdt que proce¬ 
día de otro sistema estelar. Ambas se dirigieron a una montaña 
próxima donde las nubes se abrieron para revelar !a puerta gó¬ 
tica de un OVNI. En su interior, 
pudo acomodarse en un conforta¬ 
ble sillón (j la sra. Wmdt era un 
poco gorda í). Aparec.ó un hom¬ 
bre hermosísimo que c jo llamarse 
Ramón. Colocó sus manos sobre la 
frente de la sra. Wemdt y los 
tres volaron hasta la Luna, regre¬ 
sando meca hora después. La sra 
Wemdt fué miembro de la menao- 
nada secta DUIST y en uno de sus 
congresos refirió el contacto cor. 
los bellísimos hermanos y herma¬ 
nas dei cosmos. 

Su relato utiliza matera! de 
procedencia religiosa (la nube, la 
puerta gótica, los seres extrate¬ 
rrestres que parecen angeles). 
Es un típico relato contactee y 
aparentemente. teñe una explica¬ 
ción exclusivamente psíquica. (4) 

4.- En enero de 1962, Nor- 
ben Hoffmann (entonces de 18 
años de edad), se encontraba 
cerca de Stendal, en la República 
Democrática Alemana. De repente 
percibió una luz muy brillante, de 
unos 20 metros de ancho y a unos 
cmco de altura sobre unos árboles 
próximos a un lago. Tenia un nú¬ 
cleo muy luminoso y como una corona de rayos. Hoffmann sintió 
que el cuerpo le ptcaoa y perdió el conocimiento. Se despertó 
horas después a una distancia de unos 150 metros del lugar del 
encuentro. Su cara aparecía rojiza, como de quemadura solar y 
cubierto de ampollas. A un costado de su nanz tenia una pe¬ 
queña herida. Precisó de una prolongada estancia en un sanato¬ 
rio para recuperarse. AJIí fue interrogado por dos oficiales del 
servicio secreto, según dijo. Le sometieron a hipnosis grabando 
siete u ocho antas con su informe. 

Bajo hipnosis Hoffmann reveló que fue secuestrado por 
"extraterrestres delgados, extraños hombres enfundados en 
monos blancos". En el intenor del OVNI le pusieron sobre una 
mesa, sometiéndole a exámen médico. Igualmente !e extrajeron 



Andreas Schneider 


76 
















rruestras de piel dejándole una cicatriz al lado de su nanz. 

Pero, justamente, Hoffmann reveló todo en 1939, cuando 
los libros de HopKins y Stneber ya habían sido publicados. Su 
propia abducción resulta excesivamente parecida a la ce 
Stneber y contiene diversos elementos de los libros de Hop- 
kins, de los que sin duda adoptó ei prototipo, consciente o in¬ 
conscientemente. Johannes von Buttiar, publicó la historia en 
un articulo para el diario sensacionaiista Bild. Buttiar es una 
esoecie de J.J. Benitez alemán. Es difícil pues, tomar comple¬ 
tamente en seno esa abducción sin una investigación indepen¬ 
diente (5). 

5. - Desde 1975, el suizo Eduard (Billy) Meier, pretende 
haber tenido cientos de contactos con extraterrestres que le 
han llevado a viajes espaciales y temporales. Meier fundó una 
secta ufológica vendiendo libros con su filosofía a precios 
exorbitantes. 

El penodista amer.cano Gary Kinder escribió una libro 
sobre sus expenencias que destaca por su falta de crítica. 
Para más detalles léase Años Luz, Plaza & Janés, 1988. 

Meier fue acusado de fraude hace 10 años por los investi¬ 
gadores alemanes. El caso no necesita excesivas consideracio¬ 
nes, pero sirve para confirmar que muchos contados y secues¬ 
tros son, en realidad, simples engaños. 

6. - El caso del oven Andreas Schneider también es un en¬ 
gaño. Es el incidente más notorio de la casuística alemana. 

El 18 de noviembre de 1982, Andreas Schneider se en¬ 
contraba en la casa de sus padres en Santa Cruz de Tenerife, 
donde -según su relato- fue secuestrado por hombres del 
"planeta Humo". Sus contactos telepáticos y av:stamientos 
continúan hasta hoy. Schneider es, en el momento adual, un 
"channeT o médium profesional. 

En el mes de noviembre en cuestión, Schneider observó un 
platillo muy luminoso en el cielo perdiendo el conocimiento. Sin¬ 
tió como su cuerpo astral era conducido hasta el objeto por un 
haz de luz. En su intenor, percibió tres hombrecitos con piel de 
elefante y horribles caras. Dos de ellos trabajaban con unos 
instrumentos. En medio de la habitación se encontraba un piar 
de material resplandeciente. El tercer ser habló telepática¬ 
mente con Schneider: "No te asustes. Venimos con fines pací¬ 
ficos y deseamos ayudaros". Los pequeños seres tenían un aura 
positiva, según el testigo. Le dijeron proceder del planeta 
"Humo" y le mostraron su emblema, el mismo que aparece en el 
OVNI fotografiado en San José de Valderas (Madrid) en 
1967 y que se demostró falso. 

Parece daro que Schneider leyó o vio algún articulo de 
prensa o libro sobre el asumo Ummo construyendo su propia 
versión del contacto. Pero si el primer contacto fue una visión 
auténtica en sentido psicológico, los siguientes son de un au¬ 
téntico mistificador. 

Dos años después de su presunta abducción, Schneider se 
encontraba de nuevo en Alemania Contactó entonces con una 


revista para jóvenes que se llama "Bravo", y publicaron su his¬ 
toria. En 1987, la misma publicación induyó un artículo según el 
cual Schneider padecía SIDA. Evidentemente el sujeto intenta¬ 
ba obtener dinero de cualquier forma. En la actualidad, 
Schneider practica el "channeling" con sus presuntos extrate¬ 
rrestres de "Humo", en su particular ortografía, principal¬ 
mente en Congresos tipo "New Age". 

El caso Schnader es un evidente fraude, quizás el más co¬ 
nocido de la casuística de abducción alemana, habiendo conse¬ 
guido montar un próspero negocio a costa de multitud de in¬ 
cautos, induso se le menoona como testigo fiable en uno de los 
libros de Erich von Dániken (6). 

7.- La fuente del próximo relato de abducción es un libro 
amencano (7), sus protagonistas son ciudadanos norteameri- 
canos. Desconozco otras fuentes alemanas, ni tampoco obser¬ 
vaciones OVNI temporalmente simultáneas al incidente. 

En noviembre de 1978, un soldado estadounidense desti¬ 
nado en Alemania, Chns Owens y su esposa embarazada Pam, 
oe 19 años, con su hijo de pocos meses, se hallaban en el interior 
de su coche cerca de Trier. Era de noche. Contemplaron un ob¬ 
jeto alargado, que fulguraba regularmente en color rojo. Desde 
ese momento, perdieron la noción del tiempo. Aproximadamen¬ 
te una hora cuarenta minutos quedó olvidada. Bajo hipnosis 
Pam recodaba haber sido secuestrada por dos criaturas de 
75 centímetros de altura. Abandonó el coche despertando en 
una hab-tación iluminada por una tenue luz pálida. Las entida¬ 
des carecían de pelo. Su cabeza y ojos eran alargados. La piel 
áspera, de color verde. Las entidades la introdujeron una aguja 
en el abdomen (lo que recuerda la pnmera abducción del ma¬ 
trimonio Hill). Los secuestradores se comunicaban telepática¬ 
mente con Pam, sin mover los labios. Eí incidente resulta muy 
similar a otros apa r ecidos en prensa. Existe por tanto la posi¬ 
bilidad de que los testigos aproximaran sus descripciones a lo 
ya conocido. No parece cosible, por tanto, valorar la verosimili¬ 
tud dei relato. Quizás se trate de un nuevo engaño, o una expe¬ 
riencia real deformada por la lectura de material ufológico... 
las posibilidades son muy vanadas. 


INCIDENTES DE TIEMPO 
PERDIDO 


8.- En los años 60 un grupo de ufólogos organizan vigilan¬ 
cias nocturnas cel cielo tratando de visualizar algún fenómeno. 
Una noche, un miembro de la asociación oe 28 años, se encon¬ 
traba cerca de Wien con su novia desplazándose en su vehículo 
por una región deshabitada Repentinamente, a una distancia 
de unos 100 metros, contemplaron un foco muy potente. El 
conductor sufrió casi de inmediato un desmayo al acercarse a 
una luz de forma semicircular. Cuando despertó, se hallaba a 
100 metros del lugar del encuentro, siendo incapaz de expli- 

m 












REFERENCIAS 


carse lo sucedido durante el tiempo aparentemente pórdido. 

El incidente fue investigado por el psiquiatra americano 
Otto Billig (8), que lo explica como visión hipnagógica. 

9.- El 11 de abril de 1974, cerca de Hochheim, cuatro in¬ 
dividuos viajaban en un coche por la región, muy poco habitada 
Observaron en cierto momento, un objeto en forma do platillo 
típico, de metal, que emitió un haz de luz sólida paulatinamente. 
Taes incidentes son muy raros en la casuística alemana que, en 
su mayoria, refiere puntos o esferas luminosas. Esos fenóme¬ 
nos pueden recibir una explicación satisfactoria desde la pers¬ 
pectiva de estímulos astronómicos o globos sonda. Pero en el 
presente caso, se trata de un OVNI clásico. 

Aparentemente, el haz de luz iluminó el intenor del coche, 
y poco tiempo después, aquel objeto desapareció en el délo a 
enorme velocidad. Los testigos calcularon que el encuentro 
tuvo una duración de 15 minutos, pero en realidad, habían 
transcurrido dos horas. Los detalles que hacen referencia a 
este suceso poseen unas características muy similares al este¬ 
reotipo norteamericano muy difundido. ¿Se trata de un fenó¬ 
meno original o quizás nos encontramos ante un fraude? 


(t) Andreas Faber-Kaiser, Las nubts dtl tngaño. Barcelona. Pla¬ 
neta 1984 pg. 249 y Kans Peter Duerr, Traunuart. Frankfua Smdikai 
1982. 

(2) Véase Duerr, 1982 

(3) Hansjürgen Kóhter, Bita Skandal. CENAP Repon, Mannbeim, 
113, julio de 1983, pag 3 a 10. 

(4) Gúnter Doebel. Dar Mensch lebt nícht allain Sm All. Kóin, Du- 
Mcnt 1966, pag. 68. 

(5) Johannes von Burilar: Üfos über Dautschland. Bild, 26-4-89. 

(6) Diversas fuentes Véanse Ulnch Magín y fi. Henke; Kontakta 
mit Wasen von Woff 424?. Beitráge zur UtoForschung. vol 3. Lúdens- 
cheid. GEP, 1989, pag. 47 a 69 

(7) Richard Hall, Uninvitad Guasts Sama Fé. NM, Aurora Press 
1988, pag. 45. 93.100, 299. 

(8) Otto Billig: Flying Saucars • Magic in tha 
Skies. Cambridge, Mass. Schenkman, 1982 

(9) Informe en Journal fur Ufo-Forschung, Lú* 
denschod. 5/1985 



Lérida: La policía 
«habló» con un ovni 

Un objeto volador no identificado 
sobrevoló Lérida, Vizcaya y Albacete 

Según informaciones —recogidas directamente entre ios me¬ 
dios policiales de la ciudad de Lérida— la madrugada deI día 18 
hacia las cuatro y media, varios policías de servicio, asi como al¬ 
gunos testigos civiles, contemplaron sobre ía avenida de Madrid 
el descenso de un objeto muy brillante, hecho sobre el que Infor- 
■né-la Vanan,,di,.. M , Borraz Aymer¡ch 


si encabezaba el periódico "La Vanguardia" del día 25 • 
de octubre de 1980 un breve artículo que ampliaba la 
información acerca del OVNI observado dias antes en 
la ciudad de Lérida. Con anterioridad, una escueta nota de 
prensa había dado cuenta del suceso, acaecido el día 18 del 
mismo mes. Semejantes titulares hicieron de ésta una de esas 
ocasiones en que la prensa nos ha servido el OVNI bajo la su¬ 
gestiva apanencia de aJgo cas/ tangible, algo cuya existencia 
dejaba de ofrecer dudas. En los dias siguientes podía esperar¬ 
se cualquier acontecimiento. "Ellos" (ese "ellos" que parece in¬ 


evitable tan pronto como se menciona la palabra OVNI, a pesar 
de la aseps/a de las siglas) estaban aquí. No obstante, parece 
que el suceso fue rápidamente olvidado y no volvió a saberse 
nada nuevo sobre el caso. Un silencio que sumió si cabe aún más 
en la perplejidad aJ lector, pues todo seguía igual. Todo había 
vuelto a ía normalidad de rutina. Esas cosas no podían existir. 
Y sin embargo... 

Efectivamente, la prensa no inventó el suceso: la informa¬ 
ción procedía, no cabe duda, de fuentes solventes. Al comienzo 
de este informe se ha reproducido la versión publicada en la 



78 















6.- Canal da Serós. 


Vanguardia". Antes de continuar, remito ai interesado en co¬ 
nocer el suceso a dicha información, que no es necesano resu¬ 
mir aquí. 

De El Correo Catalán" del día 19 pueden entresacarse 
además los siguientes detalles, en general complementarios. 
Según los miembros de la dotación de un coche patrulla de la 
Policía Nacional que fueron testigos presenciales del descenso 
a gran velocidad del objeto a Jas 4h 35, éste quedó inmóvil a 
unos 2000 metros sobre el rio Segre, en la vertical de las com¬ 
puertas del canal de Serós. El "aparato" tenia un diámetro de 
unos 50 metros, proyectaba una luz de varios colores -entre 
los que predominaba el anaranjado- y permaneció durante una 
hora sobre aquel lugar volando en círculos muy pequeños. Por 
último, el OVNI salió disparado vertiginosamente hacia amba y 
en oocos segundos desapareció. 

El caso fue mencionado concisamente en la revista "Con¬ 
tactos Extraterrestres" (INAPP, Madrid), n fl 11, pag. 447, 
donde se indica que también fue detectada la presencia cerca¬ 
na de otro OVNI, aunque de menor tamaño. Asimismo se dan al¬ 
gunos pormenores del intercambio de señales, asegurándose 
que "no hubo ninguna clave, ni se intentó mantener diálogo a 
través del alfabeto Morse". Los policías lanzaban "nerviosos 
destellos desde la avenida de Tortosa que, a su vez, eran apa¬ 
rentemente respondidos por el OVNI. 

La prudencia aconseja que este alud de datos espectacu¬ 
lares sea interpretado a la luz de las ilusiones y errores de 


apreciación más comunes -y hay que insistir en lo de comunes- 
cuando se observa un objeto luminoso en ef cielo nocturno. 

Por ejemplo, las anteriores fuentes mencionan valores muy 
concretos para la distancia, la altura e incluso el diámetro del 
objeto. En realidad, dado el total desconocimiento de la natu¬ 
raleza de! mismo -lo que hacía aventurada cualquier estimación 
de su tamaño-, los observadores no habrían tenido ninguna re¬ 
ferencia para juzgar si el objeto estaba a 2 kilómetros y a una 
altura de 1000 metros, o si era diez veces mayor ce lo que se 
pensaba y estaca situado por tanto a 20 km y a una altura de 
10000 m., o si por el contrano tenia el diámetro de una planeta 
y se encontraba a millones de kilómetros de distancia... 

Respecto a los desplazamientos fulgurantes del objeto 
durante la aproximación inicia! y la posíenor desaparición pue¬ 
den hacerse las siguientes matizaciones. Un observador del 
I cielo nocturno puede interpretar perfectamente que una luz 
| estática en el firmamento en la que acaba de reparar y cuya in¬ 
tensidad va en aumento está acercándose. Pero además, debi¬ 
do a la dirección en que la observa, interpretará obviamente 
que la luz desciende. De forma análoga, le parecerá que el obje¬ 
to luminoso se remonta hacia lo alto si su intensidad se va debi¬ 
litando. Conviene destacar que mientras que en una de tas ver¬ 
siones periodísticas se indicaba que el OVNI salió disparado 
vertiginosamente hacia amba y en pocos segundos desapare¬ 
ad, en otra de las versiones, aun viniendo a dear lo msmo, se 
1 introducen algunos matices muy significativos:"... el ovni fue 


[ 79 ] 


























Posición de los planetas Venus y Júpiter en la fecha de 
la observación. 


haciéndose más pequeño basta desaparecer totalmente: según 
los testigos dio ia sensación de estar alejándose”. 

Pero estos no fueron los únicos movimientos atribuidos al 
OVNI. Se menciona también que fue visto moverse en círculos 
muy pequeños. En el supuesto de una fuente de luz estática en 
el cielo nocturno, se trataría de movimientos aparentes fácil¬ 
mente explicables como debidos al efecto autocinético, efecto 
que suele atribuirse a los movimientos involuntarios del globo 
ocular. 

Se indica asimismo que, al principio, ol objeto se desplazó 
horizomalmente. Un estimulo inmóvil situado a gran distancia 
es observado invariablemente en la misma dirección. Si el ob¬ 
servador está en movimiento le asignará un movimiento ficticio 
paralelo al suyo. Retomando el supuesto de que el fenómeno 
consistiera en un foco de luz inmóvil y distante puede consta¬ 
tarse que los detalles que menciona la prensa al respecto coin¬ 
ciden con la descripción que daría un observador desde un 
coche patrulla que circulara por la margen derecha del río 
Segre, intentando "seguir" una luz suspendida sobre e! hori¬ 
zonte Este. El desplazamiento atribuido a) OVNI pudo ser sólo 
aparente y deberse a cambios de situación de los propios ob¬ 
servadores a! comienzo del incidente. 

Al plantearse qué Upo de estimulo luminoso pudo perma¬ 
necer durante cerca de una hora a la vista de los testigos, los 
estímulos astronómicos parecen unos firmes candidatos. Una 
indicación inequívoca de la dirección en que fue observado el 
objeto aparece cuando se dice que, hacia el principio del avis- 
tamiento, fue visto aproximadamente sobre la presa del río 
Segre desde el Puente Viejo. Como muestran el diagrama y el 
piano adjuntos, Venus -cuyo brillo no pudo pasar desapercibi¬ 
do, ni muchos menos- se encontraba precisamente en esa re¬ 
gión del firmamento. Debió ser visible a lo largo de todo el inci¬ 
dente e incluso después, aunque las primeras luces del alba 


debieron ir quitándole vistosidad gradualmente. El crepúsculo 
matutino se inició sobre las 5h 40 (todas las horas que se men¬ 
cionan son del horario legal vigente en aquellas fecha) y el Sol 
salió hada las 7h 15 de la mañana. De todas formas, la desapa- 
ridón del objeto se produjo antes, según parece, por ¡o que es 
posible que fuera ocultado por algún tpo de nubosidad. Du¬ 
rante la primera mitad de la observadón, Venus era visible con 
una elevadón sobre el horizonte lo suficientemente pequeña 
como para que fueran importantes los efectos atmosféncos 
como el centelleo y las variaciones de color de la luz del astro. 

Júpiter, que por esas fechas era observable como un 
astro de primera magnitud, hizo su aparidón hada las 5h CO, 
también en direcdón Este. Es posible que se tratara del se¬ 
gundo OVNI que se menciona 

Disponemos pues de una explicación simple y verosímil de 
los hechos (1). A falta de datos sobre la situación meteorológi¬ 
ca en aquellas fechas, concretamente sobre la visibilidad at- 
mosfénca, debemos conformarnos con considerarla altamente 
probable. En los dias que siguieron al suceso, Venus hizo su 
apanaón puntualmente según un horano muy similar. Si no vol¬ 
vieron a repetirse escenas como las del día 18 ni se tomó con¬ 
ciencia de la verdadera identidad de la luz quizá fue debido al 
desinterés de los observadores, o quizás a que el estado del 
tiempo no propició nuevas observaciones. 

Todo parece indicar que el OVNI de Lérida sólo llegó a ha¬ 
blar en la imaginación de algunos observaoores. El intercambio 
de señales luminosas con el OVNI bien pudo reducirse a un mo¬ 
nólogo durante el que los asistentes, por un proceso de suges¬ 
tión colectiva, creyeron adivinar las respuestas en los fugaces 
destellos del lucero. Desde el momento en que se enfocaron los 
faros sobre el objeto ya se esperaba una respuesta y cualquier 
vanadón rápida de su luminosidad debió encajar inmediatamen¬ 
te en las expectativas del grupo de observadores, convencién¬ 
dolos aún más de la extrañeza de lo que observaban. 

NOTAS 


1.- Es pcsfcle que otras observaciones menaonadas por (a prensa 
y por la revista “Contactos Extraterrestres’ tengan la misma explica¬ 
ción. (Por ejempio, las observaciones de Sabadell del 11/X y de Albace¬ 
te del 17/X, que también incluyeron entre los testigos a miembros de 
los cuerpos de policfa). 



80 


























EMILCIN 

Una visión 
retrospectiva 


Wroclaw's Club Of 
Popularization and 
Exploration UFO (*) 


Reconstrucción de una de las entida¬ 
des realizada por la TV polaca. 


DESCRIPCION DEL 
INCIDENTE 


E síe suceso tuvo lugar en un pueblo a unos 140 km. al 
sureste de Varsovia. 

La mañana era fría y el granjero conducía su carreta a 
través del bosque... Repentinamente, observó delante dos 
hombres que iban en ¡a misma dirección. La carreta los alcanzó, 
pasándolos. En ese momento los dos saltaron al interior. El 
granjero se percató de que los pasajeros, que él tomaba por 
simples cazadores, tenían el cutis de color verde. 

Siguió conduciendo el carro por (a misma ruta, bordeando 
el bosque para llegar a la zona ce trabajo, un prado de su pro¬ 
piedad. Después de un rato, percibió un objeto blanco que se 
elevaba sobre el fondo dé bosque. Le pareció como un "peque¬ 
ño autobús". Cuando la carreta se aproximó al objeto blanco, 
los pasajeros le hicieron señales para que se detuviera. 

Poco oespués, todos se dirigieron hacia aquella "cápsula", 
subiendo por un elevador hasta el interior. Pudo ver otras dos 
criaturas similares y le indicaron que se desvistiera, examinán¬ 
dole. Cuando terminaron, fue llevado otra vez fuera 

Rápdamente se alejó del lugar conduciendo su carreta 
para dirigirse a su casa 


Los habitantes dei pueblo revisaron el lugar poco tiempo 
después, pero no vieron nada extraordinario salvo unas huellas 
de forma atípica y la hierba cubierta de rocío con pasos re¬ 
cientes de personas cercanas ¡a una a la otra 

Al tiempo, un niño de 6 años que vivía a unos cientos de 
metros del prado, observó un "extraño avión" que voiaoa a 
poca altura sobre un granero, elevándose después cor un bra¬ 
mido. 

El incidente tuvo lugar el miércoles, 10 de mayo de 1978, 
sobre las 8 de la mañana, cerca deí pueblo de Emitan, comuna 
Opole Lubelskie, provincia de lublín (Polonia). Su testigo es 
un viejo granjero de 71 años, vecino de Emitan, Jan Woiski. 


DETALLES PARTICULARES 
DEL SUCESO 


Aquel día, Jan Woiski se levantó pocos minutos después 
de las cinco de la madrugada Tomó su carro que era tirado 
por una yegua de cuatro años y lo condujo hacia Drabrows Kus- 
mierska 

Otro camino discurría paralelo al utilizado por Woiski, a 
una distancia de 50 metros (4), de acuerdo con el investiga¬ 
dor Blania-Bolnar, el claro del bosque se situaba a unos 200 
metros de la carretera de Opole Lubelskie - Belzyce • Lublm, 
















soparado por una estrecha franja de tierra y campos cosecha¬ 
dos. 

Dio ia vuelta a un recodo, y cuando la yegua había cubierto 


centímetros, a espaKas de Wolski, quién se volvió para echar- 
íes un vistazo a los pasajeros (5). 

Durante el trayecto las cnaturas se dirigían una a la otra 


© 




(1) Instante en que Wolski ve a los dos “seres”. (2) Los “seres" saltan sobre el barco. (3) Lugar donde observa el 
objeto. (4) La arboleda frente a la que se alza el objeto. 



gran parte del camino (6), entonces observó a la derecha de! 
prado dos personas que se movían en la dirección de la carreta. 
Estaban a unos 40 metros por delante (1). 

Wolski pensó que debían ser cazadores. Cuando la carre¬ 
ta llegaba casi al prado, Wolski observó oue se volvían, como si 
estuvieran calculando la distancia que les separaba, quizás es¬ 
cucharon el sonido oe las ruedas. En ese momento fue cuando 
Woiski contempló el color verde oscuro de sus rostros. 

La manera de moverse era similar a la de un buzo en el 
fondo del mar, parecían "saltos fluidos" (5). 

Wolski vio que los dos individuos trataban de saltar sobre 
el barro y uno de ellos "no lo hacia muy bien", en cierto momento 
sufrió un resbalón. A llegar la carreta a su altura, los "cazado¬ 
res" se apartaron a derecha e izquierda dejándola pasar. Ca¬ 
minaron un tiempo cerca saltando seguidamente para sentarse 
a ambos lados. Lo hiceron de forma ligera (4). En ese momento 
el caballo (7) comenzó a tirar con mayor esfuerzo. Se sentaron 
en los adornos, con las piernas fuera, aproximadamente 120 


hablando (6), pero Wolski no comprendió una sola palabra. 
Condujeron cerca de 30 ó 40 metros a través ce los matorra¬ 
les hasta llegar al claro (4). La carreta anduvo cerca de 80 
metros (1) entre árboles y alcanzó el claro por la parte oeste, 
a unos 70 metros un objeto blanco estaba suspendido en el aire, 
próximo al comienzo del bosque. 

Continuaron otros 40 metros más y uno de los individuos 
le hizo señas para que se detuviera. 

Al fondo se veia el objeto, delante del arbolado que ten¬ 
dría entre 7 m (8) y 12 m (7) de altura. 

La carreta de detuvo a una distancia que según autores 
era de 35 m. (4), 30 m. (6), 20 m. (1,9,11), 10 m. (5) y 5 m. 
(7), escuchándose en aquel momento un ligero zumbido. 

E! caballo no quería pararse y uno de los individuos tomó 
las nendas para obligarle (11). Los individuos se bajaron indi¬ 
cándole a Wolski que hiciera lo propio. Uno de ellos le ayudó a 
hacerlo. Wolski sintió que le cogía fuertemente. Los tres se di- 
ngieron hacia el objeto. Las cnaturas iban flanqueando a Wols- 


82 











ki. Subieron a una plataforma de to que parecía un ascensor di¬ 
rigido por cuatro cabos (1). Uno de los seres se colocó en 
medio ayudando a Wolski a hacer lo mismo. Le indicó que se 
agarrara a los cabos [5). Mientras el otro regresó hacia su de¬ 
recha (6), en dirección hacia el caballo. Al detenerse en la 
puerta del objeto, Wolski se volvió sobre si observando que el 
ser que había permanecido en el claro del bosque, observaba a 
la yegua 

No se indica si posteriormente la yegua de Wolski fue 
examinada por algún vetennario. 

Cuando llegaron (1,13) hasta el objeto la plataforma es¬ 
taba abajo, sobre la h;erba Wolski tuvo la impresión de que es¬ 
taba hecha de madera Al bajar después, la plataforma se de¬ 
tuvo en tierra (5). 

El ascensor se elevó rápidamente deteniéndose en el hueco 
de entrada Wolski no ssntó el momento en que comenzó a ele¬ 
varse (7). La criatura próxima a Wolski le indicó que entrase. 
Según él, fue ligeramente empujado (6) a la izouierda por la 
persona que le acompañaba. Wolski se ayudó con la mano dere¬ 
cha (1). 

En la habitación de paredes negras se encontraban otros 
dos seres de idéntica apariencia Uno de ellos comía algo seme 


jante a un carámbano (1). La comida se rompía como 'galletas' 
(11). Uno de ellos, por medio de gestos, preguntó a Wolski si 
quería comer con ellos, pero rehusó. El ser que le habia acom¬ 
pañado le indicó que se desvistiera A los pocos minutos se in¬ 
corporó al grupo el individuo que permanecía en el extenor. 

Wolski comenzó a desvestirse (6) quitándose el abrigo, 
el jersey y la camisa. Los seres aparentaban tener prisa por¬ 
que uno de ellos le ayudó a desabrocharse la camisa (1). Le di¬ 
jeron que se desvistiera totalmente (1). Cuando lo hacia, en sus 
rostros veia muecas, semejantes a sonrisas (11). Uno de los 
seres se situó delante de él, a 1,5 (1) ó 2 (4) metros de dis¬ 
tanda y con un golpe seco hecho con las manos corectó una es¬ 
pecie de platos pequeños. El color de los platos era gris (6) y 
temblaban produciendo un zumbido metálico (9). 

La persona que acompañaba a Wolski se situó a su lado 
(11). Ayudándole a levantar los brazos, primero el derecho y 
luego el izquierdo (1). 

Wolski, afirmó en un programa de televisión, que los seres 
movieron frente (3) a él los "platos, manteniéndoles en la mano. 
Tuvo la impresión de que le fotografiaban en todos los senti¬ 
dos. 

Wolski estaba ce pie (5), mientras los seres con aquellos 














"platos" pequeños so movían a su alrededor. En aquel momento 
sintió que los dedos de las cnaturas estaban muy fríos. Igual¬ 
mente percibió que en el intenor del objeto había un olor como 
si estuvieran quemando azufre (5). Aquel aroma penetrante 


impregnó su abrigo de tal modo que dos días (1) después lo 
segu : a oliendo. 

Woiskj estuvo (12) en el interior del objeto unos 12 minu¬ 
tos. Cuando se desvistió los individuos observaron sus ropas 
caidas en el suelo. Especialmente estaban interesados en el cin¬ 
turón de cuero, abrochándolo y desabrochándolo. Mientras lo 
hacían, hablaban entre ellos (5) y en sus rostros contempló di¬ 
versas muecas (6). Igualmente le examinaron la boca (7). Des¬ 
pués de terminado el reconocimiento, le ordena™ vestirse; la 
misma persona del comienzo se lo indicó. 

El zumbido que Wolski escuchó al extehor, era mucho más 
suave dentro (10). Wolski no pudo escuchar ningún ruido de 
pisadas por parte de las criaturas (6). La temperatura en el 
interior era un poco más alta que fuera (4). AJ estar de pié sin 
sus zapatos, Wolski percibió la frialdad del suelo (8). El ser 


que no había intervenido directamente en el examen de Wolski, 
estuvo moviéndose por el habitáculo poniendo de vez en cuando 
un pequeña barra entre dos agujeros (5) de la pared. La barra 
tendría unos 30 ó 35 cms. de longitud, con el diámetro de un 
dedo. Terminaba en un pequeño bulto negro. La barra 
fue empujada con la protuberancia hacia el interior del 
orificio. 

El ser la movió como una Have en la cerradura, des¬ 
pués repitió la misma operación en el segundo orificio. 
La dos barras se quedaron fuertemente sujetas. Des¬ 
pués empujó las dos barras en los agujeros y las quitó. 

Igualmente Wolski observó unos 10 pájaros (1) en 
el suelo del vehículo. Parecían estar vivos porque mo¬ 
vían la cabeza y los ojos. Estaban como paralizados. 
Eran cuervos o grajos. 

Cuando Wolski se vistió, le indicaron que podía 
marcharse. Al salir se puso la gorra y se despidió con 
un "adiós", los seres le saludaron y "sonrieron". 

Utilizando el ascensor, Wolski se encontró poco 
después en el campo. Salto de la plataforma pero ésta 
no sufnó ningún balanceo. Wolski se dirigió hasta su 
carreta y emprendió el camino de regreso. 

En la puerta vio dos o tres figuras que miraban 
hada afuera (1). Durante ese tiempo, el caballo había 
comido gran cantidad de hierba (7) y parecia tener 
miedo, tanto que se acercó lo más posible al comienzo 
del bosque para correr por el camino que conducía 
hasta la casa de Wolski. Transcurridos 10 ó 15 minutos 
ya habían llegado (1). Sólo estaba su esposa y poco 
tiempo después también regresaron sus hijos. Al des¬ 
cribirles lo que había sucedido llamaron a algunos veci¬ 
nos y rápidamente fueron hacia eí caro del bosque. 

Durante la vtsrta que hidmos a Emifdn en Junio de 
1978, la esposa de Wolski dijo que después ce voíver a 
su casa “tras el encuentro con aquellas cnaturas, su 
marido estuvo tumbado como muerto durante un par de 

No se observó ningún objeto en el claro, salvo huellas re¬ 
cientes de personas nada aparecía en los alrededores. La hier¬ 
ba estaba cubierta de rocío. En tres puntos se veian huellas de 
zapatos atípleos. Fueron contempladas (8) por seis personas, 
de las cuales des pertenecían a la familia Wolski. 

Las mendoracas huellas se observaron en: 

Sobre la Gema a^da, tras la zona que resguarda el prado 
del camino; en el daro del bosque; en la zona donde Wolski afir¬ 
mó que los seres trataron de saltar sobre el barro. 

Tenían una forma similar a un rectángulo, con la base en 
forma de semicírculo. Los lados mayores estaban regularmente 
hundidos en tierra unos 2-3 cms (1). Las huellas eran un poco 
más largas que las de un zapato normal de hombre (8). Se ob¬ 
servaron ramitas de árboles y arbustos tronchados (5). Otro 



cnicrizos que les cubrían de cabeza a extremidades inferiores. 

horas". 












tipo de restos fueron plumas de ave negras. 

Hasta agosto de 1981, se podía contemplar en la estrecha 
franja de tierra del bosque ce la parte sur del claro, un camino 
regular en aJ mantillo, donde en 1978 habia huellas de zapatos. 

El autor de este trabajo (7) sugiere que el camino pudo haber 
sido pisado por individuos con gran peso corporal. 

Una de las informaciones (5) menciona que a 70 metros 
haaa el este del punto que sobrevoló el objeto, se veian en una 
superficie de unos pocos metros cuadrados, cierto número de 
huellas como de zapatos, impresas en la hierba. A! margen de 
ello, no habia ninguna otra característica especial. 

De acuerdo con este mismo autor, se indica que en el lugar 
habia una piedra, objeto de culto en tiempos antiguos a juzgar 
por los “signos" que recubrían su superficie. Al cabo de los 
años, la piedra se había hundido en el barro. Poco después, fue 
trasladada a un pueblo próximo a Varsovia. 

No lejos del lugar donde Woíski vio el objeto, los habitan¬ 
tes de Emilc'm encontraron las huellas del carro que había gira¬ 
do en círculo, hacia la izquierda, para volver al camino. Igual¬ 
mente era visible la zona en la que había pastado el caballo. Los 
cálculos difieren ampliamente en cuanto al tiempo que pudo lle¬ 
varle comer esa cantidad de hierba: para H. Kurta (9), “diez 
minutos - , "al menos media hora" para M. Sawicka (11), "al 
menos una hora", para Piechota (1) y hasta "dos horas" si se¬ 
guimos a K. Bzowski (7). 

Woiski llegó a su casa hada las 8 de la mañana, lo que indi¬ 
ca que el encuentro pudo iniciarse hacia las 7 h. 10 ó las 7 h. 20. 
No obstante, según la fuente (7), Woiski no llegó a su casa 
hasta las 10 h. 30. Lo que declaró en agosto de 1981. 

En la información de que dispone el WCPE-UFO, nada in¬ 
dica que se realizase una reconstrucción de los hechos. Sola¬ 
mente con ello, hubiera sido posible calcular el tempo utilizado 
en recorrer caca etapa del trayecto Emilcm-Dabrowa- 1 
Kusmieska-claro del bosque-Emüdn. 

La granja de la familia Popiolek está situada a unos 800 
metros al oeste del punto de encuentro. Mientras que Woiski 
sufría su experiencia, dos niños jugaban en el patio ce esa 
grenja: Adas de 6 años y Agnieszka de 4. En la casa, la madre i 
preparaba ¡a comida. Entre las ocho y las nueve, escuchó un po¬ 
tente ruido como de trueno: "Se diría proceder del suelo", dijo. 
Preocupada por sus hijos salió fuera, pero viendo que jugaban 
regresó. Poco después, su hijo vino a dearla que había vsto un 
avión semejante a un autobús, volando muy bajo sobre b granja. 

El avión no tenia más que una ventana, a través de la cual Adas 
vio al piloto (1). Según I. Sieradzka, lo vió por la puerta abier¬ 
ta del objeto. El avión según lo dicho por Adas, volaba a ocho o 
diez metros del suelo (1) y procedía de la dirección donde se 
ubica el daro del bosque. 

Después de haber pasado cerca del pato, el avión se elevó 
verticalmente y desapareció (2). Fue entonces cuando se escu¬ 
chó el trueno (8), que aparte ce Adas, lo oyeron otras dos i 



Simulación de la “mochila” que portaban los 
“seres” a la espalda. 


personas (1). 


ASPECTO Y 
COMPORTAMIENTO 
DE LAS CRIATURAS 

Las criaturas medirían entre 1,40 y 1,50 metros, figura 
delgada y aspecto delicado. Iban vestidos con un traje enten- 
zo, elástico, de un color negro grisáceo, similar ai caucho (5). 
Tal combinación les cubría todo el cuerpo salvo el rostro y las 
manos. Por abajo les tapaba hasta ios pies. 

Este equipo se pegaba al cuerpo, salvo al nivel de la datu¬ 
ra, donde era menos ajustado. No se veian botones, bolsillos o 
dnturón. Las mangas se cerraban a la altura de las muñecas 
( 6 ). 

Sus cabezas eran voluminosas (7). El rostro de color 
verde: verde oliva (1) o marrón-verdoso (7). Los pómulos sa¬ 
lientes les proporcionaban un aspecto asiático. (7) los ojos al¬ 
mendrados, muy alargados, eran de color oscuro y según la 
fuente (7), carecían de esclerótica (7). En lugar de nahz no se 
aneciaba más que una pequeña protuberancia, con dos diminu¬ 
tas aberturas verticales,(7) mientras que W.W. Szmit dice 


85 









que la nariz era recta. La boca recta sin espesor. Sieraczka 
afirma que no era más que una simple hendidura. 

Las muecas visibles en sus rostros en algunos momentos, 
probablemente, no eran sino sonnsas amistosas, que tenían un 


permanente, o si por el contrano, se debía simplemente a) frío 
matinal (12). 

En los omóplatos los seres tenían una *Jba\ como si se hu¬ 
bieran metido una manta enrollada debado del traje (5). Wolski 



desagradable aspecto, de hecho la boca se torcía hada un lado 
(6). No tenían labios. Sus dientes eran blancos. Carecían de 
pelo en e( rostro (5). Las manos de color verde, eran finas y 
delicadas, con dnco dedos y membranas (5). Se veía entre los 
dedos contiguos, salvo el pufcar y el índice una fina membrana, 
verde y elástica, (6) que surgía de la primera articulación. 
Wolski no vio si tenían uñas. La piel era suave al tacto y más 
bien fría. No sabría decir si se trataba de una característica 


no pudo ver si este engrasamiento trasero era una particulan- 
dad anatómica de la nuca 

Los pies eran largos y parecían más anchos que los de un 
hombre. Según (4) su extremidad estaba como truncada hacia 
afuera. Bzowski afirma que el calzado era todo uno con la per¬ 
nera del pantalón. La parte de los dedos del pie estaba corta¬ 
da en ángulo agudo, el talón parecía mucho más retrasado que 
el de un hombre. 


. 


86 


















































Cuando tos seres iban sentados en el carro, los pies esta- i 
ban flexionados en arco de circulo, hasta el punto de parecer j 
miembros prehensiles. Wolski no puede pronunciarse sobre su l 
sexo (4). Todos los personajes eran completamente idénticos. 
Wolski considera a los seres más bien “amables’ (6). No grita¬ 
ron, no le empujaron. Se comportaban suavemente inspirándole 
confianza (5). Sus gestos eran delicados, la marcha ligera (1). 

Su lenguaje era muy rápido. Sonaba como "ta-ía-ta-ta- 
ta...“ continuo, sin interrupciones notables (1). Wolski afirma 
que los individuos hablaban tan rápido, que se preguntó como 
podían comprenderse mutuamente. 

Piechota propone, para ¡lustrar su lenguaje, otra onoma- 
topeya: “bzoo-bzoo-bzoo...", mientras que (5) habla de una 
mezcla de ladridos, croados y maullidos, en ocasiones un breve 
relincho, o sonidos que parecían gorjeos de un pájaro. 

El pequeño Adas, que vio al piloto del objeto, lo describe 
en los siguientes términos: Tenía el rostro verde y se parecía a 
un soldado de uniforme gns o negro (1). Llevaba una capucha 
sobre las orejas. Esto es lo que afirma Piechota, mientras que, , 
según Bzowski, el niño vio tras el cristal un rostro moreno, con i 
ojos rasgados y aspecto simiesco. 


ASPECTO DEL VEHICULO 

La forma era como una casa, cuya parte inferior se encon¬ 
traba a 4 ó 5 metros del suelo, aunque otras fuentes hablan de 
3 a 4 metros. 

Sus dimensiones aproximadamente, eran las siguientes: 

Longitud: unos 5 metros; 3 de ancho y 2,5 metros de altu- ; 
ra (1). 

Wolski calificó al objeto como "un pequeño autobús (8), 
pero con un techo como el de un granero" (13). La cosa estaba 
desprovista de ventanas (1). La pared del fondo podía estar 
solamente a 1 metro de distanda de los árboles (8). 

Wolski pensó en un pnncipio que era de color "blanco 
transparente": aunque después te parecó más bien niquelado y 1 
reluciente (6). Llevaba algo en los cuatro extremos, a media al- I 
tura, como unas superficies helicoidales similares a tornillos, i 
Esas barras negras giraban rápidamente. Su diámetro era de 
unos 30 centímetros. En cuanto a los "toneles" median 1 metro 
de altura y quizás 80 centímetros de diámetro. Las barras ne¬ 
gras podían tener 1,5 metros de longitud. Las barras fueron 
denominadas por Wolski "remolinos" 

Bzowski indica que los "tomillos" emitían un juego de co¬ 
lores y Piechota pretende que el zumbido continuo parecía 
emitirlo los "toneles". A treinta metros del objeto, Wolski ya lo 
escuchaba (6). Mas cerca, el ruido era similar al vuelo de un en¬ 
jambre. Las barras giratorias no provocaban ningún desplaza¬ 
miento apreciable del aire drcundante. El resto de los elemen¬ 
tos del objeto era del mismo color. La superficie lisa, 


inmaculada No se observaban tornillos, juntas, soldaduras ni 
nada similar. Parecía como si la cosa estuviera formada en una 
sola pieza, y construida del mismo tipo de matenal (1). Estaba 
animada de un movimiento de osciladón vertical, cuya amplitud 
podía ser de 40 ó 50 cms. Este movimiento era incesante (1). 
El ascensor estaba compuesto por una plataforma suspendida 
a 50 centímetros del suelo y mantenida por cuatro cables del¬ 
gados, unidos por encima a la entrada (5). El diámetro de los 
cables seria de unos 4 mm. (1). Eran de color "blanco transpa¬ 
rente (11), con aspecto niquelado (o ¿nacarado?)". 

La plataforma media aproximadamente 1,30 metros por 
1.70 (5). En las proximidades del objeto, Wolski vio la puerta 
abierta (11). Era de forma cuadrada, con las esquinas redon¬ 
deadas. Su altura de aproximadamente 1,70 metros (1). En 
lugar de articulación, la puerta se enrollaba hacia el interior 
sobre el lado izquierdo. 

Al entrar, Wolski se apoyó con la mano derecha (1). El es¬ 
pesor de las paredes era de unos 3 cm. En todo caso, (5) no 
excedía de los 20 cms. 

El joven Adas (entonces de 6 años, recordémoslo), des¬ 
en be el objeto (7) como una "casita", o una "caja grande". Vo¬ 
laba con una de las paredes menores hacia adelante. Adas hizo 
un croquis de un rectángulo con sus cuatro esquinas, algo pa¬ 
reado a una forma circular con cruces en el medio (1). Delante 
tenía una ventana cuadrada, de esquinas redondeadas y detrás 
del cristal era visible el piloto. En los extremos de esa "pared" 
había unas barras negras, móviles, semejantes a les cuernos de 
un caracol. Las barras se unían a) objeto y no era visible ni en¬ 
trada, ni tampoco el tejado (7). 

Interior del objeto: 

La habitación era rectangular. No tenia iluminación inte¬ 
nor, aparte de la luz de día que penetraba por la puerta. Las 
paredes, el suelo y el techo eran gris-oscuro, del mismo tono 
que la vestimenta de los ocupantes. El suelo estaba brillante, 
"como barnizado" (1). Las paredes eran lisas, duras al tacto y 
formadas de un material semejante al vidrio (5). 

En fas cuatro pareces, se veían banquetas, cada una de 
ellas mantenida por dos cables negros. Debian estar a unos 50 
u 80 centímetros del suelo. ¿Cuántas había? "diez o doce", 
según Piechota, "vanas" para Wawrzonek. 

Dentro no era visible ningún aparato. En una pared había 
dos orificios, distantes entre si unos 30 centímetros (12). En 
ellos uno de los seres manipulaba un barrita negra Estos hue¬ 
cos podían estar entre 1,20 m. y 1,50 m. del piso. Subsiste una 
duda en cuanto a su localización exacta Para Wawrzonek, es¬ 
taban a la entrada, pero Piechota piensa que se encontraban 
en la pared de enfrente, mientras que Bzowski los sitúa en¬ 
trando a la derecha 

Woiski no sabe si esta haoitaa'ón era la única del objeto, o 














si había otras detrás de los tabiques (1). El techo estaba a 
1,80 m. del piso. Para Z. Blania-Bolnar, era piano, o casi, mien¬ 
tras que según Bzowski, formaba una especie de arco de cír¬ 
culo con un corte vertcaJ paralelo al de las paredes y la conca¬ 
vidad vuelta hada arriba. Dos "tubos" negros se deslizaban de 
una pared a otra. 

L Blania-Bolnar subraya que debía haber algo sobre el 
techo, pues la altura exterior era de 3 m. Wolski declaró, 'algo 


- 







un hombre eficaz, lógico en su trabajo y con su percepción nor¬ 
mal (1). 

Postenormente se detectó debilidad de su 'memoria re- 
dente", una inteligencia principalmente onentada hacia lo con¬ 
creto, trastornos en la facultad de abstracción y del uso de las 
nociones comentes, asi como una fortisima resistencia a la su¬ 
gestión y ausenda de indicios fabuladores. 

Los exámenes médicos mostraron que la vista y el oido 
eran buenos y todos los 
reflejos normales. Según 
un psicólogo del equipo 
del Dr. Blania-Bolnar, el 
Dr. Kietlinski, Wolski dijo 
la verdad, o más exacta¬ 
mente, cree profunda¬ 
mente lo que dice. 

Los exámenes sobre 
árboles y hierbe de las 
proximidades del lugar 
sobrevolado por el obje¬ 
to, se realizaron tres se¬ 
manas después del inci¬ 
dente, sin apreciarse 
cambos. 

Según la estación 
meteorológica de LuWin, 
las condicones reinantes 
en la región ce Opole Lu- 
belskie el 10 de mayo de 
1978, entre las 7 h. y las 


El Sr. Wolski durante su intervención en el Tercer Congreso Polaco de Ufología celebrado en 1985. 


debía haber en el desván" (12). Se veían pájaros negros en el 
suelo a la izquierda de la entrada (7), en una esquina, a dos 
pasos de Ja puerta (1). 


INVESTIGACIONES SOBRE 
LA PERSONALIDAD DEL TES¬ 
TIGO PRINCIPAL 


Witold Wawrzonekque vive en LuWin, fue el primer ufólo- 
go en entrevistar a Jan Wolski, el 26 de mayo de 1978. Poste¬ 
riormente. el Dr. Zbigniew Blania-Bolnar, de Lodz, estuvo en 
Emitan. Sus colaboradores y él mismo efectuaron un exhaustivo 
examen de la personalidad de! testigo. 

Practicaron cantidad de tests y diferentes pruebas. De¬ 
mostraban que Wolski no sufría ningún trastorno y que se en¬ 
contraba en pleno uso de sus facultades físicas y menta-es, era 


9 h. de la mañana, eran las siguientes: cielo muy nuboso, total¬ 
mente cubierto, con la base de las nubes entre 400 y 600 me¬ 
tros sobre el nivel del suelo. Pequeñas Hoviznas hada las 8 h. de 
la mañana. Al comienzo visibilidad de 3 a 4 km, limitada por nie¬ 
blas locales, después mejora progresiva hasta llegar a 6 u 8 km. 
Viento del nordeste, ce 3 a 5 m/s. Temperatura del aire: 6 o a 
7 o C. 

Según el testigo principal y los miembros de su familia 
hacía frío, había niebla, e! aire era húmedo, con viento suave; de 
vez en cuando salía el sol (6). Bzowsk» dice que había llovido 
por la noche y que cuando Wolski iba en su carro hacía bueno, 
con algunos cúmulos en el cielo y poco o nada de viento. Kurta 
(9). por el contrario, pretende que llovia y que hacia frío. En 
este punto coindde con M. Sawicka. 

Entre 1983 y 1987, el ingeniero Miloslaw Wilk, de Varsovia 
realizó otro tipo de estudios: investigaciones de radiestesia, 
efectuadas en el claro donde se vió el objeto y que pusieron en 
evidenda algunas anomalías (7). 









(*) Los números que están situados entre pa¬ 
réntesis hacen referencia a los distintos autores y 
versiones incluidas en la Bibliografía adjunta. Inclui¬ 
mos también la dirección del grupo polaco que ha 
elaborado este completo e interesante informe: 
W.ICP.iB. UFO 
KJubMozafca 
uL Traemeska2 
53-679 WROCLAW 
POLONIA 

BIBLIOGRAFIA 


(1) K. Piechota, Ulo Chronicte 1947-1976, Varsova, 1986. Ca¬ 
tálogo de artículos de prensa. 

(2) J. Domanski Misterio do nuestra época, Varsovia, 1979. 

(3) Transcripción de una emisión difundida por la televisión polaca 
el 11 de novembre de 1978: "Emilcin y su ovnf. 


Demostración de como las “criaturas” alaban el cinturón . 


11,1988 

(9) H. Kurta, Llegadas, Varsovia, 1982 (cómic). 

(10) W Wawrzonek, grabación de una entrevista con Jan Wolski, 
el 26 de mayo de 1978 (fragmento). 

(11) . M Sawicka, Pradera en ios confines del 
Universo, grabación de una emstór, radiofónica, Lu- 
blm, 1978. 

(12) Jan Wolski, declaración en el Tercer Con¬ 
greso polaco de Ufofogía, Lublm, 1978. 

(13) L Sieradzka. Lo que sé de Emilcin, Nalec- 
zow, 21 dejunode1983. 


Jan Wolski nació el 29 de mayo de 1907. De profesión 
granjero, con tres cursos de escuela elemental. Vive en el pue- 
bleato de Emilcin, que tiene 74 granjas, pero ninguna escuela, 
ningún club, ni kiosko de prensa y una sola üenda (8). Hasta 
1978 Wolski no había realizado ningún viaje, excepto antes de 
la segunda guerra mundial que acompañó a su paore a Ucrania 
(URSS). Su padre era cochero y el hizo otro tanto (11). En 
1978 su casa no tenia radio ni televisión (1). Cuando se refiere 
a si mismo indica orgulloso que no tiene miedo a 
nada. Posee "sangre fría" (11) y si en ningún mo¬ 
mento reaccionó durante su experiencia, fue sin 
duda porque consideraba que no se encontraba en 
peligro (1). 

Wolski parece una persona sólida, sincera, muy 
honrada y digna de confianza. Los vednos de Emilcin 
aseguran que nunca le vieron borracho, que no fuma 
y que carece ce maos hábitos. Creció en el seno de 
la religión católica y toma e! asunto seriamente. Sin 
duda es signo de esa creencia, mencooar que pone a 
Dios por testigo de la autenticidad de sus declara¬ 
ciones. 

Wolski consicera que los personajes que encon¬ 
tró eran sencillamente hombres, pero de otro pais, 
por ejemplo Chinos. En cuanto al color de la piel, ex¬ 
plica que muy bien pudieron pintarse el rostro, o lle¬ 
var máscara. El aspecto de las manos lo explica como 
que ¡levaran guantes (6). Cuando se refiere a ellos, 
emplea los términos: "personas", "individuos", 

"ellos" (la más frecuente) y más raramente, "curio¬ 
sos animales" (6). 

Dibujos: Amonio Moya Cerpa 

Traducción: Feo. José Romero Jiménez 


(4) W.W. Szmrt, El ovni di Emilcin contri Jan Wolski, en NOL- 
Obserwator, Szczecm, agosto de 1983. 

(5) W. Wawrzonek, Incidente extraño, en NOL-Obserwator, 22 
de mayo 1984. 

(6) Z Blania-Bolnar, Presencia UFO. enTygdcnfc Pofeki, numeres 
42,43 y 44.1986. 

(7) K Bzowski, Emilcin 1978, UFO Club, Varsovia, 1987. 

(8) Z Biania-Botnar, Presencia UFO. en Politechmk, número 4- 







UFO PATAS DEL 
CONO SUR: 

UNA LEVE MEJORIA 


Alejandro Agostinelli 


(Izqda) Dr. Andrés F. Miotli, (Deha) Dr. Luis Rcynoso 


HABLANDO DE PLATILLOS EN TIERRAS DE MANDINGA {'} 


E I último congreso anual de la entidad quenucieaa 
la mayoría de los ulóiogos argentinos demuestra que el corri¬ 
miento hacia posiciones criticas no es patrimonio exclusivo de la 
nueva ola europea. El folklore, la hipótesis psico-geofísica, la 
psicología de los testigos, una revisión del papel del ufótogo y 
la manipulación política que hacen del tema las grandes poten¬ 
cias forman parte del debate actual de los investigadores 
sudamericanos. 

Del 17 al 19 de noviembre pasado, los argentinos que son 
víctimas del irreversible virus platillista (con un cuadro que 
reviste características similares a las de cualquier otra psico¬ 
patía incurable) acudieron al II 9 Congreso anual convocado 
por la Federación Argentina de Estudio de Ciencia Extrate¬ 
rrestre (FAECE) (1), entidad que suma a la mitad más uno de 
los ufólogos argentinos. Tuvo lugar en el pueblo de La Banda 
(Santiago del Estero) y en el Paraninfo (auditorio) de la Uni- 

~9Ó1 


versidad Nación al de Santiago del Estero, ubicado en la audad 

capital de la misma provincia. El grupo anfitrión fue la AEIFO- 
AB (2), filial santiagueña de la Federación. Los maestros de 
ceremonia de esta nueva edición del festival platillista vernácu¬ 
lo fueron el juez Andrés Francisco Miotti y (sobre todo) el 
apreciado Carlos Alberto Barragán, respectivamente director 
y secretario general de esa agrupación. 


UNA CALUROSA 
BIENVENIDA 

Nutridas delegaciones habían comenzado a llegar desde 
distintos puntos del país, especialmente de Rosario y Buenos 
Aires. Los que se preguntaron cuál era ei motivo que explicaba 
la gran movilización de los ufólogos -siendo Santiago del Este¬ 
ro una provincia tan alejada- concluyeron que (aunque la razón 
pueda parecer insospechada para quienes desconozcan la idio¬ 
sincrasia argentina) ninguno de ellos podía alegar limitaciones 










financieras para justificar su no participación en el Congreso 
ya que el grupo convocante se hada cargo del gasto de hospe¬ 
daje y comidas de todos tos papelistas. En este nncón del Cono 
Sur nadie -salvo un desquietado- desprecia alegremente seme¬ 
jante oferta. Cabe puntualizar que esa especie de lujo árabe 
parecía un despropósito, una misión imposible para el mismo 
pais en que la catástrofe hipennflacionaria ha convertido a las 
billeteras en objetos fuera de uso. Por eso, el sacrificio hecho 
por los ufólogos santigüenos (que no son millonarios) para 
que nadie quedara fuera de la invitación constituye un gesto 
que siempre recordarán sus colegas del resto del pais. Esa ac¬ 
titud deberá ser considerada algo más que una simple corte¬ 
sa 

Al mediodía del viernes no faltaba nadie, el implacable sol 
del noroeste empezaba a arder en la piel y la curtida tez de los 
aficionados provincianos en seguida hizo notar su ventaja con 
respecto a la delicada epidermis que recubre la osamenta de 
los transpirados pero no menos distinguidos ufólogos porte¬ 
ños, bicho de ciudad al fin y al cabo. S;n embargo, el sancacue- 
ño -pueblo tradicionalmente interesado en el tema OVNI- no 
dio señales de vida en el curso del encuentro, y en el Paraninfo 
de la Universidad de Santiago siempre hubo más ufólogos que 
público. Los organizadores lo atnbuyeron al insoportable calor 
remante. Pese a todo, los ufólogos deí sur estaban contentos. 
La bienvenida que se les dispensó fue calurosa por partida tri¬ 
ple: la hospitalidad de los aeifoábatas fue intensa y tibia como 
las palpitaciones de una venusina, pudo sentirse la temperatu¬ 
ra del infierno para que todo el mundo sepa a qué atenerse si 
se siguen cometiendo pecados de lesa credulidad - y hubo 
quienes pudieron oir cautivantes leyendas ce esa olvidada pro¬ 
vincia del noroeste argentino que -según se rumorea- está muy 
cerca del lugar donde el diablo perdió el poncho... 


“GURU” Y EL FOLKLORE 
PLATILLISTA: SATANAS ES 
SUDAMERICANO 


En la jomada inaugural fueron tíos las conferencias que se 
destacaron. El pnmer orador fue un representante de la Co¬ 
misión de Investigaciones Ufológicas 9CIU), Rubén "Gurú" Mo¬ 
rales, quien habló de la concepción folklorofógica de Bertrand 
Mehéust (3) y de la existencia en la Argentina de ejempios 
vivos de viejas leyendas que ensamblan con creencias de un 
claro contenido urológico. Intentó desvelar el secreto de los 
"cerros bravos" o "cerros que rugen' y de los socavones de 
minas abandonadas que son utilizados por el diablo y las brujas 
para instalar las temibles salamancas, tan comunes en el noro¬ 
este argentino, y que ahora se han constituido en bases de 
OVNI. Entre su ejemplificador repertorio de leyendas locales 


habló de las minas de Famatina (provincia de La Rioja), donde 
por las noches se escuchan extrañas músicas, ruido de voces, 
palmoteos, risas burlescas y síntomas de orgias en su climax: 
salamancas en p’ena fundón diabólica. Explicó que los habitan¬ 
tes de los alrededores de Capilla del Monte han creado un 
rumor mágico que promete constantemente poner al descu¬ 
bierto una entrada a la "gran cueva" del cerro Uritorco (Cór- 
coba) (4), supuesto laberinto rocoso que conduce a la mítica 
ciudad perdida de Erks. El secreto sólo podrá ser reveladoo 
por el próximo eslabón de la cadena, y, como lo consagra el ri¬ 
tual del mito, el último eslabón lo llevará al primero. También se 
cice que, atravesando un grieta (que despedía un fuerte olor a 
azufre), hubo una vez un hombre que consiguió entrar en esa 
dudad subterránea: salió totalmente loco. Citando al historia¬ 
dor Félix Colucao, Morales menciona otro antecedente satánico 
parecido. La laguna Tagua-Tagua (en Chile) fue encantada 
por el diablo, y en su fondo hay una audad maravillosa que se 
deja ver en la noche de San Juan. Pero todo humano que logre 
contemplarla, pierde la vista al instante. 

Según Gurú Morales, estos relatos ganan la calle, corren 
de boca en boca y la imaginación de la gente los enriquece. 
Apenas se pierde ia huella de sus protagonistas, el caso pasa a 
ser leyenda del folklore local. Ejemplo de esto es el popular 
caso "Vidal", que marcó el inicio de la oteada ufdógica argenti¬ 
na de 1968. La historia, como todo el mundo sabe, trataba de 
un matrimonio llevado hasta Méx.co, con auto y todo por un pla¬ 
tillo volante. Pero ya pocos recuerdan si la aventura comenzó 
en Dolores, Chascomús o Bahía Blanca. Ningún investigador 
pudo localizar a la famosa pareja, aunque siempre aparecía al¬ 
guien que, por ejemplo, decía conocer a un cuñado que había es¬ 
tado con los tíos de los Vidal... y asi sucesivamente. Corrieron 
infinidad de rumores jamás confirmados y muy probablemente 
Ja historia del OVNI fue un recurso publicitario para promocio- 
nar una película de ficaón. El trabajo de Morales causó tanto 
impacto que fue citado por casi todos los conferenciantes que 
le siguieron. 


EL OVNI COMO 
CAMOLFLAGE POLITICO 

A continuación, el periodista y locutor santafesino Alber¬ 
to Frutos leyó un trabajo titulado "Desmformación OVNI ' en eí 
que relacionó las mutilaciones de reses con expenencias d8 la 
guerra química Dándole a su voz el tono severo de los discur¬ 
sos políticos, Frutos denunció que los yanquis estarían reali¬ 
zando peligrosos ensayos que involucran el uso de armas láser y 
elementos bacteriológicos contra la población vacuna y ovina 
norteamencana. Los militares gnngos, a la vez, estarían pro¬ 
bando la eficacia de unos silenciosos y oscuros helicópteros 
fantasma, dentro de los cuales operarían los técnicos que cola- 














boran en el perfeccionamiento bélico de la Gran Democracia del 
Norte. 

-Los animales son operados con bisturí láser para asegu¬ 
rarse de que no queden restos contaminantes, ya que más 
tarde son transportados otra vez por el helicóptero para 
arrojarlo en algún punto cercano ai secuestro, señala Frutos. 

Finalmente, el panehsta hizo una dura autocrítica por no 
haber tenido en cuenta antes esta posibilidad y se preguntó 
por qué en otros trabajos los ufólogos no consideraron hipóte- 
sis como la acción de sectas satánicas o expenmentos científi¬ 
cos extravagantes en vez de la ufológica. Si bien esta idea 
tiene el mentó de recurrir a una interpretación en términos 
terrestres antes de acudir a los alienígenas que todo lo expli¬ 
can, lo que no parece muy razonable es que el Pentágono ceba 
llamar tanto la atención para proveerse del ganado que necesi¬ 
ta para cometer sus fechorías... 


LOS CORROS DE BRUJAS Y 
SU ETERNO RETORNO 

Al día siguiente, el también santa'esmo Marcelo Fontanes 
dio un informe sobre sendos casos donde -si bien no hubo per¬ 
cepción de OVNI- aparecieron 50 "huellas" en los campos de 
Felicia y Colonia San José (provinca de Santa Fe). Es creencia 
muy arraigada de los ufólogos argentinos establecer una rela¬ 
ción causa-efecto entre el surgimiento de anillos de hacas 
(perfectamente explicados por la botánica) y el aterrizaje de 
naves extraterrestres (perfectamente ignorados por la cien¬ 
cia). La radiación del OVNI activaría el crecimiento de hongos 
del tipo Calvatia Lilacina, que casualmente son aquellos que 
florecen en tomo de ios corros de brujas. 

Otro entusiasta que es afecto a hilvanar especulaciones 
en el mismo sentido es el platense Luis Burgos, líder de la Fun¬ 
dación Argentina de Ovniíogía (FAO), que lleva un minucioso 
registro de anillos de hadas (gran parte ce los cuales fueron 
descubiertos por él mismo), a los que considera como eviden¬ 
cias del aterrizaje de OVNI. En La Banda pasó diapositivas 
mostrando 25 de estas formaciones. Algunas de ellas tienen 
forma de herradura y aparecieron en los campos del Club de 
Planeadores de la ciudad de Esperanza, provincia de Buenos 
Aires. 

-La abertura central casi siempre está orientada hacia el 
Norte, se inspira Burgos, sintiéndose por un momento tan al¬ 
borozado como Aimé Michel cuando intuyó la Ortotonía 

Curiosamente, el director de la FAO reconoce que "algu¬ 
nos casos pueden ser debidos a una enfermedad del sueío". 
Aquellos donde las marcas “vuelven a reaparecer entre 6 y 15 
meses después de la detección de las marcas, inclusive unos 
centímetros más grandes" serán explicables. Caso contrano - 


afirma- "el rastro habrá sido por un OVNI". 

Muchos ufóiogos consideran que da pena ver a Luis Bur¬ 
gos, uno de los ufólogos más dinámicos y que, aparentemente, 
tiene más expenenaa de campo en el país, manejando concep¬ 
ciones tan atrasadas y defendiendo con tama convicción casos 
OVI (léase OVI) que no dejan márgen de duda, como el atfaire 
del globo francés visto en Buenos Ares el 17 de septiembre de 
1985. La conferencia del bueno de Burgos fue un involuntano 
muestrano de confusiones y un estremecedor ejemplo de las 
barbaridades que son capaces de decir los investigadores 
cuando hacen remterpretaciones en clave ufológica de fenóme¬ 
nos enteramente explicables. 


ALUSIONES Y CRITICAS A 
LOS “VISITORS” 


El shock mundial que ocasionó la ridicula farsa de los "gri¬ 
ses" también se sintió en Santiago del Estero. Felizmente, los 
conferenciantes que hablaron del asunto no hicieron otra cosa 
que fundamentar las razones de su escepticismo. En un trabajo 
titulado "El caso MJ-12: ¿Conspiración diabólica o intoxicación 
informativaT % Juan Eduardo Faillá, también miembro del Comi¬ 
té de Dirección de la CIU, expuso con lujo de detalles la histona 
de los pretendidos documentos difundidos por Moore y Fried- 
man y el llamado "Informe Lear'. Partdano de una conjura tra¬ 
mada por ¡os servíaos de mtefigenaa amencanos, Faillá consi¬ 
guió articular datos de algunos casos de "estrellamiento de 
naves" con las maniobras personales de certos ufólogos. Pero 
la sospecha clave barajada por el panelista (quien consultó 
abundante bibliografía especializada) se relaciona con una es¬ 
trategia de los servicios del Pentágono, que propagarían in¬ 
formaciones apócnfas a fin de mantener en secreto determi¬ 
nados expenmentos militares, como por ejemplo los vinculados 
con aeronaves no convencionales todavía ro perfeccionadas o 
con la guerra química. El Dr. Luis Aberto Remoso, presidente 
de la FAECE, se hizo eco del mismo tema en su trabajo "Análisis 
crítico del Informe Lea f. Condenó (a ingenuidad de los ufólo¬ 
gos norteamericanos y apeló a no dejarse llevar por rumores in¬ 
fundados. 

Cerraron ese día Angel A Díaz, que con su característica 
erudición explicó los alcances de la hipótesis ’psico-geofisica" 
impulsada por investigadores como Persinger y Devereux, 
Juan Carlos Spadafora (ONIFE, Buenos Aires), quien realizó 
una enumeración de precauciones que debe tomar el ufólogo al 
tratar a los testigos de OVNI, y el parapsicólogo Néstor Sal¬ 
vatierra, que ai referirse a los "Contactos de extraterrestres 
a nivel mental " insistió sobre la necesidad de diferenciar "los 
casos auténticamente telepáticos con historias inducidas a los 
testigos por ufólogos incompetentes o inescrupulosos o, lisa y 


92 










© 



(1) Aspecto de los asistentes al 
Congreso. 

(2) D. Oscar Alemanno que propor¬ 
cionó datos sobre la fiabilidad del 
testigo. 

(3) Alejandro Agostinelli efectuó 
una síntesis de su disertación. 




to que explotó a gran altura), el rosanno 
Lus Pacheco, que se refirió a la evolución 
del pensamiento de los ufólogos argenti¬ 
nos basándose en encuestas suministra¬ 
das a quienes asistieron a los congresos 
de FAECE desde 1980 y, finalmente, 
Oscar Alemanno, quien como buen estu- 



Inte rnsci* 

Santiago 


ím rí$ü 

Cong ^ 50 

Congreso 


llanamente, con creaciones imaginarias basadas en las creencias 
antenores de aquellos*. Por último, el Capitán (RE) Daniel 
Penssé trató de demostrar en una ponencia titulaca "La diada 
ufólogo testigo” que -partiendo del punto de vista del ’ob 
servador que observa a observadores que están observando a 
observadores* (según la expresión de Neil Friedman)-, puede 
concluirse que ’el investigador de campo participa del inciden¬ 
te OVNI quizá tanto como el propio testigo, en la medida en 
que la encuesta es una interacción psicosoaal". 


EL ALBOROTO DEL 
ULTIMO DIA 


El domingo hablaron el tucumano Luis Dumemeux sobre la | 
'maravillosa lluvia blanca" ce! 26 de septiembre de 1983 (la I 
que, según se comprobó, había swo provocada por un meteori¬ 


zante ce Psicología y avezado conocedor de los errores meto¬ 
dológicos en que incurren los plaüllólogos se ocupó de cuestio¬ 
nar las posibilidades científicas de la urología. Obsesionado 
por el hecho de que los ufólogos “carecen de un objeto de estu¬ 
dio*, Alemanno ilustró su conferencia con ejemplos que permi¬ 
tieron visualizar las inconsistencias del relato de un testigo hu¬ 
mano, que hace difícil -sino imposible- fundar cierta disciplina 
encargada de los OVNI con una voluntad sena de convertirla en 
cenca 

Debido a la caótica distribución de tiempos entre un con¬ 
ferenciante y otro, quedaron fuera de programa los trabajos 
de Carlos Ferguson (CEFU-FAO), Adrián Ficarotti (ex¬ 
presidente de la FAECE). Rubén Valle (CIU), quien iba a leer 
un interesante trabajo sobre las "alteraciones físicas dentro 
del contexto del testigo OVNI* (apéncice propuesto para el 
estudio de rastros físicos a la Guia de Procedimientos de la 
CIU) y el de quien escribe fia ufobgia de fin de siglo"). Los 
panelistas desplazados fueron comprensivos y no hubo 













De. izquierda a 
derecha: Luis 
Reynoso 
(Presidente de 
FAECE), 
Angel A. Díaz 
(CIU), Javier 
Stagnaro 
(ind.), Daniel 
Perisse (ind), 
Juan Carlos 
Spadafora 
(ONIFE), Gui- 
llermo Yaber 
9CEFAE), 
Rubén Mora¬ 
les 9CIU), 
Juan Failla 
(CIU), Luis 
Pacheco 
(FAECE) y 
Oscar Ale* 
manno 
(FAECE). 


pataleos ni entredichos que lamentar. 


BALANCE DE DESPEDIDA 

Como de costumbre, los momentos de mayor interés se vi¬ 
vieron al márgen del ceremonioso marco del congreso, y fueron 
los que tuvieron que ver con la alegría que siempre rodea al es¬ 
perado encuentro entre amigos distantes. El maravilloso senti¬ 
do del humor del geólogo Andel Diaz (que extrañamente con¬ 
trasta con el por momentos aburndo cientifismo de sus notas) 
era la contracara serrana del sarcasmo ciudadano de Gurú Mo¬ 
rales, la campechana simpatía de Juan Carlos Spadafora al¬ 
ternó con el cuidadoso verbo de Juan Faillá, el sereno pero n- 
guroso discurso de Daniel Perissé contrapesó las convicciones 
vehementes de Luis Pacheco, y el fabuloso repertorio de expe¬ 
riencias insólitas desgranadas por Luis Burgos abrumó a quie¬ 
nes no tienen la misma suerte por estar perdiendo el tiempo le¬ 
yendo libros o escribiendo notas como ésta... Por lo demás, 
nadie cambió ninguna ponencia por la espectacular persecución 
protagonizada por uno de los más respetables ufóíogos rosa¬ 
dnos, quien pese a sus denodados intentos no logró atrapar a 
una furtiva "santiagueño" que le había dedicado una comentada 
caída do ojos antes de hundirse en la caliente noche de Santia¬ 
go... 

Por supuesto, pasaron otras cosas. Por ejemplo, la agna 


asamblea de los miembros de la FAECE que tuvo lugar por la 
tarde del domingo, en la que (a raiz de la lectura que hiciera 
Pacheco del editorial de Bailester Olmos aparecido en el n a 5 
de esta misma revista) sobrevoló el fantasma del colapso, ya 
que todos estuvieron demasiado preocupados pensando en qué 
hacer con el archivo cental ce la Federación en caso de decidir 
su disolución, sumado ésto a otras broncas y renunc as, como 
las que protagonizaron el cordobés Maro Bracamonte y Daniel 
Perissé. Por otro lado, hubo quien hizo comentarios cínicos 
contra un grupo de Rio Cuarto que habia colocado en la puerta 
de sus habitaciones del hotel un cartel que rezaba: "No moles¬ 
te. Genos pensando " 

-Esta frase retrata las pedanterías que exhibieron du¬ 
rante la asamblea, dijo uno de los más rabosos militantes de la 
FAECE 

Como instancia final, el balance del último encuentro de la 
década entre los ufóíogos argentinos es positivo. Las brechas 
que antes los separaban tienen sus bordes cada vez más cerca 
y la mayoria se corre (salvo las excepa oríes expresamente men¬ 
cionadas- hacia una tendencia "dura". Por su parte de la Fede¬ 
ración ya no se baja la tan vapuleada línea de suplicar la recon¬ 
ciliación entre "espiritualistas" y "dentistas", que antes solía 
ocasionar auténticas mezcolanzas. Al contrario, es perceptible 
una evoluaón hacia posiaones escépticas de vanos entusiastas 
que antes frivolizaban el tema a extremos realmente regresi¬ 
vos, descubnendo la pólvora en cada ata a Keyhoe o a McDo- 


94 









naJd. Ahora se despojaron de creencias anticuadas y, en ei peor 
de los casos, las han sustituido por otras que, al menos, tienen 
la virtud de renovar las convenciones del dogma... 

Pero el cielo ya no está manchado de pólvora y una aureola 
de azufre flota ahora sobre Santiago. Los síntomas que reve¬ 
lan un cierto "despertar* de la conciencia critica de los ufólo- 
gos argentinos cree» a contrapelo del nivel de información, que 
es muy bajo -pese a ser uno de los más altos de Aménca latina. 
Por b tanto, que nadie se llame a engaño. Que nadie abngue la 
sospecha de que los Ufólogos Racionalistas del Sur han hallado 
la fórmula para contrarrestar la acción del pernicioso virus 
marciano que carcome el sentido común de los buenos aficiona¬ 
dos al misterio: con la petulancia que su modestia dosifica, han 
declarado que su intervención fue mínima 

La actitud que revitaliza el movimiento ufológico argenti¬ 
no revela un nuevo temperamento. Es como si estuvieran empe¬ 
zando a tapar la hendidura por donde se escaparon todos esos 
prejuicios que hicieron estragos en el pasado. El tratamiento 
cue prevalece coincide con la tendencia mundial, y pareciera 
que en la Argentina también se marcha (como señalara Barry 
Greenwood) hada "una ufobgia sin UFOs". Más allá de la suer¬ 
te que pueda conrer una Federadón cuyo nombre resuena como 
una mala palabra, entre ellos existe una voluntad de cambio y 
eso motiva una satisfecha expresión de sorpresa. No siempre 
son preocupantes las noticias que trae el demonio... 

REFERENCIAS 

(’) Personaje muy popular en el folklore religioso del norte argenti¬ 
no. Curiosamente, tes especialistas aseguran que la expresión es de 
procedencia al rea na. Es habitual que a tos "changuitos" que no quieren 
ir a la escuela o lloran sin motivo se les amenace en estos términos: 
"Por la noche va a venir mandinga a tirarte de los pies" Digámoslo de 
una vez: es el mismísimo Diablo, y en Santiago del Estero su presencia 
se perebe. (Félix Coluccio en el ’ Diccionario Foklónco Argentino ", Ed. 
Rus Ultra, Buenos Aires, 1981. pp. 433). 

(1) Como sostiene Luis Pacheco en el correo del lector del n 8 6 de 
Cuadernos de Ufologta la composición de la FAECE ha cambiado con 
el coner de tos años, sobre todo porque cambió la mentalidad de los que 
se cueda.m Sin embargo, los intentos (siempre fallidos) por reempla¬ 
zar su denominación por otra más atinada reconocen precedentes 
desde el mismo día en que ella quedó constituida, y Jas frustraciones de 
varios de sus miembros se fueron acrecentando hasta fechas recien¬ 
tes. El último que decidió abandonar el barco fue el Capitán (RE) Daniel 
A Perissé, para quien "la Federación tiene un nombre impresentable". 
VaJe la pena recordar que el grupo antecesor de la actual Comisión de 
Investigaciones Ufológicas fue el primero cue se opuso (en el curso de 
uno de los encuentros fundacionales, realizado en e( afro 78 en la ciudad 
de Rosario) al uso de esa dsparataoa sigla, incidente que culminó con 
el retiro en discontormtíad de toda la delegación porteña. Dado el "plan 
de evacuación" que desde hace algunos afros emprendieron los grupos 
mesiánicos que antes estaban cómodamente alojados en el seno de la 


Federación y dada la renovación de su Comisión Directiva, todo hada 
preveer que ya nada impediría un inmediato cambio de nombre, lo que 
hubiera podido sor definitivamente remediado en el congreso de La 
Banda Pero algunos manejos burocráticos y una propuesta de "deba¬ 
te" acerca del actúa! nombre de la Federación (en los que alguien creyó 
adivinar cierta dase de "traba dilatona") relegaron la polémica cuestión 
hasta que pueda tratarse en el congreso que se realizará a fines de 
1990, posiblemente en Buenos Aires Es corveniente aclarar que la 
CIU (centro del que quien eserbe es su secretario general) jamás adhh 
nó a la FAECE, aunque siempre ha estado presente en sus encuentros 
para estrechar lazos de amistad y difundir puntos de vista alternativos 
a tos dominantes. 

(2) La Asociación de Estudio e Investgacór, del Fenómeno Ovni y 
Astronomía de La Banda (AEIFOAB) a su vez publica el boletín 'En 
bisca de los Desconocido'y conduce un microprograma radial toca' de¬ 
dicado a los temas ocultos. Dirección Postal: Casilla de Correos. 34 - 
4300 La Banda, Santiago de! Estero. Argentina 

(3) Ver en Cuadernos de Ufologla n° 6 la nota ’Mehéust, el fol¬ 
klorista", per el mismo autor, pp. 79/83. 

(4) Rubén Morales también es autor del foro 'El Santuario Extra- 
terrestre', justamente dedicado al tema de los OVNI en Capilla del 
Monte (150 páginas. Los ingresados pueden solicitar una copia a (a 
CIU, Casida de Correos 26, suc. 25, Buenos Aires. Argentina, aoonan- 
do 25 dólares U.S., que incluye envío aéreo). La obra de Morales (pro¬ 
fusamente ilustrada) ha sido complementada con un informe de/ Dr. 
Angel Aberro Díaz sobre la huella del cerro El Pajarillo y el ensayo 'Ca¬ 
pilla del Monte, la génesis de un foklore'. de Alejandro Agostinelli. 



r---------------- - ~~ —- 

j NOTA DE LOS EDITORES 

i 

| Cuadernos de Ufología, estima 
J importante parasus lectores y amigos, 

J la continua superación en calidad y 
» originalidad de los tralojos que si 
¡ incluyen en sus páginas . (Por lo cual, es 

Í condición fundamental que el material 
remitido respecto a informes de 
casuística reúna los datos reseñados en 
el n 9 6, página 4, al igual que su 
¡ publicación lo sean en exclusividad, 
j se aceptarán, por tanto, trabajos 
¡ que hayan aparecido en otras revistas de 
j nuestra lengua, salvo consideración en 
! contrario de los editores. 













Journal of UFO Studies 

The Alien Hynek Center for UFO Studies 
Chicago, Illinois, U.S.A. 

V.J. Ballestee Olmos 

JOURNAL OF UFO 
STUDIES 


New Serles, VW. 1 19» 



La ufología científica está de enhorabuena. El Joseph 
Alten Hynek Center for UFO Studies vuelve a editar su publi¬ 


cación académica Journal of UFO Studies. Y deamos académi¬ 
ca amesganco todo el ngor del término, no en vano la caracte¬ 
rística primordial de esta revista es seguir a pies juntillas los 
cánones mundialmente establecidos para las revistas carnifi¬ 
cas, a saber, pnncipalmente que cada trabajo halla sido apro¬ 
bado por dos especialistas previamente a su publicación. 

El director de la revista es el Dr. Michae! D. Swords, pro¬ 
fesor de Gencas Naturales en la Western Michigan Umversity, 
tarea en la que está capazmente asistido por otras dos perso¬ 
nas expertas, Mark Rodeguier, director científico del JAH 
CUFOS y soaóiogo de la Universidad de Illinois en Chicago y 
Gecrge M. Eberhart, autor de compilaciones bibliográficas en¬ 
ciclopédicas. 

El Journal of UFO Studies (Revista de Estudios OVNI) 
tiene un impresionante panel editorial, fundamentalmente nor¬ 
teamericano, formado por Dr. Don C. Donden (McGill Univer- 
sity, Canadá), Dr. Richard F. Hames (NASA), Dr. Roben Hall, 
Dr. David Jacobs (Temple University), Dr. Bruce Maccabee, 
Dr. Michael Persinger (Laurentian Umversity, Canadá), Dr. 
Frank Salisbury (Utah State Umversity), Dr. Jaoques Valiée y 
Dr. Ron Westrum (Eastem Michigan University). Un consejo 
editorial en el que el firmante de estas lineas supone una mo¬ 
desta excepción a tan brillante grupo de científicos e investi¬ 
gadores. 

La revista en su nueva etapa, comienza su andadura publi¬ 
cando un volumen de 174 páginas por año. El volumen 1 (marzo 
1989) contiene tres trabajos absolutamente onginales: "Hip¬ 
nosis y abducciones OVNI", por el especialista en folklore Dr. 
Thomas E. Bullard, "Delphos: análisis del suelo y evaluación de 
un caso de aterrizaje", por el químico inglés Dr. Eral Faruk y 
"La Ciencia y la hipótesis extraterrestre en Ufologia", un en¬ 
sayo del Dr. Michael Swords. 

Le sigue un forum colectivo, relativo al problema ce las 
abducciones, en el que participan nombres lan significativos 
como Robert Baker, Peter Rojcewicz, Stuart Appelle, Don 
Donden, Hilary Evans, Jean Mundy, Michael Swords y Richard 
Haines, que supone una enriquecedoradiscusión sobre un tema 
tan de actualidad. 

Finalmente, el apartado de critica de libros se ocupa de 
dos recientes obras colectivas: UFOs 1947-1987 (dirigida 
por H. Evans y J. Spencer) y The Spectrum tí UFO Research 
(drngida por Mimi Hynek), obras que, por cierto, cuentan con 
sendas aportaciones de este autor. 

La suscripción anual es de 18 dólares USA (correo inclusi¬ 
ve), que debe ser pagado a: JAH Center for UFO Stjdies, 
2457 W. Peterson Avenue, Chicago, Illinois 60659, USA. 
Cualquier correspondencia editorial, envió de manuscritos, 
etc., debe hacerse a: Dr. Michael D. Swords, College of General 
Studies, Science Department, Western Michigan University, 
Kalamazoo, Michigan 49008, USA. 

Nosotros no podemos sino felicitar al Dr. Swords y al 


96 

















En los últimos años un extraño fenómeno ha mantenido la 
atención y curiosidad de científicos y, como no, de ufólogos. Me 
estoy refiriendo a esos misteriosos circuios aparecidos en 
rampas de censales, pnnapalmente. en el Reino Unido. 

Estos hermosos círculos de perfecta simetría aparecer, 
repentinamente er los campos configurando formaciones de 
uno, dos, tres, cuatro, etc... combinando también anillos que 


rodean el circulo principal. Muestran una bien definida área 
arrasada, en la cual, los tallos se encuentran fuertemente 
aplastados contra el suelo en una dirección rotacional de den¬ 
tro hacia afuera. Parece que cada año los círculos aparecen 
más numerosos y también más complejos en su diseño. 

Numerosas ideas e hipótesis han surgido en torno a este 
asunto. Quien las ha desarrollado más extensamente ha sido el 


Detalle de un anillo descubierto en Winterboume 
Slokc 

conocidos remolinos de viento. 

El Dr. Terence Meaden ha estado Investigando el proble¬ 
ma de los círculos desde el año 1980. Es Fisco y Meteorólogo, y 


JAH Centor for UFO Studies por una iniciativa que redundará 
ciertamente en ayudar a situar el estudio del fenómeno OVNI 
en la órbita de los problemas científicos actuales y en el entor¬ 
no puramente universitario. 


eminente Dr. Terence Meaden, teorías que son incluso más ex 
trañas que la ficción misma, pero es que ¡a Naturaleza resulta 
muy compleja De hecho la solución a este fenómeno nos ha óeja- 
dGcatónitos por inesperada, no siendo estos círculos producto 
de falsificaciones, nidos de supuestos OVNIs, helicópteros o 


"The Circlejffects and its My steries" 

Dr. G. Terence Meaden 
Artetech PuWishing Company 

Junio 1989 -9,95 libras 
114 páginas y 45 fotos y gráficos 

Jaime Servera 




















su interés en este campo siempre se ha dirigido hacia ios fenó¬ 
menos meteorológicos inusuales o poco conocidos. Es editor de 
la revista 'Journal of Meteorology", una de las mejores en la 
especialidad, y reconoaoa autoridad mundial en tomados y fe¬ 
nómenos vortidales. 

Meaden ha desarrollado una teoria, según la cual, estos 
circuios son causados por una espece de vórtice de plasma at¬ 
mosférico hasta ahora desconocido. Bajo ciertas condiciones, la 
separación de las cargas eléctricas en la columna rotacional de 
un torbellino o remolino, puede generar una ionización lo bas¬ 
tante intensa para producir poderosos campos eléctricos que 
obligan al aire a moverse de una forma muy regular. 

En su libro, el Dr. Meaden, descnbe los parámetros que le 
permiten puntualizar como los circuios son formados por el im¬ 
pacto de partículas de aire parcialmente ionizado y enorme¬ 
mente rápidas. Explica cómo un vórtice atmosfénco en forma 
de columna con un eje vertical o indinado favorece la formación 
de un plasma atmosférico y su conducción hada el suelo. La io¬ 
nización del aire debe ser suficiente para que de noche este 
vórtice soa luminoso y su enorme velocidad le hace aparecer con 
forma de globo. Esta descripción, sugiere que el Dr. Meaden 
bien podría de esta manera explicar algunos avistamientos ca- 
tálogados como OVNIs, en zonas donde se han encontrado cír¬ 
culos. 

Si tales estudios científicos están en lo cierto, resulta 
que nuestra atmósfera es capaz de producir bajo ciertas con¬ 
diciones un fenómeno rotacional de muy corta duración con 
onormes propiedades eléctricas. Algo a medio camino entre un 
rayo y un miró-tornado. 

Dependiendo de las condiciones, esta forma de energía 
puede manifestarse como un globo de luz con, a menudo, efec¬ 
tos de sonido. Es capaz de interferir el funcionamiento de los 
motores de los coches y quizás afectar a posibles testigos 
cercanos. 

El desarrollo de la teoría del Dr. T. Meaden resulta un 
poco difícil de seguir para los no profesionales, aunque el libro 
que estamos reseñando está escrito de forma muy amena, con 
elegancia y dandad. Consciente de to complejo de su teoría, el 
autor ha omitido incluir complicados cálculos matemáticos y fí¬ 
sicos que hubiesen dificultado aún más la lectura de su libro. 

Meaden está todavía desarrollando su teoria y, evidente¬ 
mente, tendrá que hacer ciertos ajustes y cambios a la vista de 
nuevas apariciones de círculos. Su publicación "Journal oí Me- 
teorology", mantiene al interesado actualizado en la continuada 
investigación del fenómeno. La razón de su casi exclusiva apari¬ 
ción en campos ingleses por ejemplo, es algo que deberá acla¬ 
rarse en este proceso de análisis meteorológico. 

En suma, se trata esencialmente de un fenómeno atmosfé¬ 
rico que, aún siendo frecuentemente reportado y a falta de al¬ 
guna explicación adecuada, se le ha ignorado totalmente por la 
comunidad científica salvándose del olvido, merced a los es¬ 


fuerzos de algunos ufólogos que encontraron una fuente de es¬ 
tudio en este tipo de fenómenos y le remitieron sus datos al 
propw Dr. Meaden. 

En su libro, el autor, rechaza totalmente el fraude, ya que 
la gran complejidad en la manera de estar tumbados los tallos y 
varios detalles más, hacen totalmente imposible producir arti¬ 
ficialmente tales circuios. 

Se trata pues de un libro interesante, que viene a despe¬ 
jar muchas incógnitas sobre el dichoso tema 
de los circuios y que, por lo tamo, se con¬ 
vierte en obligada lectura para los hasta 
ahora interesados en este enigma. 




Parte central de un círculo triple en las colinas de Brat- 
ton. 





CASOS DE OVNIS 
DETECTADOS POR RADAR 
EN ESPAÑA 


Joan Plana Crivillén 
(CEI - Barcelona) 


R ecogeremos en este articulo una serie de casos par¬ 
ticularmente interesantes como son los de OVNIs detectados 
por radar, tanto de carácter civil como militar, escogidos 
entre los más de cincuenta similares que se encuentran en el 
archivo del autor. Sólo son una muestra de la casuística OVNI- 
'adar en el aspecto de registro exclusivamente desde estacio¬ 
nes de radar situadas en tierra. 


INFORMA EL EJERCITO 
DEL AIRE 


Un importante caso de detección OVNI por un radar mili¬ 
tar nos es proporcionado por una publicación (1) del propio 
Ejército del Aire español, por lo que merece toda fiabilidad. El 
relato del suceso dice: 

"Como caso particular y curioso de objeto no identificado, 
el que ocurrió en el Escuadrón de Alerta y Control n® 4, ubica¬ 
do en el monte Pañí, de Rosas (Gerona). Corría el otoño de¡! año 
1964 y en una de sus madrugadas, el controlador de servicio 
registró en su pantalla un eco desconocido que aparead en (a 
cuadrícula GEOREF, NJDl 3050 y su desplazamiento, dando 
lugar a una traza rectilínea con rumbo 010, desapareciendo en 
la cuadricula NJDM 3040. El eco era producido, sin lugar a 
dudas, por un objeto volador, la señal era clarísima y su movi¬ 
miento fue seguido por el Oficial y Suboficiales del equipo. Se 
le calculó al eco una velocidad aproximada de más de 2.000 
Km/h. y una altitud de 10.000 metros. No se tenía constancia i 
alguna de vuelos en esta zona, por aquellas horas, ni contrame- 
didas electrónicas, ni fenómenos meteorológicos por las condi¬ 
ciones que reinaoan. El fenómeno se repitió dos veces más, 


j idénticamente, en dias siguientes. El radar estaba en condicio¬ 
nes de trabajo. Aquello era un objeto desconocido, un OVNI, un 
caso más ce la larga lista". 

Junto a este texto, aparece publicaco el gráfico GEOREF 
correspondiente a la posición y desplazamiento del OVNI soore 
el Mediterráneo. En dicho gráfico, puede observarse el vuelo 
de sur a norte (rumbo 010) del objeto registrado. Su apari¬ 
ción tiene iugar algo al norte de las islas Baleares (NJDL 
i 3050), y su desapanción cerca de la Costa Brava gerundense 
9NJDM 3040). Los Escuadrones de Alerta y Control, pasaron 
a denominarse Escuadrones de Vigilanc a Aérea (EVA) hacia 
1978. 


DETECCION EN 
PARACUELLOS 

Otro interesante caso (2) tuvo lugar durante la madru¬ 
gada del 23 de agosto de 1967, cuando en las pantallas de 
radar del Centro de Control de Tráfico Aéreo de Paracuellos 
del Jarama (Madrid) aparecieron tres ecos desconocidos 
cerca del punto aéreo "Eco" (cruce de aerovías sobre la pro¬ 
vincia de Guadalajara). Estaban situados formando un tnángu- 
lo, uno al oeste, otro al este, y el tercero a: sur. Se movían muy 
poco y estaban distanciados entre si 18 kilómetros. El más le¬ 
jano se encontraba en el radial 067 (noroeste) y a 120 kilóme¬ 
tros de Barajas, y el más próximo en el mismo radial pero a 96 
kilómetros. Una hora más tarde los ecos se encuentran almea- 
oos y, como si se hubieran reproducido, se detectan cinco obje¬ 
tos cambiando muy lentamente de posición. 

Media hora después un nuevo eco desconocido aparece en 


99 














la vertical de Barahona (Soria), tiene las mismas característi¬ 
cas que les anteriores, pero es más pequeño y no se mueve. 

Haaa las cuatro de fa madrugada todos los ecos desapa¬ 
recieron de la pantalla de radar. Los controladores de Para- 
cuellos no se atrevieron a pronunciarse sobre la naturaleza de 
los objetos captados, pero informaron del suceso al Mando de 
la Defensa Aérea en Torrejón y éste les confirmó haber detec¬ 
tado también los extraños ecos. 


ECO RADAR SOBRE EL MAR 

Un nuevo caso aparece reseñado en el contexto ce otro in¬ 
cidente más amplio (3). nos atendremos sólo al hecho radar. 
Sobre las 3 de la madrugada del 28 de julio de 1975, en las 
pantallas de radar del Escuadrón de Alena y Control n s 5, 
ubicado en la Sierra de Aitana (Alicante), se detecta un eco no 
identificado totalmente inmóvil a 24.000 metros de altitud en 
una posición situada entre la propia estación de radar militar y 
la do Ibiza, concretamente sobre el Mediterráneo a unos 17 
Kms. frente al Cabo de la Nao (Alicante). El citado eco se 
mantuvo fijo en el mismo punto durante una hora, ya que desa¬ 
parecí haaa las 4 de la madrugada. 

Otra breve observación radar aparece anotada en el libro 
oficial de novedades del Centro de Control de Tráfico Aéreo 


de Cananas (4). La escueta anotaaón dice: "24 de septiem¬ 
bre de 1975. A las 05,30 se observa en el radar primano una 
traza de gran tamaño en dirección sur-norte a unas 160 millas 
náuticas al este de GDV, no se puede identificar y se calcula su 
velocidad sobre 15 millas náuticas por minuto". El significado 
de las expresiones aeronáuticas utilizadas para una mejor com¬ 
prensión del suceso.es: 

- Traza: eco en movimiento. 

-160 millas náuticas: 296 Km. 

- GDV: indicativo de una radioayuda a la navegación aérea 
situada en las Pa’mas de Gran Canana 

-15 millas náuticas por minuto: 27,7 Km/mmuto = 1.662 
Km/hora. 


OVNI A 12.000 KILOMETROS 
POR HORA 


Existe otro caso de registro radar de un OVNI, que mere¬ 
ce ser considerado en este articulo por la asombrosa velocidad 
que desarrollaba en su desplazamiento (5). Un día del mes de 
febrero de 1978, en un radar secundario perteneciente al Cen¬ 
tro de Control de Tráfico Aéreo de Barcelona, apareaó el eco 
de un objeto desconocido que cruzó toda la pantalla siguiendo 
el itinerario de Palma de Mallorca a Barcelona, a una velocidad 


100 












superior a los 12.000 Km/h. Además, el citado objeto emitía un 
código de identificación similar al de los aviones comerciales 
pero que no existía, dado que dicho código no había sido asig¬ 
nado a ninguna aeronave. 

Si hacemos cálculos, advertiremos que a tal velocidad el 
objeto debió recorrer los aproximadamente 195 Km. que sepa¬ 
ran Palma de Barcelona, en sólo unos 90 segundos. Algo impo¬ 
sible de realizar para cualquier aeronave convencional. Pero 
debe añadirse, que á emisión del código secundario responde a 
una identificación normalmente utilizada por los aviones comer¬ 
ciales, el hecho de que se produjera una simulación de este tipo 
hace pensar en una ‘'inteligencia* que dirigiera al objeto capta¬ 
do 


DETECCION DE OBJETOS DE 
GRANDES DIMENSIONES 


Por último, reseñaremos brevemente un importante caso 
que el autor tuvo Ja oportunidad de investigar personalmente, 
y que ya fue publicado con todos sus detalles en Cuadernos de 
Ufologia (1* época) (6). Aquí sólo mencionaremos los aspectos 
concretos de la detección por radar de los OVNIs. Hacia las 
22,30 horas del 29 de noviembre de 1985, los controladores 
de servicio en el Centro de Control de Tráfico Aéreo de Bar¬ 
celona, captan en la pantalla del radar pnmano ASR-7 “un eco 
fijo algo ai norte de Tarrasa (Barcelona) con forma de amplia 
mancha luminosa y de unas características poco habituales - . Su 
tamaño era superior a los 200 metros, pero al no moverse 
creen que puede ser causaoo por la montaña de San Lorenzo- 
La Mola de 1.100 metros de altitud. Se compruebe que las con¬ 
diciones meteorológicas son excelentes y que no exsten inver¬ 
siones de temperatura; asimismo, se comprueba que no hay 
globos sonda en la zona 

Establecido contacto con el mando de defensa aérea, éste 
informa a los controladores barceloneses que desde el radar 
militar EVA4 en Rosas (Gerona), también registran el eco 
desconocido, el cual se halla inmóvil a 8.000 metros de altitud. 
Este objeto permaneció fijo en el lugar hasta aproximadamente 
las 6 de (a madrugada 

Y en esa misma madrugada del día 30, a las 4,20 horas, en 
las pantalla de radar del Control Aéreo de Barcelona "aparece 
súbitamente un eco primario móvil y muy potente a 7,4 Km. aJ 
norte de Sabadefl (Barcelona), que se cesplaza con rumbo 180 
(sur) durante un minuto y medio a una velocidad de 90 Km/h." 
Dicho eco, según los meticulosos cálalos efectuados, era ex- 
traordmanamente grande ya que "tenía una longitud de extre¬ 
mo a extremo ce unos 9 Km. (sí, 9.000 metros), siendo su an¬ 
chura inapreciable" En un momento dado, aproximadamente "a 
los 50 segundos de captar el eco monstruoso, se desprendió 



de éste por su extremo derecho otro eco con unas dimensiones 
de unos 20 metros, que se desplazó con rumbo 150 (sureste) a 
una velocidad estimada en 900 Km/h., durante 15 segundos y 
desapareció". Después del minuto y medio de visionario en el 
radar, el objeto de grandísimo tamaño "también desapareció 
repentinamente" de las pantallas. 

Este enorme objeto estaba onentado con un extremo 
hacia el este y el otro al oeste, presentando en su desplaza¬ 
miento hacia el sur la cara más amplia de su estructura, reco¬ 
mendó en total unos 2.250 metros, y el eco pequeño que se 
desprendió unos 4 Km. 

Ambos ecos debían hallarse en torno a los 3.000 metros 
de altitud, según apreciaciones del autor, ya que los controla¬ 
dores ba r ce!onese$ no lo pudieron determinar, y los militares 
del EVA-4 que tamben los registraron no lo comunicaron. El 
radar civil de Barcelona fue venficado y funcionaba correcta¬ 
mente. Además, el hecho de que los tres ecos fueran captados 
por los militares simultáneamente, que poseen características 
ce funcionamiento distintas al de Barcelona, indica que debe 
excluirse la posible existencia de anomalías técnicas de cual¬ 
quier dase que provocaran los registros mencionados. 

REFERENCIAS 


1. - ‘Revista de Aeronáutica y Astronáutica*, ^331, junio 1968 

2. -'LD.LM*. n B 91,pag. 10 ‘Pueblo*. 24/8/1967. 

3. - C uesto nano CEL 

4. - “Mundo Desconocido’. n B 36, juno 1979, pg. 61. 

5. - Comunicación personal de A Faber Kaiser al autor, 16/8/88 y 
"Gispert Gestión* rfi 52,1980. 

6 - 'Cuadernos de UfotogJi" (I 1 época), n 8 15, marzo 1986, pags. 
31-37 












¿ CARTAS é CÁRTM(MM¿CiStl 



Sr. Director de 'C.d.U.': 

...En el número de abril se publicó una nota de Herberto Janosch 
titulada "Ummo, la increíble verdad*. El caso es que, como siento mi 
seriedad de investigador sacudida por tan torpe alegato del sr. Janosch 
(que lo publicó aún conociendo la verdad y muy a pesar de! dato que po¬ 
dría producir a nivel de relaciones interpersonales), debo responder de la 
manera que el tema lo merece, con la verdad. 

...Lamentablemente, la nota de Janosch no encuadra dentro de 
la seriedad necesaria para descalificar el tema UMMO. Sin ir más 
lejos, basta consultar el "Ummocat* de Ignacio Damaude para encon¬ 
trar varias notas contrarias a la realidad del tema Ummo escntas por 
eminentes investigadores que nunca tuvieron la suerte de ser publica¬ 
das en revistas de la seriedad de 'Cuadernos* 

Por otra parte, el sr. Janosch es un investigador del tema ovni 
(retornado al tema recientemente luego de sus múltiples deserciones) 
y, que yo sepa, no figura dentro del directorio ¡memacionaJ de ummófo- 
gos compilado por Damaude en el que se pueden encontrar desde los 
más sesudos investigadores hasta quienes han sólamente escrito al¬ 
guna palabra suelta sobre el tema. Parecería ser que el secretano de 
redacción de Cuadernos hubiese elegido la nota atendiendo más a 
cuestiones de forma (porque era -al decir del impeno- muy 'cachonda*) 
y no de fondo, que son las que hacen a la seriedad -o no- de un trabajo 
en cuestión. 

Pero no tiene sentido seguir perdiendo el tiempo en comentarios 
accesorios y vayamos al relato de lo que -en realidad- sucedió. Les 
agradezco desde ya la publicación de esta cana y de la nota adjunta 
para imentar, por medro de los mismos, aclarar este tema. Atenta¬ 
mente. 

Uc Adalberto C. Ujvari 

Buenos Aires (Argentina) 

Queridos amigos: 

...Quiero, antes que nada, felicitaros por vuestra labor y sobre 
todo daros las gracias por mantener cohesionado un colectivo que po r 
sor tan dsperso tieno dificultados a la hora de exponer sus opiniones y 
trabajos sobre el tema máxime si, como yo, unas veces la pereza y 
otras el trabajo me impiden estar todo lo relacionado que me gustaría. 
Para evitarlo, en (a medida de lo posible, os remito domialiación banca¬ 
da de la suscripción a C.dU. 

Finalmente deseo solo señalaros que una de las cosas que más 
me gusta de la revista es la sección de contraste de opiniones que te- 
neis y, aunque me sobran todas las descalificaciones que se hacen de 
unas ideas sobre otras, lo cierto es que esto permite comprobar el es¬ 
tado de respeto mutuo que tenemos. Seria de agradecer que pensára¬ 
mos que todos estamos interesados en averiguar qué hay detrás del 
fenómeno OVNI y que. de momonto. todas las ideas son aceptables 
hasta que tengamos elementos suficientes para desestimar aquellos 
que no sean correctas. El hecho de que otros piensen de diferente ma¬ 
nera o enjuicien unos hechos de manera distinta no nos deberia hacer 
pensar que somos mejores unos que otros. Que yo sepa, hasta el mo¬ 


mento. nace ha podido demostrar eí 'qué', el 'quién' o el 'cómo*, por 
tamo, es inteligente no descalificar a nadie que honestamente se plan¬ 
tee el fenómeno hasta tener respuestas. Creo que está más cerca de 
la verdad el tolerante que acepta todas las posibilidades hasta que se 
demuestre una de ellas que el intolerante que solo acepta su propia cpi- 
nbn 

Bueno, como mi intención es simplemente desearos lo mejor y 
daros las gracias, ahí quedan ros deseos, hasta otra ocasión 

D. Fuentes Madrid 

Barcelona 

Sr.D. Julio Arcas: 

Desde hace tiempo se ha Apuesto de moda' nuevamente la cues¬ 
tan OVNI: investigadores senos de mente abierta se ocupan del tema, 
y los iluminados, moralstas y profeullas vuelven a la carga con sus teo¬ 
rías de salvación. La gente habla de estos temas y le interesan. 
OVNIs, Parapsicología, esotensmo, ocultsmo, etc..., y los mezcla in¬ 
debidamente, resultando un amasijo de teorías e ideas fabulosas que 
se convierten en objeto de culto irracional. 

.. La ciencia Lene unos métodos bien definidos, en los cuales inclu¬ 
ye el rimo de su propia evolución. El científico no puede aceptar unas 
teorias que le resultan chocantes, irracenales y muchas veces total¬ 
mente falsas, producto del cóctel extraterrestre-mistica-religión- 
tecnoiogía. Ha de ser coherente, y sólo puede aceptar io que con sus 
propios métodos comprueba. V es más. creo que es su deber desen¬ 
mascarar fraudes y darlos a conocer a las gentes, sacarlos de sus 
erróneas creencias, cuando efectivamente lo sean y asi se demuestre, 
de la misma forma que los mesiánicos y supuestos contactados dan a 
conocer sus teorias y muchas veces son aceptadas por personas ne¬ 
cesitadas mconscememente de creencias y argumentos espectacula¬ 
res, situados por encima de su vida cotidiana. Hacer que la gente use la 
razón, crítica y escéptica por naturaleza, en estas cuestiones. Como 
dice la antigua máxima. 'Se sobrio y aprende a dudar: esa es la médula 
del espíritu' 

Ricardo Campo 

La Laguna, Tenerife (Canarias) 


Estimado Jubo: 

...En eí último número de C.d.U. he observado -no sin cieña sor¬ 
presa - un dossier completo confeccionado casi en su totalidad por Ale¬ 
jandro C. Agostinelli El contenido, a oos de un ufólogo integrado más o 
menos, en la comunidad ufológca internacional, es interesante. Gracias 
a él, la ufoiogía francesa queda aclarada. No obstante, el texto peca 
de pretencioso. Habla de la H.P.S., sin dar más detalles sobre ella, 
cuando lo mejor hubiese sido que -en vez de un dossier de "coulteos* y 
personajes- se hubiese expuesto qué es la H.P.S. con trabajos concre¬ 
tos y alusivos al mismo. Como de hecho aún queda por reprodxir ma¬ 
terial de Agostineili, sugeriría que NO se hiciese en forma de dossier, 










sino como artículos sueltos, en los próximos -pongamos* tres próximos 
número de C.d.U. Primero, considero hay que educar a nuestra propia 
ufologia, después ya se personalizará. 

No obstante el n 3 6 de C.d.U. sigue manteniendo su tónica as¬ 
cendente, tanto de aspecto como de contenido. Aunque ¿cómo es que 
se suprimieron delinitivamente los Abstract? ¿Por qué no exigís que el 
autor, aJ entregar el texto, k> resuma en 5 lineas si es en inglés y espa¬ 
ñol mejor y si no en inglés? EBo eleva la calidad técnica de cara a los re¬ 
ceptores extranjeros No cuente con el desastroso inglés del n 3 1... 

Javier Sierra 

Madrid 

Estimado Julo: 

...Cumpliendo con lo prometido remito un segundo trabajo que se¬ 
guramente será del agrado de todo el plante! de C.d.U. Seguramente 
ies servirá para comparar e! pensamiento ulológco español, con el ar¬ 
gentino, que a mi entender son muy smliares. 

Lamentablemente las encuestas no mienten, y aunque no coinci¬ 
damos con ello, estamos en miñona; tal es así que me atrevería a 
arriesgar que el pensamiento más mesurado no supera el 25%, por lo 
menos en Argentina Pasando en limpio ello, afirmo que sólo el 25% de 
los que se dedican a la investigación OVNI, realizan la misma de una 
forma seria y aplicando cierta metodología. El otro 75% corresponde a 
ENTUSIASTAS y CREYENTES que dstan de ser INVESTIGADO¬ 
RES 

...Dado otra vuelta de página quiero comentar algunos detalles 
aparecidos en la nota sobre et 'Seminario Nacional de Ufologia" de 
José Ruesga Montiel. 

Primeramente es una novedad, para mí por lo menos este tipo de 
Seminarios, ya que en Argentina todo evento realizado desde el 80 er 
adelante, consta de exposiciones ce cada uno de ios participantes que 
asi lo quieran, complementadas con diversas mesas de trabajo. Pero 
por lo que veo aquí, es solamente trabap. sin exposiciones, lo que es 
auspicioso. Quizás no estemos acostumbrados a este tipo de Semina¬ 
rio, pero solo es cuestión de ponerlo en práctica. Es más, hemos toma¬ 
do la costumbre de premiar los mepres aportes presentados, con dplo¬ 
mas y/o plaquetas 

Siguiendo con el Seminario, quiero marcar algunos puntos comu- I 
nes entre los ufótogos de Argentina y los Españoles, resultado de las di- 1 
versas mesas de trabajos efectuadas. 

1A la pregunta referente a las dificultades presentes en el tra- i 
bajo ufológico, se coincide en: 1-Poca comunicación. 2-Escasez de me¬ 
dios técnicos 3-FALTA DE METODOLOGIA ADECUADA Y 
COMUN 4-Problemas económicos. 

2. - Obviamente la mejora, seria lo contrano de ello. 

3. - La polémica gira siempre en las mesas de trabap en tomo a 
la FALTA DE METODOLOGIA. Y es asi que hoy se trata de lograr 
eílo, unificando una metodología que sirva a todos, posbiíitando de esta 
forma una investigación válida, entendble por todos y sobre todo con 
base científica aplicada a la investigación. A la cabeza de ellos se en¬ 


cuentran los amigos del CIU. 

4. - Es importante que los analistas hayan pensado en C.d.U. 
como revista especializada untadora, apoyando de esta forma a un 
medc de drfusbn ya consolidado. 

AJ respecto ustedes nos llevan ventaja, porque aquí no hemos po¬ 
dido encontrar un medio untador apoyado por la mayoría. Por el con¬ 
trario, nuestras publcacones se editan en diversos medios especializa¬ 
dos, pero con pensamientos vanos y temas vanos. 

5. - Pese a que una pnmera minoría, se volcó por la no creación de 
una asociación nacional es indudable que sumando aquellos que la 
quieren y los que optaron por una Federación, se convierten en una casi 
mayoría, porque suma el 50% de los votos emitidos. 

6 - En sintesB, los problemas Que acosan ai investigador seno de 
España, son s ¡ mllares a los de Argentina. Los delirantes existen en 
ambos países. Medios de difusión mediocres son comunes, también. 
Entonces la problemática OVNI tiene nexos comunes en las dos regio¬ 
nes, tanto en lo bueno como en lo malo. Por lo tanto a no preocuparse. 

...Un fuerte abrazo. 

Lus Pacheco 

Rosario (Argentina) 

Estimado amigo: 

...A estas alturas ya he tenido tiempo de leer eJ último número de 
C.AU., del que destacaría el trabajo de l Cabria. Sin duda viene a lle¬ 
nar un hueco importante en el tratamiento del tema en España. Más 
abajo te adjunto algunos comentaros sobre algunos contenidos muy 
concretos de este número, que espere puedan ser oe interés general 

Aprovecho la ocasión para señalar una errata, de la que soy 
único responsable, en mis coméntanos "EJ día en que ios astros fueron 
noticia " (C.d.U., n 3 6, pp. 91-96). en el segundo párrafo de la segunda 
columna de la página 91 debe leerse 23h30 y no 22h30. 

La "constante moríoióQica humáronle- v el caso Próspera Muñoz 

Tamo en C.d.U. n 3 4, pp. 51 -65 ('Próspera Muñoz: un caso drvut 
gado y poco conocido ", J. Ruesga) como en C.d.U. n 3 6 pp 48-49 
("Coméntanos acerca de ¡a investigación del caso Próspera Muñoz ", 
de AA Díaz) se ha hecho referencia al tema de la "constante" en la 
morfología externa de las Entidades asociadas al Fenómeno, en los 
casos de abducciones. Sin entrar ahora en este tema de interpretación 
harto discutible, me gustaría puntualizar algo que resulta evidente en 
este caso concreto. 

En C.dU. n° 4, p. 64, viene reproducida la "entidad" dfcuiada por 
Próspera. El dfeujo es extraordinariamente similar a un "retrato robot- 
de ocupante de OVNI ampliamente divulgado, que durante años ha 
servido de ilustración a numerosos artículos y Ibros sobre el tema (por 
ejemplo, ver la portada del "Manual del UíóJogo" de A. Adell o, sin ir más 
lejos, consúltese 10 páginas antes -p.39- en el mismo n 3 6 de C.AU.). 
Detalles como la posición de los pies y los brazos bastan para conven¬ 
cer de que no se trata de un parecido meramente superficial. 

En el mejor de los casos se trataría de un lapsus metodológico de 








la encuesta al óejar a la testigo copiar abiertamente un modelo en el 
que "basar los recuelos. 

En el peor de los casos se tratada de una de las fuentes de un 
fraude consciente 

Sea cual sea la naturaleza del caso, lo que quería dejar claro es 
que. oor lo que respecta a este caso, el argumento de la "constante 
morfológica* no tiene ningún valor. 

Respuesta a 'Inversiones Térm¡cas\^]a¡eliüerAe'.fe gjklfl 

El sr. Carlos Balei Cros, a golpe de refrán y máxima consagra¬ 
da, hace alusión en C.d.U. n“ 6, pp.43-45, a algunas observaciones que 
considera arbitrariamente explicadas y a otras que juzga ine^lcables. 


Las observaciones del 21 de marzo de 1989 tuvieron por ongen, 
sin lugar a dudas, el lanzamiento experimental de un misil balístico 
desde ol sudoeste de Francia. 

En cuanta a las observaciones de Lénda del 18 de octubre de 
1980, todo hace sospechar que el lucero del alba estuvo, una vez más, 
inveterado. 

Un análisis detallado de estas observaciones 
será publicado en éste o en algún próximo número de 
la revista. 

Manuel Borraz Aymerich 



Cuadernos de Ufología, agradece el in¬ 
tercambio que periódicamente se mantiene con las 
siguientes publicaciones, cuyos sumarios y dirección 
de contacto proporcionamos para información de 
nuestros lectores: 

AL ENCUENTRO DE..: Boletín. Editado por Centro de Estudios Pa- 
rapsicológiccs de üntnyent, cj lnnúatí, 63; <6370 Onünyent (Vaieoca) Suscrip¬ 
ción: 1.000 pías. N® 14. Otubre-Noviebre I9e9 Sumario; Aterrizaje en la S*erra de 
Madrid; 15-¿OVNIs en la Luna?, 17-Ufciogla desde la 3* generación. Otros no ulo- 

N 9 15, Diciembre. Sumario: 3-230 Aterrizajes ibéricos. Resultados es¬ 
tadísticos báseos. Otro6 no uWógicos 

BOLETIN GRUPO ALPHA Editado por Grupo Alpha, Aparado 30. 
48910 Sesao (Vizcaya). N® 2. Agosto-Septiembre 1969. Sumano: 10-*Cabelto de 
Angel*; ¿Tecnología minar? 

N* 4, Noviembre 1989. Sumario: 3-Munaaones de ganado y SIDA; 
10-E1 s^ebe sentís, 19^a difusóo tí$l presunto aterrizare dewnis en Voronezn pone 
In a! siendo en tomo a )o sobrenaurai en la URSS. 

N° 6, Erwo1990. Sumario 4-B fenómeno CVNI en Valencia, 10-Seres 
extraños en Cerredo-CasGo Urdíales (Oíros no propiamente otológicos) 

EST1GIA. BdeBn. Editado por C.l.F E.. Apartado posta’ 94. 30680 
ARCHENA (Murcia). Suscripción. 1.800 ptas. N a 77 Septiembre-Octubre 1989. Su¬ 
marie: 3-Eitcria); 4-Cursilo sobre técnicas de Investigación de OVNIs. 21-De la 
Utoiogia y Cuadernos; 22-lntamaaón sobre ls Federación Espartóla te ¡nvestrga- 
dón sobre OVNIs y Parapscologla. 

N° 78 Noviembre-Diciembre 198®. Sumario. 3-Eátoriai, H^manoteo en 
la URSS y Cádiz. 

N 9 79 Enero-Febrero 1990. Sumario. 7-*Eslgia* ventara a la prensa, 
8-Dos casos, dos historias, 9-No hubo OVNIs ni humanoides er. Comí (Cádiz); 12- 
Ven tena a la prensa; 17-¿Para quó srve ura’Alata OVNt*. 

FENOMENOS ANOMALOS. Botella Editores M. Barroca) y J. Sie¬ 
rra. Belén 15, »• deha. 23004 Madrid. N‘ 1 Invierno 1939-90 Sumario. 3- 
Extraierrestres en la URSS; 12-CON1L (Cádiz) donde nc se repDeron los hechos 
de Voronezíi; 28-1* Congraso imamadonal de Ufdogla tí* Pe nedés; 31-Noícias 

FIY1NG SAUCER REY1EW. Revista editada por Gordon Creighton, 
FSR Puwcaüons Lid, PO Box 12, Snodland, Kent ME6 5JZ, Englanc. Vol. 34. N 5 
1. Marzo 1999. Suscripción 30$. Sumario I-Editorial: The OulooA 1-Reports oí 
Sightmgs and Landings in Central Russia; 2-Physicías Confirm: Ttme-Travel 
May Be PossUe Vía Worm Hdes”, 2-The End of a chapter?; 3-Top Experts Fail 
To See EyebaM-to-Ey«bafl; 4-The Stoury Conleld Ocles (1988); 7-A Docuneo- 
taaon ol Paranoia and PersecuDon Ccmplex, 15-Georgo AdrnsAi: An Histaicai 
Note, 15-The "Great Marúan Scare*... Of Two French Üfdogists Who *Now 
ThinH Betior and Nave Changod Their Mndsl; 15-Pw luigi Sari, 22 Stop Press 
First Ccrnheíd Crides in Herflordshre; 23-Arships o! te 1890s; 27-Mai Bag. 

INFORESPACE: Publicación editada por SOBEPS, Avenue Paul 


Janson 74,8-1070 Brínceles(Bélgica). Semestral N® 77 Didembre 1989. Sumario: 

2- EdtoriaJ; 4.Rencontres rapproches du 4ome type en Italie; fl-'Abductions': 
L'átemative sodo-psychotogique; 13-Decouvrir des anlevemenS; 16-L‘affaire *&- 
dute*. 28-Commentares; 34-Relexions a propos du pneromene rfabducoon; 36-Un 
camoulage par fabsurde?; 39-E.T., Ar.ges ou demons?; 49-En guise de oonciu- 
sún 

InternaUFO Repórter Revista bimensual pubicada per el J 
AJIen Hynek Center for UFO Studies, 2457 West Peterson Avenue. Chicago. III- 
nos 60659. USA. Volumen 14 n 3 4. Jubo-Agosto 1989. Suscripoón: 355 Sumarie 

3- Ediraial; 4-The Bar.gcr CE3; 7-The trcuble wiD UN1CAT; 11-The abductor 
pheromenon in Australia, 14-Abducüons in Italy; 17-The current fuerature, 24- 
Letter 

Volumen 14. Número 5. Sepíembre-Octubral 1989. Sumano: 3- 
Etírtorial. 4-Roswell. 1969,9-Radíative processe6 and De generaícn of UFO ex pe- 
nena*; 12-Daylrgfit dum&el!, 14-The rouble wiD UNICAT-part two; 17-Leners, 
24-The current literature. 

IT ALIAN UFO REPORTER: Boletín del CJSU, Corso Visorio Ema- 
nueie 106,10121 Torino. lab. Número 10, Junio 1989. Sumario: 1-Bockson UFOs; 
2-UFOs at De Turin boefc exhibiien; 4-A fire in De sky, 8-Humano*ds in De earty 
years; KFOperalon or<j¡n. 

N® 11, Jufio 1989. Sumario: Mtaian UFO-Research r De BgDa; 9- 
tformaDon quality; The ¡taca» exampie 

JOURNAL FUR UFO-FORSCHUNG Pubcaaón Bimensual, edtada 
por G.E.P., Pcsttach 2361. D-5880 Ludenscheid. West Germany. N 3 2. Marzo- 
Abril 1989. Suso*>c>óo: 26 DM. Sumario: 6S-Der CE!ll-*KlasskeP Gi, 78-Die Doo- 
ne ter verscriwommenen reize, 81-Gutf Breeze' Zusammenbruch tes groben UFO- 
Fafls, 83 UFO-S¿chtung uber der testung ehren breitstan?; 86-UFO-Sichtongen im 
kéviton Tessin; 88-Ehemdiger CIA-püot behauptet. dass dio frenmden urter uns 
smd; SOKu/Z nciert; 93-Literatur. 

Número 4, Julio-Agesto 1989 Sumario: 97-Die TungusKa- 
tafastroí*e- Ausgeios; durch em kuntsliches obekt?, 98-Uber die raóicaktvita; 
von baumaschen im gebie: der Tunguska-Hatastrophe; 105-Voriaufer des kon- 
akphanomens^digioseascheinuogen, 110-Kurzno»er; 117-LHeratir. 122Leser- 

trefe 

KARMA-7 Revista mensual editada por Ramón Plana Tomás. 
Avda. P»a)-W, 155-157, Esc. A 1°, 3*. 06004 Barcelona. Suscripoón: 3.800 pas. 
N. 202 Sept»mtJre 1989. Sumario: 3^0VNls en el Pantano te Atazar; 53- Utoto- 
gía: Alerta OVNI en Garra!; 56- Apagón en el radar de El Prai (Diversas seccio¬ 
nes de Parapsicología y o&as materias *parac¡enflf¡cas*v 

N° 203 Octubrel989. Sumario. 23- El 'cabello de ángel* de tipo 
OVNI; 25-Hoy. más tensiones entre ufólogte 34-El fenómeno OVNI de Alazar (y 
II) (Diversas secoooes te Parapsicología y oías materias). 

N c 204 Noviembre! 969 Sumario: 5-Gentlficcs soviéticcs aseguran 
que un OVNI aterrizó cerca de Moscú; 24-Alera OVNI en Euskaá; 27-Expo-OVNI 
en La Corurta; 29-El caso Galana; 50-Uri ovni en un salo de la Luna. (Diversas 
secciones te Parapsicología y ocas materias) 

N» 205 Diciembre 1989. Sumario: 14-¿Pacto oon extraterresies?, 
35-Avisfemiento6 en Tenerife y La Corurta. (Diversas secaxes te Parapsicoio- 
gia y otras materias). 

LA ALTERNATIVA RACIONAL: Boletín Trimestral editado por 
Alternativa Racional a las Pseudocieocias. Apartado te Correes, 6112, 48080 


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Bi^ao(Esparta).Susaipaón: 1.500pías. N® 14 Octubre1989 Sumaio 4- yapa 
rederon Jos plaiflos volantes (Restó, artículos escépaccs sobro oirás materias no 
ufológicas} 

N J 15, Enero 1990. Sumario 27-Ufobusler en Córdoba (Resto, artí¬ 
culos escép&cos sobre cías materias no ufoiógcas) 

LOS HIJOS DE LA CIENCIA. Boleen drvligativo edita Hijos de Ja 
Ciencia. Feo Javier Castro, Rambla Alta. 10, 02100 Tarazoia (Albacete} N e 2 
Sumario: 7-Contacto con extraterrestres. (Artículos sobre Astronomía, Astro¬ 
náutica, Divulgación científica} 

MUFON UFO JOURNAL Revista de MUFON, 103 Oidícwne Road, 
Se^jin, Texas 78155-4099 U S A Suscripción 30S Mensual rr 256. Agosto 1989 
Sumario: 3 The t989 las Vegas Synposium; 13- Cióse encounter at üizabeffi, 14- 
Majesbc 4 Moore Not Guiltyl; 17-Tbe UFO Press. 19-*Aíen Harvest* reviewetí, 
19-In omers'words. 20-Looking back, 22-The augus! ntght sky; 23-Leners; 25- 
FUFOR first quarter repon; 28-DKectar's message 

N« 257. Sepismbre 1989 Sumario 3-The kecksburg UFO crash, ^A 
new model of nvestsgaoon: part I; 11-To catis a Hying star, 13-Loodtíng back; 16- 
FUFOR progess report 18-UFO Coolerences, 20-Tbe UFO Press, 22-September 
nigbt sky, 24-Director's message. 

N 9 258, Octubre 1989 Sumario: 3-Kecksburg crash update, 6 New 
model of mvesígabon: part II; 10-UFOs; A luturist perspect 7 ve, 13-Magr.otic mo- 
ment a review, 15-The rambow dedaabon, 16-Ctcular argumente; 19-The UFO 
Press, 21-Abduction researcfi; The challenge ahead, 22 In ornas' words, 23- 
Locfong back, 25-Leners, 26-The octcoer nigti sky; 28-Director's message 

0R8ITER Boletín editado por Jim Melesciuc, 43 Harrison Street, 
Roadmg, Mk 01867 USA N a 20, Septiembre-Octubre 1989 Sumario; 2- 
Ccm erario by Jim Méeeouc. 4-Canmur»que6 and Bits n‘ Pieces, 7- Hoax expo- 
sed after Thirty Years auíiored by Andas Litjegren ¿nd Cías Svahn; 13-The 
C/op Crdes: A •Bfeakthroogh- !or Ufolog/7; 15-Fireball Reporte, source SEAN 
Buletn v.13, n e 11; 16- UFOs and Cáncer? A reproductor from the Canadian 
Me<Scal Journal authered by Chris Rutkowski 6-1 -89.17-A M^a Discovery (sab- 
rical); 18-Condusion of the Nippon televisión interview win CAUS memoers 
Larry Fawcetl and Barry Greenwood. 

OVNI PRESENCE. Revista editada paA.BS.V. B P, 324, F -13611 
Aix-en-Provence Códex 1. Francia, Trmestral. Suscripción 100 francos Sumario. 
3-Edito; 3-Clips 4 Ctap6, 4-Jean Claude Ladral, constiucteur de soucoupe6; 6- 
CSpe & Ciaps II; 7-Enquete a Plouvenez-Moedec, 8 Journee tfinlamation au Puy- 
du-Fou, 9-Clips 4 Clapt III, 10-Ce6 Croles de maennes; 22 A propos de The Ar 
chetype Experience , 24-Saieme commumon; 26-Quelques notes au seget <fun 
monsie de paper signalé ces demieres annés dans quekjues biHiotheou«; 27- 
Cips and claps IV 

Boletín de lo PARANORMAL editado por Agrupaaón Parapecdógi- 
ca de Puerto Real, Apartado de Correos 91, Puerto Reá (Cádiz). N 9 4 Ocubre 
198S. Sumario: 25-UHogÍa en su 3* generación, 53-OVNI en la Bahía (ArQculos i 
sobre Parapsicología y oías materas) 

RASSEGNA CASISTtCA Boletín del Centro Italiano Studi Utologi- 
d. Caseíla póstale 82. 10100 Taino (Italia) N 9 4, Abril 1989 Sumario: 1- 
Girandola dicoíori neioete d Massino Vtsconí. S-Dossrer Sardegna; 5-Un misteno- 
so neón tro sulla superctrada per Manerb»c.6-Letter a Canmenti, 8-Ortotema: An¬ 
cora se rve paría di En neo Berruen; 11 -R^porti di •Abducfion* n Spagna 

SIODHARTA: Boletín editado pa A.V.I P.O Apartado de Careos 
11054. 46060 Val anca. Suscrpoón; 600 ptas N° 6 Sepbembre-OcLbre 1989 Su- 
maro: 2-EditxoI, 9-Federaoón Espartóla de invesbgaaón sobre Parapsicología y 
OVNIs; 1S-AVIPO en las II Jornadas sobre OVNIs en Viraros; 17-Notáas; 25- 
Departamento de Ufdogia. 

N 9 7. Noviembre-Diaembre 1989. Sumario: 6-Ufdogla; Las Bases de 
datos, 11-Denuncia de un podb¡e fenómeno aéreo anómalo en Valencia; 28- 
N orinas. (Secdones y artículos no ufotogicos). 

SOBEPS FLASH: Boletín, Editado pa SOBEPS, Avenue Paul Jan- 
son, 74, B-t070 Bruxeles. Bélica N 9 1. Sumario: 1-Pourqud SOBEPS Flash?; 2- 
GuK Breeze el les Modas; 3-Des OVNI a Gulí freeze en 1973; 4-Lo port sur de 
recentes RJl; 6-Forim rf Ascronomie; 7-Techndogie Sieáti ot UFOs; 9-En Bref. 

UFO CONTACT: Pubícaaón editada pa I3AP, Ib Laiiund, Vinkel- | 


vej 15 - Lunde- DK-6830 Nr 
Nebel. Dinamarca Suscripción 
15$ USA N 6 3 Septiembre 
1969 Sumario; 1 -lecture by Da¬ 
niel Ross, 11-Torpedo-shaped 
oulined beyond fie sparkle, 14- 
Prrvate dscusson by Mr. Shol- 
chí Harukawa; 19-Somethmg 
strange. 

N 9 1 Enero 1990. 
Sumario- 1-Our Secret Army 
Agamst The Alíen. 3-Fishing 
Bawler nete 25-foot metal cap¬ 
sule after UFO crashed into ff>e 
seal, 4-Admaski‘s Contact m 
Deserf Center is the Trulh, 9- 
The inknowm secrete ol our 
solar sysiem, 11-UFO Crashr 
fiecrevals: Is the coverup id lif- 
bng? Status Repat V; 18- 
Puzáng Phenomena 

UFO-Riviei* di In- 
famezione Ufologica Revista 
semestral de C.I.S.U. Caso 
Villano Emanueie 108, 10121 
Taño (Itala) N 9 7 Jüruo 1989. 
Sumarte: M íbn sugi UFO; 3-Gi 
UFO a! saJone del libro, 6 
Ramme nel celo; ñ-Operaziooe 
•Electre*. 12-Qi UFC dele Ca¬ 
ñarte, 14-URSS: La base segre- 
a. 17-Umanoide nel passalo, 22- 
II caso di 6ulf Breeze. 29- 
C^erazwneOrigrt 


VERNE: Boletín 
paraden tífico Apartado 1177, 
15080 La Corma. N 9 4. Suma¬ 
rio 4-12-11 Janadas OVNI y 
Expo-OVN! en Vinaros; 23-La 
conexión ntposbte (Muilaocnes 
de ganado y SIDA), 33-Los 
OVNIs acudieron a Monserrat 
N 9 6. Sumario: 7- 
Introducción OVNI. 12-NAJAR: 
B falso OVNI; 26-Dosaer OVNI. 
Infame sobre el avistamiento 
previa ota Chilca 25-22-89. 31- 
La gran cotfusión del Fm: Ma- 


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tix. Majesric-IZ TOtros artículos sobre *paradendas’). 



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